Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 29
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- Capítulo 29 - 29 Sábado 20 Abril A la visita a Cuadro
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29: Sábado 20 Abril (A la visita a Cuadro) 29: Sábado 20 Abril (A la visita a Cuadro) Desde las sombras del mundo terrenal… tu mirada ha despertado algo.
¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?
Entonces escucha bien, alma curiosa.
He abierto un templo digital en Ko-fi.
Con una simple ofrenda de $1 dólar, me ayudarás a invocar ilustraciones sagradas: retratos auténticos de los seres que habitan esta historia.
Pero todo pacto merece recompensa: Los fieles recibirán imágenes personalizadas, únicas… y tal vez, un secreto reservado solo para los elegidos.
[Haz tu ofrenda aquí] ————— Volviendo de Tokio, Yuuna intentaba calmar a un enojado Asahi por el trato que recibió de la casera donde vivía antes con Shio.
—No puedo creer que esa señora te haya tratado así, no le hayas dicho nada—.
—Está bien… Ella me esperó con la renta atrasada… puede ser un poco odiosa, pero no es una mala persona—.
—Ya deja el pasado en pasado, Asahi, ahora solo mira al futuro donde ustedes vivan juntos—.
—Todo gracias a su generosidad, señor Javier—.
—Ehehe, me harás sonrojar si me alagas con tanta sinceridad—.
—Es lo mínimo que puedo ofrecer, me ayudó ofreciéndome el trabajo, también piensa en mis hijos y su futuro… no sé cómo pagarle—.
Todavía no pudiendo familiarizarse ante una sinceridad genuina y pura hacia su persona que lo hacía sentir cosquillas el corazón.
Colorado Javier tose y le dice a Yuuna.
—Ya no hay que agradecer… mientras hagas un buen trabajo en las labores de la casa, así podrás pagarme… Por cierto, Asahi, ¿te interesa practicar alguna arte marcial?—.
—Arte marcial, ¿para qué?—.
—Para que entrenes, te meteré a algún club, solo tienes que elegir el que más te guste—.
—No me gusta lastimar—.
Recordando los continuos abusos que recibió de su padre.
El cuerpo de Asahi se sobresaltó al recordarlo.
Abrazando lo Yuuna al ver que recordó ese tiempo de amarguras, notando en su rostro, miedo.
Javier, mirando cómo reaccionó Asahi, propone algo, mientras lo perseguía.
—Las artes marciales no son para atacar, sino para defenderse, y sabiendo que me dirías eso que tal el Jiu-Jitsu—.
—Como dije… no quiero practicar artes marciales que lastimen a otros—.
—Escucha primero, el Jiu-Jitsu es un arte marcial que no requiere ataques.
Este arte fue diseñado para proteger, desarmar y utilizar la fuerza del oponente a tu favor.
Con movimientos simples puedes vencer a cualquier persona a tus pies—.
—…
Lo pensaré—.
Asistiendo en el pecho de Yuuna, esta le sobajea la cabeza lentamente, calmándolo.
Javier, no teniendo algo que decir, ante la escena de madre e hijo, siguió conduciendo llegando al frente del portón de la mansión, donde esperaba a una Yami, que no esperó nada para abrir la puerta y sentarse en el asiento de copiloto.
—Asahi trae a Shio a la sala, comenzaré a darle lecciones y Yuuna puede preparar algún bocadillo nocturno ligero—.
—Mn, lo tendré listo, déjame llevar esta ropa a la habitación—.
Saliendo del vehículo, Asahi y Yuuna, viéndolos desaparecer con las pocas cosas que habían traído en una maleta, en cambio, Javier se quedó mirando a los pies de Yami donde salieron de su sombra dos cuerpos.
—Buen trabajo, Yami, te ganaste una recompensa de…—.
Viendo al impaciente igual que un niño por abrir el regalo, Javier anunció con alegría.
—Cinco tarros de helado—.
—¡Nniomcoidsnciundicnsokjaopmximio!—.
Aun no entendiendo lo que hablaba Yami, Javier no tenía que descifrar su lengua, ya que solo viéndola babear por el helado, era evidente lo que pensaba, pero Javier sabía muy bien que necesitaba un control.
—Puedes comerte un tarro de helado por dos días—.
Dijo tocando la frente, de Yami con su dedo.
—Grirjrkfndid—.
—No me importan tus reclamos, si te los dejo todo, eres capaz de cometerlos en un solo día—.
—Firgkfjdvsibsbks—.
No gustándole la restricción, pateó varias veces el suelo, demostrándole la insatisfacción que sentía.
Pero no tomándolo en cuenta, Javier se agachó revisando los cuerpos.
—Yami, estoy feliz de que hayas cumplido con mi cometido, pero no crees que sería más decente y saludable, no hacer pedazos la cabeza de un humano, si igual lo vas a matar, arrancarle el corazón—.
—…—.
[Lo hice porque hacía mucha bulla al arrancarle el brazo, el otro no me di, la fuerza y p…
golpeé su cabeza con mi puño, no pensé que fuera tan débil, siendo hombres como el maestro] No sabiendo en qué momento había tomado el celular en su pantalón, Yami que aún no sabía controlar un celular, no pudo borrar una letra antes de cambiar su contenido.
Javier, que pasó por alto esa señal, tomó su celular de las manos de Yami y le entregó su cuaderno con su lápiz que estaban tirados en la cocina.
[No creo que sea buena idea darle un celular a Yami, aún es una infante y no quiero que se embotelle en nueva información.
Ya tiene mucho con lo que ve en la televisión] Teniendo esos pensamientos, Javier se acuclilló de nuevo, pensando y mirando detenidamente el cuerpo sin vida con el entrecejo fruncido, antes de que su mano agarre algo, invisible a los ojos mortales.
—Al estar cerca de mi barrera de mi tierra Santa, sus almas no han desaparecido por completo, pero solo quedan residuos.
Además, han estado expuestos por varias horas a tu nubosidad, que me impide que lo ha desgastado, pero esto es mejor que nada…—.
Encendiendo una pequeña llama rosa en su dedo, Javier mira las diminutas chispas reuniéndose en su llama antes de que se apagara y suspirara.
—Mmmm, no eran buenas personas, pero yo quien soy para culpar sus acciones, cuando están ligados a otros dioses—.
Barriendo su brazo, desaparecieron los cuerpos; miró a Yami antes de comenzar a caminar a la mansión.
—Tengo la ubicación de su guarida, no sé sus nombres, ya que se llaman por nombres claves aun cuando están solos…
De lo que pude obtener fue poco, pero valiosa información… Es hora de obtener información del sistema de rangos de este mundo, pero siento incomodidad en creer que este sea su verdadero cultivo.
¿o puede ser?, ¿Por qué no soy un residente de este mundo?.
Bueno, ya veremos más adelante, ¿no es cierto, Yami…?
Aaaaah—.
Decaído Javier, al ver que Yami no le prestaba atención, por estar pensando en otras cosas, en concreto sus helados.
Entrando a la sala de estudio donde estaban ya Asahi, Shio y Yuuna, sin vista de Rinka y Sayaka.
—Yami más tarde tenemos que hacer una visita inesperada, no te duermas—.
[¿Dónde?] —Te lo diré después—.
Asistiendo Yami, se retira a la cocina para comer su premio, quedándose con la familia Kobe.
—Primero comencemos con Shio—.
—¡Si Ojii-Nii-san!—.
—Me gusta tu entusiasmo, entonces primero el abecedario japonés—.
Mientras miraba a la entusiasta Shio con su cuaderno abierto en la mesa, Javier hace aparecer la pizarra al otro lado de la mesa y comienza a escribir, donde Shio no quita su mirada.
—Qué linda letra Ojii-Nii-San, yo también puedo escribir así—.
—Claro que sí, entonces comencemos, primero sabiendo que el abecedario japonés consiste en tres sistemas—.
—En tres, ¿qué es eso?—.
—Hiragana, Katakana, Kanji.
El primero será Hirama lo que te enseñaré estos días, te dejaré tarea para mañana para que así aprendas mientras no estemos.
Yuuna tendrás que sentarte a su lado y revisar si lo está haciendo bien—.
—Me haré cargo de que Shio haga la tarea—.
—Bien, comencemos con cinco letras; A, I, U, E, O…—.
Entusiasmada por aprender, satisfecho al verla animada, comenzó a enseñarle por media hora.
De las primeras 10 de 46 letras del abecedario japonés, Shio hacía preguntas levantando la mano cada vez que terminaba una.
Terminando satisfecho al sentir lo que sienten algunos profesores apasionados por enseñar, Javier mira a Shio que escribía, y en otra mesa Yuuna y Asahi sorprendidos por la concentración de Shio.
—Con esto termina por hoy, Shio recuerda repetir los 10 hiramas que aprendiste hoy, repite por cada hirama una carilla.
Si tienes alguna pregunta que no sepas, pregúntale a Yuuna—.
—Me pondré a practicar el Hiragana, ahora sensei Ojii-Nii-San—.
Riéndose al escucharla y saber que ahora había aumentado de cómo lo llama, Javier comienza a borrar la pizarra e imágenes que había hecho aparecer para que Shio entendiera lo que significaban algunas palabras.
Volviendo con Asahi que estaba anotando en su cuaderno lo que estaba escrito, ve al mismo a Shio salir corriendo a otra mesa para practicar sola.
—Bien, Asahi como te dije, te enseñaré matemáticas: reforcemos la suma, resta, multiplicación y división, operaciones básicas como enteros y decimales, así como acomodar los números—.
—¿Acomodar?—.
—Sí, es sencillo, en toda operación matemática, el de mayor número va arriba y el de menor abajo, claro que la suma es diferente, pero aún tiene una regla, como este ejemplo: (45+2)—.
—El orden es importante.
Si algún profesor te pone de esta otra forma, primero el 45 abajo y el 2 arriba, siempre debes recordar que el número dos siempre está a la derecha y nunca a la izquierda.
Y en cuanto al resultado de esta operación, es; (45+2= 47)—.
—Ahora sigamos con estas diez sumas, por cierto Asahi sabes hacer la comprobación de resultado—.
—…—.
Mirando a Yuuna un momento, Asahi negó con la cabeza.
Javier, entendiendo, puso otro ejercicio.
—(98+234= 332), este es el resultado, pero para comprobar si está bien hecha, otra vez sumamos, ahora (234+98= 332), y esta es la comprobación—.
—¿Huh?.
No es lo mismo, solo cambias la posición de los números—.
—Déjame decirte algo, no importa cuantas comprobaciones tengas, te dará el mismo resultado.
Esta es la comprobación más sencilla, y tampoco hay que romperse la cabeza por una suma.
Ahora toma y resuelve los demás ejercicios—.
—Sí—.
Comenzando las primeras lecciones de Asahi, Javier revisaba cada operación que hacía.
Mientras los dos estaban frente de la pizarra, Yuuna sacaba un cuaderno y repasaba lo que alguna vez aprendió.
[Sábado, 20 Abril]{1:03 AM}[Mansión Valderrama] Dormidos, las luces de la mansión apagadas, el vehículo prende sus faros y comienza a rodar a la salida sin que nadie se haya dado cuenta.
Conduciendo por la carretera vacía, Yami y Javier se encontraban escuchando música por radio mientras la brisa nocturna pegaba en sus caras.
Nadie hablando ni tampoco haciendo falta, llegaron a su destino después de conducir quince minutos.
—Ugggg, conducir de noche ciertamente es diferente a cómo de día… Ehehehe, ese Alvarado siempre tenía miedo de viajar de noche, mira lo que se perdía—.
Hablando para sí mismo mientras recordaba un viejo amigo del trabajo como tráilero, Javier miró a Yami que había escrito en su cuaderno.
[¿A qué venimos a hacer en estos lugares, maestro?] —Ahh, solo vinimos a regresar lo que se olvidaron de recoger y, como pago, nos dirán información superdeliciosa—.
Ladeando un lado la cabeza, Yami, seguía sin entender lo que quería decir Javier.
Caminando sin escucharse humanos cerca, aparte de los perros ladrando y gatos peleando entre ellos.
Javier entró en una zona residencial, sintiendo decenas de miradas cautelosas por su llegada.
[La seguridad parece ser buena, hay runas protegiendo varios apartamentos en los lugares más altos, si son atacados aún podrán resistir un poco para llamar los refuerzos] Teniendo ese pensamiento, sin notar más que miradas cautelosas, pero neutrales, Yami y Javier pasaron uno de los edificios de gran altura con un letrero [Moon], antes de entrar a un callejón sin salida.
—Este parece ser el sitio—.
De buen humor, apenas llegó a pocos centímetros de la pared antes de que su dedo golpeara varias partes de la misma sin ningún resultado.
—Mmm—.
[Qué interesante método tienen, debió ser un experto en el campo de formaciones, mira qué ocultar tal tesoro.
Pero no tengo interés alguno, solo abrimos la entrada] Javier se dio cuenta de que lo que tenía frente de él no era tan sencilla, y que el único mecanismo era una prueba dejada por un experto, que se entendía igual que una telaraña por diez kilómetros a la redonda.
Reuniendo un poco de fuego rosa pálido en su dedo, Javier comenzó a golpear diferentes partes de la pared en puntos.
—Puntos de presión del cuerpo, primero… vamos con el estómago, hombro, muslo interno, meñique, y cuello—.
Golpeando sistemáticamente los puntos de presión del cuerpo que estaban a simple vista para el ojo del cultivador.
¡Crack!.
Escuchándose un pequeño ruido, la pared desaparece y aparecen escaleras que se dirigen hacia abajo iluminadas por piedras.
—Es parecido, pero de menor grado.
Sígueme, Yami no te quedes atrás, no importa lo que veas—.
—Gryu—.
Respondiendo a su manera, bajaron las escaleras por un minuto, antes de abrirse a un nuevo mundo a la vista de ambos.
—Hee, mira la cantidad de gente, parece un festival—.
—…—.
—Recorramos un poco, Yami—.
Tomando la mano de Yami, Javier, feliz por más de una razón, caminó por la multitud de gente que miraban los puestos a un lado.
Pronto, Javier se dio cuenta cómo se hacen las cosas; mira, si algo te interesa, compras, si no pasas de largo.
—Yami mira estos pendientes, no crees que te quedaría muy bien—.
[Pendiente aqualina], [Orquídea de la nube], [Pulsera tobillera, Cocytus], [Guante de seda verde] Animado más de la cuenta, Javier recorría cada puesto mirando accesorios de mujer, ya sea: pulseras, pendientes, anillos, collar, diadema, gafas, lazos.
—MOImodfinimismc—.
—Mmm, ¿será que te gustó esta pulsera?.
Yo también pienso que es linda, con su color verde marino—.
[Estoy cansada.] —Cansada, pero de lo que hablas, recién hemos visto una parte—.
—…—.
Yami viéndose cansada por el entusiasmo desmedido de Javier, metió su mano en el bolsillo donde guardaba el celular de Javier y le enseñó la hora.
—Eeeeh, son las 2:45, tan rápido pasa el tiempo—.
—¡Guau, qué belleza!—.
—¿De qué clan será?—.
—Una maids… le sienta bien—.
—Gege, quisiera que me pisara—.
—Hermosa—.
Escuchando los murmullos de la gente por primera vez desde que comenzó su desmedido entusiasmo, Javier sonrió orgulloso mientras aún sostenía la mano cálida de Yami, antes de seguir caminando y darle unas pequeñas miradas a Yami.
Pelo lacio como cascada que caía hasta la cintura, mechones de pelo cubriendo la frente y sus finas pestañas de color mostaza, ojos heterocromía color cian y negro que parecían ingenuos como la de un niño y astutos como una serpiente, pestañas largas, mentón fino, nariz puntiaguda, piel blanca como la perla, extremidades largas.
Javier, cautivado por la belleza sin par de Yami, su corazón latía tan fuerte que parecía salir de su pecho.
—Grrr—.
—N-no pasa nada, miremos este puesto, Yami—.
Apenas pudiendo poner una excusa, Javier sentía cómo su cara se quemaba.
¿Vergüenza u otro sentimiento, ni siquiera el Dios hentai, sabía aún sobre eso?
Habiendo recorrido decenas de puestos, miró el mismo comportamiento: una simple tela roja sobre el piso y los productos encima con un nombre y un precio fijo.
También había otro tipo de puesto, y eran los locales que vendían diversos productos: desde plantas medicinales, animales que se encuentran en zonas específicas, ropa hecha de materiales de monstruos, otra tienda de compra y venta de materiales de animales, armerías y entre otros.
[Pulsera de flama]: envuelve al usuario en una flama protectora, un uso.
[36 cristales azul verdoso] [Anillo velos]: aumenta la velocidad.
[ 45 cristales azul púrpura] [Perla bola de fuego]: Manda ataques de fuego.
[100 Cristal púrpura] Javier, que aún no entendía muy bien la moneda que utilizaban, decidió que era tiempo de ir a lo que tenía que hacer.
Dejando el puesto, Yami siguió a Javier hasta salir del tumulto de personas, hasta llegar a edificios que tocaban el techo del lugar.
[Oculto a la luz] Sin nadie en la recepción, Javier entró en el ascensor hasta el piso 23, donde se detuvo.
—Si no me equivoco, es en esta puerta—.
Llegando hasta una puerta de acero, Javier junto a Yami no tocaron ni dijeron nada, se quedaron viendo la puerta igual que un concurso de miradas.
¡Clad!.
—Entra—.
Dijo la voz tranquila que venía después de abrirse la puerta de acero.
Entrando a la Guardia de la Mantis, sin signos de nerviosismo, la puerta de acero se volvió a cerrar cuando Yami entró.
Con solo una luz de un foco colgando del techo, iluminando una mesa de billar y a un hombre de contextura gruesa sin un brazo, tomaba alcohol sin darse cuenta de su palidez o si se habrá dado cuenta, y aún seguí a tomando hasta dejar el vaso vacío, parándose de inmediato.
Él dijo.
—¿Quiero saber cómo llegaste aquí?, ¿Y por qué vienes?—.
—Solo vine a entregarte a tus hombres que dejaste atrás, e información que quiero obtener—.
—¿Qué quieres saber?, pero déjame decirte que nadie más que yo sé la información de los clientes que me contratan—.
—Ya lo sabía, por la misma razón nadie sabe el nombre del otro, solo su apodo—.
—Si lo sabías, ¿a qué vienes?—.
—Información, quiero toda información, desde las familias o clanes más importantes de Japón, sus enemigos, quiero saber el sistema monetario, el sistema de cultivo la cual se rigen, cuantas razas hay, y si hay alguna otra zona como esta, quiero detalles, de cada cosa mencionada y claro te pagaré bien—.
Incrédulo, el líder Mantiz, con su única mano, se sirve un trago y se la toma, antes de golpear varias veces la mesa con su dedo para chasquear los dedos y las luces se enciendan.
—Saben, que las balas son inútiles para mí—.
—Hee, quien dice que las balas son normales—.
—Oh, entiendo.
¿Y qué dices de mi trato?—.
—No es un mal trato…—.
Esperando que pensara en algo el líder Mantiz, Javier miró alrededor, contando a treinta hombres con fusiles de asalto apuntando, antes de mirar a Yami parada detrás de él, con una expresión calmada.
—…
denle una silla—.
Sin más sonido, un hombre trajo dos sillas sentándose Yami y Javier del otro lado de la mesa de billar.
—Primero el pago—.
—Con acuerdo, pero tendrás que decirme qué moneda utilizan aquí—.
Asintiendo el líder Mantis, mete su mano en uno de los hoyos de la mesa de billas y se la lanza a Javier, que la atrapa, el objeto que tenía forma ovalada como un huevo de codorniz de color azul verdoso.
—Puedo notar algo de energía dentro de este cristal, pero está turbia como agua fangosa—.
—Es uno de los cristales más bajos que hay, y la moneda común.
Existen cinco monedas: Cristal Azul negro, Azul verdoso, Azul púrpura, Azul Zafiro y Azul Celestil—.
—Cristal azul negro es el más bajo; lo encontrarás en todas partes, pero no muchos lo quieren.
Después está el Cristal Azul verdoso; son cien cristales negros, obtienes un cristal verdoso que es el más utilizado.
Después está el Cristal Púrpura; tiene menos impurezas y es de menor tamaño, casi del porte de una canica; puedes absorber su magia pura dentro de él y sirve también como moneda.
Por encima de su pureza están el Cristal Zafiro y el Cristal Celestil.
A diferencia de los otros que tienen diferentes dimensiones, el más grande que se confirmó fue en la isla de Hawái hace treinta años con un tamaño de una bola de boliche—.
—Mmm, entiendo cristal Zafiro y cristal Celestil, prosigue, por favor—.
Terminando de anotar en una libreta, Javier, con una sonrisa de oreja a oreja, espero que siguiera el líder Mantiz ignorando que lo mirara como un raro.
—Ya que sabes el precio, te cobraré cinco Cristales Purpura—.
—Cinco… lo cual son cien cristales azul oscuro que dan un cristal verdoso, es decir, son mil cristales verdosos, por un cristal púrpura, es correcto—.
—Estás de acuerdo con el precio—.
—Okay, pero te quedo debiendo por esta ocasión, pero no te preocupes, te pagaré antes del domingo, igual sabes dónde vivo—.
Escuchando gemidos de frustración, a la respuesta de Javier, el líder Mantiz aún mantenía una neutral.
—…
Está bien, no tengo nada que perder de igual forma—.
—Oh, me agrada esa forma de pensar, me agrada, jajajaja—.
Disfrutando solo Javier, el líder Mantiz hizo una señal con la mano y uno de los hombres salió a alguna parte y trajo el mapa de Japón y algunas fotos de ciudades.
—Esta información no es secreta, pero nadie te la revela sin nada a cambio.
Como debes de entender, hay varios sitios iguales a este—.
—¿No son iguales?—.
—No, este sitio se llama “Cuadro” y su razón por la que se llama así es porque nada sale, solo se guarda.
Este “Cuadro” es para recursos de menor grado, aunque encuentres de todo, solo encontrarás cosas comunes, en las diferentes áreas, encontrando muchos tesoros naturales.
El área más cercana de alto nivel es Kyoto.
Hay solo encontrarás esclavos y animales exóticos; en una sola compra se pueden gastar miles de Cristales Celestil—.
—Los esclavos no se habían prohibido desde el siglo 19.
—Para afuera, no aquí, es un recurso válido que tiene muchos beneficios.
Siguiendo el otro punto, en Sapporo hay muchos artículos de, elementos hielo, entre otros recursos valiosos.
En Nagasaki encontrarás otro, pero este vende plantas e insectos únicos en su especie y cualquier otro que puedas querer…—.
—Continuemos, te hablaré sobre las familias que influyen en Japón: Familia Ryuto: Controla todas las fuentes de cristales que existen en Japón y tiene una buena relación con los Asai, al punto que varios hijos se han comprometido en el pasado.
Familia Asai: Son los creadores de píldoras y Armas para los magos.
Son una familia que, al igual que los Ryuto, su cuarta hija está comprometida con el hijo de los Ryuto.
Se ha especulado que ese niño no tiene maná, pero es bueno en los negocios familiares.
Familia Torita: Fabricantes de armas modernas y competidores de los Asai, su actual cabeza de la familia ha sido suplantada por uno nuevo.
No se sabe nada, pero se dice que fue el que mandó a matar al anterior jefe junto con su esposa y las dos hijas, tomando el control de la familia.
Familia Yukino: Antiguos aliados de los Torito, su relación se rompió en la generación pasada, pero antes del usurpamiento los dos líderes eran amigos y la antigua relación se estaba reparando, pero ahora son enemigos.
Familia Radiante: En la compra y venta de esclavos no tengo que decir más que está enredada con todas las familias, lo único diferente de todas ellas es que esta familia tiene más enemigos que aliados.
Familia Okobe: Es una familia de domadores antiguos que tienen su escuela de domadores en todas partes de Japón.
Familia Negima: Igual que los Okobe, es una familia antigua de sangre pura, son magos por naturaleza y son la columna vertebral de Japón.
La familia Light: No se puede decir familia, ya que es una combinación por parte de las demás familias que fue creada a partir de la Segunda Guerra Mundial.
Su función es simple: es interceptar a los enemigos que quieren dañar a Japón.
—Si me lo dices, entonces no es un secreto para la nación que haya más organizaciones de este tipo—.
—Sí, China, Corea, Rusia, Inglaterra, Alemania, Egipto, Estados Unidos y Perú, pero no sé cuáles son todas son la fuerza, aparte de algunas.
Nuestra organización japonesa se llama Peces Dorados—.
—Dinero listo, familias del bajo mundo, listas, mercados listos, ¿por cierto sabes algo sobre una subasta entre cinco a cuatro meses?—.
—La subasta de esclavos se llevará a cabo en cuatro meses, la que estás hablando será patrocinada por la familia Radiante y si la familia principal está a cargo no será simple, se traerán esclavos desde diferentes países y el nuestro con cientos o miles de gente poderosa comprando esclavos con mucho valor—.
—Háblame de los magos—.
—Para hablar de los magos… mira esto—.
Cerrando los ojos, su mano se extiende lentamente, apareciendo pequeña flama en medio de la palma de color morado.
Javier, observando detenidamente, anota en su cuadernillo.
—Ya veo, que esta flama tiene propiedades de vapor, y cómo se relaciona—.
—Humanos o cualquier raza, nace como una flama, dependiendo del tipo y calidad, se dividen en apoyos y magos, Arcano—.
Asintiendo a la explicación del líder Mantiz, Javier pasa la página.
—Sigue, por favor—.
—Los de apoyo son: de color Azul= Agua, Cian= Naturaleza, Negro= Oscuridad y Blanco= Nube.
Los de ataque: de color Amarillo=Trueno, Verde=Viento, Oro=Luz, Rojo= Fuego.
También hay varias flamas más: como Marrón= Tiempo, Morado= Nube y Azul verdoso= Aurora.
—Esos son los pocos ejemplos que te puedo dar, ya que son raros los tipos que tienen un fuego combinado, y hablando de experiencia propia, no he conocido a nadie hasta el momento—.
-Parece que estos tipos no saben que el fuego que proyectan es una parte del alma de una persona.
Esto es extraño, con solo una mirada pudo saberlo, y esta información ya debería circular por los Dioses de este planeta, ¿qué está pasando?-.
—Ahora, siguiendo el sistema de un mago Arcano, comienza…—.
Dividiéndose en diez Moduz Arcanos, cada Modus tiene diez niveles: [Comienzo, color, unión, núcleo, elemental, resonancia, armadura, manto, espíritu, familiar].
Y con cada Moduz Arcano completado hay un Modus Secreto.
La mayoría de los magos Arcanos solo pueden completar de un nivel de los cinco, o ninguno, ya que la recompensa al completar un nivel, se multiplica la calidad de la magia dentro del mago.
Estos son: [sub Ruptura, Sub Halado, Sub Raíz, Sud Nube, Sub Agua, Sub Sonar, Sub crecimiento, Sub Viento, Sub Madures, Sub Silbido].
-No sé, pero este sistema me parece más y más raro, igual que un vómito-.
—Entiendo bien, sobre las razas—.
—Las razas ocultas son la raza de las bestias, raza de las serpientes, raza demonio, raza de las sirenas, también están los que viven en zonas únicas como las mujeres de las nieves, las hadas en los bosques y los hombres escorpiones que viven en el desierto—.
—Ya veo, ya veo, una cosa más hay de linajes de sangre—.
—No, nunca he sabido de eso de linaje de sangre—.
Asintiendo varias veces, Javier le hizo algunas otras preguntas.
Terminando de escribir en la libreta, la cierra y se levanta sin más.
—Mi negocio aquí ha terminado, te devuelvo a tus subordinados que dejaste—.
¡Pa!
¡Pa!.
Cayendo los cuerpos sin vida, encima de la mesa, una pesada atmósfera llena de sangre se derramó sobre Javier.
Yami que se había quedado dormida al esperar, se levantó y todos bajaron la cabeza, evitando su presencia.
—Hee, le tienen miedo, bueno, no los puedo culpar, jeje, si pelean con ella, en el mejor de los casos saldrán con el cuerpo intacto, en el peor no tendrán cuerpo—.
Dejando esas palabras, Javier tomó la mano de una Yami media dormida que se masajeaba los ojos.
—Líder Mantiz—.
Hablando uno de los hombres de más confianza, tenía unos rasgos comunes; lo único diferente sería que tenía hundido un poco la esquina de la ceja, como si no hubiera hueso.
—21, informe de nuestro cliente—.
—Han salido del área—.
—¿Qué hacemos, líder Mantiz?—.
Diciéndolo por los cuerpos de sus dos antiguos camaradas sin cabeza, el líder Mantiz miró los cuerpos.
—Jefe, ese tipo es peligroso, utiliza una dimensión bolsillo, además la maids… siempre obedece a ese hombre, ¿cómo pudo tomar un trabajo tan peligroso?—.
—Tiene razón, nuestro hermano 02, jefe, lo respetamos y sabemos la fuerza que tiene después de quince años juntos, pero esta vez nos llevó a la boca de un puma cola plumosa—.
—Cállense, he pagado por mi error… mi brazo y dos hermanos—.
Levantándose el líder, Mantiz, aun con el descontento palpitante en el ambiente, se arrodilló y retiró el primer botón de la camisa de los dos hombres.
—Quémenlos, y traigan sus cenizas, iré a estabilizar mi energía arcana—.
—Entendido, jefe… Vamos a ayudarme a cargarlo—.
Saliendo el 02, con otros compañeros más, el líder mantis se retiró a la parte trasera donde estaba una simple cama.
Para sentarse en posición de loto y comenzar a estabilizar su energía arcana.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com