Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 42

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que?
  4. Capítulo 42 - Capítulo 42: Martes, 23 Abril (Club de Programación primera parte)
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 42: Martes, 23 Abril (Club de Programación primera parte)

Desde las sombras del mundo terrenal… tu mirada ha despertado algo.

¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?

Entonces escucha bien, alma curiosa.

He abierto un templo digital en Ko-fi.

Con una simple ofrenda de $1 dólar, me ayudarás a invocar ilustraciones sagradas:

retratos auténticos de los seres que habitan esta historia.

Pero todo pacto merece recompensa:

Los fieles recibirán imágenes personalizadas, únicas… y tal vez, un secreto reservado solo para los elegidos.

[Haz tu ofrenda aquí]

—————

Barrer, barrer, barrer.

—Jaaaaa—.

Suspirando del aburrimiento y con el estómago gruñendo al oler el aroma de la comida, se detiene para apoyarse en la escoba y mirar al grupo de chicas comiendo su bento.

—¿Por qué te detienes?, rápido, apura que necesitas terminarlo antes que acabe el receso—.

—Parece que estás disfrutando del dolor ajeno—.

—¿Quién sabe?—.

—…—.

Ignorando a Hikari que comía con gusto al punto de irritar a Javier, la ignoró lo mejor que pudo a ella y a Manami, Setsuna y Sekai que estaban juntas, no teniendo de otra que pensar en cualquier cosa.

-Tengo hambre, me gruñe el estómago, ¿por qué me pasó esto?… Recuerdo que se remonta hace miles de años, cuando la Diosa Amaterasu vio a su sirviente barrer tan descuidadamente en su templo, fue castigado con no comer y su tarea, será siempre barrer el templo, sin la ascensión de ser parte del panteón de los Dioses de Nipón. Desde ese entonces cuenta la leyenda… cof, cof… Disculpen el desliz, la verdad es que gracias a que yo y solo yo hice la celebración y aunque el profesor se llevó una buena sorpresa aun termine regañado y se me impuso barrer la clase por un mes, cuando termine, pero como estaba lleno de confeti el piso, tuve que comenzar a la hora del receso… qué desgracia. ¡Ah!, la frase de Touma de (majutsu no index). Bueno, no importa… Sigamos con mi monólogo interno-.

Pareciendo pasible al exterior, la imaginación de Javier vuela por su ausencia, hasta que alguien toca el hombro.

—Mmm, oh, Ryuto amigo mío, me ayudarás a terminar, cierto—.

Alegrándose de ver a Ryuto, Javier le golpea varias veces el hombro antes de entregarle una escoba.

—No te pienso ayudar—.

Teniendo calambres en los labios, los ojos alegres de Javier cambiaron por unos mezquinos.

—Tch… entonces, ¿para qué vienes?. Habla rápido mientras barro—.

Dándole la espalda, Ryuto observó por un instante a las chicas que los miraban. Acercándose más a hablar en voz baja.

—Sabes que eres la persona menos indicada para que te ayude, o no te acuerdas del alboroto que hiciste anoche—.

Mostrando cierta rabia en el tono de voz, siguió hablando.

—… Tus solicitudes por la venta, fueron aceptadas—.

—Buena noticia, por cierto, cuántas de esas vetas mágicas tienen en mano—.

—…—.

Notó ya tarde la trampa que fue tendida y la cual cayó junto a su familia. Frunciendo el ceño, le respondió.

—Nunca pensé que sería engañado tan fácilmente por el brillo de tus palabras—.

—Hay que te equivocas, simplemente distes por hecho que yo sé el sentido común del comercio del bajo mundo. Pero no te culpes, o para ponerlo en palabras de un comerciante a otro, no tengo interés en las piedras que brillan y las que no me hacen falta—.

Volviendo a barrer, como si no fuera su asunto. Ryuto rígido ante el paradigma que es Javier, no sabiendo cómo tratarlo en el futuro, escucho la voz burlona y seria de Javier.

—Además, simplemente estoy engordando al Dragón, que le gusta comer piedras brillantes, mientras recojo información que el mundo ve como innecesaria—.

—Fuu, cada domingo alguien irá a recoger el cargamento. Seré el intermediario del clan Ryuto, te notificaré de las subastas y demás sitios que haya alrededor del mundo—.

—Excelente, contaré contigo—.

—Bien, lo que querías se te será entregado esta noche y tomaré el primer cargamento—.

—Okay—.

—Oigan que tanto están balbuceando entre ustedes dos—.

Uniéndose Sekai que había terminado de comer, la seriedad de ambos como hábiles actores se transformó en una charla informal amistosa.

—Escucha Sekai, este tipo que se dice que es mi amigo, no quiere ayudarme… Sekai amiga mía—.

—Detente, ay… tú no avisaste nada y ahora quieres que te ayude, pues no—.

Negándose cruzó sus brazos.

—Ehhhh, tacaña, que cuesta ayudar al prójimo—.

Siguiendo barriendo mientras hacía pucheros, Sekai se acerca a Ryuto.

—¿Ryuto-kun quiero preguntarte algo de ayer?—.

—Si dime qué es—.

—Okino-san me dijo ayer que tú y Javier tenían negocios, el cual hacer. No quiero ser metiche, pero sabes que ayer fue extraño todo, por eso… ¡Pero está bien si no quieres decirme nada!, ahaha—.

Sonriendo rígidamente al ver el cambio de humor de Ryuto, dio un paso atrás.

—No te preocupes Sekai, ese mal amigo de haya, solo me ayudo a vender una casa en el extranjero, como su familia tiene conexiones por hay y por haya de bienes raíces entre otras cosas que administra su padre, al ver que tenía una buena ubicación la casa, me dio un buen precio total satisfecho, ahora solo falta el papeleo y todo está resuelto—.

—… Es cierto, lo siento si te asuste Saionji-san, pero preferiría no hablar de esos tipos de cosas en la escuela—.

Ryuto que solo pudo disculparse por la grosería que mostró a una niña fuera de ese mundo, con la excusa fácil y en buen momento que le dio Javier.

Aceptando la disculpa de Ryuto, Sekai dirigió su mirada a Javier, recogiendo en una pala el confeti.

—… Umm, eso no tendrían que encargarse tus padres—.

—Sekai, hay algunas cosas de las cuales no es mejor hablar—.

Viendo la pequeña sonrisa solitaria, Sekai que no entendió lo que quiso decir al momento, se dio cuenta de la realidad y, a punto de disculparse por su falta de tacto, la interrumpió Javier.

—No hace falta tus palabras, Sekai y eso va para todas ustedes que escucharon. Lo que menos quiero son palabras de este tipo… ahora a seguir barriendo, que tengo la hora encima—.

Siguiendo barriendo, el grupo de Sekai que había escuchado todo, se quedaron calladas por las contundentes palabras de Javier. Sekai triste al sentir que tocó un tema que no debía, se fue a sentar a su asiento.

Ryuto con una mueca molesta al ver cómo trató a las chicas, se detuvo al recordar su pasado.

Tin, ton, tin, ton.

Sonando la campana para la quinta hora, el profesor de literatura entró.

Todos en sus asientos, Setsuna miraba a cada rato a su lado. Javier, dándose cuenta, escribió una nota al final del cuaderno.

Javier: [Pasa algo]

Setsuna: [Lo de ayer, lo siento, creo que confundí varias cosas]

Javier: [Malentendido… ah, te refieres a que quiero un harén para mí solo]

Temblando el cuerpo de Setsuna al leer, su pluma golpeó fuertemente el papel.

Setsuna: [¡Rectifico!, eres una basura de lo peor, aléjate de mí y de Sekai]

Javier: [Pienso lo mismo, tienes que mantenerte alejado de mí o si no vas a quedar atrapada en una red imposible de salir… Set-chan♥]

Dejando la mejilla aplastada en el pupitre, mira qué reacción tendrá Setsuna.

Setsuna: … [Nunca vuelvas a llamarme así]

Javier: [Tienes razón, ya no te llamaré Set-chan, ahora solo Setsuna. ¿Qué te parece si vamos esta tarde a comer los dulces que no pudimos ayer, sola o quieres ir con Sekai, mi prima y la pequeña Rinka-chan?]

Setsuna: [Tampoco permito que me llames por mi nombre, solo mi apellido y no quiero ir nunca donde tú estés y menos sola, entiendes]

Javier: [Entendido, hablaremos más tarde esto]

—Te dije que no hablaría contigo—.

En voz baja y mirada molesta, que no surtieron efecto en un tipo como Javier.

—Okay… Set-chan—.

—Kuuu—.

Mirando la pizarra, mientras ignoraba la mirada penetrante de Setsuna, el tiempo pasó y llegó la hora de la salida.

—Mmmmm, por fin comeré algo… Sekai, kiyoura-san las veo en el club y no se olviden que vamos a comer dulces en la pastelería, que no fuimos ayer—.

Saliendo corriendo, Javier desaparece entre la multitud de estudiantes que salían de sus aulas, dejando atrás a Sekai y Setsuna.

—Setsuna qué pasa contigo y Javier, Parece tener una pelea, ¿pasó algo?—.

—Nada importante, solo recuerda nunca estar a solas con él—.

—Mmm, ¿qué quieres decir con eso?—.

—Lo que oísteis—.

—¡Eso no me dice nada, habla!, sé que ha pasado algo mientras estaba en clase—.

Persistiendo en que hablara, Setsuna toma su bolso y la toma de la mano.

—Acompáñame y no le cuentes a nadie de lo que te diré, entiendes—.

—… Es-está bien—.

Nerviosa ante la seriedad que mostró Setsuna, Sekai solo se dejó llevar hasta en una sala vacía.

—Aquí estará bien—.

—En serio, ¿qué pasa, me estás asustando?—.

—Primero, la razón por la cual estoy enojada con él, es que escuché una conversación con alguien diciendo que quiere un harén de chicas—.

—¡¿Harén?!—.

—Sshi, hablas muy fuerte—.

—Lo siento, pero un harén, ciertamente es lo peor, pero no habrás escuchado mal. ¿Sabes que hay ese tipo de novelas ligeras donde el protagonista tiene muchas chicas detrás de él?. No estarás confundiendo—.

—No. Él mismo lo confirmó—.

Parando la conversación al ver cómo reaccionaba, Sekai en no dudar en las palabras de Setsuna, entendió las palabras que le habían dicho antes.

—Entiendo, no te preocupes, si ese tipo se atreve a ser un avance conmigo, se la verá con una patada en las bolas—.

—Preferiría que no fueras violenta, pero acepto—.

—Entonces, ¿qué hacemos, renunciamos como miembros del club de astronomía?—.

—No, mientras él no haga nada, no hay por qué irnos. Tú querías el tejado para que comiéramos solas, no hay por qué rechazar esto por él—.

Haciendo una promesa, las dos chicas, al no involucrarse más de lo debido, salieron del aula vacía.

Javier, que había terminado de comer su bento, lo guarda en su bolsa, para susurrar algo.

—Hasta aquí puedo suprimirme—.

De pronto su cara se ponía pálida, y comenzó a toser fuertemente.

—Cof, cof, cof, cof… ah, ah, ah, ah… Es-esto se está poniendo feo—.

Dijo con miedo al ver la sangre que cayó al piso y en su mano que intentó cubrirse la boca.

Sin tener la fuerza para levantarse, decidió apoyarse contra la pared mientras la sangre se esfumaba como neblina.

—Esto me está… matando. Pensé que era una gripa de Dios pasajera… pero no puedo ocultar que algo está mal. ¡Joder!—.

Golpeando la pisó con todas sus fuerzas, que podría reunir un humano enfermo, con la otra se agarró el cabello despeinándose.

—En un principio pensé en preguntar a los Dioses de este mundo que no tienen enemistad conmigo, pero todo se fue al garete de si están muertos y no sirven de nada las sombras de Dioses muertos… La única que podría ayudarme o tendría un interés de salvarme sería Irina, la Diosa Futanari—.

Javier, que entendía que era un paria en el círculo de Dioses núcleos, por lo que hizo su antecesor, pero no teniendo a nadie a quien recurrir, solo pudo arriesgarse en entablar conversación cuando está vulnerable más que nunca.

—Por ahora tengo que estar calmado y suprimir cualquier síntoma que aparezca con mi energía del núcleo de la estrella. Mierda, morir una vez más y sin haber logrado nada de lo que quería… Creo que lo único de mis objetivos iniciales fue vivir con chicas hermosas en una casa y tener intimidad, aunque no penetración. Aaaah en cuanto a mi vida como estudiante—.

Sacando su celular táctil, entra directo al icono de School Days, mira las imágenes de cuerpo completo de Sekai, Setsuna, Manami y demás chicas.

(Amistad 0-100) (Amor 0-100) (Amor incondicional 0-100)

{Sekai Saionji. Amistad: 56-12}

{Setsuna Kiyoura. Amistad: 30-24}

{Manami Kanroji. Amistad, 60}

{Hikari Kuroda. Amistad, 70}

—Oh, Setsuna debió contarle a Sekai sobre mi plan de tener un harén. Manami entiendo que me vea como su amigo, pero pensé que Hikari fuera menor, pero en la más alta de todas las chicas que habían interactuado—.

Levantándose al sentir que sus extremidades ya no se sentían como tener plomo en cima, se levantó apoyándose al filo de la ventana, que lo recibió con una suave brisa.

—Si muero antes, mi promesa con Sayaka y la que hice con Shio no podrá cumplirlas… y justo ayer le prometí que ayudaría a Rinka a encontrarse con su hermano… qué vuelta da la vida… un día estoy bien y al otro mueres te conviertes en el Dios hentai y a otra vuelta, te estás muriendo por una enfermedad, desconocida—.

Mirando a la distancia, ya sabiendo que su destino no podía ser revocado, teniendo que intervenir, aunque eso significa humillarse ante otro Dios para que le diga cómo salvarse.

—¡Te estoy diciendo que no saldría, esta vez aquí… aquí… y este otro, no importa cuando arreglemos los errores, saldrán más como un bucle!—.

—¡Lo siento mucho!, ¡no me di cuenta, lo arreglaré de inmediato!… ¡Aoyama, pásame el pendrive con el programa 4e8b!—.

—¡¿Dónde está?!—.

—En la repisa al lado tuyo—.

-Voz fuerte, autoritaria, pero que sabe hacer su trabajo y los demás la siguen, mmm no está mal, ahora que lo recuerdo, hay otro club al lado, e iré a ver qué son-.

Interesado, Javier sale y mira el letrero encima de la puerta.

{Club de Programación}

—Programación, si recuerdo bien, la presidenta de este club tenía el mismo apellido que el protagonista de Iron man: Tony Stark, cómo se llama la chica… ¡Ya me acordé! Stark Rei-san—.

{Puerta abriéndose}

Bajando la mira al ver que la puerta se abrió, frente de Javier se encontraba la misma Stark Rei, presidenta del club de programación. Pero en vez de tener una sonrisa como en la presentación, su cara daba miedo con lo que sería que estaba, aunque para gusto y colores, también se veía bonita, teniendo los brazos cruzados afirmando su pecho.

[Nombre: Stark Rei.

Años: 18.

Medidas:C 87/56/99.

Altura: 1,62 cm.

Personalidad: Amable, contundente, optimista, testaruda, sádica

Zonas erógenas: muslos, orejas, planta de los pies, rodilla.]

Javier revisaba por primera vez a la chica llamada Stark Rei. Su cuerpo tenía buenas proporciones debajo del uniforme que acentuaba el encanto natural, cabello ondulado color café castaño con dos mechones de cabello a cada lado bajando hasta sus pechos, y color de ojos turquesa.

—¿Quién eres?—.

Reaccionando algo molesta con la presencia de Javier, este solo la saluda.

—Hola, soy del club de astronomía recién creado, me llamo Javier Valderrama, pero puedes llamarme Javier, seremos vecinos de ahora en adelante, sempai—.

—Mmmm, ahora que recuerdo, había ese club… y qué quieres, sabes, estamos ocupados ahora—.

—Nada, pero déjame felicitarte por su creación en la presentación, pero hubiera sido mejor si hubieras cambiado el programa en… y hubieras puesto unas líneas más como… así podrías haber mejorado la calidad de la imagen, entre otras cosas. Bueno, adiós, no quiero molestar—.

Dando una larga trabalenguas para lo que era programación nivel máster, los ojos de Rei brillaron tomando el brazo de Javier. Stark Rei lo galo agresivamente a la sala del club, cerrando la puerta.

—Auch, ¡qué te pasa, tirándome así!—.

Reprochando el trato mientras miraba hacia arriba, topándose con unos muslos sanos envueltos por pantimedia de color negro.

—Lo siento, en serio lo siento, dime cómo te diste cuenta de ese problema y cómo lo resolviste—.

Juntando las manos para disculparse, lo miro con esperanza.

—Ummm…—.

Sentado con las piernas cruzadas, mira hacia arriba para mirar a los ojos de Rei.

—Me niego—.

Dijo sonriendo Javier.

—Oh, dime qué deseas para contarme mientras esté dentro de este club, puedo realizarlo—.

—No sé… pero, ya que lo dices así, sabes de una tienda donde vendan tabletas gráficas que sean productos de calidad—.

—¿Quieres ser artista o dibujante?. No lo hagas, ven a este sagrado espacio de la programación—.

—No es solo un govi para mí, además soy el presidente del club de astronomía, pero no me molestaría trabajar en conjunto con algo que tengo pensado para el festival—.

-Si vivo para ese día, claro está-.

—Me encantaría escucharlo, es una pena que ya estés en otro club, pero puedes venir a este cuando quieras. Ahora sobre la tabla de gráfica conozco algunas tiendas, si quieres puedo llevarte—.

—Me encantaría, ya que me enseñarás. Déjame decirte dónde lo noté y ayudarte un poco, pero ¿por qué no antes me presentas a tus amigos?—.

Parándose, Javier observa a los chicos que lo miran con resentimiento por muchas razones, una de las cuales al mirar hacia arriba faltó poco para ver dentro de la corta falda que llevaba Rei.

Eran dos chicos y dos chicas las cuales esas dos también estaban molestas, más específicamente celos.

—Ah, lo siento, el que está sentado allí se llama Aoyama Kunihiko es de segundo año, es el vicepresidente del club de programación, quiere especializarse en ciberseguridad—.

Altura 1,70, cabello negro corto, ojos marrones, llevaba lentes para computadora, solo asintió cuando lo presentaron.

—La siguiente es Fujiwara Jumpei también de segundo año, se quiere especializar en desarrollo web, quiere crear aplicaciones—.

Asintiendo mientras tenía una computadora conectada al Dron, pelo negro un poco largo con mechones que le cubrían la frente, ojos azules claros. Media casi 1,66 cm.

—La siguiente es mi amiga de la infancia, hemos estado juntas desde bebés, Imagawa Arisa, se quiere especializar en realidad aumentada—.

La chica solo lo vio antes de seguir continuando con unos lentes de contacto encima de un aparato conectado a la computadora. Tenía un cuerpo más desarrollado del que Rei, con tetas, copa D, cintura apretada y caderas amplias, empujando la falda hacia fuera por las nalgas, que la verdad era perfecta para tener un hijo.

Tenía el pelo rubio llegándole hasta los hombros, pero la tenía sujeto con una cola de caballo. Algunos de los mechones por sus patillas caían hasta su hombro, de ojos de color verde claro y cara bonita.

—La última y no menos importante, Fuyuki Mizuho; que se quiere especializar en la realidad virtual, está en segundo año—.

Teniendo una tablet en mano, asintió y volvió a lo suyo. Cabellera book azul verdoso oscuro, ojos color granate con gafas normales. Su cuerpo es el menos desarrollado al punto de ser una loli legal, ya que medía 1,57 cm de altura, pechos, copa B cintura pequeña y algo de cadera bien formada, pero aún tenía la figura femenina.

—Un gusto a todos—.

Alzando la mano, saludo a todos, para ver a Rei.

—¿Y tú en qué te especializas?—.

—Cierto, cierto, mi error, quiero especializarme en la programación y crear una nueva red más especifico, quiero crear una nueva rama de la programación, una que sea perfecta para todo los programas, y que se deje de lado todos esos malditos miles de programas de programación, que dices cool verdad—.

—Uuu, muy… cool y todo, pero hay una gran y pequeña falla en tu plan—.

—Oh, dime, soy toda oídos—.

Mostrando un lado competitivo en lo que más amaba, Javier camina hacia el chico llamado Fujiwara.

—Este es un problema sencillo que resolver si quieres hacer un algoritmo desde cero. Algo básico debes de saber. No—.

—Kuuu, tienes razón… y tú sabes—.

Sabiendo el error de poner un frente, se acerca poniendo toda su atención en lo que diría Javier.

—Oh, pensé que refutarías mis palabras, pero eres sincera cuando te equivocas—.

—Umm, no me tomes el pelo cuando estoy equivocada, soy sincera y lo dijo, pero cuando no lo sé, no sé, negarlo retrasaría cualquier avance, entiendes—.

Altiva en su argumento, Javier asintió al ver a alguien con una buena cabeza sobre sus hombres y arrogante cuando debe de serlo.

—Fuyimura-san cierto, corre el programa—.

Con su mano en la mesa y otra en el respaldo del asiento de Jumpei, Javier con la mirada sería pareciendo una persona diferente.

—O-okay… He intentado varias formas de lograr que funcione el algoritmo, pero no logro que corra correctamente, me sale error tras error—.

-Mierda, que es esta presión que emana este chico-.

Sintiéndose intimidado por la presión de Javier como un jefe ante su subordinado al revisar el balance de mes.

—Entiendo… ¿Qué intentas hacer exactamente?—.

—Optimizar la reacción del dron, aún muestra un gran retraso y es una falla para seguir la orden cuando se utiliza la realidad aumentada con los lentes de contacto—.

Acercándose a la amiga de Rei, Imagawa Arisa intervino y, escuchando lo que dijo, Javier miró a Rei con seriedad.

—Todos están trabajando en este proyecto—.

—A si es, pronto Ari y yo tendremos que dejar el club para poder concentrarnos en los estudios para entrar en una buena universidad. Dejaremos el club, así que se podría decir que es el último proyecto—.

Entendiendo lo que quería decir Rei, Javier miró a todos y les dijo.

—Pueden mostrarme todos los programas que hicieron en su respectiva zona, también el algoritmo base del Dron—.

Acercándose a cada uno de los escritorios de cada uno de los respectivos miembros del club de programación, demorándose en revisar la pantalla y el algoritmo de cada uno les explicó.

—Ya revisé y no hay errores en los programas de todos—.

Aliviándose todos al escuchar eso, Javier siguió explicando.

—Pero hay un fallo total cuando todos estos programas se complementan, y la otra razón del fallo es que la capacidad del dron no puede soportar el programa—.

—¡Espera que ese dron es nuevo!. Sus especificaciones del Hardware y Software son mucho mejores que cualquier otro, como no podría correr con el algoritmo que le está instalando—.

—Entiendo tu enojo, Rei-sempai, pero viste cuánto se calienta el procesador cuando corre el programa. Creo que para cuando enciendan el dron, eso podría prenderse en fuego. La mejor solución, si no quieres cambiar nada, sería instalarle una placa de gel de Hidrotitol, si no quieres que sea como Ikaros de la mitología griega que, por acercarse al sol, sus alas se derritieron—.

—Hug—.

—Se debe a que nuestro programa de inmersión está mal—.

Hablando por primera vez la loli Fuyuki Mizuho, Javier negó con la cabeza.

—No está mal, pero la realidad es que es muy pesado y sobrecarga el sistema del dron. Si en verdad quieren que funcione sin la placa de gel de Hidrotitol, es comprar un Dron con 2 núcleos R, un sistema de enfriamiento mucho mejor que la gel hidrotitol. Ya que están usando una realidad virtual de vanguardia como esta, sería el mínimo—.

Sintiendo pesado el ambiente, Rei niega con la cabeza, forzando una sonrisa.

—Entiendo, gracias por ese consejo y los otros problemas—.

—… Ya que eres la programadora Rei-sempai tendrás que esforzarte un poco más aunque se te acalambren los dedos—.

—Eh, ¿qué quieres decir?—.

—No perdamos el tiempo, para las siete necesitamos tenerlo listo—.

—¡Espera a qué te refieres con listo a las siete—.

Sin oír las protestas de Rei, la hizo sentar frente a la compu, conectándolo al dron.

—Escucha Rei-sempai, el problema que tienes es el sobrecalentamiento y lo lento que corre el programa, por eso vamos a ponerle un algoritmo que estabilice hasta cierto punto estas deficiencias—.

—Aaah, tú de qué estás hablando—.

—Menos mover la lengua y más la mano, escribe…—.

Rei reacia desde el principio, Javier tuvo que repetir tres veces mientras la presionaba como un jefe con su subordinado, llegando un punto en que se acalambraron los dedos de Rei. Cambiando por Arisa y pasando el mismo problema, se sentó Kunihiko y así siguieron.

Aunque todos querían protestar al tener el mando, un completo extraño, no pudieron evitar comprender durante las tres horas que estuvieron escribiendo el algoritmo que Javier era un experto en programación. Cuando lo único que sonaban eran las teclas y la voz de Javier al unísono, cesaron de repente ambas.

—Cof, cof, lo-lo siento, voy a por agua en mi mochila, Rei-sempai con eso es suficiente, descansa ya regreso—.

—S-sí—.

Yéndose Javier, sin notar el nerviosismo de Rei y las miradas ansiosas del grupo de programación que miraron el dron y el programa que acaban de hacer.

Javier, que ingresó a la sala del club, vieron a Sekai y Setsuna hablando de varias cosas, pero al verlo llegar se callaron

—Pensé que ya se habían ido chicas—.

—Mmm, ¡son las cinco y media! Tan rápido se fue la hora—.

—… Sekai deberías de practicar, disimular, se te nota en la cara—.

—Eh, eh… Ahahaha—.

Riendo a carcajadas al ver la confusión de Sekai que notó que le había tomado el pelo, su cara se puso colorada.

—No, pero hablando en serio, Sekai eres mala para ocultar tus sentimientos, deberías de trabajar mejor en ello en el futuro—.

Tomando él toma todo en su bolsa, Setsuna que no había dicho nada, seguía leyendo su libro.

—Uagh… por alguna razón siempre me haces alterar, Javier—.

—Eso es porque eres fácil de leer, por cierto, no se molesten en venir si no quieren. Sekai ya tienes la llave para entrar en la terraza, solo procura de que el sensei Tenma no los sepa—.

—… Javier—.

—Kiyoura-san—.

—Oye, qué pasa con esos ojos vidriosos—.

—Tch, Sekai pensé que tenías esa perspicacia de notar el ambiente, pero veo que me equivoque—.

—¿Qué quieres decir?—.

—No te das cuenta, al decir mi nombre pude sentir el amor con que lo dijo y yo le respondí, solo faltó la atmósfera rosa a nuestro alrededor para perdernos en nuestras miradas—.

—No lo hice, lo dije con toda la seriedad y ni siquiera te tengo cariño, pervertido—.

—Mooo, tan tímida Kiyoura-san—.

—¡Como dije, no es eso, porque cuando hablo en serio, tú sales con tus delirios!—.

—Lo hago a propósito, mira que estar con un rostro tan lindo, desperdiciado con una expresión seria y tranquila, que despilfarro total no lo crees, Sekai—.

—¿Por qué me metes a mí?… pero hablando en serio, Setsuna, en sí es un desperdicio con un rostro tan lindo—.

—¡Ah!—.

—Verdad, sabías que me entiendas, Sekai. Imagínatela con una hermosa sonrisa con un vestido rosa y diga. Soy Setsuna la maga que traerá el amor a tu vida—.

—O-oigan—.

“—Oh, oh, eso es muy bueno y si le pones volantes algunos lazos y coletas se vería mejor—.

—Que me escuchen—.

—Eres buena, Sekai, y si intentamos una lógica diferente, la pandillera Setsuna. ¡Oigan, mocosos!. No saben que este barrio es controlado por la pandilla Kiyoura—.

—Nooo, eso no, Setsuna debe verse moe, agreguémosle una diadema de gato y cola de gato negro—.

—Qué, cosa…fuu, Sekai-sempai les doy mis respetos—.

—Mm, lo recibiré por tu inexperiencia, todavía tienes mucho camino que recorrer, discípulo—.

—Sí—.

Setsuna con vergüenza, después de las disparatadas que decían Sekai y Javier, su puño tembloroso se alza y con fuego de sus ojos.

—¡¡¡Les estoy diciendo que se detengan!!!—.

—Ittai—.

—Auch… porque también me pegas, Setsuna—.

Encogiéndose mientras sostienen su cabeza de dolor, Sekai con los ojos llorosos la miraba.

—¿Por qué dices?. Escucharte hablar, así me dio vergüenza qué más puede ser—.

—Vez, Sekai es de mala educación, habl… lo siento—.

Disculpándose después de ser fulminado por la mira de Setsuna, la misma se puso las manos en la cintura, no bajando su enojo.

—Sekai que te dije antes—.

—Ahahaha, lo siento—.

—No puedo creer que en solo unos segundos te olvides—.

—No fue mi culpa, la tuvo él—.

—Oye, no me eches la culpa, tus errores son tuyos, yo no debes echarlos a los demás—.

—Si eres tú el que vino conmigo a hablar—.

—Je mocosa, aprende la lección y no juegues a los adultos auch, Set-chan, mala, me duele que pasaría si me vuelvo tonto—.

—Ya te dije que no me llames Set-chan, ahora vámonos, Sekai—

—Ehh, ¿Set-chan?. Qué, que, que sucedió—.

Sekai que a punto de entrar en modo hostigamiento, fue detenida por la mirada de Setsuna, saliendo con la cabeza baja con la maleta en sus hombros, Setsuna dio una última mirada a Javier que la despidió con la mano y una sonrisa para desquitarse con la puerta corrediza.

—Valla, que está enojada—.

Disfrutando de la situación, Javier toma el último sorbo que contenía el tomatodo.

—Listo y recargado, ahora va—.

—¡Lo hicimos, ohhhhhh!—.

Escuchando los gritos de alegría que venían del club de programación, Javier regresó y al abrir la puerta se encontró con una escena de festejo, las chicas abrazándose y saltando, mientras los chicos tampoco conteniéndose, dándose un fuerte apretón de manos y un abrazo corto.

—Parece que el programa fue bien—.

—¡Javier, gracias!—.

Rei que escucho la voz de Javier, camino hacia él y lo abraso.

—Ohh, debes estar muy feliz de abrazar a un chico que apenas conoces, Rei-sempai—.

Sonrojada ya sea por timidez o de lo feliz que estaba, Rei retrocedió unos pasos recuperando la calma, pero su voz la traicionaba.

—Lo-lo siento, pero en serio, muchas gracias. Si no hubiera sido por ti, no creo que hubiéramos podido lograrlo para mañana—.

—¿Para mañana?. Es que hay algo de especial mañana—.

—Cierto, no te lo dijimos, entramos a un concurso de programación y robótica, que se celebrará en el hipódromo de Tokio, la entrada a participar es abierta—.

Contestó Aoyama Kunihiko

—Esfuerzo, dedicación y noches en vela es lo que se necesita para ser un buen programador—.

Continuó Imagawa Arisa, confundiendo a Javier con sus palabras.

—Mmm, ¿qué es eso?—.

—El eslogan del concurso—.

Respondió Fujiwara Jumpei, sobajeando la carcasa de color plateada, el Dron de cuatro hélices, encima de la mesa.

—Ohh, tiene sentido, programar no es fácil, necesitas la dedicación para aprenderlos y noches en vela para hacer un programa que te quite el sueño—.

—Cierto es, desde que entramos en el instituto, Rei y yo nos hemos saltado las clases para asistir ese día, y entramos en cursos de programación en nuestras respectivas áreas, en las vacaciones o fines de semana. Si son cortos, nos iremos a cursos y foros—.

—¿No cuesta dinero?, sus padres se los dan—.

—No, trabajamos medio tiempo con el permiso de nuestros padres y nuestras mesadas que nos dan, compramos la mayoría de herramientas—.

—Oye, Ari, dejen de hablar, es hora de ponerse a trabajar, Javier, puedes ayudarnos en resolver los detalles que faltan—.

—Está bien, primero vamos con el programa de Imagawa-sempai y Fuyuki-sempai—.

Siendo un trabajo en conjunto de las dos chicas y entendiendo que era algo mucho más complicado que un desarrollo de programación, ya que se introducía en la mente de una persona, leyendo las pequeñas descargas del cerebro, el cual controla el cuerpo humano.

Para ese caso, además de los lentes de contacto para realidad aumentada de Imagawa Arisa, Fuyuki Mizuho por su parte, había construido dos electrodos que servían para leer las pequeñas descargas eléctricas del cerebro y poder mover con la mente al dron.

Javier, que solo tuvo que arreglar algunas fallas para que se acople con el nuevo sistema operativo del dron, dejó a las chicas que habían hecho todo el trabajo, pasando a Aoyama Kunihiko el vicepresidente del club, y el que se desarrolla para ciberseguridad. Tampoco había mucho que arreglar en su programa, más que subir la seguridad para que las ondas electromagnéticas del ambiente no interfieran con los electrodos, no había más que enseñarle por parte de Javier.

El último Fujiwara Jumpei que se especializaba en el desarrollo de aplicaciones, al igual que Kunihiko tuvo que fortalecer el programa de interface para que se ajustara al nuevo programa y que fluyera sin caerse la aplicación por la sobrecarga de información, ya que era el enlace entre los dos partes.

—… Listo, con esto, la interfaz humano-máquina no se caerá en el momento en que un cliente quiera saber los límites de lo que puede hacer—.

—¿Javier, está bien que te quedes hasta tan tarde?—.

Notando que afuera estaba oscuro, mira a Rin que le había preguntado para sacar su teléfono.

—Vaya, son las ocho de la noche. Bueno, no creo que pase nada si llego un poco tarde. ¿Ustedes están bien que se queden tan tarde?—.

—Nuestros padres ya saben del concurso y que nos quedamos hasta tarde. El director y los profesores también saben que nos quedamos hasta tarde, así que no habrá problema—.

Explicó Aoyama Kunihiko y pensándolo un poco, Javier le envió un mensaje a Rinka que llegaría tarde a casa.

—Bueno, aquí he acabado, chicos—.

—Muchas gracias y perdona por meterte en este embrollo, pero sin tu ayuda no hubiéramos terminado hoy ni mañana y de seguro no hubiéramos ido—.

-¡Jo, qué jovencita más aplicada y capaz!-.

Pensó Javier, y los demás se unieron.

—No podía evitarse, Rei-sempai en última hora cambió todo lo que habíamos preparado—.

—Para Kunihiko-kun, no digas eso delante de Javier—.

—¿Por qué ahora te comportas inocente, sempai?, cuando te advertí que los gastos eran excesivos y no teníamos más experiencia—.

—Tú también, Mari-chan—.

—Ese día no paraste de refutar lo que haríamos diciendo que no seríamos notados por los jueces si no hacíamos algo fuera de onda—.

—Eh, tú también te unirás a ellos, Ari—.

—Y con tu célebre frase dijiste: un verdadero programador se quema las pestañas y se le acalambran los dedos—.

—¡Uaaaa!, ¡paren, no me avergüenza delante del kohai!—.

—Ahahahahaha—. x 4

Riéndose al burlarse de su presidenta, Rei con las mejillas rojas y ojos acuosos de querer llorar por la vergüenza, mira a Javier a ver qué decía, pero él se quedó callado y no dijo nada.

—Ya verán, me las pagarán más tarde, después no vengan llorando—.

Calmándose de un momento a otro, notando la atmósfera rígida, Javier se da cuenta de que los cinco pares de ojos tenían puesto en el dron, pero no se atrevía a dar ese paso.

—Rei-sempai—.

—S- sí… dime Javier-kun—.

—Pensé que ya habíamos acabado con la parte más engorrosa, es hora de probar ese chico en el campo—.

—N-no, nos estamos apresurando mucho, Javier-kun. Ya sabes que el programa se tardará mucho en instalar, sé y puede que para mañana se instale completamente—.

—S-sí, además, ya está oscuro afuera, no habría forma de ver cómo funciona, mejor mañana con más calma—.

—Todavía falta hacer revisiones pertinentes antes de encender el dron, por posibles problemas—.

—¿Qué sucede con esas escusas dandengle?—.

Mirando al resto del grupo que se encontraban nerviosos por probar su creación y fallará, apartaron la mirada. Javier, rascándose la nuca, les dijo a todos.

—Dejen de poner excusas, mañana no es un día importante para ustedes, si tienen miedo al fracaso de ahora, que van a hacer pasado mañana cuando tengan un proyecto mucho más exigente y se equivoquen por el miedo de que fallen y los tachen como fracasados—.

Regañados, Rei Stark se rio con autodesprecio por la poca experiencia antes de los problemas.

—Nunca esperé que un kohai me regañara. ¡Vamos, chicos, esta noche probaremos si nuestro largo esfuerzo de tres años tiene éxito o no—.

—¡Sí!—. x 4.

—Ari, lleva las cámaras para grabar de inicio a fin—.

—Kunihiko-kun, Jumpei-kun ustedes se encargan de llevar el dron, yo llevaré las computadoras—.

—Mari-chan lleva los lentes de contacto y los electrodos, ahora dirijamos al patio—.

—Porque no vamos a la terraza, tengo las llaves—.

—¡En serio!, ¿pero por qué las tienes?—.

—No dije antes que era del club de astronomía—.

Asintiendo Rin, comenzó a recoger, cables y laptop.

—¿Puedo ayudar en algo?—.

—Ya hiciste lo suficiente, descansa por un rato mientras nos dirigimos a la terraza, ya que no puedes irte, ahora que has puesto un poco de tu inteligencia en este proyecto—.

Asintiendo se sienta para no ser un estorbo para los demás.

-Jóvenes llenos de energía y sueños, algo que les falta a los adultos que están en el camino de las responsabilidades de saber lo que es la vida. Me recuerdan a mí cuando era joven, claro que nunca fue tan inteligente como para dictar códigos de programación, pero que no puedo hacer siendo el Dios hentai-.

Llenándole la nostalgia, Javier comienza a recordar los días de universidad más felices para salir al mundo real.

-Ser inexperto es lo bueno, ya que puedes crecer, pero fui un estúpido en eso. Muchas veces me advirtió el profesor de la universidad, pero no hice caso y terminé como tráiler… Ahhh, qué recuerdos amargos, siempre me repetí que debí haberle hecho caso, por lo menos así hubiera sido más vainilla mi vida en la universidad, pero no, la cagué y terminé como estoy hoy-.

Resignado ya que no podía cambiar su pasado, se levantó y siguió al grupo que habían recogido lo que utilizarían y necesitaban.

Llegando a la terraza, recibiéndolos un suave viento seco, diciendo que el verano ya estaba encima. moviéndose, comenzaron a prepararse, pusieron en diferentes direcciones las cámaras con su base. La presidenta Rei moviendo sus manos a gran velocidad, ingresando el programa conjunto a través del cable (USB)

—Parece que ya están listos—.

—Más o menos solo faltan unos minutos para que el programa se descargue e instale de forma… ¿Por qué tienes en tus manos un extintor?—.

—Ah, esto, pensé en el dicho, mejor prevenir que lamentar y lo traje—.

Enseñado el extintor rojo, Rei arqueó las cejas mostrando su mal humor.

—Eso no es echar sal a la herida y traer mala suerte, es casi como si dijeras que se incendiara—.

—Ahahaha, qué cosas dices, Rei-sempai, ese tipo de cosas nunca sucederán, ¿cómo puedes tener ese tipo de pensamientos?—.

—… Me siento nerviosa, si mantienes esa cosa a la vista, puedes alegarla—.

—Está bien, me recostaré aquí y observaré desde esta parte—.

—Javier. ¿Cuál es la razón por la que ayudas?—.

—Fácil, hablar con una belleza como Rei-sempai—.

—Ehehehe, eres idiota o qué—.

—Los hombres somos idiotas al tener una belleza a nuestro lado—.

—Vaya, ¿en serio? Pues creo que utilizaré a los idiotas hombres para mi beneficio un poco más—.

—Ohh, aslo, aslo, pero mis servicios ya no podrán ser recompensados por tu belleza—.

—¿Y?… ¿Qué necesitas?—.

—Glud, q-que tal un bento hecho a mano—.

—Solo eso. ¿Nada más?—.

—Me conformo con eso, los ayudará cuando se estanquen—.

—En serio, me salió más barato—.

—Pues espero que mi comida no sea barata, como solo hacer un sandwich y ya está o comprar algo en la tienda como un de bento y decir que lo hiciste a mano—.

—Tch, y yo que había pensado darte algo comprado de la tienda—.

—Ehehehe, no soy fácil de engañar, Rei-sempai…—.

Conversando en un ambiente relajado, todos terminaron de hacer lo suyo, acomodando las cámaras en modo nocturno. Reí, Rei habiendo instalado el programa del dron, también se encargaría de activar el dron y controlarlo. Mari la ayudó a ponerse los lentes de contacto, mientras Arisa le ponía los electrodos a cada lado de la cabeza; en específico, la sien.

Sintiéndose en el ambiente un aire tenso, miraron al dron activarse y todos dieron un suspiro de alivio, pero nadie pudo relajarse, ya que venía lo más complicado.

Pasando los minutos, todos vieron a Rin que sudaba por concentrarse.

—¡girar!—.

—¡Se movió!—.

Exclamó de alegría Jumpei al ver girar la cámara de 360 grados. Kunihiko no quitaba sus ojos de la pantalla donde se mostraban los datos y signos cerebrales de Rin al mismo tiempo, pero en otra laptop, Arisa revisaba los datos que le llegaban y daba el visto bueno para continuar.

—No veo problema por aquí, ¡¿cómo te sientes, Rei?!—.

—Excelente—.

—Bien, intenta ahora volar el dron—.

—Vale, lo intentaré—.

Rei que sentía desagradable sudar tanto mientras estaba concentrada. Aguantó mientras tenía una vista de 360 grados por la cámara del dron y en una esquina podía visualizar el dron y sus diferentes funciones del hardware.

—El sistema de comprobación dice que el hardware se está recalentando, pero está en la zona aceptable, más allá de eso… todos los sistemas están en verde—.

Dijo emocionado Rei, cuando las hélices de formas esporádicas comenzaron a girar hasta ser fluidas sin detenerse.

—¡Sin problema! ¡me-me levantaré!—.

Dejando el suelo el dron, una emoción palpitante se formó todo del club de programación.

—M-cambio de dirección—.

Con solo oír la voz de Rei la emoción se hacía más palpante, eh igual como dijo, el dron se movió a la izquierda, de nuevo a la derecha con pequeños movimientos y después ciruelos.

—¡Rei!. El hardware está pasando los límites de calor, tienes que bajar el dron de inmediato—.

¡Baam!

—¡¡Kyaa!!—.

Escuchando el ruido sordo de algo explotar, seguido por el grito de Rei no sabiendo qué pasaba, lo único que vieron fue el Dron caer frente de ellos en llamas, desapareciendo de su vista, al caer de una gran altura hasta el suelo de la escuela.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo