Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 45
- Inicio
- Todas las novelas
- Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que?
- Capítulo 45 - 45 Miercoles 24 Abril Feria de ciencia y Tecnología primera parte
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
45: Miercoles, 24 Abril (Feria de ciencia y Tecnología primera parte) 45: Miercoles, 24 Abril (Feria de ciencia y Tecnología primera parte) Desde las sombras del mundo terrenal… tu mirada ha despertado algo.
¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?
Entonces escucha bien, alma curiosa.
He abierto un templo digital en Ko-fi.
Con una simple ofrenda de $1 dólar, me ayudarás a invocar ilustraciones sagradas: retratos auténticos de los seres que habitan esta historia.
Pero todo pacto merece recompensa: Los fieles recibirán imágenes personalizadas, únicas… y tal vez, un secreto reservado solo para los elegidos.
[Haz tu ofrenda aquí] ————— [Miércoles, 24 Abril 2028]{7:45 Am}[Instituto Sakakino] Llegando al instituto, pudiendo ver más afluencia de estudiantes, Javier pasó primero por el portón y después Kotonoha que mantenía la distancia.
Tampoco molestándose en acercarse de más, llegó a los casilleros de zapatos.
—¿Katsura-san dónde vas ahora?—.
—Etto…
mmm, a la sala de profesores y después a la de Química—.
Dijo Kotonoha de forma reservada.
—Te ayudo—.
—Eh, no te molestes, puedo hacerlo sola—.
—Nada que ver, déjame recompensar mi grosería del otro día.
Ahora vamos—.
—No en serio, no te molestes, puedo sola…—.
No pudiendo detener a Javier, solo pudo seguirle el paso detrás.
—Bien, aquí estamos—.
Entrando como lo hacía usualmente, Javier llamó la atención de todos los profesores.
—Alumno Javier, cuántas veces te he dicho que no abras la puerta corrediza de esa manera—.
—Sensei Tenma buenos días, parece que durmió bien…
¿Dónde va tan elegante?—.
—Tú no aprendes, cierto—.
Negó con la cabeza el comportamiento de Javier.
Se levantó ajustando su traje negro de forma casual antes de tomar la llave encima del escritorio.
—Voy, junto con otro colega, a Tokio, el club de programación que representa el instituto Sakakino en el concurso de Ciencia y Tecnología—.
—Mm, si no me equivoco, son los que presentaron ese logrará, deben ser buenos, como ingresaron sensei—.
Desentendiéndose de conocerlos, Tenma le explicó.
—No los conozco, ya que soy nuevo aquí, pero según escuché, tienen cinco alumnos, dos alumnas en último año y los tres están en segundo año.
Preguntando a mi colega, el club de programación tuvo que pasar dos pruebas; la primera fue un video del proyecto explicando en el área que sobresalía.
La segunda fue una simulación virtual del prototipo—.
—Mmm, se escucha fácil, pero debió haber miles de escuelas de todo el país, serán reñido las vacantes—.
—Entiendes rápido, bueno, los chicos pasaron y voy para recogerlos y llevarlos a la feria de ciencia y tecnología.
Por cierto, alumno Valderrama lleva estos papeles y repártelos a tus compañeros—.
—¡Sensei, ese trabajo quiero negarme!—.
—Solo as lo y no repliques—.
—Siiii—.
Saliendo el profesor Tenma, sin revisar los papeles, los guardó en su mochila a la vez que veía a Kotonoha despidiéndose del profesor de Química.
—Terminantes Katsura-san—.
—…
Todavía tengo que llevar unos utensilios—.
—Entonces te acompaño, debe ser difícil para una chica llevar todo sola—.
—Algo—.
Todavía sintiéndose incómoda, Kotonoha a la presencia de Javier, caminaba apartada de él.
(Bodega) No tardando en llegar, Javier sacó varios utensilios de vidrio antes de moverse en el salón de Química.
—Kuu, son un poco pesados, están bien llevando esto, Katsura-san—.
Indagó Javier antes de voltear a ver a Kotonoha sudando un poco al llevar algunos utensilios de vidrio más pequeños, pero delicados.
—E-estoy bien, gracias—.
—Uuuu, y Katsura-san, esto no es difícil para una persona donde está la otra persona que te tendría que ayudar—.
—…—.
—Si no quieres responder, está bien, pero como mujer no eres muy fuerte—.
—Me estás diciendo que por ser mujer no puedo hacer cosas pesadas—.
—Sí, con esa apariencia que das me resulta imposible que tú hagas cosas demasiado pesadas o me equivoco—.
Respondiendo con el silencio, una sonrisa solitaria pasó por sus labios.
Javier, que había notado todo sobre ella, aunque esté de espaldas.
—¿Qué novela te gusta leer?, Katsura-san—.
—Etto, fantasía, romántico, entre otras cosas, ¿por qué?—.
—Una pregunta casual, a mí me encantan las novelas de suspenso y de aventura.
Has leído la novela llamada [El Velo] o [Las aventuras de Yunjar]—.
—No lo creo, de qué se trata—.
—Te aseguro que te encantará.
[El velo] se desarrolla en Inglaterra de 1908 alrededor del detective Charles y una serie de asesinatos que a primera vista no tienen ninguna conexión, pero más adelante se descubre que no era del todo cierto.
[Las aventuras de Yunjar] cuentan en un mundo donde existen ruinas antiguas, por todas partes.
Como ya sabrás, el protagonista es un arqueólogo que apenas comienza…—.
Kotonoha en un momento quedando fascinada por cómo Javier contaba su experiencia sin arruinar los detalles importantes, haciendo que tenga ganas de leer las dos recomendaciones, llegó al salón de Química.
—Fuuu, ¿aquí estará bien?, cierto—.
—Si está bien, gracias por tu ayuda, Javier-kun.
De mostrando su agradecimiento, se inclinó frente a Javier.
—De nada, de nada—.
Kotonoha que no terminó, arregló los utensilios encima de cada mesa, antes de salir.
—Katsura-san, quieres ir a la biblioteca a leer, no creo que tengas algo mejor que hacer ahora en el aula—.
Siendo una invitación sin ningún interés más que disfrutar de los libros, Kotonoha observó el reloj en su muñeca, comprobando que aún tenía tiempo para que suene la campana.
———- [9:45] [Estadio de Tokio] Ajetreo, ajetreo, ajetreo.
Escuchando el bullicio calmado que venía de todas partes de diferentes puestos bajo las carpas.
—Sensei gracias por traernos y hacer los papeleos—.
—Es mi trabajo, no tienes que ser formal, pero es impresionante este lugar—.
—¿Es la primera vez que asiste a estos eventos?—.
—Me apena decir que sí—.
—Entonces no hay por qué detenerse aquí, sensei puede ir a dar una vuelta, nosotros ya estamos listos, solo falta que abran las puertas para el público—.
—Eso sería irresponsable de mi parte—.
—Vamos, vaya, no sea demasiado estricto con usted mismo, además ya no somos niños, podemos cuidarnos solos, y todavía faltan 15 minutos para que abran las puertas—.
—B-bueno, si insistes, iré a ver la competencia que tienen aquí—.
Viéndolo irse a explorar, Rei y Arisa que lo terminaron convenciendo, volvieron dentro de la carpa, donde estaban Mizuho, Kunihiko y Jumpei, lo suficiente nerviosos para mantenerse despiertos.
—Estoy cansada, aguantará mi cuerpo antes de que termine la feria— Bufo Rei sentando pesadamente en una de las sillas.
Mientras tanto, Jumpei y Kunihiko en un estado hiperactivo por nerviosismo, no paraban de comprobar los sistemas.
—Sí, sin problemas, está funcionando como se debe contra la interferencia de ondas eléctricas y posibles hackers, también los anti refrigerantes están haciendo su trabajo—.
—Fuu, no por nada trabajé por un largo tiempo en este sistema—.
Declaró con confianza Kunihiko que estaba igual de cansado que los demás.
—Rei-sempai, quiero activar el prototipo—.
—No es una mala idea, Jumpei-kun, ya que eres el más alto, puedes ponerlo encima de la carpa.
Ari, ayúdame a ponerme los lentes de contacto.
¿Mari-chan está conectado el video a la pantalla?
Kunihiko-kun quiero que vigiles por posibles problemas del sistema de seguridad.
Jumpei únete después a Kunihiko—.
—La pantalla está conectada a la laptop para que visualice lo que ve el dron—.
—Kunihiko-kun ayúdame sosteniendo la silla, no quiero caerme—.
—Voy—.
Pasándole un dispositivo rústico Mizuho que conformaba un pequeño tubo de aluminio que se encontraba en las antenas de cualquier casa, conectado a una pequeña caja plástica como la de un fósforo.
Tomándolo, Jumpei despejó unas pegatinas de doble cara que tenía en la carpa, repitiendo cuatro veces alrededor de la misma.
Todos, viendo ese nuevo objeto que hicieron a última hora, se rieron de amargura.
——– [3:51 Am] [Casa familiar Stark] —Terminamos por fin—.
Exclamó mientras se estiraba Rei.
—Los sistemas están en verde, no se encuentran fallas, ni sobrecalentamiento—.
Afirmó orgulloso Kunihiko.
—La línea entre los lentes y el dron es estable, no hay retrasos—.
Aclamó dándose palmadas en la pierna Jumpei.
—Imagen compartida funciona de maravilla, con esto no habrá problema.
Mientras alguien maneja el dron, otro puede disfrutar del momento—.
—¿Hay alguna molestia en las gafas, Arisa?—.
Preguntó Mizuki ya que fue la que hizo los lentes virtuales, mientras Javier hacía el sistema de cableado e instaló un pequeño circuito con pilas en una de las patas.
—Un poco rústico, pero más allá de eso, no hay problema—.
—Bueno, puedo concluir que es un rotundo éxito la operatividad del dron—.
¡Aplausos!
x5 Nadie, pudiendo evitar aplaudir por conseguir lo que se le propusieron.
Javier, que hacía de operador de prueba para el dron, se sacó los lentes de contacto poniéndolos en un recipiente con un líquido especializado antibacteriano que no dañara los circuitos de los mismos.
—Pero no creen que es muy simple—.
—¿Mm?, ¿A qué te refieres con simple?—.
Feliz Kunihiko de que todo haya salido como se planeó, no le importó preguntar a Javier.
“—O le veo bien, no hay necesidad de cambiar nada—.
Dijo orgulloso Jumpei sacando pecho.
—Ah eso me refiero, como un prototipo de vuelo, la pantalla del navegador en una esquina, alerta de objetos cercanos, está muy bien, pero es simple y no lo dijo que esté mal, pero lo que ustedes quieren es que las personas vengan a su puesto, hacerlo apetecible para el público y entre el público habrá personal de universidades y de empresas de todas partes del país, hasta extranjeros—.
—Estás diciendo que quieres hacerlo más interactivo—.
—Exacto, Rei-sempai.
Alguien ha jugado en su celular a pilotar un avión—.
—¡Ah!, quieres poner desafíos—.
—Hay lo tienes Fuyuki-sempai—.
—Pero ya es muy tarde para lograrlo, faltan como dos horas para que amanezca—.
—¡Tiempo suficiente Imagawa-sempai!.
Aquí tenemos a seis personas que dominan la programación, lancen ideas, vamos—.
Esfumándose la cara de sueño que tenía Rei y los demás chicos, comenzaron a lanzar opiniones.
—No podemos hacer algo tan sofisticado, pero sí hacemos que recolecta puntos, como el juego de la diana—.
—Esa es buena, Rei-sempai.
Además de los puntos por pasar las dianas, podremos hacer que pasen una área de disparos como los juegos de guerra—.
Añadió Jumpei a la idea de Rei y enseguida lanzó otra idea, Mizuho.
—También podemos ponerle un gancho virtual para que lleve de un lugar a otro y dependiendo cuantos objetos transporte, ganará puntos—.
—Si es así, tampoco puede faltar una búsqueda sencilla con el GPS—.
Aportando su idea Kunihiko, Javier mira a Arisa que se había quedado callada, frunciendo el ceño.
—Todo suena bonito, pero el tiempo está sobre nosotros, a lo mucho podemos poner en práctica un juego interactivo—.
Igual a un balde de agua fría las palabras de Arisa, Javier solo sonrió y movió su celular.
—Ahora hay todo tipo de aplicaciones en el teléfono, puedo dibujar muy rápido, mientras tanto los demás programarán los minijuegos holográficos—.
—Pero no sobrecarga el sistema, ya está en su límite para soportar la carga—.
—Ya había pensado eso y podemos utilizar antenas como emisores.
La verdadera magia está en la laptop con el mayor procesador—.
———- Presente.
“—hora que lo pienso, es una locura lo que hicimos en pocas horas—.
—Ja, ja, fue una locura de por sí.
Pero nuestro kohai se lleva todo el crédito—.
—Verdad, su técnica de dibujo dejará llorando a un profesional—.
—Y lo más impresionante es que utiliza una herramienta tan tosca para dibujar, si los que hacen animes se dan cuenta del talento del kohai llorarían—.
—Me sienta extraño tener que elogiar, pero tiene talento.
Me pregunto por qué fue a nuestra escuela, con su talento en los estudios y los campos que maneja, estaría en la universidad saltando sus tres años—.
Mizuho no siendo la única en pensar en ello, un visitante llegó a la carpa atrayendo la atención de todas y todos.
—¿Quién eres?—.
El chico no dijo nada, miró a todos, miró el dron sobre la mesa arreglada con un mantel y en la cual estaba el artefacto tosco.
—Un simple dron, piensan que están los 2005—.
Sarcástico, con tono burlón, Jumpei el más temperamental saltó de su asiento para enfrentarse al chico entre los 19 años, pero la mano de Kunihiko lo detuvo.
—No sé quién ni por qué has venido a nuestra carpa, pero es mejor que te retires—.
Parándose orgulloso frente al grupo de Rei, miró el logo del uniforme de Kunihiko.
—Y yo que pensé que estaba tratando con gente de mi nivel, pero veo que ustedes son simples plebeyos de agua sucia.
Ah, ah, este concurso debe de prohibirles a los de su tipo y dejar que solo las verdaderas escuelas muestren sus talentos—.
Mostrando una arrogancia sin frenos, se bufó antes de irse.
—¡Desgraciado, ven repítelo si te crees tan gallito!—.
—Ya detente, solo harás una escena sin sentido, Jumpei-kun—.
Reprochó Arisa, pero hasta ella se podía percibir lo enojada que estaba.
—Es de la escuela riquilla kotachi—.
Aclaro, Rei que no había dicho nada.
Arisa que se sobaba, la cien por el dolor de cabeza, les dijo.
—La espada corta clavada en la roca, no hay duda de que es la escuela Kotachi, pero viendo su edad debe de ser de la universidad—.
—Tch, me caía mal ese tipo de gente—.
—A mí también, pero no podemos rebajarnos a su nivel—.
—Lo sé, pero si vuelve mostrando lo engreído que es…—.
Mostrando su puño temblando de indignación, Rei solo pudo mover sus hombros en señal de no saber nada.
[Buenos días a todos los presentes.
Ah, todos los participantes de las respectivas escuelas, por favor, vuelva a su puesto, que se dará comienzo a casa abierta de Ciencia y Tecnología] Escuchando la voz de una mujer en los parlantes, las puertas del estadio fueron abiertas.
——- 10:05 Am [Estadio de Tokio] Llegando poco a poco las personas, Rei y los demás, aun no habiendo visto a los visitantes al estar ubicados un poco lejos de las puertas y el medio.
—Uuuu, la espera me está matando, Rei-sempai puedo tomar un sándwich de los que hizo tu mamá—.
—…
Toma—.
Rei que pasaba el sandwich, la sombra de una niña la hizo sobresaltarse.
—¡¡Mami, aquí está la Onee-chan!!—.
Rei que no sabía quién era la niña menor de 10 años con coleta, vestida de una pieza con un lazo debajo del pecho había aparecido de repente, más atrás corriendo una mujer de pelo largo azul oscuro blusa manga corta encima un cárdigan y falda larga floreada a su lado venía un chico que recién entraba en la adolescencia vestía un pantalón de vestir, camiseta de manga corta y su usual chompa con capucha y a su lado acompañándolos una maids.
—¿Disculpe, quiénes son?—.
—¡Mi papi dijo que viniera Shio con mami a conocer a una Onee-chan!—.
—¿Eh?—.
Quedando en blando la mente de Rei al punto que Jumpei y Arisa tuvieron que apoyarla por la noticia que recibió de golpe.
Rei temblando todo el cuerpo, quiso confirmar, pero sus palabras no salieron al ver la sonrisa infantil de la niña que parecía no mentir y la mamá nerviosa.
Rei solo podía pensar en una posibilidad -Papá, cómo pudiste-.
—Shio ten cuidado, no te dijo, mami, que no corrieras, que te puedes caer y lastimar—.
—L-lo siento, Onii-chan—.
Disculpándose al ser regañada por Asahi, Shio volvió a ver lo que había encima de la mesa, pero siendo pequeña tuvo que dar saltitos, haciendo que Asahi la tomara de las axilas para alzarla.
—Perdón por las molestias—.
Dijo Yuuna al ver la hiperactividad de Shio que no hacía caso a nada de lo que dijeran.
—…—.
Rei con el malentendido de Shio, después Asahi, hizo volar la imaginación hasta no poder pensar con claridad más que la traición de su padre con otra mujer.
Yami que se dio cuenta de todo, sacó su celular del delantal mostrándole algo a Rei.
—¿Q-qué es esto?—.
[Mensaje 7:09 Am] [Lo siento por no llegar a la casa, anoche, me encuentro bien, no me contacte con nadie, pero espero que el mensaje fuera transmitido por Rinka.
A las 10:00 Am habrá una casa abierta de Ciencia y Tecnología en el estadio de Tokio.
vallan si les apetece, pero les aseguro que se divertirán y distraerán.
Aquí les mando una foto de los integrantes de nuestra escuela.
Por cierto, ayudé un poco.] —Rei estás bien, no te preocupes, seguro todo tiene una explicación: tu papá nunca engañaría a tu mamá—.
Arisa igual que sorprendida que los demás, se acercó tocando los hombros de Rei que estaban tiesos.
Jumpei, Kunihiko y Mizuho que conocían al padre de Rei, kaku, eh, igual que sorprendidos, ellos no sabían qué decirle en una situación como esa.
—No, no te equivocas, Ari…
gracias, mira esto—.
Yami que dejó el teléfono en las manos de Rei, enseñó el mensaje que mandó Javier hace tres horas.
—Qué susto—.
—Dímelo a mí, lo siento, papá, dudé de ti—.
Sintiendo la culpa de haber dudado del propio padre, Rei devolvió el teléfono a Yami.
—Gracias y disculpa el malentendido mío—.
(De nada, soy Yami, un gusto.) Saludo Yami escribiendo en el cuaderno.
—…
Oh, lo siento, Yami-san, un gusto y—.
Mirando a Shio, Yuuna y a Asahi por no saber nada de los tres.
—Onee-chan soy Shio—.
—Hola, Shio-chan—.
—Un gusto, Yuuna Kobe y este mi hijo mayor, Asahi Kobe saluda—.
—Hola…—.
—Y mi hija menor, Shio Kobe—.
—Un gusto, Rei Stark, disculpe mi pregunta, pero ¿por padre a quién te referías?—.
—Papi es el papi de Shio—.
—Shio, te dije que no puedes llamarlo así, la gente lo malinterpretaran y le ocasionará problemas al joven Valderrama—.
—Pero…—.
Agachando la cabeza, inflo sus mejillas como una ardilla al meterse las nueces, murmurando, pero nadie escuchando, excepto Yami que no dijo nada.
—Pero Yami-mama me dijo que solo podía llamarlo a Javier-kun así afuera—.
Susurró Shio, cayendo por completo en la mentira de Yami.
—Lo siento si mi hija los hizo malentender—.
—No se preocupe, es normal que los niños se encariñen—.
—¿Qué es esto?—.
Asahi con su capucha, les preguntó del Dron encima de la mesa.
—Ya que el Kohai, los envío aquí, estaría mal que no prueben nuestro pequeño invento—.
—Ponte estas gafas—.
—…
Vale—.
Comportándose como una respetable sempai, Mizuho le entregó las gafas que tenían una apariencia muy burda y de mal gusto para la primera impresión.
Siendo grueso el marco igual que las patas, pero aun así no tenía un aspecto burdo, en cambio, ahora las dos patas por afuera sobresalían lo que sería una pila de dedo, la cual estaba cubierta por cinta negra para electricidad, siendo lo único bueno es que tenían el mismo color.
—Se ve un poco feo comparado con lo que se muestra por aquí, pero su calidad es de primera—.
Le dijo Arisa que actuaba como una hermana mayor, quitándole las gafas de las manos para ponerlas y después los electrodos en la sien de Asahi.
—Es tu turno, Jumpei-kun—.
—Hay, va—.
Teniendo un cierto control desde la laptop, Jumpei mira que todo está normal en el dron para encender las gafas de forma remota.
Al mismo tiempo, el televisor, que solo mostraba una montaña verde con nubes que corrían como ríos, cambió por la imagen del dron.
—¡¡Ohhh!!—.
Enredándose con sus propios pies, cae pegándose en una rodilla y su palma.
—¿Está bien?.
Ven, siéntate aquí y cuando te sientas preparado, me indicas para continuar—.
Explicó amablemente Rei que ayudó a levantar a Asahi hasta ayudarlo a sentar, ya que no podía estabilizarse.
—Es increíble…
así es como se ve a atrás vez de esa cámara—.
Emocionado a la vez que estaba impactado por un nuevo mundo, miró la pantalla que miraba lo mismo que las gafas, pero sentía que no era lo mismo, poniéndose de nuevo.
—¿Podemos continuar?—.
—Ya escuchaste, Kunihiko-kun—.
Respondiendo con el dedo pulgar hacia arriba, de pronto apareció una niña chibi utilizando el uniforme Sakakino, con la diferencia que su falda era corta, a la vez que no tenía el logo de la escuela sino el sello del Dios hentai en la falda y el blazer, siendo este un tipo de loto que apenas estaba floreciendo.
(Hola y bienvenido a la interfaz del dron Mirai.
Soy la chibi Mir, y estoy aquí para enseñarte a controlar a Mirai…
Comencemos con algo sencillo, que sé que podrás, observar esta barra, tienes que llegar hasta este punto.
¿Crees poder?) —Hmph, sencillo—.
Respondió Asahi y, como si fuera contestada, la chibi Mir asintió orgullosa.
(Excelente respuesta, ahora concéntrate lo mejor posible y haz girar las hélices de Mirai) —Uh, Kub…—.
Forzando un poco, la barra comenzó a caer a la vez que las hélices comenzaron a moverse y detenerse.
(¡Excelente!.
Lo has hecho muy bien.
Ahora comenzó a volar lentamente…
¡Muy bien!, qué alegría, por fin Mirai está volando…) —¡¡Mira, mami!!, ¡¡está volando!!, como los pajaritos, increíble—.
—Sorprendente en serio, está volando por la mente de Asahi—.
Anonadada Yuuna al ver volar unos centímetros de la mesa el dron controlado por Asahi, Shio no paraba de tirar la falda de Yuuna que observaba el nuevo mundo con los ojos brillantes al igual que Shio, demostrando que eran madre e hija.
“—ami-mama, mira, mira, está volando como un pajarito, es sorprendente cómo hace Onii-chan para lograrlo—.
Yami que no entendía qué era lo grandioso que Asahi hiciera volar con su mente un simple dron, no respondió, pero le sonrió a Shio que tiraba de la falda para llamar la atención.
(Con esto el tutorial básico de Mir ha sido completado.
Felicidades, ahora es momento de salir a surcar los cielos.
Oh, tenemos una nueva misión, observar los aros.
Tiene que pasar por dichos aros para ganar puntos y hacer que Mirai recupere energía…
¡¡Peligro!!, ¡Mir ha encontrado múltiples reacciones hostiles de parte de los aros, se recomienda maniobras evasivas!, ¡¡aquí viene prepárese!!) Mir que asta ahora estaba hablando con la voz de hermana mayor de Arisa, cambio apareciendo un Mir adulta que no tenía el uniforme escolar, sino uno de látex negro apegado al cuerpo, encima tenía un exoesqueleto color amarillo que cubría desde el cuello, hombros, en medio del pecho del tamaño de una manzana que se encontraba grabado con color rosa el sello del Dios hentai.
De la misma forma, su cintura apretada hasta los pies, apareciendo una falda corta luminosa a la vez que una especie de cola se movía inquietamente, dejando ver una sensual figura que cambió por la inocente chibi.
Teniendo un aire militar, la voz de Rei sonó en los altavoces.
(Es hora de saber lo que estás hecho, campeón novato, se ha entrado en modo batalla) Asahi que apenas podía mantener la mente tranquila, su cuerpo, por instinto, se movía a la izquierda, baja la extremidad superior, se movía lo suficiente que parecía payaso cayendo al piso.
(¡¡Kyaa!!, ¡campeón, hemos sido golpeados, perdimos el ala derecha!, ¡perdemos altura, comenzaremos el aterrizaje de emergencia!, ¡concéntrese!.) Instándole con un rostro adolorido, la chibi Mir, al tener un brazo derecho herido, al igual que se muestra en la pantalla donde recibió el daño, mostrando rojo mientras los demás estaban en verde.
Asahi que sentía que todo era tan realista, hizo todo lo posible por aterrizar, mostrándose tenso hasta que aterrizó seguro.
(Fiuuu, bien hecho campeón, el aterrizaje fue todo un éxito, gracias.) Apagando la pantalla y las gafas de realidad aumentadas, la última imagen fue de Mir mostrando una gran sonrisa casi humana.
—¡Lo hizeeeee!—.
Asahi que estaba demasiado sumergido en los pocos minutos que estuvo, el simple Asahi que mantenía un rostro sereno mostraba ahora una gran sonrisa de felicidad que corrió a su madre.
—Mira, mami, lo logré, jejeje—.
—¡!..
Sí, bien hecho, Asahi, hiciste un buen trabajo—.
Yuuna que siendo la madre, no podía creer lo que vio y abrazó a Asahi con cariño mientras lo felicitaba.
-Mi pequeño, por fin, me muestra una sonrisa desde su corazón después de lo que sufrió, aunque sea por medio de un juego…-.
—Estoy algo celosa—.
—Huh, a qué te refieres, mami—.
—Nada—.
Ocultando ese sentimiento en su corazón, siguió abrazando a Asahi hasta que fue tirada de la ropa.
—Mami abrazó, Shio quiere un abrazo familiar—.
—Claro que sí, mi niña, ven—.
Abrazando la familia Kobe debajo de la carpa, ni Rei mucho menos Arisa entendiendo eso, simplemente se alegraron al ver cómo hicieron feliz a una familia por su invento.
—L-lo siento, creo que dañe el dron—.
Dijo Asahi disculpándose mientras entregaba las gafas.
—…
Huh, ¿por qué lo dices, mira, el dron está bien?—.
—¡¿Eh?!—.
Volteándose a ver el dron, se dio cuenta de que estaba intacto, que lo que había experimentado no era más que un juego.
—Pero se vio claramente que el ala derecha se destruyó—.
—¡Ah.
¡Eso!—.
Saliendo de atrás, Mizuho explicó.
—Eso fue gracias al sistema de realidad aumentada y las antenas que ves encima de la carpa—.
Saliendo debajo de la carpa, recientemente se dio cuenta Asahi de que eso estaba ahí.
—Increíble, todo fue tan real, sentía cómo el viento golpeaba mi cara y cuando recibí el impacto, me dolió el brazo—.
..
..
.
—¡¡¡Ahahaha!!!—.
—¿De-de qué se ríen?—.
No entendiendo nada, mira a todos reírse menos, Yami.
—L-lo siento, pero fue gracioso, no te acuerdas de que caíste al piso de lado por querer esquivar los ataques—.
—Y el aire fue del ventilador que trajimos que está dando vuelta—.
Sonrojándose al darse cuenta Asahi, oculta el rostro con su capucha haciendo que vuelvan a reírse.
—Mami, yo quiero probar, quiero probar—.
—Pero Shio se ve un poco violento—.
—Ah, no se preocupe, el programa tiene varias simulaciones, no todas serán con el joven Asahi-san—.
—¡Yo sigo!—.
Sentándose en la silla toda animada, Shio dejó que Rei le pusiera los lentes.
Asahi ahora como espectador, vio todo el Dron, comenzó a volar encima de la mesa y la misma Mir apareció con el uniforme.
(Bienvenido al Tutorial Mirai 2.
Soy la chibi Mir, y estoy aquí para enseñarte a controlar a Mirai…
Comencemos con algo sencillo.
Sé que podrás observar esta barra; tienes que llegar hasta este punto.
¿Crees poder?…
Muy buena respuesta, ¡excelente, bien hecho!.
¡Encendamos motores y surquemos el cielo con Mirai!…
¡Ah!
Capitán, recibí una llamada SOS.
Piden ayuda, tenemos que apresurarnos, habrá que sacarle fuego a los motores y llegar lo más pronto posible.
Tenga cuidado con obstáculos que están cayendo] De inmediato, la chibi Mir cambió el uniforme escolar, por uno de piloto rojo que acentuaba en su figura para finalizar un casco.
—Increíble, la interacción es muy distinta con Shio—.
Anonada Yuuna de todo, Mizuho y Arisa se vieron y rieron rígidamente.
—Fue algo de última hora, pero logramos hacerlo bien con la ayuda del Kohai—.
Aclaro con cierta confesión Kunihiko mientras vigilaba los sistemas de Mirai.
Yuuna que tenía una idea del llamado kohai preguntó.
—¿Por Kohai se refiere al joven Valderrama?—.
—Ah, sí, gracias a la ayuda del Kohai fuimos capaces de terminar y hacer muchos arreglos—.
Declaro Jumpei que estaba igual que Kunihiko vigilando.
—Por cierto, ¿qué son para ustedes, Javier?—.
Picando la curiosidad por saber quiénes eran Yami, Yuuna, Shio y Asahi que vinieron por Javier, Yami comenzó a escribir en su cuaderno y enseñárselo a Rei.
(Soy la sirvienta que sirvo de cuerpo y alma a Javier.
Yuuna es la recién llegada que ayuda con la limpieza y hace buena comida, su hijo Asahi que ayuda también y la más pequeña Shio hija de Javier.
Por cierto, el próximo mes los dos entrarán a su nueva escuela) —¡¡Aaaaaa!!—.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com