Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 13
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13: Sábado 30 Marzo del 2028 (Compras) 13: Sábado 30 Marzo del 2028 (Compras) Desde las sombras del mundo terrenal… tu mirada ha despertado algo.
¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?
Entonces escucha bien, alma curiosa.
He abierto un templo digital en Ko-fi.
Con una simple ofrenda de $1 dólar, me ayudarás a invocar ilustraciones sagradas: retratos auténticos de los seres que habitan esta historia.
Pero todo pacto merece recompensa: Los fieles recibirán imágenes personalizadas, únicas… y tal vez, un secreto reservado solo para los elegidos.
[Haz tu ofrenda aquí] ——— Siendo el primero en salir del subterráneo, Javier con una Yami forcejeando por liberarse de la mano que la agarraba del cuello.
—Te soltaré, pero no destruyas nada, ¡Entendiste!—.
—GHijniojono onono—.
—Javier Onii-chan, no es correcto tratar así a una mujer—.
—…
Al final es lo mismo, abusa de su poder—.
Rinka no teniendo problemas de expresarse libremente, y Sayaka que entre murmullos, hablaba del comportamiento de Javier, como si se olvidaran lo que habían visto en el subterráneo.
Soltando a Yami que no paraba de luchar, Javier mira a Sayaka que se mantenía erguida y no bajaba la cabeza.
—Primero, esta chica tiene un alto índice de violencia.
Si piensan que alguna de ustedes puede mantenerla bajo control con palabras floridas, den un paso adelante y enfrentarse a la bestia—.
—Kugh, p-pero—.
—¡Nada de pero!.
Sasa-chan sé de tu pasado completamente, además de la pequeña fobia a los hombres que has desarrollado con los recientes acontecimientos.
Pero déjame decirte que no estás sola, aquí puedes vivir como te guste, pero al mismo tiempo este lugar tiene reglas—.
[Primero]: aquí nadie es indispensable de nada, puede que en el futuro contrate a alguien para que limpie, ordene y cocine, pero eso no les dará libertades, para que sean unas mocosas malcriadas.
Cada uno tendrá sus tareas a cuál cumplir, aunque sea mínima.
[Segundo]: mientras vivan en esta casa, les daré una mensualidad cada mes, de dos mil yenes, para que puedan ahorrar para cualquier cosa que quieran comprar en el futuro.
[Tercero]: Me tomé la libertad para inscribirlas, desde el lunes comenzarán a ir a clases.
[Cuarto]: todas las mañanas a las 5: 30 am, las quiero levantadas para hacer ejercicios y eso no se discute.
Imponiendo las reglas lógicas donde Rinka y Sayaka no podían objetar.
Javier se volvió de nuevo hacia Yami que golpea en repetidas ocasiones la puerta en un intento de salir de la habitación.
Dejando escapar un profundo suspiro, Javier se acercó y desde un lado giró la perilla de la puerta.
—Listo, recuerda que así se abren las puertas en el futuro—.
—…—.
Sin contestarle, Yami corre a la siguiente puerta entusiasmada, cierra y abre la puerta múltiples veces divirtiéndose a su manera.
—Rinka-chan, Sasa-chan salgan—.
—Ya vamos—.
—Entiendo—.
Rinka que no tenía nada que preocuparse, ya que su cuerpo aún estaba en crecimiento.
La camisa de un hombre adulto le quedaba grande como una bata, al punto que se inclinaba a un lado, pudiendo sé ver su hombro y la axila.
Por otro lado, estaba Sayaka con un cuerpo explosivo por donde se mirara; camisa de un hombre adulto no podía suprimir el encanto femenino que irradiaba con naturalidad, en especial los glamorosos senos que estiran la tela hacia adelante, no pudiendo verse su cintura estrecha pero sí las caderas anchas con a un par de nalgas, que se ceñían en sus formas la tela.
—Qué increíble casa te compraste, Javier Onii-chan, pero no crees que es muy grande para que vivan cuatro personas—.
—Demasiado extravagante, en que pensabas al comprar una mansión, sabes la dificultad que se tendrá al limpiar para cualquier persona—.
—Todo huele a nuevo, nunca esperé vivir en una casa tan grande y bonita—.
—Hm, es molesto, pero hay que decir que todas estas decoraciones le dan su estilo único… ¿Cuánto gastaste en ella?—.
—¿Cuántas habitaciones hay?♫—.
Admirando y regañando por partes iguales al ver las paredes tapizadas de color almendra, con patrones de árboles en pleno florecimiento, en las esquinas superiores; molduras con diseños de aves, más molduras alrededor de la puerta que se integraban al estilo victoriano.
—Fue alta la cantidad, pero valió la pena.
Falta que vean toda la casa y el exterior.
Hay como 300 habitaciones solo en el segundo piso, también tenemos una terraza donde se pueden hacer asados, y disfrutar de la soledad y el paisaje.
El primer piso se divide en tres áreas, ahora estamos en el ala izquierda, una recreativa; saunas, jacuzzi, baño termal, piscina interior, sala de cine, sala de boliche, sala de música, zonas de descanso.
Hay 15 baños en total en esta ala—.
Uniendo las dos alas y el segundo piso, está el gran salón, jejeje, dejen de estar impresionados hasta que no lo vean con sus propios ojos.
Pasando a el ala derecha tenemos: comedor, sala, biblioteca, cocina, bar, refrigerador industrial y más salas que están desocupadas.
En total hay 25 habitaciones y 20 baños individuales.
—…—.
—…—.
—¿Qué sucede quedándose calladas de repente?—.
—No es que, ¡¡es un gasto inútil!!—.
—Cómo pudiste comprar una mansión inmensa solo para cuatro personas, es una estupidez—.
—No hablemos de la limpieza, el tamaño y el recorrido por la casa es una locura—.
—Aun cuando corriéramos para ver toda la mansión, nos sería imposible terminarla sin que terminemos muerta del cansancio.
¡Eres un tonto Javier Onii-chan!—.
—Terminaron…—.
No dándole importancia a las palabras que lo apuñalaban de todos lados, ya que la realidad era cierta.
Dirigió la mirada a las largas piernas desnudas de Sayaka que eran festín para la vista, para olvidar que lo regañaron.
Rinka con las manos en la cintura, se interpuso.
—¿Qué tanto estás viendo las piernas de Sasa Nee-chan?, mmm Javier Onii-chan—.
—Jejeje, nada, solo disfrutando de las vistas, nada más—.
—¿Y qué no tienes a alguien más que observar, ¡nyaaa!?, suéltame—.
Exigió Rinka al ser agarrada de las axilas y levantada a la altura de los ojos de Javier.
—Ahora ya tengo unas hermosas perlas que no me cansaré de observar—.
—¡!…
t-tonto, vágame—.
Murmuró avergonzada por el comportamiento serio y a la vez juguetón al ser mirada a los ojos de una forma directa.
—No, jejejeje, tienes que agarrarte bien—.
—Mm, no te burles de mí, ¡y deja de molestar a Sasa Nee-chan!♫♫—.
—¡Wuaaa!—.
—Jajajaja♫♫, arre♫, caballito arre♫♫♫—.
Rinka no siendo alguien fácil de molestar al momento en que Javier quiso llevarla como canguro, Rinka envolvió el cuello de Javier y se dio la media vuelta, terminando en la espalda.
—Ten más cuidado, si fuera alguien normal, no solo tú, si no yo terminaría lastimados—.
—Eres el Dios hentai, que te molesta, jugar con tu hermanita.
Ahora dirige el camino, Javier Onii-chan♫—.
—Ahhh, ¡Yami deja de jugar y vámonos!.
Sasa-chan deja de agarrar el dobladillo de mi camisa que las estirarás—.
—¡Entonces dame ropa para cubrirme!—.
—Eso, eso, danos ropa♫.
Es injusto que Yami-san sea la única que le preparaste ropa y a nosotras nada—.
—Calma, en seguida les daré ropa—.
Dijo liderando el camino mientras Sayaka dejaba un profundo suspiro y comenzó a caminar sin preocuparse por la camiseta que se le subía y a una Yami abriendo cada puerta por la que pasaba.
Llegando al salón, Rinka y Sayaka quedaron estupefactas por el nivel de riqueza que se les mostraba.
El piso lustroso reflejaba todo como un espejo: una gran lámpara de araña cristal imperial iluminando el salón.
Al mismo tiempo, se vislumbra la artesanía en la madera y las paredes tapizadas que mantienen la calidad superior por donde se posaba la mirada.
—Dejen de perder el tiempo y vamos antes de que se haga más tarde—.
—Y-ya voy—.
—Qué bonito—.
Asombradas y al mismo tiempo encantadas por la belleza artística igual a un palacio de ensueños, Rinka juguetona corrió hasta Javier en un intento de embestida, pero se volvió y la abrazó.
