Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 44
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- Capítulo 44 - 44 Miercoles 24 Abril Club de programación tercera parte
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44: Miercoles, 24 Abril (Club de programación tercera parte) 44: Miercoles, 24 Abril (Club de programación tercera parte) Desde las sombras del mundo terrenal… tu mirada ha despertado algo.
¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?
Entonces escucha bien, alma curiosa.
He abierto un templo digital en Ko-fi.
Con una simple ofrenda de $1 dólar, me ayudarás a invocar ilustraciones sagradas: retratos auténticos de los seres que habitan esta historia.
Pero todo pacto merece recompensa: Los fieles recibirán imágenes personalizadas, únicas… y tal vez, un secreto reservado solo para los elegidos.
[Haz tu ofrenda aquí] ————— —Tú no lo harías, no pareces ser ese tipo de chico—.
Declaró con confianza Rei.
Un poco fuera de lugar, al recibir la confianza de una chica que estaba a punto de ser atacada por el Dios hentai, Javier se acercó paso a paso.
—¿Mm?, ¿qué estás haciendo?—.
—…—.
—Si piensas que puedes intimidarme, estás muy equivocado… ¿En qué estás pensando?—.
—…—.
—O-oye te estoy hablando, ¡responde idiota!…
eh—.
Javier, a un paso de hacer cualquier cosa con Rei, estiró sus manos.
Rei que no pudo reaccionar a los eventos repentinos, quiso saltar hacia atrás, pero su cintura se topa con la silla y las manos de Javier comenzaron a envolverla.
Rei no sabiendo qué hacer, cerró los ojos con miedo.
Plash.
(Sonido de palmas) —¿Rei-sempai pasa algo?.
Mira un mosquito llenito de sangre, mira—.
Abriendo los ojos sin entender lo que pasaba ahora, la mirada de Rei se dirigió a la palma de Javier y afirmativamente había un mosquito lleno de sangre.
Alzando la mirada para ver el rostro de Javier, con una sonrisa pegada en el rostro, la irrito.
—Grrrr—.
—¡Duele!—.
—Que, escuche otro mosquito, Javier, mira, lo tienes, ay—.
Pa (golpe sordo).
—Ara se escapó, pero creo que este mosquito…
sigue…
¡Vivo!—.
Restregando el talón en los dedos de Javier, Rei con una sonrisa radiante, Javier comenzaba a sudar frío.
—L-lo siento, discúlpame, no lo haré de nuevo—.
—Joo… ¿Quieres decir?… que, mm, lo harás de nuevo—.
Intimidado Javier por la mirada de Rei, sus detenidas pausas y una lamida de labios, ya sea intencionado o no, el corazón de Javier latió a mil por hora.
—N-no lo aré…
o eso crees que diría, ¡tonta!, ¡tonta!, ¡aún me debes una cita y mucho bentos!, ¡¡tonta!!—.
No tardando en reaccionar, quita su pie al sentir que la pisada se aflojaba, para retroceder a la puerta y ocultar que se ruboriza entre sus gritos.
—¡Ven en este instante, Javier!—.
—¡Quién quiere escucharte, mujer boba!, ¡tonta!, ¡bruja insensible!—.
Escapando por la puerta, Javier, Rei enseguida lo persigue con una sonrisa sádica.
——— En la segunda planta, de la habitación principal.
Chisato vestía un sensual vestido de tela fina, pudiendo ver el cuerpo maduro bien cuidado con sus pechos desnudos levantados.
Bragas rojas de tela fina que servían más para fascinar al sexo opuesto que su usual propósito, estaba sentada al filo de la cama con la pierna cruzada.
—Mm…
mi pequeña parece que se divierte con Javier, puede que en un futuro sea algo más que amigos—.
—Uuu, uuu, gchc—.
Resonando el audible sonido de un hombre balbuceando, la sonrisa de madre cambia por una mujer vivaz mirando hacia el suelo.
Hay estaba Kaku con sus muñecas amarradas con tela en su espalda, sin camisa ni pantalón, solo bóxer, con los pies de Chisato en su boca.
—Quieres decir algo, querido…
je, no, aunque te niegues, nuestra hija tiene una personalidad como la mía, lo sé… lame—.
Lamiéndose los labios mientras habla del futuro de su hija en una conversación de un solo lado.
Entrecierra sus ojos y una sonrisa sensual hace que no pueda hablar Kaku aunque quería hacerlo.
Su trabajo era seguir lamiendo el pie de Chisato diligentemente, teniendo permiso de la misma Chisato, con su lengua comenzó a subir por la pantorrilla y seguía subiendo, dándole mayor facilidad Chisato bajo su pierna abriéndole un poco, teniendo el camino libre, las manos de Kaku las sostuvo de forma delicada.
—Ehehe, me haces cosquillas, cariño—.
—…—.
Sin responder, la lengua de Kaku lamió los muslos, embarrando con su saliva, pero una mano lo detuvo antes de poder entrar más dentro.
—Eh—.
Sonando una voz lamentable, Chisato más audaz, le sobó el pelo igual que un perro.
—¿Qué debería hacer?.
¿Sabes, me dolió lo que me dijiste antes—.
—L-lo siento—.
—¿Por qué te disculpas si no has hecho nada malo?, pero ciertamente no debo dejar que se repita una segunda vez—.
Empujándolo con el pie, Kaku cae de espaldas contra el suelo.
Chisato enseguida se sentó en la cintura y su trasero comenzó a moverse.
—Este amiguito de aquí es muy rebelde, hay que darle un poco de castigo—.
Recostando el cuerpo contra el de Kaku, lo mira a los ojos con una mirada hechizante.
Su palma de mano comenzó a tocar suavemente el rostro, excitándolo y su otra palma bajó hasta el bóxer abultado.
—Ahh.
Mmm— —…
qué lindo sonido…
Cariño, tanto quieres que lo toque—.
Sonrojándose, kaku gira su rostro y sus caderas se movían al ritmo de la mano de Chisato, riendo al ver lo lindo que era para Chisato ver a su esposo cada vez que lo molestaba con sus juegos.
Su mano tocó la barbilla, alineándolo con su mirada, dándole un beso simple pero con cariño detrás de él.
-Jejeje, cariño, la noche es joven, la disfrutaremos muy bien para que mañana tengas un buen día en el trabajo-.
Lamiéndose los labios rojos, Chisato con una venda para los ojos los cubrió.
Para comenzar con el verdadero juego.
——— —Uha, uha…
n-no tienes donde.
Escapar, ríndete—.
Insistió Rei sin aliento.
—Je, no me intimidas, bruja insensible, lo sientes, estás sin aliento, a diferencia tuya, yo sí me ejercito, jajajajaja—.
Riendo triunfante, Javier la señaló con su dedo, aunque esté contra la pared después de que la persecución durará algunos minutos por todo el patio.
—Uffff, ahh, puede que tengas razón, pero ahora no tienes donde correr, ¡Y deja de llamarme bruja insensible!—.
—Me niego, bruja insensible, Rei, nunca me atraparás, o dejo caer esto—.
Mostrando su seriedad, Javier le mostró el procesador de doble núcleo.
—No te atreverías—.
Advirtió Rei, retrocediendo un paso.
—Lo haré así, que aléjate bruja insensible, o este pequeño no vivirá para ver el mañana—.
Amenazado como el villano, Rei solo retrocede, mostrándose ansiosa de lo que podía pasar.
—Cobarde—.
Rechinar los dientes retrocedió.
—¡Eres un cobarde!, ¡cómo te atreves a utilizar algo tan bajo como eso!—.
—Je, haré todo lo necesario para escapar, o si no—.
Entrecerrando los ojos, Javier casi deja caer al procesador.
Rei asustada su cuerpo, reaccionó queriendo saltar a cogerlo, pero se dio cuenta de que solo era una finta y no lo dejaría caer.
—Maldito bastardo, cuando mis manos te alcancen pedirás clemencia—.
Gruñó indignada Rei.
—Je, no lo creo, vamos, bruja insensible, me dejarás o esto pájara las consecuencias—.
Confiado en su victoria, Javier se acercó paso a paso.
Rei solo pudiendo rechinar los dientes, retrocedió un paso a la vez.
—Vez, fue fácil, porque hacerse la mala sangre, además no fui yo el que comenzó todo esto—.
Señaló con sus palabras, pero eso no hizo que el humor de Rei cambie.
—Grrrrrrrrr, ¡tú comenzaste!, ¡me llamas bruja insensible!, me asustas solo para matar un mosquito y no es tu culpa—.
—Pues sí, lo del mosquito era cierto y lo de molestarte igual, pero tú comenzaste, me pisaste el pie, duele, sabes y sobre la bruja insensible, es por qué parece que no tienes algún interés más de la programación y por rechazarme…
aunque es más por rechazarme que lo hice—.
Rei con incredulidad al escuchar las palabras de Javier, y su irritación se fue.
—Ahhhh—.
Dejando salir un suspiro profundo, Rei puso las manos en la cintura y como una adulta habló mientras negaba con su cabeza.
—Soy estúpida al tratarte como un adulto, con solo escucharte me doy cuenta de que eres tan infantil que no mereces mi esfuerzo—.
—Nu, nu, nu, nu, ya que soy un niño para ti, ahora te llamaré bruja insensible, tonta, fea, idiota—.
—Sí, si los alaridos de un niño son tan lindos, vete a casa antes que se haga más tarde.
A cierto, el pequeño kohai no puede, es un pequeño bebe que no puede ir solo.
¿Quieres que te acompañe?, como adulta que soy—.
Molestando a Javier, le sobó la cabeza como haría una madre a un niño.
Javier en vez de indignarse, su acción fue más simple.
—Tengo miedo, Onee-chan, llévame a casa, no me dejes solo—.
—¡Oye, donde crees que estás tocando!, ¡saca su cabeza de mis pechos!…
a-le-ga-te ¡pervertido!—.
Teniendo suficiente Rei del manoseo de sus caderas y que la olieran, un codazo recibió en la cabeza, cayendo de espalda para rodar —¡Duele!…
¡Tú qué haces!, no sabes qué es peligroso ese tipo de golpe—.
—Ahhh…—.
—Glub…—.
Pisando el estómago, Javier mira hacia arriba pudiendo ver las piernas desnudas y un poco más adentro pudiendo visualizar un poco de tela amarilla que no sería visto, pero siendo el pantalón suelto se podía ver, seguido por el busto que era comprimido por el brasier y la tela de la camisa con mangas cortas, sin fuerza mientras sentía como los onigiri volvían.
—¿Qué quieres vomitar?, vomita y lo limpias con la lengua.
Dime que sí es peligroso, solo tengo que demostrar mi inocencia a un pervertido que me tocó las nalgas y hundió su rostro en mi pecho… ahora dime quién saldrá perdiendo—.
—Espera, tiempo fuera, en serio detente, si sigues hundiendo tu pie en mi estómago, algo saldrá y no será nada bonito—.
—ejeje, mirándote, ahora pareces una cucaracha, Kohai, ehh… vamos porque no ruegas que me detenga, vamos, pídelo—.
—Uuuuu… Por favor, Rei-sama déjeme ir, uuu—.
Saliendo lágrimas a Javier, la sonrisa sádica se enganchó más y unos ojos peligrosos al encontrar un juguete fueron dirigidos a Javier, que se dio cuenta.
—Ya lo dije, déjame ir—.
—Pero si yo no escuché, jijiji, venga, ruega un poquito más fuerte— —Pero si ya lo dije… ¡Espera Rei-sempai!, ¿por qué sacas tu celular?—.
—Jijiji, para qué más, disfruto… los segundos, en que te grabaré y en el futuro ya no podrás escapar de mi mano—.
Despertando algo más en Rei, utilizando la correa de Javier se quitó la zapatilla subiendo un poco más, alcanzando los pezones de Javier que tembló al instante.
Localizando su objetivo, el dedo gordo del pie comenzó a estimular su objetivo.
—E-espera, mm, hhh, d-detente—.
—…
ji, ji, jrrrr, qué sucede, ¿te gusta pervertido?—.
Limpiándose la baba que baja de su boca, Rei no deja de estimular la zona del pezón.
—¡Cof!—.
—…—.
—…
por fin alguien llegó—.
Dijo aliviado Javier dejando caer su cabeza al suelo.
Rei estupefacta al despertar al ver a su amiga Arisa en la esquina.
—Ari esto no es lo que piensas—.
—…
No vida nada, no escuché nada, voy a la cochera—.
Yéndose como si huyera, Rei quedó con la mano extendida sin poder explicar nada.
—¡Todo es tu culpa!—.
Culpando de todo a Javier en voz baja, se agachó, tomó el procesador de doble núcleo que estaba dentro del estuche transparente en el suelo.
Sin decir, nada más se fue dejando a Javier tirado.
—Me gusta—.
Confirmó Javier el cielo nublado nocturno para sentarse.
—…—.
No hablando más, Javier solo se paró, limpió el polvo en su ropa y se recostó contra la pared.
—Y no es la indicada, ahhh soy un Dios hentai y sigo siendo virgen que ridículo—.
Decepcionado al no encontrar a su esposa, Javier solo pudo pensar en algo.
—No hay Dioses en este mundo además de los de las sombras, ya no tengo que limitar mi poder, es hora de agrandar mi rango de búsqueda a todo Japón primero—.
Chasquido.
Dejando salir una onda de su poder, en segundos regresó de nuevo.
-oh, oh, oh, pero mira que tenemos aquí, jejeje, 1, 3, 7, 19, 39, 67, 238, 280 y sigue aumenta la mayoría de Hentai y mangas doujinshi y pocos normales… recuerdo con claridad todo lo que se refiere hentai, pero los normales no… debe ser porque soy un dios Hentai, bueno no importa, hay 5 casos los cuales ya van a empezar o empezaron y todos están fuera de mi prefectura tendré que hacer algunos viajes y revisar la noticia para algo.
Pero aún no encuentro a mi esposa… ¡No te deprimas, Javier!.
Esta búsqueda solo es algo preliminar como tu Diosa no se dejará encontrar fácilmente.¡Vamos, Javier no te rindas-.
Echando ánimos para sí mismo con una mirada decidida, Javier giró su cabeza al sentir una mirada de su costado.
—Yo—.
—Rei-sempai, dice que cuánto vas a demorarte—.
—Estoy en camino…
Gracias por el recado Fujiwara-sempai— Tocando el hombro, Javier siguió caminando a paso lento.
—…—.
—Fujiwara-sempai, ¿cómo se conocieron?—.
—A qué te refieres—.
—Ya sabes, lo del club, de Rei-sempai, cómo te interesó esto de la programación—.
Quedándose pensativo por unos segundos, Fujiwara Jumpei le respondió.
—Desde pequeño me han interesado, la razón por la cual vine a este instituto fue por falta de dinero y que no puse empeño a la hora de estudiar al entrar a uno mejor—.
—Oh, así que no eres un nerd desde el principio—.
—Bueno, algo así, me profundice demasiado en desarrollar mis habilidades para programar, que deje todo de lado, el resultado es donde estoy, je, pero no me arrepiento, los días han sido más gratos desde que me uní al club de programación.
Mientras mantengo mi meta para mañana, por eso te agradezco haberme corregido de mi enfoque, no lo hubiera corregido a tiempo—.
—De nada, supongo—.
—Pero eso no significa que te dejes el camino libre para ir a coquetear con Rei-sempai, entiendes, Kohai—.
—Jo, serán celos—.
Dijo riendo Javier, al ver cómo reaccionaba.
—Te equivocas, me gustan los hombres—.
—…—.
Tomando de sorpresa a Javier, se detuvo en seco mientras miraba rígidamente a Fujiwara Jumpei.
—Esto… como lo dijo…—.
—No tienes que molestarte en decir nada, los demás chicos del club lo saben—.
—Mmm, bueno, no discrimino las preferencias de los demás, invítame no más a la boda—.
—No tengo interés de comprometerme…—.
—Entiendo y la razón por la que no puedo acercarme a Rei-sempai—.
—La tontería del amor interrumpirá el sueño de Rei, no la molestes—.
Llegando a su destino, Javier no replicó, solo entró primero y vio a todos en sus puestos.
—Hasta que por fin llegas, sabes que tenemos poco tiempo, kohai—.
Demostrando la irritación de su malestar, Kunihiko por la llegada de Javier, el pequeño Kohai-Javier, miró por un momento a Rei y Arisa que ni lo miraban.
“—ejeje, lo siento, me dejé llevar queriendo ver algunas estrellas, ya saben, soy del club de astronomía—.
—Bi-bien, ahora que estamos todos, es momento de comenzar.
¿Tienes algo que decir, Kohai-Javier?—.
—Bien, ya que decidí hacer esto, lo haremos en grande.
Primero, Aoyama-sempai, Fujiwara-sempai, quiero que saquen la placa madre para hacer cierto cambio que lo hará…—.
—Yo lo aré, he hecho cursos de reparaciones y estoy empapada en el tema—.
—Bien, dejemos en las manos de Rei-sempai la instalación del procesador doble núcleo R.
Después de terminar el desarme, quiero que Aoyama-sempai, comience con el programa de ciberseguridad y que accidentes como lo ocurrido no vuelvan a pasar—.
—No es difícil con los parámetros recopilados por el ‘Mirai’—.
—Excelente, Fujiwara-sempai, tiene una tarea igual que Aoyama-sempai, pero es al respecto con los lentes de contacto, para decirlo en palabras simples, quiero que se corte la línea una vez que lleguen al punto de sobrecalentamiento—.
—Mm, no hay problema—.
—Ahora Imagawa-sempai y Fuyuki-sempai, esto será más tedioso y manual, comenzaremos con el par de lentes de contacto y después vamos por los lentes.
Si algo sucede, a menos que les dificulten pueden llamarme, no queremos que por orgullo esto se retrase más de la cuenta—.
Pegando justo en la diana, el club de programación frunció el ceño, ya que se consideran mayores que Javier y tenían orgullo.
Sabiéndolo, Javier les dijo eso para molestarlos.
A la vez mantenía un ojo sobre los chicos y Rei, ya que se acercó en los últimos asientos donde estaban Arisa y Mizuho.
—A ver chicas, comencemos con lo más difícil, los lentes—.
—¿Qué necesitas que hagamos?—.
Dijo Arisa, teniendo encima de la mesa, escáner de tercera generación Xoler v1, lentes sin graduar, lentes de contacto Clover 002 y la hoja de vidrio x9283i212 ampliamente usadas para los nuevos lentes de realidad virtual, ya que ya tienen integrados como pequeñas venas siendo los circuitos.
—Comenzaremos cortando la hoja de vidrio con la misma forma de los lentes, háganlo con lápiz y no se preocupen que no se dañará ni se raspará—.
—Tú tienes mejor pulso, Mari-chan— —Vale… ¿Puedo hacerlo en cualquier parte?—.
—Fíjate en este pequeño color a la orilla de la hoja, aunque es una sola, se separa de izquierda y derecha, así que trata de no confundirte a la hora de cortarlo—.
Comenzando Mizuho a tomar las medidas de los lentes, Javier sacó de la bolsa plástica un par de lentes de contacto para ponerlos encima del escáner de tercera generación.
—El trabajo de Imagawa-sempai es programar los lentes de contacto, por ahora—.
—¿A qué te refieres con por ahora?—.
—Bueno, no tendría a Fuyuki-sempai haciendo el trabajo manual por nada, ya que por su parte los electrodos están completos y no se necesitan ajustes.
Por otra parte, los lentes de contacto se necesitan equilibrar, también deberías ir a revisar los datos que fueron tomados.
El lente derecho tenía cierto desajuste, se necesita nivelar—.
—Dame una hora para nivelar el imperfecto, después será sencillo para los demás—.
No diciendo nada más, Javier tomó el carapacho de los lentes y con un estilete comenzó a hacer lo suyo.
Pasando las horas, la lluvia cayó, aun así nadie despejó su mente de su tarea asignada, al mismo tiempo mientras ayudaba a Rei a instalar de forma especial los parches anti refrigerante en los sitios críticos de la placa madre donde se recalentaba.
Terminando con ella, Javier pasó con cada uno dándoles pequeños consejos al ver sus errores y cómo podían avanzar con su propio esfuerzo.
———— [Miércoles, 24 de Abril de 2028]{6:56 Am}[Residencia de la casa Stark] —Uaaaa, tengo sueño—.
—…
Esta es la peor noche, se me cierran los párpados—.
—Vamos, no sean flojos, dense un baño con agua fría, tienen cuatro horas para que comience la casa abierta en Tokio—.
Javier con ánimos igual de siempre, pareciendo que no se había desvelado en toda la noche.
Arisa, Mari y Rei que se habían quedado en la sala, se despertaron por lo ruidoso que era Javier mientras Kunihiko y Jumpei estaban cabeceando en la mesa.
—¿Cómo puedes mantener tanta energía?—.
—Hago más ejercicio que más, a diferencia tuya, Rei-sempai—.
—M-mentira, en toda la noche te vi recostado con los ojos cerrados—.
—Kohai mentiroso—.
Cansadas Mizuho y Rei que apenas se mantenían despiertas, Chisato salió de la cocina con algunas tazas con líquido negro.
—Chicos, aquí su café recargado, esto los mantendrá despiertos por mucho tiempo, aunque no sea bueno para su salud, no querrá cabecear en plena exposición.
También les traje su desayuno, coman—.
—Gracias, mamá—.
—Señora stark gracias…
uuuuu amargo, no me gusta lo amargo—.
—Jejeje, es amargo porque es simple, eso los hará despertar, Javier toma el tuyo—.
—Lo tomaré, gracias, entonces aquí me despido, chicos, iré a la escuela—.
—Ara no irás con los chicos—.
—No, hasta aquí llega mi ayuda, Rei-sempai.
No te olvides de tu promesa para esta tarde si puedes, glub, glub, glub, gracias, Chisato-san—.
—Gracias por toda la ayuda, Javier, utilizaremos esto que hiciste en el último momento—.
Dijo Rei parándose y mostrando un pendrive en su mano.
—No hay de que, buena suerte ahí, me avisan cómo les fue más tarde—.
No esperando más, Javier salió de la casa, despidiéndose de Chisato, Rei y Mizuho que seguían despiertas.
Kaku el padre, fue el último en despedirse al verlo bajar para irse a trabajar.
Mientras Arisa se había ido a su casa, apenas despertó por el café.
Jumpei y Kunihiko habían caído en los brazos de Morfeo.
—Ahh, no fue mal de divertir, ahora voy al Instituto, (Limpieza)—.
Llendose Javier activo, limpieza para sí mismo, rumbo a la estación.
——- [7:38 Am] [Tren] Cash, cash, cash.
Zumbando las ruedas del tren en el bajón, Javier solo mira el paisaje por la ventana, solo para ocultarse al llegar a la estación.
Esperando unos segundos en que se bajaran algunos y pocos se subieran, destacándose una colegiala vistiendo el mismo uniforme que su instituto con pechos grandes y cabellera púrpura hasta las nalgas.
—Mmmm, oh, sí, es la chica de los papeles de ese día—.
Saludo con la mano en alto, Javier.
—¡¿?!…
Muchas gracias por la ayuda el otro día—.
Devolviendo el saludo con una pequeña reverencia un poco incómoda, Javier queriendo seguir la conversación aunque lo haya notado.
Javier esperando a que se sentara cerca de la puerta frente de él, le siguió hablando.
—De nada, y ¿por qué tan temprano?.
¿Tienes club?—.
—N-no son solo un favor que me pidió el sensei ayer—.
Dijo la chica guardando algo en su mochila.
—Entiendo bien eso, yo, en cambio, al final de la clase tengo que quedarme—.
—Veo… y ¿por qué tan temprano?—.
Preguntó la chica por primera vez.
—Por gusto, hay buenos libros en la biblioteca.
La profesora encargada del club me dio las llaves de la biblioteca y puedo entrar todas las mañanas, ahora que recuerdo lo siento—.
—Eh, ¿por qué te disculpas?—.
Ladeando un poco la cabeza sin entender la disculpa, se puso nerviosa al ver a Javier inclinando su cabeza.
Sentándose recto, se rasca el cuello un poco avergonzado.
—Bueno, la otra vez te quedé mirando un buen rato, fue un poco grosero de mi parte y no me disculpé, sino que me fui de ahí, por eso lo siento—.
—No te preocupes, ya estoy acostumbrada…
ettoo—.
—Javier Valderrama, puedes solo decir, Javier, ya que es más fácil, y tampoco debes acostumbrarte a eso…
Ehehe, ¿cómo te llamabas?—.
Riendo la chica, se tapa la boca para presentarse.
“—ejeje lo siento, me presento, Kotonoha Katsura—.
Dándole una sonrisa primaveral fue la primera conversación entre Kotonoha y Javier.
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