Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 33

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que?
  4. Capítulo 33 - 33 Sábado 20 Abril Compras tercera parte
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

33: Sábado, 20 Abril (Compras tercera parte) 33: Sábado, 20 Abril (Compras tercera parte) Desde las sombras del mundo terrenal… tu mirada ha despertado algo.

¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?

Entonces escucha bien, alma curiosa.

He abierto un templo digital en Ko-fi.

Con una simple ofrenda de $1 dólar, me ayudarás a invocar ilustraciones sagradas: retratos auténticos de los seres que habitan esta historia.

Pero todo pacto merece recompensa: Los fieles recibirán imágenes personalizadas, únicas… y tal vez, un secreto reservado solo para los elegidos.

[Haz tu ofrenda aquí] ————— —¿Sucede algo, Marco-sama?—.

—…

Nada.

¡Dile al idiota de Kai que deje de perder el tiempo y que regrese antes que yo vaya por él!—.

—¡Sí!—.

No habiendo nadie más en el probador, solo su reflejo en el espejo, Marco dio media vuelta sin prestarle atención a una blusa de talla pequeña tirada.

Llevando a Sayaka inconsciente y a Rinka sujeta por el cuello, nadie se dio cuenta de un pequeño movimiento en la cortina del probador, perteneciendo a la silueta de una niña temblorosa.

——— —¡Oye, trátame con más delicadeza, soy una chica!, ¡auch!, ¡duele imbécil!—.

—Cállate, una cosa no necesita pensar, más que preocuparse en sentir bien a su amo—.

-Tarado, ya verás cuando Javier Onii-chan se entere… Espero que Shio-chan se encuentre bien y haga lo que le pedí-.

Ya no tratando de forcejear por el trato que le daban.

Salen del centro comercial y Rinka por fin se da cuenta de la anomalía en la que se encuentra.

-No hay nadie, ¿qué pasa exactamente aquí?.

¿Dónde se fue la gente?-.

Contemplando una siniestra ciudad, donde el ruido de los autos y de la gente era normal, ya no se escuchaban.

—¡Cuánto tiempo le está tomando a ese idiota encargarse de la maids!—.

Temblando Rinka de miedo igual que los demás, un subordinado en actitud sumisa se acerca a explicar a Marcos, molesto por la tardanza.

—Ya envié a Kasaka a…—.

¡Booom!

Tomando una posición defensiva, en semicírculo, en el centro se encontraba Sayaka desmayada junto a Rinka que la cuidaba y Marcos que miraba tranquilo.

Viendo un cuerpo estrellado en el pavimento esparciendo su sangre, uno de los hombres con cuidado se acerca y comprueba.

—…—.

—¿Vivo?—.

—…—.

Preguntó Marco entre cortando la mirada, al ver a uno de los suyos comprobar lo evidente.

—¡¿Es Kasaka?!—.

—¡Kasaka, mago de noveno grado elemental, cómo murió!—.

—¡N-no lo sé, su cuerpo está perforado por todas partes!—.

—Que tanto están balbuceando, encuentren al enemigo y…—.

Sin tiempo para acabar de hablar, la vista de Marcos se encuentra con la silueta de una mujer vestida de Maids con el pelo largo color mostaza, una falda suelta que ahora se ciñe a las largas piernas, delineando los muslos y su zona V.

Yami sin interés en los secuestradores, después de saltar de la segunda planta del centro comercial.

Pasando la vista de los doce secuestradores, Rinka se da cuenta de que Yami la estaba observando y le hace de la mano que estaban bien.

—¿La maids?.

Eso quiere decir que Kasuki murió junto con los demás.

Mmm, parece que la información no era errónea y el grupo de Mantiz no huyó con el rabo entre las piernas, por nada—.

¡Clan!

¡Clan!

Mostrando arrogancia en su forma de hablar, como si no le importara la muerte de sus subordinados, el sonido de metal contra metal se escucha al instante.

Atacando desde cuatro puntos diferentes: talón de Aquiles, arteria Femoral, ojos, cuello.

Cuatro hombres desaparecieron y atacaron.

Cejar, inmovilizar, desangrado, golpe certero.

Respirando al unísono, moviéndose como uno.

Habiendo recibido entrenamiento para asesinar de la forma más certera posible, sin siquiera comunicarse.

Yami en ese punto, bajó un poco la parte superior del cuerpo sin siquiera quitar la mirada de Rinka y Sayaka que la estaban subiendo a los autos.

Una bruma oscura sin forma envolvió el cuerpo de Yami al instante.

Igual que un cuerpo espinado, miles de agujas perforaron a los cuatro hombres que no vieron venir semejante ataque.

Fueron acribillados.

—Hmmm, así es como murió Kasaka y los demás, es una maga de grado Armadura.

Retrocedan—.

Los ocho hombres a cargo de Marcos, sabiendo lo que tenían que hacer, duermen a Rinka con un golpe en el cuello, que no se quedaba quieta, arrancando dos de los cuatro autos negros estacionados.

Yami desapareciendo, aparece sobre el vehículo en movimiento que llevaban a Rinka y Sayaka.

Reuniendo una fina capa de bruma en su mano, Yami que se disponía a cortar sin contenerse, de repente una sombra apareció encima.

—Una buena chica, debe saber comportarse—.

¡Golpe!

¡Bann!

Pateando el rostro de Yami, esta se estrella contra el muro del centro comercial, atravesándolo.

El hombre, con una apariencia pulcra, cabello corto negro con canas ya visibles en las patillas y una mirada penetrante dando un aire conservador poco accesible, se acerca a Marcos que se inclina respetuosamente.

—¡Disculpe al verlo molestando en su diversión, Loter-sama!—.

—…

Es mejor que te vayas, y lleves a salvo la mercancía, esto se pondrá un poco agitado—.

—Entendido, ¿pero Loter-sama?.

Ya no acabo con ella, es una simple maga de grado Armadura, usted es un mago—.

—¡¿Quién te da el derecho a preguntar, mosca insolente?!—.

—¡Siento mucho mi atrevimiento!—.

—Hmph, lárgate—.

—Sí—.

Marcos, igual que un perro faldero que teme a un verdadero depredador, se retira con la cabeza agachada para no volver a molestar al hombre llamado Loter.

—Entonces, ¿cuánto tiempo piensas seguir jugando a las escondidas, niña?—.

Despreciando a Yami, Loter se acerca y ve la sombra de Yami acercándose.

—Ehh, mmm, nunca espere que este tipo de situación se formará por un simple robo de una tienda.

Tampoco me desagrada, pero tampoco me agrada.

Se puede decir que es un intermedio—.

—…

¡¿Quién eres?!—.

Sobresaltando Loter ante la voz relajada, mira a Javier que apareció de repente y a dos chicas que eran Rinka y Sayaka aún inconscientes flotando y aún Marcos con un hueco en el lado frontal del cráneo.

—Quién soy, no te mereces saber, ya que vas a morir.

¡Yami, libere tu sello, acábalo—.

—¡C…—.

No pudiendo responder, Yami aparece de frente.

Su mano desnuda parecía una especie de espada afilada formada de la bruma.

Loter sintió miedo al ver ese ataque simple pero con un gran poder en él.

-Voy a morir-.

Como un único pensamiento, Loter siguió la mano de Yami que estaba a cinco centímetros de su pecho.

¡Plin!.

—¡¡Ahhhh!!, ¡no me subestimen mocosos!— Apareciendo de algún lado una armadura exquisita de color azul marino, sobre Loter.

Cubriendo el torso, hombro, brazos, antebrazos, piernas y cabeza.

Diseñado con la apariencia de un animal marino antiguo.

Respondiendo con un ataque de tres dedos.

Loter golpea sucesivamente el cuerpo de Yami sin dejarla pensar una fracción de segundo.

¡Crack!

¡Crack!

¡Crack!

-¡Duro!, como una mujer puede tener el cuerpo tan duro como el Miralta-.

Loter sintiendo el peligro, aunque haya escuchado huesos romperse, no descuidando por unos segundos, se vio un pez como anguila, con la diferencia de que su cabeza es plana, rodeando el cuerpo de Loter.

—¡Ola cortante!—.

Saltando hacia atrás, gritando el nombre de su técnica, lanza una patada, la cual refleja una oleada furiosa.

Yami que miraba sin pestañear lo que pasaba frente de ella, la bruma comienza a envolverla.

¡¡Booooooom!!

Con un fuerte estruendo, la energía arcana {ola cortante} arremete con todo, cortando y llevando consigo todo a su paso.

Levantando un fuerte humo, las paredes del comercial ya no estaban junto con las indicaciones, extendiéndose por más de un kilómetro alrededor.

Loter mirando la devastación de su técnica con un rostro cansado, mira hacia atrás donde la presencia de Javier no dejaba de molestarle.

—Un buen espectáculo, nunca pensé en ver semejante cosa en vivo.

Cómo se esperaba de un mundo de magia, es fascinante—.

—…

¿Cómo es que estaban bien?, no.

¿Quién eres?

Sabes quién está detrás de nosotros y te atreves a oponerte—.

Javier se divertía igual que un niño al subirse a la montaña rusa, contrario a Loter que lo miró con miedo en los ojos, que intentó ocultar con una actitud superior.

—Wuuu, tenía miedo—.

—Ya, ya, no hay nada que temer, ya estoy aquí, Shio-chan buen trabajo llamándome—.

Teniendo en sus brazos a Shio temblando de miedo mientras sollozaba, Javier miró a Loter con una capa azul transparente con líneas apenas divisibles del pez prehistórico.

—Si no me equivoco, eres del clan Radiante, el cual tiene como oficio la trata de esclavos—.

—¡Lo sabes y te opones!—.

—Me importa un comino lo que ustedes sean.

Mientras no me busquen, no tengo por qué preocuparme por ustedes y sus operaciones—.

—¡Tonto ignorante!, ¿quién te crees para mirar hacia abajo a mi clan radiante?—.

Javier, no importando la indignación de Loter por insultar a su clan, calmaba a Shio mientras no dejaba que su conversación con Loter llegara a ella.

—Yami cuánto tiempo piensas seguir, es que te has vuelto perezosa, por no hacer nada en casa—.

—¡!—.

¡Pa!

Escuchando caer lo que era una pared de concreto, Loter rígido mira hacia una figura femenina cubierta de una armadura ligera negra azabache con líneas rubí.

Apareciendo Yami con un cambio de imagen radical.

Su piel suave, perlada, llena de vida, había cambiado a una piel azulada como si le faltara sangre, y aunque era extraño, mostraba un encanto atractivo.

Recogido el pelo largo, ahora negro, en forma de un bollo.

Una diadema gruesa simétrica surcaba la frente hasta la parte posterior, dejando caer un fino velo violeta que comenzaba desde la oreja.

Su atuendo habitual de maids también había cambiado, ahora era un vestido de una pieza blanca con el cuello de tortuga, mostrando sus hombros y con cordones rojos sujetando la apretada cintura.

En los antebrazos, hasta la punta de los dedos, los cubrían un guantelete azabache negro con dos imágenes impresas de color rubí.

La izquierda mostraba la imagen de un pájaro.

La cabeza estaba en el dedo medio, las alas en el dedo pulgar/meñique, y las dos garras índice y anular; su larga cola como sabana posaba en el antebrazo.

A diferencia del guantelete derecho que mostraba la imagen de una serpiente enroscada en el antebrazo y con una gran boca de tiburón en la mano, en su cuerpo salían extraños tentáculos.

Su pechera cubriendo el busto que lo hacía ver más pequeña, en medio de estos una planta estaba tallada sin poder apreciarse su forma.

Protegiendo la parte baja, se encontraba un protector de cintura de ambos lados de la cadera y botas hasta los muslos.

¡Tin!

¡Tin!.

A su caminar, las suelas y tacón de 2 cm de altura resuenan en el silencio perpetuo.

Loter no creyendo lo que veía su rostro, se contrajo de miedo.

En cambio, Javier, miraba fascinado la silueta de Yami que se movía de un lado a otro.

-Una Diosa descendió a esta tierra.

Oooo, pensar que la armadura fría y la suculencia, de una dama fueran suficiente para que me emocionara así, siento que mi corazón se va a salir de mi pecho.

Maldición, quien dio a luz semejante belleza, tengo que y darle las gracias-.

—Hermosa—.

Bastando una sola palabra para que Javier dejara salir todo lo que sentía en ella.

No imaginó que su murmullo había hecho que una Yami desconocida le sonriera.

—¡!—.

Volviéndose loco por esa sonrisa, los pensamientos de Javier se habían esfumado, mientras una carpa se había levantado en sus pantalones, pero el mismo Javier ni nadie cerca se había dado cuenta.

—Gmmmm!!, ¡muere maldita zorra!…

¡Hundimiento reprimiante!!—.

Aplastando todo a sus pies, Loter se abalanza sobre Yami con un vidente en la mano.

Con una longitud de una cabeza más baja que Loter, el cuerpo del vidente se llena de energía arcana alocada, al punto de saturación mágica.

La parte inferior choca contra el suelo, provocando un ligero temblor en las cercanías, desgarrando el suelo.

No terminando de avanzar, loter golpea en repetidas ocasiones con la parte inferior del vidente.

—…—.

Sin siquiera correr, Yami camina lentamente al ataque, junto con su mano izquierda levantada, con su dedo índice, mientras los otros permanecían cerrados.

—¡Me menosprecias, pero esa será tu perdición!…

¡Toma mi ataque final!—.

Loter sin detenerse después de haber atacado 12 veces, su energía arcana en el punto más elevado, salta hasta por encima de Yami y el acuífero ser primitivo aparece.

En posición de lanzar el vidente, el cuerpo y las dos puntas se transforman en la anguila cabeza aplastada, aventándola con todo su poder.

Aún sin inmutarse Yami, el dedo índice se transforma en la garra de una ave.

Viendo al cielo mientras ignora el suelo, levanta su pie y aplasta el suelo.

¡Grrrrrrrr!

Formándose una oleada en todas direcciones, como una piedra había caído en un lado, los doce cortes de agua que venían fueron destruidos.

Sin parar, la oleada de tierra llegó a las ciudades cercanas, destruyendo todo a su paso.

En el mismo momento en que la oleada destruía los cortes de agua, el último ataque, la anguila cabeza aplastante chocó contra la garra del ave.

Escuchándose el desgarre y después el quiebre de algo, la lanza fue evaporada por la garra del ave y siguió adelante.

Sin tiempo que Loter pudiera reaccionar, fue tragado desapareciendo del mundo.

Todo eso ocurrió en pocos segundos desde que Loter comenzó su ataque.

Para Javier, todo fue lento viendo cada movimiento de las dos partes.

—…—.

Mirando a Yami que había llegado frente de él con su armadura aún puesta, Javier traga saliva sin ocultar la tienda en sus pantalones que no dejaba de palpitar, viendo como la mano azulada, pero, aun manteniendo la suavidad a simple vista, se dirige hacia ella.

—Hmm, ya se fueron los malos—.

Shio dejando de abrazar a Javier, mira todo a su alrededor y ve a Yami de vuelta a la normalidad y aún Javier sudando.

—Y-ya se fueron los malos Shio—.

… [Maestro, quiero helado, necesito helado, ahora] Volviendo a hacer la de siempre, Javier suspira derrotado por alguna razón y deja en el suelo a Shio que mira toda sorprendida una tierra baldía hasta el horizonte.

—¡M-mami!, Onii-chan!…—.

Asustada Shio de no encontrar a nadie y solo destrucción, Javier, no sabiendo qué palabras decirle para calmarla, rascándose la parte posterior de la cabeza, del suelo sale un reloj de arena.

—Mm, este es el dispositivo que utilizaron para crear la réplica del mundo, es muy… monótono y burdo, no sería más fácil crearlo con las leyes del universo, esa sería la lógica más básica, esto hace que la pelea se convierta en un desastre natural—.

—…—.

Inspeccionando el dispositivo, Javier siente que le jalan la manga de su camisa y era Yami que señala a Shio, llorando.

—…

No llores, Shio, todo esto es falso—.

—Wuuu, falso, ¡mentiroso!—.

—Es verdad, mira, ahora volveremos a la realidad—.

—– Manipulando el reloj de arena, el mundo cambió a un baldío de escombros, a una bulliciosa escena de gente reunida fuera del centro comercial, mientras se escuchaba el murmullo de la gente y las autoridades hablando los teléfonos móviles de la gente.

—En este momento no se descarta la posibilidad de un tsunami en la costa japonesa.

El sismo fue de magnitud 7.9 en la escala de Richter—.

—¡Primer ministro!..

¿Dónde fue el epicentro telúrico y los daños que ha provocado?—.

—Sí, el sismo fue cerca de las costas de Katsura de la prefectura de Chiba, a unos 12 kilómetros.

En cuanto a víctimas y daños materiales de este desastre natural, se las hará saber en las próximas horas.

Por ahora llamo a la calma…—.

Mientras se escuchaba la conferencia de emergencia, Javier había llevado a Rinka y Sayaka cerca de la pared para que se recuesten.

—Yami puedes ir a buscar a Asahi y Yuuna que deben estar preocupados buscándonos—.

—…—.

Sin decir nada, Yami se fue perdiéndose en la multitud, quedándose con Shio que no soltaba su mano.

—Disculpe, sus amigas se encuentran bien, necesitan ayuda—.

—No, no se preocupe, debió ser por el susto del terremoto, que se desmayaron, pero nada grave—.

—Mmmmmm—.

—Mire, ya están despertando, gracias por preguntar—.

—No es mi trabajo—.

Yendo al joven empleado del centro comercial, Rinka que se sentaba, miraba a todos lados adormilada y Sayaka que comenzaba a despertarse.

—Auch, me duele, ¿qué ha pasado?.

Recuerdo que unos hombres aparecieron y… ¡!—.

—Cálmate, ya todo pasó, ya me decides de los hombres que quieren llevársela, se te pasó el dolor—.

—Eh, sí, gracias, Javier, ya no me duele, es conveniente eso—.

—¿Javier Onii-chan quiénes eran esos hombres?.

Shio-chan buen trabajo, estabas asustada—.

—Mm, Shio estaba superasustada… pero como dijo Rinka Onee-chan… llamé a Javier-kun.

—Bien hecho—.

Abrasadas, Rinka y Shio, Sayaka que había podido levantarse, mira la multitud y después mira a Javier por explicación.

—…—.

—…

Sabes que no tienes que mirarme así, ya les diré qué pasa.

Por ahora encontrémonos con Asahi y Yuuna, vámonos al auto, ahí estaremos más cómodos—.

Diciendo eso con una sonrisa forzada, Javier mira por un segundo a la distancia antes de volver su mirada a las chicas.

———————- —¡Ojo-sama, parece que fuimos descubiertas.

El amigo de Ryuto-sama, no parece ser ordinario, que hacemos—.

—Mm, viendo todo lo que pasó dentro de la zona, es mejor no meternos con ellos sin saber cuáles son sus intenciones—.

—¿Mm?, Ojo-sama no está siendo demasiado sumisa en esta decisión.

Debemos decirle a su…—.

—¡Permisiva, no sumisa!.

Hmph, además no hay necesidad de hablar con Oto-sama.

El día que conocí a Javier, no sentí malicia, aunque parecía saber quién era—.

—¿Aún no sabemos lo que podría tramar?.

Sí, por algún caso apunta a Ryuto-sama—.

—No lo hará, él no tiene la necesidad de irse por las ramas, cuando tiene el poder de tener en sus bolsillos a esa mujer—.

—…

Tiene razón, Ojo-sama, si alguien con semejante poder soportó las consecuencias dentro de la zona, no es alguien débil aún más cuando protegía a tres civiles—.

—Tomando eso en cuenta, tampoco podemos dejar que se salga con la suya.

Aunque ya hicimos una investigación profunda del historial de Javier, no sabemos si se acercó a Ryuto intencionalmente o si solo fue coincidencia.

—Sí….

Ojou-sama, nos hemos demorado más de lo que pensábamos aquí.

Aunque esto no afecte la compra, es mejor ir de prisa—.

—Vámonos, ya no tenemos nada que hacer aquí, pensé en pagar la ayuda que le brindó a Ryuto, pero parece que era innecesaria.

Ahora vayamos a comprar mi primer esclavo, espero que sea de buena calidad—.

—Nada de qué preocuparse, Ojo-sama, hice un trabajo exhaustivo, para que entrene a su primer esclavo—.

Desapareciendo de la azotea de un edificio, la princesa de los Asai, junto a su sirvienta Lola.

Javier ya se encontraba en el auto, todos reunidos para explicar lo sucedido.

Todos teniendo una botella de agua, mientras Shio dormía en las piernas de Yuuna cansada, Javier comienza su historia, que tardó media hora de explicar.

—A ver si entiendo, una de las familias o clanes, como quieran llamarlo, quiso secuestrar a Rinka-san y Sayaka-san junto a Yami-san.

Pero Yami-san los mató a todos y ahora podemos correr el riesgo de que ese clan venga por venganza, es lo que tratas de decir—.

—Ese es el resumen—.

Asintió Javier con los brazos cruzados.

—Lo captaste muy bien, Asahi, jajajaja—.

—Eso no es para reírse, Javier Onii-chan—.

—Rinrin-chan tiene razón, y Yami nee-san tienes que controlarte, mira lo que causó tu pelea—.

—Detente, hay Sasa-chan—.

Todos dentro del auto, sintiendo que la atmósfera se tornaba tensa, Javier miró a Sayaka molesta, haciendo que temblara.

—No permitiré que cualquiera aquí presente, critique las acciones de Yami, en el especial ustedes dos que terminó salvándolas—.

Glud.

Tragando saliva instintivamente Sayaka, baja la cabeza por miedo.

Pa!

Pa!

Pa!.

Golpeando con su dedo, el volante, frustrado, mira la intensa cola de autos tomando gasolina y saliendo de la ciudad.

—Largo—.

—…

no se puede evitar, un movimiento telúrico de tal magnitud dejará inquieto a cualquiera.

Es razonable que la gente comience a salir de las costas a tierra profunda—.

—¿Creen que habrá algún local de comida rápida abierta?—.

—Lo dudo mucho—.

—¡Ves lo que ocasiones, Yami!, debiste haberte contenido un poco o acabarlo rápido—.

—…—.

No comprendo el razonamiento de Javier en acusar a Yami cuando dijo lo contrario antes.

Yuuna viendo aún dormida en sus brazos a Shio miró fuera de la ventana y el embotellamiento de vehículos queriendo salir de la ciudad.

—Rinka-chan, puedo preguntarte algo—.

—¿Mm?, no me importa, pero qué es—.

—Shio me contó que unas personas malas se las llevaron, pero el señor Javier dijo que solo ustedes tres fueron llevadas a ese espacio y nadie más, entonces—.

—Ah, te refieres a eso, bueno, yo tampoco sé, solo me di cuenta cuando Sayaka alzó la voz y escuché hablar a ese hombre de traje.

Shio-chan estaba a mi lado, pero su cuerpo brillaba con un color rosa claro.

Pensé que tenía algo que ver con Javier Onii-chan.

—Uuu, no es lo que lanzaste esta mañana sobre Shio-chan—.

—…

Debió ser la barrera que le puse a Shio antes.

Rinka-chan cuando pasó todo, alguna parte de tu cuerpo tocó a Shio.

—En ese momento… recuerdo que le había quitado la blusa mientras Shio se probaba la nueva, debí haberle tocado… creo—.

Moviendo la cabeza de un lado al otro tratando de recordar.

Asahi apretó su puño.

—Bueno, ya no importa, y qué pasó después—.

Dijo Javier, mientras avanzaba a paso de tortuga.

—Traté de mirar por la cortina, cuando…—.

———– —¡Quiénes son ustedes!—.

—¡!—.

—…—.

Sobresaltándose Shio por la voz de Sayaka, Rinka puso su dedo índice en sus labios mientras trataba de agudizar su oído y tratar de escuchar.

—Perspicaz….

Parece que será un artículo de gran valor…—.

-Artículo de gran valor, a qué se refiere.

¿Qué está pasando aquí?-.

—¡¿Quién eres?!, ¡¿qué hiciste con la gente de aquí?!—.

-Saya-chan me está ayudando…

por ahora debo hacer algo.

Shio-chan está aquí, aunque no sé por qué su cuerpo está transparente, por ahora no pensemos en eso y sigamos escuchando-.

—…

¡Quieres que te saquemos a la fuerza o sales voluntariamente!—.

-Sabe que estoy aquí, pero sola, no parece saber de Shio, es mejor así-.

Sonriendo débilmente, Rinka toma su celular y, sabiendo que Shio no podía leer aún, se pone en marcha rápido y hace señas para que entienda.

Escuchando el ruido fuerte, Rinka sabiendo que no tenía tiempo, sobaba la cabeza de Shio para calmarla.

Y sale, dejando su celular en las manos Shio.

—Me pregunto cuál es el escándalo Onii-san— —Valla, valla, dos productos de alta calidad, con buena cabeza, serán muy buenos productos para la subasta.

Ahora quieres seguir el destino de tu amiga o quieres caminar sola—.

-Noquearon a Kimi-chan, no veo a nadie ni escucho a nadie tampoco, a eso se refería cuando dijo: {Lo de la gente} antes.

Por ahora sigamos sonriendo-.

“Hmm, seguiré sola, pero una cosa te equivocas, Onii-san, esa chica es mi prima—.

—Jejeje, disculpen la descortesía—.

-No me agrada esto, sigue mirando el probador, parece que esto será peor que mi anterior vida-.

—Iré contigo, Onii-san, pero no hagas daño a Rinka—.

—¿Qué pasó con el segundo equipo, agarraron a la maids?—.

—No contestan.

Pero conociendo el temperamento del hermano Kai, se está divirtiendo intimando a la maids—.

-Tsk, entonces somos las tres su objetivo.

No puedo moverme desde que me agarraron del cuello, además de continuar caminando, solo espero que no entre al probador y vea a Shio-.

Aun en esa situación, preocupándose por Shio como una hermana mayor, Marcos entró al probador y no encontró nada.

Pero en la esquina del probador estaba Shio temblando de miedo igual que tener la mirada de una serpiente.

Apretando el celular que le había dado Rinka, Shio cerró los ojos borrosos por las lágrimas que no podía controlar sin hacer el mínimo ruido.

—…—.

Shio que ya no escucha nadie cerca, sin fuerza en las piernas, solo gatea y saca un poco la cabeza mientras agarra la cortina para ocultarse.

—…

C-c-cierto, t-t-tengo que llamar a Javier-kun, como dijo Onee-chan—.

Temblando y con la voz entrecortada del miedo, Shio tardó unos segundos en marcar a Javier, como le había mostrado Rinka.

—…

Hola, Rinka-chan, ¿sucede algo?.

Ya terminaron con sus compras—.

—Javier-kun ayuda—.

—Shio…—.

——- —Después de que me contó lo que pasaba vine de inmediato y aquí estamos—.

—Eso me recuerda cómo hiciste para recuperarnos.

Saya-chan ya estaba en la cajuela y me durmieron por resistirme en subir con ellos—.

Sayaka también queriendo saber qué pasó mientras estaba inconsciente, miró a Javier para que siguiera con la historia.

—Después de despedirme de mis amigas, me transporté fuera del centro comercial.

Fue cuando me di cuenta de que había un espacio diferente.

Después de eso entré con facilidad y vi que estaban siendo llevadas en dos autos diferentes.

Y como era una molestia, dormía a todos dentro y las saqué, después de eso se chocaron y, como la destrucción fue grande después de la pelea, deben estar muertos—.

—Así que era una molestia salvarnos una a una—.

—No lo digas como si fuera una persona perezosa, simplemente pensé: era mejor, así, evitar futuras preguntas de quién es mi favorita—.

Sonrojándose las dos adolescentes, Javier se rio entre dientes al ver su reacción.

—Rinka-chan, Sayaka-san, ¿cómo pueden permanecer tranquilas cuando estuvieron a punto de ser raptadas por ese clan perverso?—.

Mirando sé a la cara, Rinka y Sayaka, miraron a Javier que asiente y devolvieron la mirada a Yuuna.

—¿Irás primera?—.

Preguntó Sayaka con los brazos cruzados, debajo de sus tetas, haciéndolas resaltar.

—Mmm, si voy primero.

Escucha y no te sorprendas, pero tuvimos un pasado casi igual al tuyo, pero más oscuro se podría decir—.

—Eh, e-espera que estás diciendo—.

—Comenzó cuando tenía 8 años, eran las cinco de la tarde, creo, estaba con mi verdadero Onii-chan y una amiga de infancia.

Esa tarde nos peleamos por quién sería la esposa de mi Onii-chan y salió ganando nuestra amiga Otome-chan.

Yéndose los dos como si fuera un juego, yo me quedé llorar desconsoladamente, jejeje qué recuerdos parecía que fuera ayer.

En ese momento un hombre llegó desde atrás, me llevó a la parte más profunda del parque y me violó.

Después de eso, el viejo llamó más amigos y me violaron a su justo, ya a la edad de 11 a los 12, había saborizado los más oscuros placeres de una mujer.

Hasta la edad de los 16 años que me liberé por mi cuenta, claro que en ese tiempo tuve que abortar muchas veces, y mi familia ni enterada.

Mi Onii-chan tampoco se dio cuenta de que tuve sexo con un viejo al otro de la habitación… jejeje ahora kimi-chan te toca—.

—…

Mi padrastro es un hombre multimillonario que me separó de mi verdadero padre desde los 7 años.

Crecí en un ambiente de dama rica, hasta cumplir los 13 años.

Mi padre me llevó a uno de los desconocidos clubes para una niña rica como yo.

En ese lugar había pervertidos de todo tipo, teniendo sexo salvaje anormal.

Mi padre grabó mi violación mientras hacían lo que querían con mi cuerpo por atrás y adelante, mujeres y hombres millonarios—.

—¡¡¡¡Ustedes dos cómo pueden hablar a la ligera.

¿Por qué actúan como si no pasara nada, las violaron?!!!!—.

Histérica gritó Yuuna al ver lo calmada que estaban.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES GREMORI_ZERO_666 Buenos días, tarde, noches a todos los lectores que siguen a este autor ausente.

Como bien saben hoy comenzamos un recorrido asta el Domingo sin detenernos.

¡¡Ohhhhhhh!!

Y como bien sabrán si hay mas piedras de poder, reseñas y mensajes positivos o negativos, publicare mas episodios, todo depende de ustedes.

Con esto, me despido dejandoles este capítulos.

Disfrútenlo si pueden Ahahahahaha.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo