Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 43
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Capítulo 43: Martes 23 Abril (Club de programación segunda parte)
Desde las sombras del mundo terrenal… tu mirada ha despertado algo.
¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?
Entonces escucha bien, alma curiosa.
He abierto un templo digital en Ko-fi.
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retratos auténticos de los seres que habitan esta historia.
Pero todo pacto merece recompensa:
Los fieles recibirán imágenes personalizadas, únicas… y tal vez, un secreto reservado solo para los elegidos.
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—————
Reaccionando a los eventos muy tarde, Arisa, Mizuho, Jumpei y Kunihiko se apresuraron a ayudar a Rei que había gritado cayendo al piso de nalgas.
—¡Rei, mírame, estás bien!—.
Grito Arisa al ver a su amiga con los ojos perdidos.
—¡kunihiko-kun tráeme alcohol, rápido!—.
—Voy—.
Recibiendo la orden de Mizuho, salió corriendo a ver el alcohol.
—Arisa-sempai ayúdame a quitarle los lentes de contacto—.
—¡No!… está en estado de shock, Jumpei-kun apaga todo mientras Kunihiko-kun traiga el alcohol—.
—Tch… no se apresura—.
Comentó irritado Jumpei, apagando los lentes de contacto a través de la aplicación, cuando ve a Kunihiko traer la poma de alcohol.
—Dame… Rin, despierta—.
—… cof, cof, cof, eh, eh, ¿qué paso?—.
¡Suspiro!. X4
Relajándose todos al ver que reaccionaba, Rei vio a todos confundidos.
—¿Qué pasó con el dron?—.
Poniendo cara de haber comido algo asqueroso, nadie dijo nada.
—Veo… fracaso, jejeje, por lo menos sabemos que funcionó, podremos hacerlo de nuevo y comprar mejores partes, del programa que hicimos… Todavía está intacto… Solo debemos hacerlo… de nuevo, no hay que preocuparse, chicos…—.
No pudiendo retener más las lágrimas, nadie pudiendo decir palabra para consolarla, Arisa la abrazó, dejando que llorara en su pecho.
—¿Por qué todos con la cara larga?—.
Nadie teniendo ánimos para replicar, solo vieron a Javier entrando con un extintor en una mano y en la otra, un dron carbonizado con resto de espuma del extintor.
Plash
—Se debe decir que se incendió muy bien, me costó un poco apagarlo, lo bueno es que el guardia no se dio cuenta de nada, si no tendría que dar una larga charla—.
Alguien sonriendo mientras otros estaban deprimidos, la extraña forma de actuar relajado y sin preocupación irritó a Kunihiko.
—Puedes callarte. ¡Lárgate!. Esto es asunto del club de programación, no de un extraño—.
Pudiendo frenar su emoción, Kunihiko, arregló sus gafas de antes de botar a Javier, pero este no hizo caso.
—Pero qué dices, tengo mucho que ver, Rei-sempai me prometió un bento hecho a mano para ayudarles—.
—Ya ándate, me molesta tu forma de actuar—.
—Arisa-sempai, no creo que sean formas de pedir cosas—.
Negó con la cabeza Javier, ahora sí, irritados, Kunihiko y Jumpei se acercaron a Javier.
—Oí, oí, estoy en contra de la violencia—.
Dijo alzando las manos.
—Si lo estás, vete, no queremos ver tu cara cerca de nuestro club—.
—Imposible, mi club está al lado, tendré que verlos, mala suerte, sempai—.
—Ya me fastidiaste, imbécil—.
Perdiendo los estribos, Jumpei levantó su puño queriendo darle un golpe en la sonrisa molesta.
Javier, con ese aire despreocupado, con la palma de la mano, tocó el antebrazo, moviéndose en otra dirección y moviéndose unos pasos al lado, cayó Jumpei al suelo.
—Maldito—.
Enojado también Kunihiko, se abalanzó de frente queriendo dar una patada al costado. Javier se hace a un lado y él da una pequeña patada a la pierna que lo mantenía de pie, haciendo caer de espalda.
—Chicos, vieron la violencia, no es la solución, ahora…—.
Acercándose después de pasar por los cadáveres de hombres del club de programación, literal, se acercó, Mizuho y Arisa cubrieron a Rei.
—Oigan, porque me tratan como el malo—.
—Porque eres malo, siento cierto peligro si me relaciono contigo—.
—… En serio, Mari-chan—.
—No me llames Mari-chan, que yo apenas te conozco—.
—Entiendo… entonces… mmm, ¿cómo te llamabas?—.
Le preguntó sobándose la nuca.
—Tuu, sabes mi apodo, pero te olvidas mi apellido, ¿eres tonto?—.
—Iyaaa, ahahaha—.
—No veo por qué te sonrojas—.
—Entonces, Rei-sempai, vamos, ¿por qué sigues ahí llorando?—.
—Pero, pero… era nuestro proyecto, uno que habíamos construido con cada gota de nuestro sudor. Trabajamos en vacaciones, fuimos a cursos, seminarios, pero ahora todo se convirtió en humo… es injusto—.
Compartiendo los sentimientos que dejaba su triste corazón, lo que hizo Javier fue tomar su teléfono.
(¿Javier, dónde estás?. Estoy esperando con lo que querías).
—En serio lo siento, llegaré un poco tarde, pero antes de comenzar ello, me harías un favor—.
(¿Favor?, qué clase de favor).
—Ah, uno sencillo, te pagaré cuando me lo traigas, solo quiero un dron y un procesador con dos núcleos R—.
(¿Para qué quieres eso?)
—Algo importante, nada de otro mundo, entonces, ¿qué dices, me lo comprarás?—.
(En media hora te lo estaré entregando, un modelo en específico).
—Déjame pensar… ¿Oigan algún modelo que les agrade o quieren uno igual?—.
—…—.
Sin poder saber qué responder ante la pregunta casual que les hizo, Javier solo dijo.
“Uno simple bastará, también quiero ocho parches anti refrigerantes modelo kuper 23, un set de lentes de contacto Clover 002, un set de lentes gruesos sin graduar, una hoja de vidrio x9283i212 y también un escáner de tercera generación Xoler v1, con eso me bastará.
(Sabes que algunas cosas son industriales y militares, ¿qué tienes pensado hacer con esos materiales?)
—Relájate, no es para algo malo, simplemente estoy invirtiendo para el futuro… quién sabe qué cosechas puedo tomar. ¿Cuánto tiempo te tomará conseguirlo?—.
(Dame una hora y te lo tengo)
—Okay, ya sabes la dirección de mi casa, pero te la diré para que no busques. Autopista 93, hay notaras un desvío. entra y después de medio kilómetro verás la regla, alguien tomará lo que pedí. En media hora te mandaré mi ubicación en tiempo real—.
(Vale, espero)
Colgando sin intervenir más de la cuenta. Javier nota que se lo quedaron viendo.
—Mm, ¿se me habrá pegado hollín en la cara?—
Tocándose la cara, Rei se le acercó con los ojos rojos llorosos.
—Porque nos está ayudando, no dijiste que era para acercarse a mí, ahora dices que quieres cosechar en el futuro—.
—Pues tendré que decepcionarte, ya que los repuestos es simple y sé que moriré temprano, pero no me arrepiento, ¡jajajaja!—.
—Idiota—.
Dijo Rei al mirar cómo se reía de su propio futuro, Javier.
—Soy un tonto y que ora ora ora ora..—.
Moviéndose como un cangrejo a cada lado y sus manos como pulpo, haciendo salir una sonrisa a Rei a las chicas y chicos del club de programación.
—Ahaha, que es eso, eres tonto o qué—.
—Pues me da justo con ser tu tonto—.
—Casanova, pero lo siento, mi futuro es solo para la programación—.
—Uuuuu—.
Desanimado, Javier intenta salir de la terraza.
—¡Oye, espera un momento!—.
—Mmm, ¿qué deseas Aoyama-sempai?—.
Girándose lentamente, Javier ve a Kunihiko apenado.
—Como decirlo, lo siento—.
—Por—.
—Saqué conclusiones precipitadas y solo pensé que querías acercarse a Rei-sempai al estar triste por el fracaso del proyecto y cómo decirlo lo malentendí, por eso lo siento—.
—Pero si no estás equivocado, si no hubieran estado aquí, hubiera tomado toda la libertad de cortejarla, y hubiera tenido éxito antes o después de su graduación—.
—Q…—.
—Ahaha, tu cara es graciosa, Aoyama-sempai—.
—Te odio, sabes—.
—Ahaha y no serás el único, bueno, con este dicho y hecho a qué casa estamos hoy—.
—¿Mmm?—. x5
Inclinando la cabeza en desconcierto por lo que dijo Javier, les explico.
—La presentación es mañana, no tendrán tiempo para dormir si no lo hacen ahora, alguien con más experiencia debe de supervisar desde cero y dicho y hecho yo lo are, Mari-sempai, Arisa-sempai, tendremos que hacer arreglos para mejorar los lentes de contacto y de paso unas lentes, Aoyama-sempai, Fujiwara-sempai, con ustedes perfeccionamos el sistema de seguridad y mejoraremos la forma interactiva del software—.
—Un momento—.
Deteniéndose, Javier, a punto de irse, ve a Rei, acercarse a paso veloz.
—¿Quién te dijo que tomarás el mando, ah, y quién dijo que iremos a una de nuestra casa?—.
—¿Cómo que por qué?, ustedes deben haberse quedado en casa cuando han comenzado este proyecto. Tienen repuesto de la anterior Dron, debe de quedarnos en un lugar seguro, ya que la escuela no nos dejará quedarnos tanto tiempo, ¿no lo crees?—.
—T-tienes razón… Bien, nos quedaremos en mi casa, Ari, pídele permiso a tu padre, y a los demás también nos quedamos despiertos toda la noche… En cuanto a ti, puedes venir, pero nada de tocar—.
—Okay—.
Relajándose al verlo asentir, Rei mira la carcasa crocante de su Dron.
—Mirai, quedo crujiente…—.
—Oh, ‘Mirai/futuro’, era el nombre del dron—.
—A si es, después de mucho debate se le puso ‘Mirai/futuro’, ya que será algo que podría afectar nuestro futuro—.
Explicó Mari que comenzaba a recoger las cámaras y cables.
—Entiendo, ahora haremos Mirai 2. Mejor que su predecesor—.
—Parece que sí…—.
Media hora después, todos se subieron al tren vacío. Los primeros en quedarse en la sexta parada fueron Mizuho y Kunihiko a la siguiente estación, Jumbei y tres paradas más, Arisa, Rei y Javier, que las acompañaron, se bajaron.
—10 estaciones, ustedes no pudieron haber escogido un Instituto más cercano—.
—Mira, quién habla, no vives por carretera—.
—Y por lo que escuché, vives por la autopista Noreste—.
—Uhmm—.
No pudiendo refutar las palabras de Rei y después Arisa, se quedó callado hasta llegar frente a una casa de dos pisos normal.
—Rei iré a cambiarme, después regresaré y traeré algunas herramientas para crear las gafas—.
Despidiéndose, Arisa, entró a la casa color blanco hueso que era alado de la casa de Rei que, por cierto, es de color gris.
—Vamos a entrar—.
Pasando el pequeño cerramiento donde había macetas con flores, a punto de florecer.
—Compermiso… ah, gracias—.
Recibiendo de Rei unas pantuflas, Javier comienza a quitarse los zapatos.
—Cariño, llegaste un poco tarde, pasó algo en el instituto—.
Escuchando la voz femenina viniendo de la sala, Rei hizo una señal con la mano que esperé en el pasillo, antes de ir a hablar con su mama.
—Acogedor—.
Dijo sonriendo Javier al ver con sus ojos cómo partículas de luz verde revoloteaban en todos lados. Mirando un poco más, miro al final del pasillo que conducía a otros cuartos, pero estaba oscuro y de frente estaban las escaleras para la segunda planta.
—Kohai, puedes pasar, ya hablé con mi mami—.
Pasando Javier, su mirada se ilumina y ve a una mujer entre los 30 años y un poco más. Tenía el cabello corto castaño, ojos pequeños, iris menta claro, figura bien cuidada, llevaba una falda larga con estampados de flores y una blusa sin mangas.
—Buenas noches, perdón por interrumpir su noche, me llamo Javier Valderrama, señorita Stark—.
—Ara, ara, qué niño también portado… Soy la madre de Rei, Stark Chisato—.
Presentándose Javier con una reverencia hacia la madre de Rei, Chisato, la misma se para y lo saluda con una sonrisa saludando.
—En serio no pensé que era la madre de Rei-sempai, mi primera impresión es que era su hermana mayor—.
—Jeje, tienes una dulce boca, jovencito, mira mi falta de cortesía, puedes sentarte, quieres algo de beber—.
—Agua estaría bien, gracias—.
Llendose a la cocina, Javier mira a Rei con una sonrisa mientras se lo queda mirando.
—Rei-sempai sucede algo—.
—Conociéndote, pensaría que trataban de seducir a mi mami con palabras bonitas—.
—Me tienes en tan poca confianza, Rei-sempai, además no fue hace pocas horas que nos conocemos cómo puedes decir eso de mí, me ofendes—.
—En serio, pues lo que escuché en la terraza sobre el plan de enamorarme, parecías ese tipo de persona—.
Negando con la cabeza, Javier le respondió con cara seria.
—Te equivocas, en esta casa se percibe la tranquilidad y el amor, tus padres deben quererse mucho, y yo tengo la política de que, mientras un matrimonio o pareja estén contentos, nunca meter mis narices—.
—Quieres decir que las meterás si ves problemas—.
—Sí, mientras no sean al punto de unas simples discusiones o malentendidos, no me metería, pero si la relación ya está tanto que no importa lo que haga, mientras me interesa la chica estaré, ay—.
—…—.
Rei no sabiendo si el chico que tenía frente de ella hablaba en serio o en broma, negó con la cabeza su pensar de sus acciones, pero no pudo odiar tampoco esa manera de pensar.
—Toma… Javier-kun te llamabas, cierto, tus padres están al tanto de quedarte aquí esta noche—.
—… gracias… es un tema difícil de abordar… los perdí hace un año, ahora estoy viviendo con mis primas—.
—Lo siento…etto, Rei anda a bañarte y cambiarte… ¿Qué es lo que hay en la funda?—.
—… E-en seguida voy—.
Yéndose aturdida por la noticia de los padres de Javier, se fue sin decir algo.
Chisato al ser amable, se disculpó con sinceridad y cambió de tema por otra la funda que había dejado Javier al lado del mueble.
—Esto es Mirai, el dron que construyó su hija y sus amigos del club—.
—Vaya, mi dios, mira cómo quedó… mi niña debió haber quedado destrozada cuando pasó esto, pero si ya no tienen el dron que van a hacer, no tienen los recursos necesarios para comprar otro—.
—No se preocupe, para eso estoy aquí. Me ofrecí ayudar a Rei-sempai en darles un dron nuevo y nuevas piezas—.
Quedando solo con el sonido de la televisión encendida, Chisato como madre, frunció el ceño y miró seriamente a Javier.
—No quiero ser irrespetuoso, pero regalar estos tipos de cosas a alguien que apenas conoces no es creíble que pretendes al darle esto a los amigos de mi hija—.
—Nada, pero tampoco le dejé gratis—.
—En serio que les pediste, si es dinero, puedo reunirme con los demás padres y dártelo—.
—No es dinero—.
Interrumpió Javier antes de continuar.
—Le pedí a Rei-sempai un bento todos los días—.
—… Ehehehe—.
—…—.
-Qué linda sonrisa, lo malo que está casada-.
Disfrutando del ambiente, dejé lo que quedaba del dron ‘Mirai’, sobre la mesa.
—¡Valla!, mira cómo quedo—.
—Estábamos en el tejado de la escuela haciendo la prueba de su funcionamiento, pero de pronto ¡se encendió en fuego!, y se estrelló en el jardín. Yo bajé pronto con un extintor, pero no se apagaba, así que lo pateé y…—.
—Ehehehe, como lo cuentas, parece que fue una odisea apagarlo… ¿Tienes hambre?—.
—No se preocupe…—.
Riiinnn Riinnn
—Disculpe, saldré un momento, parece que ya llegaron el pedido que hice—.
—Entonces te prepararé unos Onigiri—.
—No en serio, no se preocupe, estoy bien, compermiso—.
—Ehehe, no parece lo suficiente tímido para proponerle algo tan directo a mi hija—.
Riendo pícaramente, Chisato se levantó y fue a la cocina.
Javier, que salió de la casa a la calle, vio un auto negro y un hombre con traje a su lado estaba Ryuto.
—Están frente a la puerta, tu amiga con traje de maids también está, ay —.
—Okay, toma, aquí está tu mercancía—.
Mostrando los dos cofres repletos de cristales Zafiro y Celestil que aparecieron en el asfalto, Javier saca un anillo simple si no lo ve un experto guardando los cofres en él, entregándoselo a Ryuto.
—¿Estás seguro?—.
Asintiendo, Ryuto no se guardó nada, cogiendo con las manos temblores el anillo, poniéndolo en su dedo índice y con una mano haciendo una seña al que lo acompañó, sacando de la cajuela un portafolio grueso y plateado.
—Lo que me pediste y tu amiga maids ya tomó lo que se prometió—.
—Ok… por cierto, Ryuto ¿qué pasó después del incidente de ayer?—.
Deteniéndose en seco, mira por encima del hombro y le dice mientras se sube al vehículo.
—Sabía que me preguntarías, ya que no estás en contacto con ninguna fuente de información, al fondo del maletín se encuentra un sobre con toda la información de lo sucedido—.
Partiendo, Javier solo vio desaparecer en el vehículo negro. Viendo por un instante la noche nublada sin poder ver las estrellas y menos la luna, entró a la casa de Rei.
Sentándose de nuevo en el sillón, guardó el dron destrozado en la funda, antes de poner el portafolio en la mesa y abrirlo, con un poco de energía arcana.
—Oh, así que este es el nuevo dron, se ve mucho mejor que el que compró mi hija… que te gusta tomar, té verde o algún jugo—.
—Se lo dejo a usted, pero en serio no se moleste, me apena que la ponga en este apuro—.
—Qué dices, no me pones en ningún aprieto, mi marido aún no regresa de trabajar, así que unos onigiri no me puedes rechazar, cierto—.
—Ahahaha, unos onigiri estarían excelentes—.
Ya no pudiendo rechazar la comida de Chisato, la vio irse de nuevo a la cocina mientras Javier comenzó a revisar el fondo del portafolio, donde encontró un sobre.
[Informe]: Incidente anormal de Dioses.
A las 21:00 horas en todas partes del mundo se ha confirmado visualmente la reacción de los Dioses dormidos después de la caída de la energía Arcana.
Los gobiernos y entidades gobernantes del bajo mundo están investigando por cuenta propia lo que ha hecho que los Dioses reaccionen, pero aún no han hecho un informe.
El clan Ryuto de los ocho peces dorados que reside en Japón desde la antigüedad, está siendo investigado, ya que se sabe que fue el primer pilar en aparecer. Su líder Ryuto Korei después de despertar está bajo vigilancia de los siete clanes, pero aún no se ha sabido nada, ya que su única respuesta es que el Dios de los Ryutos ha hecho que permaneciera en silencio, haciendo que la investigación se estanque.
El Emperador de Japón y los ocho peces dorados han decidido por unanimidad permanecer callados después de dicha explicación al exterior.
Horas después del incidente de los pilares, varias bases de clanes en países aliados han sido atacadas por la fuerza enemiga que se han representado como (Under Resurrección), por los pocos que se han podido atrapar sus miembros y el alto mando tiene un único fin que lo representan con su eslogan.
{El tiempo de la era de paz ha terminado, una vez más los Dioses se levantarán a gobernar este mundo}
Se ha comprobado por la información recibida que los miembros que asaltaron a distintos clanes, fueron en su mayoría miembros que participaron en la Primera y Segunda Guerra Mundial, aún no se ha ubicado la base de los terroristas.
Bajo esta premisa de enemigos desconocidos, se han tomado medidas de seguridad estricta por cada país y sus respectivos magos arcanos.
Tapándose la cara con ambas manos, el sobre y el informe se esfumaron sin dejar olor ni huella de su existencia, pero eso no interesando a Javier, dejó escapar un profundo y doloroso suspiro.
-Nunca volveré a negociar mientras no sea mi territorio-.
Nada pudiendo hacer con la leche derramada, se recostó y estiró el cuello para atrás lo más que pudo hasta que la puerta principal se abrió y cerró para escucharse la voz de un hombre.
—¡Ya llegue mi amor!—.
Saliendo de la cocina a paso rápido, Chisato teniendo un delantal con el cual se secaban las manos, le respondió de forma cariñosa.
—Bienvenido, mi amor, deja ayudarte a sacar el saco—.
—Gracias, ¿qué estás haciendo?—.
—Umm, ¿oh te refieres a esto? Bueno es que los amigos de Rei se quedaran esta noche y—.
—¿Y tú quién eres?, nunca te he visto, muchacho—.
Interrumpiendo a Chisato ante el intruso que estaba en su sala sentado, Javier de inmediato paró para saludar.
—Buenas noches, sue, dijo señor Stark, me llamo Javier Valderrama, soy amigo de su hija, vine a ayudar a su hija y sus amigos—.
Javier pudo sentir cómo era examinado de pies a cabeza por el padre de Rei, espero paciente.
—Tú ibas a decir, suegro cierto—.
—No, no, claro que no, nunca lo haría, sue, dijo señor Stark—.
—Tuu—.
—Hehehe, ya deja de asfixiarlo, querido Javier-kun los onigiri ya van a estar, querido, lávate las manos para que comas—.
—Voy a cambiarme y darme un baño—.
—Pues tendrás que esperar a que Rei ahora esté en él—.
Deteniéndose el padre de Rei, se fue a lavar las manos y se sentó en la mesa mientras esperaba que Chisato le sirviera su comida.
Observando de nuevo a Javier, le hizo señas para que se sentara en la mesa.
—Disculpe—.
Dijo Javier sentándose.
—Dime, chico, ¿cuántos años tienes?—.
—16 años, voy en primer año—.
“Mmm, y dime, tus padres, ¿en qué trabajan?.
—… Mi padre era el presidente de una agencia de modelaje en Europa, mi madre era cosmetóloga, aunque ya es pasado—.
—Pasado…—.
No entendiendo lo que quería decir Javier, abriendo la boca para preguntarle qué quería decir, un pequeño golpe le llegó al costado.
—Eh, qué sucede—.
—…—.
Negó con la cabeza Chisato, el padre de Rei comprendiendo lo que quería decir Javier.
—Entiendo, lo siento si fui desconsiderado contigo—.
—No se preocupe, ah gracias, Chisato-san—.
—Oye, cuando fue que se te dio la libertad de referirte a mi esposa por su nombre—.
—Querido, es normal, si nos llama por nuestro apellido sería raro a quién se refería, además de que te quejas, chu, si soy tu esposa—.
De mostrando su cariño frente de Javier, tosió el padre de Rei sonrojando sus mejillas para coger su palillo y comer, disimulando.
—Puedes comer, Javier, ya no debería demorarse, Rei. Querido, después de bañarte, espero que no molestes a los chicos, estarán ocupados—.
—Mmmm… kaku Stark… mi nombre—.
—Ohhh, un gusto conocerlo, Kaku-san, y en qué trabaja si se puede saber—.
—Joo… quieres saber, pero te lo diré: no estoy en cargo importante, solo soy un simple asalariado de contabilidad—.
Javier, brillando sus ojos al escuchar la profesión de Kaku, tomó un onigiri y comenzó su plática.
—Ya veo… debe ser difícil, los otros departamentos no saben lo difícil que es ser contador—.
—Ohh—.
Interesado ahora Kaku, dejó sus palillos.
—Entiendo eso, ya que ayudaba a un amigo de mi padre con los números, esos jefes de otros departamentos siempre piensan que hay presupuesto, pero no saben el duro trabajo que conlleva. Piden números y números, si algún número no cuadra, es como un incendio en el departamento de contabilidad—.
—Exacto, tú si entiendes, esos idiotas no saben nada, piensan que crece el dinero en árboles. Uno tiene que ver cada entrega que llega, el consumo de cada uno; hay que hacer una gráfica de ventas y porcentaje de pérdidas…—.
Envueltos en una a colorada conversación de empresa con el valor de la bolsa del mercado japonés, Rei entró a la sala.
—… mami, qué sucede, ay—.
—Tu padre parece tomarle cariño a Javier-kun, mira lo feliz que charlan, ahora ven y cuenta a tu madre cómo lo conociste—.
—Eh…—.
Rei no entendiendo a lo que se refería, la hicieron sentarse.
Chisato algo emocionada, comenzó.
—Ya me enteré de que el chico te está ayudando después de lo que pasó, y solo quiero un bento tuyo como recompensa. Dime cómo isiste para qué te ayudará—.
—Eh, eh, qué estás diciendo, mami, solo somos amigos, además solo lo conocí hoy, ¿cómo podrías saberlo?. Además, le prometí que no le costaría nada más, no hay afecto ni tengo sentimientos por él—.
—Entonces tendrás problemas—.
Dirigiendo su mirada a Javier y Kaku hablando como amigos de los números, Chisato divirtiéndose, se tocó las mejillas.
—A tu padre parece gustarle el chico, mira cómo conversan… Rei si no quieres que esto se malentienda, habla claro que tu madre te apoya—.
—No tengo por qué hacerlo, ya te dije que no me interesaba además mi padre, no tiene nada que ver con quién sea mi novio—.
—Está bien, anda a la mesa, te serviré—.
Comprensiva, Chisato a la decisión que tomé Rei, se dirigió a la cocina.
Sentándose alrededor de la mesa, la conversación de Javier con Kaku se detuvo.
—Hija, tu amigo es muy interesante como lo conociste—.
—Estaba parado frente al club de programación y lo invité—.
—Mentira, estabas enojada cuando yo llegué, solo fui a saludarle, pero cuando le hablé de las mejoras que podrías hacer en tu presentación, me tomo del brazo y me lanzo dentro del club cerrando con picaporte para que no escapara—.
—¡Eso no es cierto!—.
—Como que no, dime en alguna parte que no haya dicho la verdad—
—…—.
—Jajajajaja, bien, bien, Rei tiene el mismo genio que su madre, jajajajaja—.
—¡Padre!—.
—Ara, ara querido que estás diciendo de mí—.
Deteniendo abruptamente las carcajadas Kaku, se gira para ver a su esposa Chisato sonriendo.
—Rei aquí está tu comida. En la nevera dejé algunos refrigerios para cuando los demás lleguen. Querido, termina tu comida que se enfría y vamos a la habitación—.
—… Sí, mi amor—.
Javier, que se tiró un pequeño onigiri a la boca, miró a la pareja y se dio cuenta de quién tenía los pantalones en la relación.
—Cof, me retiro, procura no fatigarse, mañana es el día que has esperado… No te exijas mucho, Javier.
—Siiii, papá—.
—No lo haré, gracias por su preocupación—.
Yendo a la cocina con su plato, tardó un poco y se retiró de la sala.
—Tus padres son interesantes Rei-sempai—.
—Pues, gracias, siempre han sido así… por cierto, te he querido preguntar: ¿pero en ese maletín?—.
—El dron y lo demás—.
Levantándose con prisa, abrió el maletín que quedó abierto. Brillándole los ojos como una joya turquesa.
—O-ohhh, ehehehe, qué hermosura de procesador de doble núcleo, es la primera vez que veo uno y lo puedo tocar mmmm—.
—Parece una niña al recibir su regalo de navidad, Rei-sempai—.
—Déjame sola, además uno no tiene oportunidad de apreciar tan fabulosa pieza de tecnología y diseño—.
Entrando en una especie de euforia al tener en sus manos el recipiente del procesador de doble núcleo, al punto de besarlo.
—Pensar que el procesador de doble núcleo de primera generación, sabías que la compañía que lo fabricó está en Alemania y se llama (Märchenträume) que significa hada de los sueños. Fue la primera compañía en crear un procesador de 50 núcleos que son tan pequeños como una molécula, por eso le pusieron en nombre de doble núcleo regeneración, ya que tiene 25 para desempeño y 25 más de eficiente con 63 sub procesadores…—.
Ya ni siquiera molestarse en escuchar a Rei, Javier ve al nuevo dron examinándolo por primera vez, al igual que sus componentes electrónicos. Pasando la mirada a unos sobres cubiertos por una funda hermética hecha de materiales especiales para las láminas refrigerantes y haciendo un plano en su cabeza de la forma más eficiente con el nuevo procesador de doble núcleo R.
-Mmm, espero que en la tienda tenga un libro para reparar y soldar componentes electrónicos o algo parecido-.
Recurriendo a la tienda, Javier con prisa buscó algo que le facilite, pero se dio cuenta de que había libros que estaban bloqueados, pero decidió dejarlo en paz, ya que no tenía interés.
—… ah, lo siento si te aburriste, ¡eh! Tanto te molesta mi charla, Javier—.
—No, no solamente me entró en el ojo una basurita, pero nada más—.
Excusándose fácilmente, la razón por la que lloró fue el precio del libro.
[Básico en reparación electrónica. Precio: 2.000.890]
-Perdí dos millones de puntos h por un libro básico… Espero que valga la pena-.
—Veo, pero dime, tu amigo debe de saber mucho para conseguir estos fabulosos artículos que son como un ojo de la cara—.
—… tengo mucho dinero así que no me falta y con mi amigo tenemos una asociación así que no tengo problemas—.
—Ohhhh, estos son los lentes clover 002, su diseño se realizó en Estados Unidos…—.
—Rei-sempai si no terminas esto, te besaré—.
Parte broma y otra en serio, Javier se acercó cuando Rei entró en el bucle de euforia desenfrenada como conocedora de aparatos electrónicos.
—Detente…—.
Cubrió la cara de Javier que se había acercado empujándolo hacia atrás.
—Maldición, un descuido y ya quieres aprovecharte de la situación, eres más determinado de lo que pareces, eh—.
—Y qué puedo hacer cuando tengo a una preciosa mujer delante de mí—.
—Sí, sí, debes de decirle todo el tiempo eso a las mujeres—.
No molestando ni interesando los avances de Javier, Rei volteó y puso la cajita que contenía el procesador en el maletín.
—Ven conmigo y trae el maletín, iremos a la cochera—.
—Mn, ¿tienes cochera?—.
Respondió Javier tomando el maletín siguiendo a Rei.
—No, pero es mejor decirle cochera, antes era la bodega en el pequeño patio. Mi padre, viendo lo decidido a todo por la programación, lo arregló, amplió un poco la bodega y ahora es la cochera, pero mejor que lo veas que decirlo—.
Saliendo por la puerta de la cocina, ambos salieron por el pasillo que conectaba el patio y el cerramiento. Viendo un patio pequeño en una esquina en la cual se encontraba una bodega pintada de blanco. Media tres metros y ocho de largo, y en la pared se podían ver cuatro ventiladores para ventilar.
—Ven entra, es un poco estrecho, pero aquí es donde el club de programación hace su mayor trabajo en días de feriado—.
Invitándolo a pasar por la pequeña puerta de lata y cartón prensado, las luces se prenden y dentro se podía ver un mesón de mármol negro, casi de un metro de ancho y siete de largo.
—Fabuloso parece una de esas guaridas de genios locos—.
—Parece, pero aquí solo se reúnen estudiantes algo listos, nada más—.
Javier se quedó mirando los implementos y aparatos electrónicos sobre el mármol, debajo del mismo se encontraban carcasas de computadoras que estaban llenas de placas de diferentes diseños, procesadores, cables, fuentes de energía viejas, entre otras cosas.
—Veo algunas placas madre, estás utilizando sus partes buenas que tengan—.
—Eh, sí, he conseguido algunas de ellas, no sabes cuándo pueda utilizar sus componentes pequeños—.
—Ommm, así que reutilizas, eso es perfecto, también veo algunos capacitadores explotados, resistores en buen uso, hasta tienes una estantería con materiales, soldaduras, alambres para soldar, un multímetro, caja de herramientas, pernos, esto si no me equivoco esta pantalla sirve para escanear y ver, sino que está en corto algún componente, como se llama—.
—Analítico pess, no es el más nuevo, pero sirve para lo que tenemos a mano—.
—Hmmp, y cuando piensan llegar los demás—.
—No creo que demoren más… Son las 9:37—.
Escuchando la hora, Javier miró por un momento el techo y dejó escapar una risa.
—¿Qué es gracioso?—.
—Rei-sempai estamos solos aquí, no tienes miedo que te ataque—.
—¡Eh!—.
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