Matrimonio Relámpago: La Esposa Dominante - Capítulo 323
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Capítulo 323: Merece el mundo
Tantas cosas de ella le parecían perfectas, y encajaban a la perfección. Nunca antes había querido abrirse tanto con otra persona, y sabía que era porque confiaba plenamente en ella.
—Somos unos cursis —rio tontamente Ying Sheng, negando con la cabeza.
Estaban siendo bastante cursis, pero Liam no lo veía como algo malo. Supuso que solo las parejas de verdad felices decían esas cosas y las sentían de verdad. Él sentía todas y cada una de sus palabras, sin importar lo cursi que sonaran o lo fácil que fuera burlarse de ellas.
—¿Qué tal si tenemos esa cita pronto? —le preguntó, con ganas de invitarla a salir y consentirla un poco. Así, vería de verdad ese lado tierno y sensible suyo.
El rostro de Ying Sheng se iluminó ante su pregunta y asintió.
—Claro que sí —respondió con entusiasmo.
—Genial, me encargaré de planearlo. Ahora, a ser productiva —le dijo, atrayéndola hacia él para darle un suave beso en los labios.
Una parte de él quería arrastrarla a la cama, pero se contuvo. El trabajo de ella era lo primero, y él también tenía algunas cosas que quería hacer ese día. Era domingo, así que no tenía muchas cosas en su lista de tareas, pero sí tenía un par de asuntos importantes en mente que requerían su atención.
—Nos vemos, cariño —remarcó Ying Sheng el apodo con picardía antes de salir de su habitación.
Liam sonrió para sus adentros mientras se recostaba en la cama, escuchándola entrar en su cuarto para cambiarse y coger sus cosas. En cuanto oyó que la puerta de entrada se abría y luego se cerraba, saltó de la cama, con la mente ya a toda velocidad.
Tenía muchas ganas de hacer que su cumpleaños fuera especial, y sabía que este año tenía la oportunidad perfecta, ya que los padres de ella parecían estar insinuando que querían hacerle algo. Si pudiera unir fuerzas con ellos, tal vez podrían preparar la sorpresa definitiva para su cumpleaños.
Era consciente de que eran superricos, así que de verdad podrían organizar algo a lo grande para ella.
Ella prefería las experiencias a las cosas materiales, algo que él quería tener en cuenta. Los regalos estaban bien, pero para ella no tenían ni punto de comparación con los eventos o las actividades divertidas. Preferiría hacer algo a recibir algo sin pensárselo dos veces, lo cual admiraba de ella. No era materialista. Vivía el momento.
Todo eso sonaba genial en su cabeza. Sin embargo, si quería aliarse con los padres de ella, significaba que tenía que contactarlos y hablar con ellos. Eso lo ponía un poco nervioso, porque no creía que se fueran a tomar la molestia de hablar con él. Para ellos era un desconocido, así que lo más probable era que lo ignoraran. Tenía que encontrar una forma de establecer un contacto que no pudieran rechazar.
Tarareando para sí, pensativo, Liam encendió el ordenador y se dejó caer en la silla, estremeciéndose al sentir el cuero frío contra su espalda desnuda. Inició sesión, abrió el navegador y tecleó de inmediato los nombres de los padres de ella para encontrar la página web de su negocio inmobiliario. Se alegró de que fueran relativamente fáciles de encontrar, porque no se le daba muy bien eso de rastrear a la gente.
Recorrió la pantalla con la mirada mientras se desplazaba hacia abajo, buscando un formulario de contacto para concertar una cita con ellos. Se mordió el interior de la mejilla, pensativo, preguntándose si aquello era siquiera una buena idea. Técnicamente, estaría mintiendo un poco, ya que no iba a concertar una cita para sentarse a hablar de negocios inmobiliarios, pero era la forma más fácil de asegurarse una reunión con ellos sin que lo rechazaran.
Liam no solía hacer cosas a escondidas como esa. Prefería la honestidad, pero los padres de ella no habían sido las personas más fiables del planeta. Su objetivo final era hacer feliz a Ying Sheng, y sabía que involucrar a todas las personas importantes en su vida daría como resultado un cumpleaños genial para ella. Quería ver su rostro iluminarse con la misma intensidad que el de Dong Yishan en su fiesta de cumpleaños.
Tras unos instantes más debatiéndolo en su cabeza, Liam decidió dar el paso. Haría cualquier cosa por Ying Sheng. Lo que sentía por ella la convertía en su máxima prioridad, y sabía que ella también haría lo imposible por él en su cumpleaños. Introdujo sus datos en el formulario de contacto y dejó un mensaje vago diciendo que quería concertar una reunión para tratar algunos asuntos antes de enviarlo.
Con un poco de suerte, los padres de ella concertarían pronto una reunión con él para poder hablarles de cómo sorprender a Ying Sheng por su cumpleaños. A pesar de la mala relación entre Ying Sheng y sus padres, él sabía que ella quería arreglar las cosas. La tensión la desgastaba constantemente, y no quería que esa situación la afectara negativamente por más tiempo, sobre todo ahora que se acercaba su graduación.
Liam apagó el ordenador y volvió a la cama, tumbándose sobre ella y deseando ya que
Ying Sheng estuviera de vuelta con él. La echaba de menos, aunque solo llevara fuera unas horas. Se había entretejido en su vida cotidiana de una forma tan profunda que apenas podía imaginarse pasar más de un día sin ella.
Con una sonrisa, Liam alargó la mano y cogió el móvil, sabiendo que tenía que investigar un poco para su próxima cita. Quería ser creativo y audaz, igual que ella. Sus padres ya la habían decepcionado durante la mayor parte de su vida, y él no pensaba rebajarse a su nivel. Se merecía el mundo, y él estaba decidido a dárselo.
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