Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Matrimonio Primero, Pareja Después - Capítulo 9

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Matrimonio Primero, Pareja Después
  4. Capítulo 9 - 9 Capítulo 9 Viejos Amigos
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

9: Capítulo 9: Viejos Amigos 9: Capítulo 9: Viejos Amigos La ira y la satisfacción hierven dentro de mí.

Sebastián no se atreve a abrir la boca.

Balbucea como si algo se le hubiera atascado en la garganta.

Levi lo suelta y se pone de pie.

Ajusta los puños de su chaqueta y limpia la sangre de sus nudillos con un pañuelo.

Su mirada recorre a los espectadores.

Todos están en silencio.

Miran el tamaño imponente y la musculatura de Sebastián, y luego a Levi, quien lo derribó con un solo golpe limpio y preciso.

Lentamente se alejan de él.

Nadie viene en ayuda de Sebastián.

Finalmente, después de comprobar que nadie más va a enfrentarlo, Levi viene hacia mí, toma mi mano y la coloca sobre su brazo.

—Disfrutemos de la fiesta —le pido con una sonrisa radiante.

Él asiente.

Una vez que nos alejamos, la multitud corre hacia Sebastián para ayudarlo a ponerse de pie.

Incluso desde la distancia escucho sus gemidos sobre tener la nariz rota.

No puedo evitar pensar que Sebastián siempre fue un poco dramático.

—Gracias por lo que hiciste —le digo a Levi.

Me mira y su expresión cambia.

Podría jurar que hay calidez en sus ojos.

Como si realmente le importara.

—No soporto los rumores.

Ni los chismes —añade.

Sonrío.

—Sí, bueno.

Sebastián tiene un poco de ambos —afirmo.

—Esa es una de las razones por las que no te merecía —dice Levi.

Sus ojos me abandonan, pero sus palabras se quedan dentro de mí.

¿Es cierto que Sebastián nunca me mereció?

Tal vez.

Durante años formé esta idea sobre él, pero ahora veo que realmente es una persona despreciable.

¿Quién trataría así a su ex pareja frente a todos, después de todo?

Levi y yo caminamos y nos sentamos frente a unas hermosas ventanas con vista a la ciudad.

Pide un par de copas y el camarero nos trae vino.

Doy un sorbo mientras mi mirada se pierde en la distancia.

Un hombre atractivo se acerca entonces hacia nosotros.

Alto y de piel oscura, con un traje impecable, mira a Levi con familiaridad.

Se le acerca y le da una sonrisa formal.

Levi toma un sorbo de su vino y luego nos presenta.

—Amber, este es Collins Flint, mi beta.

Me sonríe galantemente.

Evidentemente, es un hombre acostumbrado a causar buena impresión en las chicas.

—Es un placer —digo educadamente y él toma mi mano, plantando un casto beso en el dorso.

—El placer es mío —afirma.

Su mirada se fija en Levi y se pone serio—.

Quería asegurarme de que todo está en orden, Alfa.

Me enteré del…

encuentro que tuviste con ese Sebastián.

La expresión de Levi ni siquiera se inmuta.

—No fue nada.

Puedes estar tranquilo.

Sus palabras carecen de necesidad de explicación.

Sin embargo, Collins no parece necesitar una.

—Bien, entonces, si tengo tu permiso, ¿puedo pedirle a tu esposa que baile una pieza?

Es tradición y sería un placer.

—Por supuesto —dice Levi con calma.

Su mirada se encuentra con la mía—.

Pero solo si Amber lo permite.

Miro al beta de Levi.

Está claro que mi esposo se siente cómodo con este extraño y confía en él, así que decido hacerlo yo también.

—Será un placer —digo entonces, extendiendo mi mano a Collins.

Él hace una reverencia ceremoniosa a Levi y toma mi mano.

Me lleva a la pista de baile y comenzamos a bailar lentamente.

Tan pronto como estamos solos su actitud parece cambiar.

Se relaja ligeramente y me mira con un leve ceño fruncido de curiosidad.

—Debo admitir que fue una sorpresa enterarme de que Levi se había casado —dice.

Su tono de voz es amistoso.

Sonrío enigmáticamente.

—Te aseguro que también fue una sorpresa para mí —digo.

Collins sonríe ante mis palabras.

Parece ser una persona agradable, pienso.

Mientras bailamos, decido entablar algo de conversación con él, quizás pueda darme más información sobre mi esposo, para conocerlo mejor.

—Levi es muy reservado, ¿verdad?

—le pregunto—.

Por eso te sorprende que se haya casado.

Collins asiente.

—Nunca lo he visto con nadie.

No ha tenido novias, ni intereses amorosos.

Solo alguna aventura de una noche.

Girando, mi mirada busca a Levi.

Está abstraído en medio de su soledad, bebiendo tranquilamente.

Parece cómodo así, lo que le da a su porte un aura aún más inalcanzable.

—No sé qué le has hecho, sinceramente, para que se fijara en ti —me asegura Collins—.

Pero se le ve feliz, y eso me complace.

¿Levi parece feliz a mi lado?

Me pregunto.

¿Cómo lo sabe Collins?

—Debes conocerlo muy bien —digo riendo—.

Yo no puedo distinguir nada en su rostro.

Collins sonríe.

—Nos conocemos desde niños.

Somos buenos amigos —dice.

—Es bueno saberlo.

Pensé que Levi no era cercano a nadie.

Collins niega con la cabeza.

—No.

Es solo que es muy cerrado con sus asuntos.

Pero tiene un gran corazón.

—Los rumores sobre él dicen lo contrario —comento con voz apesadumbrada.

La expresión de Collins cambia; se vuelve seria y sombría.

—No creas todo lo que dicen por ahí —dice de una manera que casi parece regañarme—.

Conozco bien los rumores sobre Levi, pero quien sea que los diga, no lo conoce.

Levi es un gran tipo.

Tiene un corazón enorme y haría cualquier cosa por los que ama.

Lo ha dado todo por la manada.

Lo miro ligeramente impresionada.

—Hablas muy bien de él —afirmo.

Collins asiente.

—Levi no es solo mi Alfa, o mi amigo.

Me salvó una vez de morir —dice con sinceridad—.

Por eso le debo mucho.

Sé que puede parecer un hombre hosco y algo rudo, pero créeme cuando te digo que si te eligió, es por una razón.

Con Levi la única garantía es que no le presta atención a cualquiera.

Sus palabras resuenan entonces en mi mente y recuerdo lo que el propio Levi me dijo no hace mucho.

Que como su esposa, no hay nadie más importante para él que yo.

De repente siento mucho calor.

Estoy segura de que mis mejillas se han coloreado de rubor.

Tan pronto como la pieza termina desvío la mirada.

Todos aplaudimos a la banda y luego Collins galantemente me acompaña de regreso a donde está Levi.

—Gracias por la pieza —digo.

—Gracias a ti —sonríe amablemente—.

Es un placer saber que mi Alfa tiene una buena compañera a su lado.

Levi toma mi mano entre las suyas y me extiende una copa.

Sorbo el champán, que está delicioso y sonrío.

—Gracias —digo.

—Estaré con los otros Alfas, si me necesitas, Levi.

Entiendo que esta es una noche importante para ti, así que me ocuparé de algunos asuntos pendientes de la manada en tu nombre —aclara Collins.

—Me haré cargo —dice Levi a modo de despedida.

Ambos lo vemos marcharse.

—Parece buena persona —le digo a Levi.

—Lo es —admite—.

Te llevarás bien.

Seguro que harás buena amistad con su hermana.

—Espero conocerlos pronto —afirmo con una sonrisa, sabiendo que la manada de Levi ahora también es mía.

Levi parece complacido ante mi deseo de congeniar con la manada.

Se pone de pie y termina su bebida de un trago.

—La noche ha sido un poco agitada, pero aún podemos disfrutarla —le digo.

Coloco mi mano en su pecho y él me atrae contra su cuerpo.

Mi corazón empieza a latir de forma inexplicable.

—Sinceramente espero que así sea —añade.

Entonces se inclina y besa mis labios.

El contacto de su boca es tan sutil que podría haberlo imaginado.

Y sin embargo, ha sido capaz de encender mi sangre.

Su proximidad me abruma.

Todo en él es totalmente tentador.

Me es imposible explicar cómo me siento.

Las emociones hierven dentro de mí con clamor.

Rabia, impotencia e infelicidad por cómo me ha tratado Sebastián al intentar humillarme públicamente; y al mismo tiempo, la increíble satisfacción de saber que puedo contar con Levi para defenderme.

Todo esto, sumado por supuesto, al deseo que siento por él cada vez que me toca…

Sebastián nunca me tocó como Levi, y siempre pensé que era porque estaba esperando a después de que nos casáramos.

Tal vez nunca tuvo la intención de hacer más, y quizás estoy usando a Levi para recuperar el tiempo perdido.

Siguiendo entonces el ejemplo de Levi, termino mi bebida de un trago y me uno a él en la pista de baile.

Cada vez que nuestras pieles se rozan un latigazo de energía me recorre.

La excitación parece elevarse por mi cuerpo, y con cada nueva respiración me siento más perdida, más entregada.

En este momento no entiendo nada.

Todo en mí es un caos.

Lo único que sé es que por un instante quiero olvidar todo lo horrible que Sebastián me ha hecho sentir, y en cambio, disfrutar del seductor y enigmático misterio que ha resultado ser mi nuevo esposo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo