Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Matrimonio Primero, Pareja Después - Capítulo 20

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Matrimonio Primero, Pareja Después
  4. Capítulo 20 - 20 Capítulo 20 Algo de orgullo
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

20: Capítulo 20: Algo de orgullo 20: Capítulo 20: Algo de orgullo —Estoy haciendo esto por el bienestar de las manadas —afirma Levi después de escribirle un cheque a mi padre por una suma de dinero escandalosa.

Es tan ridículo que casi pienso que es demasiado bueno para ser verdad.

Evidentemente mi padre ha decidido sacar provecho de todo este asunto de evitar el divorcio.

Papá ve el cheque tan pronto como Levi se lo entrega.

Sus ojos se abren como platos.

Levi ni siquiera ha negociado con él, simplemente ha duplicado la primera cifra irrisoria que mi padre le ha ofrecido.

Y lo hizo sin siquiera detenerse a pensarlo.

—Al aceptar el dinero garantizas que nuestras manadas están en paz y que puedo seguir casado con Amber durante el tiempo que ella me quiera —le dice Levi a mi padre con voz tranquila.

—Bueno…

debo admitir que es una oferta difícil de rechazar —comenta Papá, mirando fijamente el cheque.

—No.

No puedo dejar que hagas esto —digo entonces, interviniendo.

Tomo el cheque de las manos de mi padre y se lo devuelvo a Levi.

—Todo esto es absurdo.

No tienes que comprar la bendición de mi padre —afirmo con dolor en mi voz—.

Solo éramos un matrimonio por contrato.

Sería absurdo que te quedaras conmigo sacrificando tanto.

Levi me mira con calma.

Toma el cheque y se lo devuelve a mi padre.

—No seas tonta, Amber.

Piensa en el beneficio para las manadas —me dice Papá.

—¡Lo hice desde el primer momento!

—manifiesto, cansada de su actitud—.

Y por eso me casé con Levi sin dudarlo; siempre ha sido por el bien de nuestra manada.

La mirada de Matthew es seria, pero también está cargada de curiosidad.

Sé que en su cabeza está atando los cabos sueltos de todo lo que está sucediendo y que él no sabía.

Mientras me mira, Papá adopta un aire de seriedad.

Su pecho se infla como un globo y me mira con ojos cargados de advertencias.

—El dinero beneficiará a nuestra manada.

Nos ayudará a proporcionarnos una mejor posición social, y dado que todos hemos sido engañados al llevar a cabo este matrimonio sin mi consentimiento, lo considero un pago más que favorable por mi aceptación de los hechos.

Guarda el cheque en su chaqueta.

Lo miro confundida.

Sé bien que Papá se preocupa por mí de alguna manera, pero ese no es el punto.

Para él, la apariencia que emula la manada siempre será lo más importante ante todo.

Levi se ve tranquilo.

Viene hacia mí entonces y me besa en la coronilla.

Su pulso no tiembla, ni se ve nervioso.

Me cuesta creer que esté tan tranquilo después de perder una suma considerable de dinero.

—No tenías que hacer esto —susurro contra su pecho.

Él me besa en la frente.

—Tenía que hacerlo —dice con calma.

Papá nos mira con un gesto inquisitivo, analizando la situación.

—Bien.

Te libero de tu promesa de anular el matrimonio —dice mi padre con su tono de alfa en la voz.

Un suspiro escapa de mis labios mientras la tensión abandona mis hombros.

El peso de su orden anterior finalmente me abandona.

Levi me sostiene, como si supiera lo que esa presión puede hacerme a mí o a cualquier otro lobo.

Al mirarlo noto la calma en medio de la tormenta que se dibuja en sus ojos.

—Vamos a casa —susurra Levi contra mi oído.

—¿Podría hablar con mi hija un momento antes de que se vayan?

—pregunta Papá con calma.

Levi lo observa, como tratando de decidir si concederle o no ese beneficio.

—Está bien —respondo—.

Solo será un segundo.

Él asiente en silencio.

—Estaremos cerca, por si nos necesitas —afirma Matthew.

Los dos salen de la habitación.

Tan pronto como se van, me enfrento a mi padre.

—¿Qué quieres?

—digo molesta.

Me mira con una ceja levantada.

Nunca he sido grosera o irrespetuosa con él.

Amo a mi padre y lo admiro como Alfa, pero siento que esta vez ha ido demasiado lejos.

Para mí, lo que Levi le ha hecho está muy cerca de la extorsión.

—Quería hacerte saber que estoy muy orgulloso de ti —afirma.

Mi expresión cambia.

Por un momento, el asombro se dibuja en mi rostro.

Puedo contar con los dedos de una mano las veces que mi padre me ha dicho que está orgulloso de mí, y probablemente me sobrarían dedos.

—Puede que no lo conozcas tan bien como yo, porque con Levi Grant todo son rumores; pero hay mucha verdad sobre el hombre entre los Alfas.

Es impresionante que lo hayas domado así —dice.

Me cruzo de brazos, tratando de que mi expresión no refleje la mitad de lo que siento.

—No lo he domado —digo.

—Claramente has hecho algo —dice Papá, suspirando—.

Los Grant son huesos duros de roer, pero Levi en particular ha hecho honor a su apellido.

En todos sus años como Alfa, nunca ha pagado tributo a nadie.

No ha cedido ante ninguna amenaza o promesa de venganza.

Parece intocable, como si nadie pudiera llegar a él.

Lentamente un suspiro sale de mis labios.

Sé bien a lo que se refiere.

Nunca he visto a Levi dudar en nada.

Si toma una decisión, se aferra a ella hasta conseguir lo que se propone.

—¿Qué te hace pensar que yo soy la excepción?

—digo entonces.

Papá estalla en carcajadas.

—No soy ningún tonto, Amber.

He visto cómo te trata.

Puede que no sea tu pareja, pero claramente te ama.

Y eso me enorgullece —Se pone de pie—.

Que tú de todas las mujeres a su alrededor hayas sido la que logró abrirte camino en su corazón es importante.

Más allá del dinero, tu logro nos dará muy buena reputación.

Sus palabras me revuelven el estómago; al mismo tiempo, el hecho de que piense que Levi me ama hace que mi pulso se acelere.

No estoy segura de cómo procesar todo lo que dice, pero descubro que no quiero hacerlo ahora mismo.

—Si has terminado, preferiría irme —dije.

—Por supuesto, ve a casa con tu marido —dice mi padre.

Está obviamente feliz—.

Y no te olvides de visitarnos.

Tu madre estará encantada de recibirte para tomar el té.

Una mueca se cuela en mi boca, pero me controlo.

—¿Puedo recuperar mi teléfono?

—pregunto entonces, extendiendo la mano.

—Claro —Papá lo saca de su escritorio y me lo lanza.

Lo atrapo al vuelo—.

No te olvides de llamar.

Salgo del estudio sin decir una palabra más y me dirijo a mi habitación.

Tan pronto como estoy sola, me doy un momento para pensar.

No importa cuáles fueran las intenciones de Rose al contarle a Papá lo que pasó, el hecho es que él ha conseguido sacar el mejor partido de la situación.

En cuanto a Levi, no sé cómo se siente realmente al respecto.

Ni lo sabré hasta que lleguemos a casa y podamos hablar libremente.

Me muevo rápidamente por la habitación, recogiendo un par de cosas que había olvidado y que todavía tenía que recuperar.

Tan pronto como termino de hacer mi maleta me pongo los zapatos y bajo al segundo piso.

Encuentro a Levi y Matt sentados en la sala de estar.

Ambos se ponen de pie en cuanto me ven llegar.

Levi viene a mi lado y me quita la maleta.

Toma mi mano mientras se prepara para que nos vayamos.

—¿Es cierto lo que dijo Papá?

—pregunta entonces Matt—.

¿Le mentiste sobre tu matrimonio con Levi?

Mi hermano me mira fijamente.

Sus ojos están serenos, pero exigen la verdad.

—No tuve elección —afirmo—.

Si hubieran sabido lo que estaba planeando, me habrían detenido.

Pero era lo mejor para todos.

—Y ahora…

—pregunta Matt, mirando a Levi y luego a mí—, ¿ustedes siguen siendo solo una gran mentira?

Mis ojos buscan los de Levi.

Él me devuelve la mirada.

Su mano aprieta suavemente la mía.

—Quiero estar con él —respondo con calma, sorprendida porque sé que en realidad estoy siendo honesta.

Matt escudriña mi rostro después de lo que digo, pero finalmente decide que no estoy mintiendo.

—Estoy bien con eso, siempre y cuando seas feliz, Hermana —suspira.

Se acerca a mí.

Me da un fuerte abrazo y luego nos acompaña hasta la entrada.

—Gracias por entender —le digo a Matt mientras nos despedimos.

—Siempre —sonríe con calma y luego mira a Levi—.

Vendré a visitarlos pronto.

Exijo la versión larga de esta historia.

Y también me gustaría visitar tu invernadero otra vez.

—Mi casa es tu casa —la sonrisa de Levi es sincera al responder.

Matt se despide de nosotros entonces, salimos y Levi vuelve a tomar mi mano.

Me siento aliviada de poder ir a casa con él.

Nuestros guardias nos saludan y nos recogen en un pequeño coche tipo carrito de golf, y nos guían hasta la entrada.

Miro a Levi con una pregunta en mis ojos pero él solo sonríe con picardía.

Afuera, me muestra su auto y luego me abre la puerta, después él también sube al coche.

Tan pronto como lo hace, arranca el motor y nos marchamos.

—Dime por qué lo hiciste —pregunto.

—¿Por qué hice qué?

—pregunta con los ojos fijos en la carretera.

Su mano toca mi piel.

Se desliza por mi muslo y acaricia tranquilamente mi pierna mientras conduce.

—¿Por qué cediste?

¿Por qué le diste a mi padre esa ridícula cantidad de dinero por mí?

Es un matrimonio falso entre nosotros.

Levi se gira para mirarme.

Sus ojos se detienen en mi rostro solo por un momento.

Agarra la palanca y acelera.

A nuestro alrededor las calles parecen difuminarse.

—¿No es obvio?

—pregunta con una ceja levantada.

—No para mí —respondo.

No dice nada.

Después de un minuto pienso que voy a tener que repetir la pregunta.

Pero entonces, sus labios se abren en una simple declaración.

—Yo también quiero quedarme contigo —afirma.

Sus palabras aceleran mi pulso.

No me mira, pero sé que tiene toda su atención puesta en mí.

Sé que él sabe que mi corazón dio un vuelco en cuanto pronunció esa simple frase.

Sé que él sabe que dentro de mí, me regodeo con ese hecho.

Porque aunque mi padre, mi mejor amiga e incluso mi hermano lo hayan dicho, es diferente conocer la verdad de sus labios, y no del resto.

Es diferente saber de su boca que me quiere con él a su lado, porque yo siento lo mismo.

Quiero que Levi se quede conmigo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo