Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 28
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- Capítulo 28 - 28 Viernes 19 Abril La princesa de los Asai + Incursión a la Mansión Valderrama
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28: Viernes 19 Abril (La princesa de los Asai + Incursión a la Mansión Valderrama) 28: Viernes 19 Abril (La princesa de los Asai + Incursión a la Mansión Valderrama) Desde las sombras del mundo terrenal… tu mirada ha despertado algo.
¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?
Entonces escucha bien, alma curiosa.
He abierto un templo digital en Ko-fi.
Con una simple ofrenda de $1 dólar, me ayudarás a invocar ilustraciones sagradas: retratos auténticos de los seres que habitan esta historia.
Pero todo pacto merece recompensa: Los fieles recibirán imágenes personalizadas, únicas… y tal vez, un secreto reservado solo para los elegidos.
[Haz tu ofrenda aquí] ————— —Oujo-sama, por favor, entre, tiene que descansar, no ara nada esperándolo aquí afuera—.
—¿Esperando?, Lola, ¿cuántos años tienes conmigo?—.
—12 años, Oujo-sama—.
—Y aún no me conoces… Solo estoy tomando el sol, he estado por un día y medio encerrada y, como dijo Takako, necesito aire fresco y sol—.
-Oujo-sama, porque la he cuidado perfectamente, sé lo que piensa-.
Dejando esos pensamientos al fondo de la mente, Lola mira a su Oujo-sama que aún vestía su uniforme escolar, manteniéndose erguida, dejando que el sol reflejara en su piel clara.
—Oujo-sama—.
Solo pudiendo suspirar, sabiendo que en ocasiones podía ser terca, Lola, vistiendo una Yukata color amatista, pensó en otra solución.
—Oujo-sama porque no traigo algo para que se siente— —¡No!, Lola, ¿por qué debería sentarme, piensas que soy débil?—.
—No, no lo es, pero no ha dormido bien en estos días, necesita descansar—.
—No quiero, además, si me siento ahora, parecerá que lo estoy esperando y me rehusó a sentarme—.
—Entonces, Oujo-sama—.
—Vuelve a mencionar el tema y me molestaré contigo, Lola—.
—Si Oujo-sama—.
Retirándose un paso atrás a la fulminante mirada de su Oujo-sama, dio una pequeña reverencia.
Permaneciendo frente a la residencia japonesa antigua, Lola, que se había mantenido callada, hasta el momento, se paró delante de su Oujo-sama.
Frunciendo el ceño ante la falta de respeto por parte de Lola, su voz se enfrió.
—Lola, qué haces, vuelve a tu sitio—.
—Oujo-sama, disculpe mi descortesía, pero un vehículo desconocido se dirige así aquí—.
—…
No lo noté—.
—Está cansada, Oujo-sama, no sería extraño que no lo notará—.
Preparándose para interceptar al posible enemigo.
La Oujo-sama, visualizando al posible enemigo, el vehículo se detuvo a pocos metros.
De él se bajó un chico entre los 16 y 17 años con un color de piel trigo, con rasgos occidentales, pero lo que mayor sorpresa fue que llevaba el uniforme del Instituto Sakakino donde estudiaba Ryuto.
—Disculpe las molestias, pero alguien sabe la casa de Ryuto Miyake—.
—¿Quién eres?, ¿por qué lo buscas?—.
—Disculpe, hermosas damas, soy amigo de Ryuto y lo traigo en el asiento de copiloto, esperen un momento—.
Mostrando una actitud casual, Javier, con una sonrisa, se inclinó un poco, antes de llegar al asiento de copiloto.
—Oye, despierta… En serio que eres tonto, ¿quién va a clase en ese estado?—.
Sacándolo mientras lo apoyaba en su hombro, Javier sin muchas dificultades llevó al medio dormido Ryuto ante las dos damas.
—¿D-dónde estoy?, oye, Javier, dame una ayuda para llegar a casa, creo que se enojara si no cumplo mi promesa—.
Balbuceando, Javier, sin tomarle en serio, se quedó mirando a las dos damas que miraban a un Ryuto apenas pudiendo mantenerse en pie.
—Como ve este amigo mío, no ha dormido muy bien en estos días y en su estado ni siquiera recordará las clases de hoy, en serio que es un tonto—.
—Por Dios, Lola ayuda a Ryuto, llévalo a su casa porque no está en condiciones de ir sólo—.
—¿Y usted, señorita?…
Enseguida—.
Mostrando la gracia en su caminar, tomó el hombro de Ryuto sin despeinarse ni mostrar alguna arruga en su Yukata.
—Vamos, Ryuto-sama, ya casi llegamos a su casa—.
—Oh, Lola, ¿eres Lola?.
Dile a Yuuko que lo siento, no creo poder cumplir con nuestra promesa de comer juntos—.
—…
No se preocupe, Ryuto-sama, la señorita entenderá, vamos—.
Sin saberlo, Ryuto habló al lado de Yuuko escuchando su disculpa directamente.
Desapareciendo de la vista, solo la señorita llamada Yuuko y Javier quedaron fuera.
—Con esto mi labor de ayuda está completa, si me disculpa, me retiro—.
De forma educada y siempre manteniendo su sonrisa refrescante, se dio la vuelta.
—Detente, hay, amigo de Ryuto, ¿cómo te llamas?—.
Deteniéndose ante la voz femenina, Javier la volvió a ver.
Esta vez su mano izquierda reposaba sobre su corazón mientras se inclinaba, mostrando un perfecto arco, digno de un sirviente, que había servido muchos años.
—Javier Valderrama, de padre Inglés y madre japonesa, 16 años, amigo de Ryuto—.
Asintiendo Yuuko ante la presentación suave de Javier.
Dobla ligeramente su rodilla y sus dedos apenas levantaron el dobladillo de la falda, mostrando que era una Ojou-sama de alta clase.
—Yuuko Asai, 16 años, padre y madre japonesa, amiga de la infancia y prometida de Ryuto, un gusto Javier-kun—.
Yuuko Asai, vestía con el uniforme de su escuela: chaqueta negra de mangas largas, una blusa blanca por dentro, corbata color crema, falda de color amarillo suave, plisada a la mitad de sus muslos.
El aura de Yuuka era de una alta dama dándole a los hombres normales incapaz de hablarle a la cara, un rostro muy femenino con pestañas largas, nariz pequeña, color de ojos avellana, cabellera café claro, llegando le hasta la cintura ajustada, cada parte de su rostro al igual que una muñeca le haría difícil de tocar.
Nombre: Yuuko Asai.
Edad: 16.
Género: Femenino.
Medidas: 88, 56, 84.
Copa: C Zonas erógenas: Ombligo, cuello, ano… Disgusto: Personas insistentes, orgullo, color rojo.
Gustos: armas pesadas, glaseado espiritual, peines.
[+] [Nota:Estudiante de primer año del Instituto Femenino Aliya para familias ricas y poderes subterráneos] ¡Pin!
[Dios hentai ha encontrado a una de las futuras líderes del mundo subterráneo, familia Asai; familia más antigua que existe en Japón, ha prosperado y son los pilares de Japón del mundo, planeta hentai.] [1/22 Líderes femeninas] [Logró desbloqueado encontrar la suavidad y la ferocidad del mundo oculto] Misión de conquista/amigos, de las futuras líderes femeninas.
Recompensa.
Libro de invocación mundial [Grado Iris].
{Nota: Existen ciertos grados de invocación.
De menor a mayor, Iris, Meladon, Befur, Lonter, Xixas.} Sintiendo las notificaciones desde su núcleo, Javier le dio un que mé importismo mientras se concentraba en Yuuko.
—Señorita Asai, me disculpo, pero me retiro.
Ya hice un largo viaje hasta aquí y llegaré a tarde a casa—.
—Lo siento tanto que mi, prometido, te haya causado problemas.
Si hay algo que pueda ayudarlo, puede avisarme.
Los miembros de la familia Asai siempre pagan a los que le ayudan—.
Sacando una tarjeta de su falda, se la da a Javier, que le dio un vistazo antes de guardarla y decirle.
—Soy amigo de Ryuto, no hay favores entre amigos, sólo dejo que Ryuto mismo me invite a comer otro día y estaremos a mano—.
—Cuidé se en su viaje—.
Inclinándose Yuuko para despedirlo, Javier asiente y se sube, pero se detiene, gira y le dijo.
—Señorita Asai, ¿le puede dar un mensaje a Ryuto cuando despierte?—.
—Le haré llegar, cuál sería el mensaje—.
—Dígale que cuide a la hermosa prometida que tiene, que no la deje ir, aunque le cueste la vida, entonces adiós—.
Sonrojándose ante el cumplido suave de Javier, Yuuko se apartó del camino, dejando que avanzara el auto.
Desapareciendo el vehículo, Lola se acerca a Yuuko.
—Dame un informe de ese hombre—.
Desapareciendo la atmósfera de una dama sincera a una sería, Yuuko caminó suavemente balanceando su cuerpo, dando el aire de una mujer adulta en vez de una adolescente.
Siguiéndola, sabiendo lo que tenía que hacer camino, dos pasos detrás de Yuuko.
—————– Conduciendo lentamente por las calles iluminadas por las lámparas.
Javier escuchaba tranquilamente música por la radio, Sayaka ya no soportando el aire incómodo, habló primero.
—Javier, ¿esa chica quién es?—.
—Prometida de Ryuto, al parecer mi suposición era correcta.
Ryuto es uno de las familias que controlan todo en las sombras y esa chica es una de las familias poderosas de igual poder—.
—¿Cómo sabes eso, Javier Onii-chan?—.
—Tengo el poder de ver toda información cuando conozco a una persona.
Lo que te dijo es que ella puede matar fácilmente a miles de personas—.
—¿Puedes estar seguro?—.
—Sasa-chan no subestimes a los ojos de un Dios, si dejamos a esa princesa de los Asai en un centro comercial lleno de gente, ella podría matarlos en segundos.
Pero aquí está lo bueno, aunque sean magos, tienen que seguir las leyes mientras no sea demasiado evidente.
No hay problemas en matar unos cuantos y encubrirlo—.
—No le veo nada bueno en esa noticia—.
Rinka que sólo podía suspirar por décima vez en todo su trayecto, miró de perfil a Javier.
—Javier Onii-chan, jejeje, que fue eso, parecías una persona diferente—.
Rinka que tampoco podía soportar la atmósfera incómoda entre ella y Javier, intentó ponerse de buen humor de lo ocurrido.
—Ja, ja qué te pareció mi actuación, Rinka-chan soy fabuloso—.
—¿Dónde aprendiste la etiqueta de presentación?—.
—En ningún lado, Sasa-chan, ¿qué te pareció que estoy a la altura de una dama como tú?—.
—Hug, pasas completamente—.
—Jajajaja lo sabía, bueno, como Dios no hay nada que no pueda hacer, cierto Sasa-chan, que tal si le enseñas un poco de modales de dama Rinka—.
—Jeje, Javier Onii-chan, no bromees, no Sasa Nee-chan—.
—Yo no lo diría, ya que no tenemos clase, puedo enseñarte todo el fin de semana—.
—¡¿Sasa Nee-Chan?!—.
—¡¡Ahahaha!!—.
x 3 Desapareciendo la atmósfera rígida e incómoda que envolvía a los tres, se rieron a gusto.
Llegando a la mansión, Yami con Shio tomándose de las manos, los esperaban fuera de la puerta.
—Ojii-Nii-san, bienvenidos, Rinka onee-chan, Sayaka onee-chan, bienvenidas—.
—¡Qué linda Shio!, abrazo—.
Rinka que no pudo soportarlo lo tierna que era Shio para todos y Javier, que tampoco pudo soportar de su ternura, se rió.
—Estoy de vuelta, Shio—.
—E-estoy de vuelta—.
—Estoy de vuelta, Shio-chan… eres tan linda…—.
—Jejeje, me haces cosquillas, Rinka onee-chan—.
Entrando en la casa, una ruborizada Sayaka que no parecía tener experiencia con que la reciban, Javier, junto a Yami, llegaron a la sala de educación donde estaban Yuuna y Asahi.
—Bienvenido de regreso, Sr Valderrama—.
—Bienvenido—.
—No se molesten en pararse, que están haciendo… Huh, le estás enseñando a escribir y sumar—.
Javier, dejando su maleta en una silla, mira la pizarra que se está escrita por Yuuna y letra de Asahi.
—S-sí, antes que naciera, Shio le enseñé a leer y escribir lo mejor que pude.
¡Ah!.
Disculpe por tomar prestadas las cosas sin su permiso—.
—No hay problema, Yuuna, es mucho mejor así, no tengo que enseñarle desde cero…
por cierto, ya está la comida—.
—¡¡La comida!!—.
Parándose de prisa, Yuuna corre a la cocina, quedando en la sala Asahi, Javier y Yami.
—¿Qué sucede?—.
—Mi mami dejó la hornilla prendida, seguramente un caso común de ella, no hay que preocuparse—.
—Oh, si tú lo dices, ¿por dónde van tus estudios?—.
Tomando el cuaderno de Asahi, mira su contenido detenidamente antes de devolverlo.
—Multiplicación y división de cuatro cifras y no veo error alguno—.
—Aprendí de mi mami desde pequeño, un repaso para más tarde—.
—Excelente, más tarde te enseñaré las figuras geométricas, problemas de factorización, entre otras cosas… Voy a cambiarme, dile a Yuuna que después de comer, iremos donde alquilaba y, si quieres, puedes venir, Yami cuando me vaya lo mismo de ayer y te ganarás tu premio—.
Saltando de la alegría como un niño, Yami que no le importaba la vista de los demás, siguió saltando aun cuando se fue Javier.
Cambiando por algo más cómodo, Javier aparece frente a la fuente.
—No veo nada irregular, la fuente está casi llena, si la dejo un día más, puede que rebose y pondrá en peligro a todos, mejor selló su volumen hasta cierto punto—.
[Barrena de Percepción]: Impuesta por el Dios hentai, no permite que nadie hasta cierto rango se sienta desorientado.
[Barrera de Supresión]: Esta barrera permite que el volumen del mana, llegue hasta cierto volumen; también sella el flujo continuo de pérdida de energía concentrada.
Sintiéndose seguro de su protección, Javier vuelve a la mansión para comer.
———– Habiendo comido y relajándose en sus actividades individuales, Javier con Asahi y Yuuna se encontraban viajando a la casa alquilada donde vivía Yuuna con Shio hasta ahora.
[Viernes, 19 Abril]{8: 56 Pm}[Ubicación: Mansión Valderrama] Vigilando el portón de la mansión, Yami como una estatua sin moverse, su cuerpo reacciona a múltiples pasos.
—Encontramos uno de los objetivos… Mantis 06, 09, asegúrense de no dañar la mercancía, si no nuestro contratista se convertirá en un dolor de culo—.
—No se preocupe, líder Mantis, haré el trabajo lo más suave posible—.
Acercándose un grupo de hombres a la entrada, Yami alerta y toma una posición de pelea.
El hombre llamado 06, con una sonrisa lasciva, comiéndose con la mirada el cuerpo de Yami, miró a su líder Mantiz.
—Líder Mantis, el objetivo se va a resistir, no creo que haya problemas si se lástima.
Frunciendo el ceño, el líder del grupo, ante el comentario de su subordinado, molestó.
Su puño se apretó asustando a su subordinado de inmediato.
—N-no se moleste, líder Mantis, es una broma—.
—Deja tus bromas para más tarde, as en serio tu trabajo, no quiero errores—.
—¡Sí!—.
Avanzando el 06 y el 09, con una corpulatura flaca, igual que palos de escoba, desaparecieron a medio camino, apareciendo de repente detrás de Yami uno a su cintura y el otro a su cuello, moviéndose como profesionales que sabían hacer su trabajo para no lastimar a su producto.
En ese instante, Yami hizo su movimiento, giró un poco y tomó la mano que quería golpear su cuello y la lanzó como trapo delante de ella.
El otro hombre que quería agarrar la pequeña cintura de Yami, para que no cayera, el puño de Yami cayó en su cabeza destrozándolo sin saber lo que pasó.
¡Bang!.
¡Crack!.
¡¡Ahhhhhhhhhh!
—¡¿Qué pasó?!—.
Todos que esperaban ver a su objetivo durmiendo para llevársela, se asustaron cuando vieron la escena delante de ellos.
Mataron a uno, mientras el otro estaba en el suelo en posición de feto, sangrando sin un brazo.
Yami por su parte, miró la sangre, los sesos y la materia blanca en su mano.
—Griubkbhinkjvu—.
Sacudió su mano como si un bicho hubiera ensuciado su mano.
—Ahhh, ¡líder!
¡Líder!, ayúdame ¡a-aaaaaaaa!, ¡noooo!, plash—.
Yami que no soportaba escuchar el grito de su atacante, presionó la cabeza del 06 con su pie, con poco de presión para que explotara como sandía.
—H-horrible—.
—No es humana, es un demonio—.
Apenas demostrando sus habilidades, sus atacantes quedaron horrorizados ante la inhumanidad que murieron.
“Cálmense, es solo una mujer, somos catorce hombres.
Líder Mantis déjame encargarme de que la criada, lleve a los hombres dentro.
—02 hazte cargo… Los demás, síganme—.
Sin mostrar emoción alguna en su voz, el líder Mantis se encaminó al portón que custodiaba a Yami —Sirvienta, tú lucharás conmigo—.
El 02 que saltó como una flecha a su objetivo confiado en sus habilidades, sus manos toman la ilusión de serpientes.
[Arte atrapando nubes] Envolviendo el cuerpo de Yami con dos serpientes, el hombre 02 se ríe de forma frívola.
—Líder Mantis, puede ir, me encargaré de esta preciosura—.
—No le hagas daño, recuerda que es mercancía—.
—Enti…
¡Qué—.
Yami que había sido atrapada por el 02, su cuerpo comenzó a liberarse por fuerza bruta.
—Oí, oí, ¡jefe, esto no es lo que escuché!—.
Entrando en pánico de cómo se rompía su técnica, el 02 miró a su jefe que también estaba asombrado por lo que ocurría frente a él.
—¡Todos ataquen la!—.
Dando la orden, todos que estaban cerca liberaron magia arcana, golpeando el cuerpo de Yami con todo lo que tenían para que dejara de liberarse, haciendo que el rostro del 02 se relegara.
—¡Grrrrrrrrrrraaaaaaaaaaaa!—.
—¡¿Pero qué?!—.
Yami que liberaba la grumocidad por todo su cuerpo, asustando a todos, saltaron hacia atrás con rapidez.
El 02, percibiendo el peligro de la nubosidad, liberó su magia saltando como todos.
—J-jefe nunca escuché sobre esto—.
Temblándole la voz, el líder Mantiz que vio a todos su subordinado en ese mismo estado, dio un paso adelante—.
—Me aré cargo, esperen hasta que termine—.
El líder Mantiz que no parecía tener miedo, sus puños se incendiaron con una flama morada.
Lanzándose igual que la velocidad, una bala, el puño del líder mantis, golpeó el estómago de Yami.
—Uuu—.
Frunciendo las cejas, mira que su puño había sido detenido por la frágil mano de Yami, enseguida.
El cuerpo delgado de Yami libera una patada hacia la cara de su agresor.
¡Ban!
No pudiendo detener la patada de Yami, el líder Mantiz fue repelido mandándolo a volar unos metros sobre el suelo.
Asombrado por ese hecho mismo, miró su brazo que estaba colgando de una manera extraña.
—Estoy sorprendido, no pensé que encontraría a alguien de tu nivel en este lugar…
nos vamos, es imposible seguir con nuestro encargo, nos matará antes de eso—.
El líder Mantis demostrando su rápido juicio, retrocedió sin despejar la mirada de Yami que no se había movido de su lugar desde que habían llegado.
—Uagh…
¿Qué es esto?—.
Sintiendo un dolor, proviniendo de su brazo colgado en dirección extraña, al ver la bruma negra igual a la que envolvía el cuerpo de Yami, comenzando a envolver su brazo, extendiéndose a la vista humana como si estuviera viva.
¡Corte!
Tomando una decisión rápida y despiadada, una espada cortó su brazo con la gruma, asustando a sus subordinados.
Presionando los puntos de presión en la parte sobrante de su brazo, detiene la hemorragia.
Sin decir nada a nadie, todos desaparecieron sin dejar rastro, solo los cuerpos sin cabeza de sus compañeros muertos.
El brazo del líder Mantiz que había quedado en el suelo con la bruma, desapareció como si nunca hubiera existido.
Yami que miró a su alrededor sin nadie a la vista, su bruma desapareció de su cuerpo y vio todo el terreno sucio con los dos cadáveres a sus pies.
No sabiendo qué hacer y sabiendo que Javier regresaría con el auto, movió los cuerpos aplicándolos a un lado de la carretera como si nada hubiera pasado.
A varios kilómetros conduciendo una camioneta negra, el líder Mantiz aunque no quería mostrarse débil ante sus lacayos, permaneció estoico, pero no podía evitar sudar frío mientras le curaban el brazo con magia de primeros auxilios.
—La misión se canceló, el depósito me lo quedó—.
—¡Qué quieres decir con que falló!, no que eras bueno en esto, ahora me sales que fallaste—.
—Perdí a dos hombres y yo perdí mi brazo, con eso te habrás dado cuenta del poder que tenía, el que querías secuestrar—.
—Tú perder, ¡jajajaja!
¡Qué broma!
¡jajajajaja!—.
—Si así quieres verlo, haya tú, un consejo, a la otra que quieras que haga un trabajo, dame más información—.
—Eso—.
Cortando la llamada, el líder Mantiz mira a sus subordinados con los ánimos decaídos al perder dos compañeros suyos.
—¿Líder a qué nivel cree que está esa criada?—.
Conduciendo la camioneta, el 02 preguntó: todos miran al líder Mantiz por querer saber.
—La sondie y puedo decir que está cuarto nivel armadura, yo apenas estoy en tercer nivel elemental, se contuvo si no todos hubiéramos muerto—.
Escapando una bocada de aire frío, al escuchar que se enfrentaron a una mujer peligrosa, temblaron con solo recordarla.
————– En algún hotel de lujo de Grecia, se encontraba Araña mirando el puerto por el ventanal, con sólo una bata de baño cubriendo su cuerpo.
—Maldición, cómo puede fallar.
Miré la información y no había ningún mago en la zona, tampoco había nada especial en la zona donde está ubicada la mansión—.
Susurrando para sí mismo, Araña siente dos suaves globos cálidos tocando su espalda.
—Amor, ¿por qué esa cara?.
Ven a la cama, te harán sentir el cielo—.
—Umar…—.
Temblando si una electricidad recorriera su cuerpo, al susurro al oído, la mujer Umar, reposó su barbilla en el hombro de Araña mientras se miraban a través del vidrio de la ventana.
Girándose Araña, envuelve su brazo por el cuello de Umar, una chica de piel morena humectada al salir de la ducha, donde las gotas recorrían la suave piel de chocolate, surcando la clavícula, bajando por las suaves tetas que se pegaban en los pectorales, formando un barranco que atrapaba el agua que caía, mientras otra bajaban por su cintura de serpiente, hasta su vientre plano donde llegaba, a un húmedo pelo rizado rojo —¡Qué dices, estás de humor de nuevo o intento que despierte?—.
—Estoy listo para la siguiente ronda, aunque no estaría mal un poco de ayuda de esa boquita tuya—.
—En serio, jeje, entonces vamos—.
Invitándolo con una mirada seductora, ambos se dirigieron a la cama.
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