—Jejejejeje♫♫♫, parece un castillo de la princesa Javier Onii-chan, en serio viviremos aquí—.
—Claro que sí—.
—No preguntaré cuánto té costo, pero debió ser muy caro..
¡Wuau!
¡El lugar es más grande que mi escuela!—.
—Hahaha, son 400 hectáreas, la casa está ubicada muy cerca de la entrada.
Si ves desde arriba, te darás cuenta lo inmenso que es todo—.
—¡Increíble!—.
—Ciertamente, es increíble, pero ¿qué piensas hacer con tanto espacio, además de por qué una compra inmensa, si vamos a vivir los cuatro, no es un derrocha miento de dinero?—.
Haciendo una mueca por cómo le restregaba la verdad en toda la cara, Javier dijo sin mirarla a la cara.
—Ya lo pensaré en el futuro, además de quienes dicen que solo seremos cuatro.
En el futuro, pienso llenar esta casa con mis hijos y esposas, además de la servidumbre—.
—Ehehehe, cómo se esperaba una basura que piensa con la mitad inferior del cuerpo—.
—Aaaaah, no por nada eres el Dios hentai—.
—Hmph, cualquier elogio de ustedes dos no las llevará a ninguna parte, ahora vámonos—.
—Por cierto, Javier Onii-chan, ¿en toda la casa hay esa lámpara de cristal?—.
—En menor medida, pero sí—.
—¿El carro en el que entró Sasa Nee-chan es tuyo?—.
—Hace dos días lo compré, ya que estamos un poco lejos de la ciudad, necesitamos un transporte porque no pasan buses cerca—.
—Mmm—.
Sin decir, nada más entró en la camioneta familiar blanca.
Solo faltando alguien más, Javier ve a Yami en la puerta sin atreverse a salir, como si una pared se levantara y no podía moverse.
—¿Qué haces, Yami?…
ven, tenemos que irnos—.
—Indmoimidnivmosdmc—.
—Sí, sí, ¡auch!, ¡¿por qué me muerdes?!—.
Empujando a Yami, Javier observa su mano con la marca de la mordida y la sangre que goteaba al suelo.
—…
¿No puedo curarme?—.
Frunciendo el ceño, saca un pañuelo y lo envuelve en la mordedura y toma del brazo a Yami trayendo a la fuerza.
—moamocminosmcodm—.
—Muérdeme otra vez y no te pienso sacar nunca más en la vida—.
—omomocims—.
Sentándola a la vez que la ayudaba a ponerse el cinturón de seguridad haciendo que le acentúen los pechos prominentes, cierra la puerta.
-Tch, la mordedura de esta tipa es más dolorosa de lo que pensaba, joder tendrá algo que ver con su miasma-.
Pensó Javier, sentándose en el asiento del conductor.
—…
No está muy vacío este lugar—.
—Sasa Nee-chan tiene razón, todo es un lote baldío, ni siquiera una flor se puede ver… ¿Por qué el primer piso solo tiene ventanales?—.
—La casa solo tiene tres salidas, además, como vieron, tiene mucha iluminación natural, por eso le puse ventanales—.
—Mmm, ¿puedo poner algo de música?—.
—Adelante—.
Se acercó Rinka desde la parte trasera encendiendo la radio.
Saliendo cuando la puerta de hierro se abriera automáticamente, Akimiya y Rinka solo vieron árboles hasta que llegaron a la carretera.
—Oye, cuidado y no saques la cabeza por la ventana, es peligroso—.
Le advirtió a Yami que para ella todo era nuevo.
Javier, con una mano en el hombro por si se soltaba del cinturón de seguridad, salió a la carretera dirigiéndose a la ciudad Azumi.
—Cuando dijiste que era un mundo diferente, pensé en ver autos voladores y más cosas futuristas… pero todo es normal—.
—Yo también pensé que vería algo diferente.
¿A cuántos minutos estamos de la ciudad?—.
—Creo que vi una gasolinera hace poco—.
—Jo, mira, Rinrin-chan, no te parece bonito ese vestido—.
—Ehehehe, no se me vería bien, sería más el estilo de Sasa Nee-chan—.
—¿Mi estilo?—.
—Sí, después de todo, Sasa Nee-chan tienes estos enormes senos y un culo que trae la mirada de los hombres.
Qué envidia, quisiera tener por lo menos un poco de eso en mí—.
—¡!…
¡¿c-cómo puedes decir eso?!
¿Sabes cómo los hombres se te quedan mirando al pasar?—.
—Claro que lo sé.
Cuando iba de compras con Otome-nee, los hombres quedaban embelesados con su figura, mi Kasu-ni, era igual.
No sé qué le ven a un montón de grasa—.
—¡Oye!—.
—Ehehehe—.
Cubriendo con sus manos los senos que eran imposibles de cubrir, al ser el objeto de burla de Rinka, ya que cada vez encontraba una zona donde las manos de Sayaka no podían cubrir lo que se desbordaba el busto que intentaba empujar hacia atrás y ser pinchados.
—¡Javier Onii-chan crees que puedo crecer para tener un cuerpo como el de Otome-nee y Sasa Nee-chan!—.
—Mmm, no creo que con tus genes puedas lograrlo, ya deberías saberlo al ver a tu mamá o tías—.
—Gu…
Ley en internet que si tu pareja hace masajes, los pechos crecen—.
—¡Deja de hacer eso!.
Estás en la calle—.
“Tch—.
—Me acabas de chasquear la lengua—.
—No lo hice—.
—Mírame y responde—.
—No lo hice, nyaaaaa!!!—.
Viendo por el retrovisor cómo se divertían Rinka y Sayaka como si en verdad fueran hermanas, Javier siguió conduciendo mientras escuchaba las risas desde atrás.
—Llegamos—.
Dijo parqueando fuera de la tienda de ropa.
—…
¿Qué esperan para salir?—.
Preguntó Javier al ver que ni Rinka ni Sayaka tenían intenciones de bajarse.
—T-tu pervertido Dios—.
—Nunca pensé que, ahhh, Javier Onii-chan tendría el fetiche de humillar a su hermanita, ¡estoy decepcionada de ti!—.
—Lo planeaste, todo cierto, por eso nos distes unas camisetas tuyas—.
—Sa, me pregunto de qué estás hablando—.
—¡Deja de disimularlo!
Además, con esa sonrisa tuya, ¿quién te cree, imbécil?—.
—Tos, bien, bien, haré esto entonces—.
Crack.
Escuchando el crujido de algo rompiéndose, Javier mira a Yami donde observa que el cinturón de seguridad se había desgarrado volviéndolo inservible.
—…
Ahhhh, dejemos para más tarde lo tuyo—.
Dijo masajeando el entrecejo.
—¿Qué les parece esto {chasquido}?—.
—¡!—.
—¡Increíble!—.
Asombradas por partes iguales, la camisa de hombre había sido cambiada por una blusa sin mangas, una falda corta que llegaba a la mitad de los muslos, medias blancas hasta los muslos, creando la zona definitiva.
De la misma forma, Sayaka obtenía una camisa de mangas cortas y un short que se ajustaba a la silueta de la cintura resaltando las nalgas.
—Ahora sí, pueden salir—.
—¡¿Cómo lo hiciste?!—.
—Jejeje, si podías hacer algo así, deberías de haberlo hecho desde el principio, Javier Onii-chan—.
—Mejor tarde que nunca, ahora salga—.
Inocentes en su forma de pensar, ya que nunca se habían topado con un ser de esas características como Javier, salieron seguras, sin preocuparse.
No fue hasta que se oyó la puerta cerrarse por Sayaka que Javier dijo.
—Sabían—.
—¿Qué cosa, Javier Onii-chan?—.
—Una ilusión poderosa puede engañar al sentido del tacto, la vista, olfato y gusto—.
—¿Qué estás tratando de decir?—.
—¡¡¡¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
¡¡Te mataré!!—.
—¡Jajajajaja!, pero qué buenas reacciones pude ver este día♫♫—.
Divirtiéndose como lo haría un pervertido al avergonzar a dos adolescentes, Javier abrió la puerta de copiloto, sacando a Yami mientras disfrutaba el viento de una tarde de ventisca.
Entrando a la tienda de ropa, tomando del brazo a Yami para que no se vaya al verla reaccionar al nuevo entorno que se encontraba.
—Buenas, ¿dónde fueron las dos chicas que entraron corriendo?—.
—Bienvenidos a la tienda, Ercado, sus amigas fueron a la parte atrás—.
—Gracias—.
Despidiéndose de la amable señorita detrás de la caja registradora, Javier y Yami llegaron hasta los probadores, sentándose frente de ellos.
—No se olviden de comprarle ropa nueva a Yami—.
—Muere—.
Con frialdad respondió Rinka y Sayaka no se hizo esperar.
—Esta humillación, me la pagarás—.
—No digan eso, si no sufrieron nada, no les dije que una ilusión poderosa engaña los cinco sentidos—.
—Entonces qué, ¿qué estás diciendo que hasta las cámaras pueden ser engañadas?—.
—Claro—.
Respondió Javier al ver salir la cabeza de Rinka en el probador de ropa.
—Eso no cambia el hecho que nos engañaste—.
—Engañar, se escucha feo Rinka-chan, dejémoslo en una travesura—.
—Kug, es lo mismo—.
—Como tú quieras.
Aquí las esperaré, no olviden de comprarle ropa a Yami—.
-Pasado mañana comenzaron las clases, el uniforme de Rinka y Sayaka las tengo listo en mi bolsillo dimensional, al igual que los libros.
Ahora que la entidad oscura tiene un cuerpo y es una hermosura, necesito enseñarle a escribir y leer, así como las costumbres de la sociedad moderna-.
Saliendo de su pensamiento al movimiento incesante de Yami, Javier observa cómo mueve la cabeza de un lado al otro y cuando se detenía, la mayoría de esas hebras de oro puro tapaban la cara de Yami haciéndola gruñir y sacudirse una vez más.
—Espera, quédate quieta… Voy a peinarte y amarrar tu cabello para que no te estorbe—.
Le dijo Javier, poniéndose detrás de ella, comienza a recoger el cabello que cubría la cara de Yami y con sus manos peinarlas.
-Guau, qué cabello tan suave tiene Yami.
Ninguna de las chicas con las que he salido tienen esta textura y no por qué no se cuidaban.
¿Será algún efecto secundario al crear el cuerpo?
Pero si eso hubiera ocurrido, Rinka y Sayaka tendrían los mismos efectos.
Mmmmm, podría peinarla todos los días y nunca cansarme de esta sensación-.
Expulsando todo pensamiento para disfrutar del pequeño momento sin pensar en quienes los rodeaban.
—Qué bonito, mira cómo le peina su novio—.
—Qué envidia, quisiera que el mío me trate igual—.
—¿Por qué la chica está vestida de sirvienta?—.
—Será porque van a una fiesta de disfraces—.
—El novio es muy guapo, alto, pestañas exuberantes, una mirada afectuosa y mira la suavidad con la que trata su cabello—.
—¿Le tomo una foto?—.
—Tonta—.
Entre murmullos y discusiones de las damas al ver a un joven de piel trigueña con una sonrisa peina, la cabellera dorada de la mujer vestida de sirvienta de estilo europeo que había cerrado los ojos disfrutándolo.
—Di-disculpen, puedo tomarles una foto—.
—¡!…—.
Volviendo a la realidad al pedido de una mujer con el teléfono listo para tomar la foto y acompañándola a otra mujer más.
Lindas, trayendo consigo una fragancia a miel que hacía cosquillas al olfato, Javier les sonrió a ambas chicas que estaban entre los 18 y 20 años.
—Claro, pero solo una… no le gusta mucho que le tomen fotos—.
—Sí—.
Volviéndole a peinar el cabello de Yami seguido por el sonido de tomar foto, Javier solo dejó y esperó hasta que las chicas volvieron a probarse ropa.
—Javier Onii-chan me llevó a Yami Onee-chan—.
—O-Oh, compren a su gusto, no se preocupen por el dinero—.
—Qué bien♫… ¿Javier Onii-chan puedes agacharte?, quiero decirte algo—.
“…— Haciendo lo que le piden mientras soportan un agudo dolor en su pie, le sonríe a Rinka que está feliz.
—…
duele Rinka-chan—.
—Ehehehe, pero qué cosas dices, Javier Onii-chan♫.
Este es solo un pequeño fragmento de mi venganza, por lo que nos acabas de hacer♫.
En serio pensabas que una simple salida para comprar ropa, se te perdonaría♫♫—.
—Rinka-chan da miedo cuando sonríes así♫—.
—Pues no lo pareces♫.
También quita esta ilusión—.
Viendo desaparecer a Rinka y Yami entre las estanterías y perchas de ropa de mujer después de que Javier deshiciera la ilusión de ropa.
[4 horas después] Sentado con un pilo de ropa, Javier sin nada más que hacer, comenzó a doblar, faldas, blusas, vestidos, shorts, leggings, pantalones, cárdigan, chalecos, calentadores.
—Creo que ya no nos hace falta nada—.
—momaoimsnomoi—.
—Mmm, me emocioné mucho y no pare…—.
—Javier Onii-chan dijo que podíamos comprar lo que quisiéramos y que no nos preocupemos por el dinero—.
—Aun así, me siento mal por aprovecharnos—.
—No tienes que preocuparte, Sasa-chan, como dije, las cuidaré hasta que decidan separarse de mi lado—.
Interviniendo en la conversación de una Sayaka con cargos de conciencia al ver él piló de ropa que habían alcanzado la altura y más que traían en sus brazos, mientras una desalmada traviesa Rinka que no le importaba.
—Escogieron mucha ropa, encontraron ropa adecuada para Yami—.
—Fue un poco difícil, pero encontramos bonitas prendas, ahora falta lo más importante, Javier Onii-chan—.
—Dejen la ropa en el mostrador y vayan primero—.
Les dijo y Rinka y Sayaka con una vitalidad desbordante, tomaron un pilo de ropa y se las llevaron.
Yami que tenía la mentalidad de un niño, las copió y se llevó parte de la ropa, dejando a Javier viendo sus espaldas.
Por cierto, Rinka había escogido una falda corta de mezclilla, blusa de manga corta con letras al frente.
Por el contrario, Sayaka escogió un vestido con volantes que le llegaba hasta la espinilla, siendo está más recatada.
Depositando las fundas de ropa que hizo falta que las empleadas de la tienda ayudaran poniendo todo en la cajuela, Javier dejó escapar un profundo suspiro que se lo llevó el viento frío de la noche.
—Fuuu, la ropa de mujer es mucho más cara, nunca pensé que tendría que pagar con más de ocho ceros… Pero ya que, esto les durará por un tiempo, ahora habrá que escoger qué ropa interior, escogieron—.
Dijo, entrando a una tienda de lencería femenina, haciendo que la empleada que estaba en la caja saliera y se le acercara.
—Bienvenido cliente a Akua, necesita algo que le llame su atención—.
—Sí, hace rato, entraron mis primas, una niña de este tamaño… otra hacía de alto recatada y una con traje de maids—.
—Oh, son su familia, por favor, acompáñeme—.
Encontrando rápidamente a las chicas, Javier les dijo mientras se sentaba en un banquillo.
—Cómo van las compras, ya tienen lo suyo—.
—Ya he escogido unas lindas prendas, pero a Sasa Nee-chan por sus tetas le está resultando difícil de escoger, ni que se diga de Yami Onee-chan—.
—Ciertamente, esas dos tienen unos atributos exuberantes… vas a enseñarme—.
—Pervertido, me pregunto qué fue lo que hice para tener a una horrible Onii-chan a la que le interesa ver la ropa interior recién comprada de su hermanita—.
—Ehehehe, que tiene de malo que me las enseñes, después de todo disfrutaré del cuerpo de Rinka-chan para mí solito más tarde—.
—Tonto, ehehe—.
Riendo y mirándole de forma traviesa, como si lo hiciera una mujer con bastante experiencia, aturdido por unos segundos, se rio y le palmeó la espalda, para susurrar al oído.
—No te olvides de comprar algunos atrevidos solo para dormir—.
—¡!..
Ehehehe, vale—.
Dijo, saliendo corriendo con las mejillas coloradas, quedándose solo en el banquillo, esperando que las tres regresen.
-¿Dónde deberíamos ir a comer?
Todavía es temprano y una carne asada no estaría mal, ver dónde queda un local más cercano-.
—Disculpe, cliente, pero podría guardar su teléfono, incomodando a las demás clientas—.
—Valla, eso es una pena—.
Mirando de reojo detrás de la empleada que vino, se podía ver a varias adolescentes que tenían demasiada vergüenza en comprar delante de un hombre desconocido, además de que sacaba su teléfono.
Cruzando los brazos, Javier cerró los ojos y con un poco de concentración vio a su planeta Dedaria.
[Planeta Dedaria; 5% oxígeno] [ Formas de Vida; Plantas de Luna] [Agua; Cero] [Elementos; Cero] [Núcleo; Feto] [Atmósfera; semi formada] -Bien, dejemos que se acumule el oxígeno.
El núcleo ya debería de haber cerrado completamente al planeta con su campo magnético contra la radiación y otros componentes dañinos.
Cuando el calor del núcleo llegue al manto, la lava y los gases serán expulsados a la atmósfera.
Cuando eso, pase, se creará la capa de ozono de forma natural-.
Haciendo cálculos de cuándo y en qué momento el planeta Dedaria formará la capa de ozono, el enfriamiento después, el transporte de hielo por meteoritos e infinidades de posibilidades, cuando alguien le tocó el hombro.
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