Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 6
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- Capítulo 6 - 6 Primera seguidora
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6: Primera seguidora 6: Primera seguidora Desde las sombras del mundo terrenal… tu mirada ha despertado algo.
¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?
Entonces escucha bien, alma curiosa.
He abierto un templo digital en Ko-fi.
Con una simple ofrenda de $1 dólar, me ayudarás a invocar ilustraciones sagradas: retratos auténticos de los seres que habitan esta historia.
Pero todo pacto merece recompensa: Los fieles recibirán imágenes personalizadas, únicas… y tal vez, un secreto reservado solo para los elegidos.
[Haz tu ofrenda aquí] ———- Ya no teniendo nada que hacer, pero no sabiendo cómo volver.
Javier, que estaba a punto de abrir la tienda para encontrar algún objeto que lo regresara a su templo, la presencia de una persona lo hizo voltear.
Richart con pasos firmes y una aura que repelía todo a su alrededor, se acercó.
—Señor Dios hentai tenga esto, es un artículo de ida y vuelta, ya tiene las coordenadas a su templo, esto le facilitará para las próximas reuniones—.
—Gracias—.
—No hay nada de que agradecer—.
Mostrando el mínimo de respeto que se merecía Javier, Richart se dio la vuelta yéndose por donde vino.
-¡Bien, es hora de irse!-.
Ni tarde ni perezoso, Javier instintivamente deja fluir un poco de energía a la lámina de color negro y en su superficie lisa runas se encendieran de color rosa, abriéndose una lágrima espacio-tiempo.
—¡Ooooo!.
Solo funciona con un poco de mi energía y el resto lo toma del exterior.
¡Qué fascinante objeto me regalaron.
Si lo investigo, me pregunto si puedo construir algo igual—.
Viajando más rápido que la velocidad de la luz, Javier, sabiendo que tenía casi media hora, decidió dejar a lado la investigación y solo ver lo que le ofrecía el universo.
—Hogar dulce hogar—.
Dijo, apenas pisó tu templo con una sonrisa de alivio, que se estiró.
—Mmmmm, esta fue y por mucho la peor reunión que he tenido, ahora—.
Ya no pudiendo contener su felicidad, comienza a saltar con toda su alegría mientras subía las escaleras y no se detenía porque su objetivo era el asiento en medio del templo.
—La, la, la, la, la, la, la, la, la…♫♫♫ ¡¡Por fin podré ir a lugares que nunca imaginé poner un pie más que mi imaginación!!
Jajajajaja… haré esto, haré aquello, después de eso podré hacer aquello y utilizar eso, jejeje—.
Imaginando sé ya las locuras que podría hacer con las chicas que se encuentran, Javier se sentó en su trono de piedra y de la cual salieron tres opciones.
[Planeta Dedaria] [Mundos Dimensionales] [Búsqueda Galáctica] —De tres, la primera ya estoy, la segunda es donde tengo que ir y la tercera está bloqueada… Parece que todavía me falta mucho y la verdad es que no sé dónde comenzar.
¡Pero ya que importar, ahora conoceré bellezas, jejeje!—.
Sacando una risa pervertida que tenía la propia Irina cuando tenía las manos debajo de la falda de Titi.
[Seguridad: Quiere entrar a mundos paralelos] [Aceptar/Denegar] [Aceptar] [Por favor, escoja el mundo adonde quiera ir: Mundo H Mínimo, Mundo H pequeño, Mundo Planeta] [Advertencia, Mundo Universo y Mundo Galaxia son peligrosos para su nivel] Leyendo lo que decían las pantallas transparentes que le aparecían, Javier se quedó pensando qué mundo quería ir hasta que, después de mucho debate propio, comenzó a proporcionar los mundos a los que quería ir.
—Comencemos el mundo mínimo… si este mundo está bueno, esa chica con ese cuerpazo, jejeje… seguimos con el mundo pequeño, no tengo tanto interés en esa peligrosa y ese cuerpazo porque tengo a alguien que la supla….
Para el mundo planeta, mmmm no puedo evitar poner a este, ya que fue el primero que me dejó una impresión por su final inesperado, y lo demás aleatorio.
Si así está bien—.
Riendo como un niño al descubrir las respuestas de un crucigrama sin ayuda, Javier se recostó y esperó mientras veía una cuenta regresiva.
[Secuencia activada 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1] [Trasferencia.] —¡!…
o-oh se parece un tobogán de agua, pero sin agua, y más peligroso de lo que parece—.
Emocionado, marchando el miedo ante lo desconocido, mientras sentía que estaba siendo jalado hacia alguna parte y, al mirar hacia el exterior, los colores se interpusieron formando un extraño lienzo abstracto que cambiaba cada segundo.
—Puedo ver el final♫—.
Aulló de alegría al conocer a esas mujeres, pero lo que encontró al final del túnel fue un mundo oscuro, ni luz, ni estrellas, un lugar donde no existía nada.
—M-me habré equivocado de coordenadas… ¿Qué haré ahora?…
¿Mm?, aquí hay algo—.
Tan pronto como impregnó de energía, sus ojos vieron una aura que limitaba un sitio enorme.
—…
Ciertamente, aquí está.
Si no hubiera entrado en pánico y hubiera llevado la energía a mis ojos, nunca podría encontrarla.
Por suerte no había nadie que me viera—.
Empujando la membrana que le impedía entrar en varios intentos, Javier utilizó su brazo con un poco de la llama rosa, logrando penetrar la barrera.
Escuchando sé como si se dejara escapar el aire a un globo al atravesar la barrera, un pintoresco verde junto a un edificio artificial se alzaba bajo de sus pies.
-Por fin llegué a este pequeño mundo-.
—Aquí se puede ver la posición del sol hasta la luna, se puede ver… por lo que observo, apenas son las diez de la mañana, y todavía no ha pasado nada, es decir que la historia no ha comenzado—.
Dijo con una sonrisa para comenzar a descender a la azotea de la escuela, donde asisten más de 1.430 estudiantes y personal educativo.
—Sniff, el aire está limpio, nada contaminado por lo que parece.
Ahora de camuflarse—.
Viéndose mucho más joven a la edad de un adolescente de 16 años, su cabello recogido en una cola de poni y una ropa que consisten; en un blazer color crema de manga larga, por dentro una camisa manga larga, corbata roja y unos pantalones café oscuro.
—Listo—.
Dijo y con pasos firmes alcanzó la puerta, comenzando a bajar las escaleras cuando tocó la campana de descanso.
—Debo apurarme—.
Llegando a la segunda planta, donde los estudiantes salían de sus clases llenando los pasillos, mezclado en la mayoría, Javier vio a un chico con el pelo revuelto caminar con una caja de madera en su mano.
-Este es el tipo que comenzó todo-.
Pensó Javier mirándolo entrar en una clase, él solo esperó afuera hasta que saliera.
Siendo audible una silla caerse y después verlo salir con una sonrisa macabra que fue rápidamente oculta.
—…—.
Viéndole pasar a su lado, ambos cruzaron la mirada, pero ninguno diciendo algo lo vio irse y Javier se dirigió a la clase de Akimiya Sayaka.
Entrando, lo primero que ve es una aula cualquiera, con estudiantes comunes y corrientes, pero como cualquier clase, existía una belleza que resaltaba.
Como protagonista de un hentai sus proporciones tampoco eran una broma.
[Se ha encontrado una misión para el Dios Hentai.
Requisito para cumplirla: Hacer que Akimiya Sayaka se convierta en tu seguidora.
[Puntos H 1000] [Segunda misión: unirse al grupo atacante de Akimiya Sayaka y hacerla su baño de semen.
[Puntos H 3000] opcional cualquiera de las misiones].
-También hay misiones donde puedo ganar puntos H, ¿por qué el orbe de luz no me dijo nada de esto?.
Eso que importa es hora de moverme-.
—¿Estás bien?.
Déjame ayudarte—.
—Eh, ah, no déjalo así, pero gracias—.
Acercándose a ayudar a una Sayaka pálida que había hecho caer la silla y sus cuadernos.
Viéndola de cerca, Sayaka era hermosa, piel humectada sin manchas solares, sujetando su cabello negro que caía hasta sus muslos una cinta color vino formando un lazo aún costado.
Ojos grandes de iris color pistachos.
Pestañas largas.
Cejas finas, como si un pintor hubiera pasado su primer trazo.
Extremidades largas, de caderas anchas y unas tetas del tamaño de una sandía, al punto de que su blusa y blazer no podían contener semejante grandeza.
—Por cierto eres Akimiya Sayaka—.
—¡!…—.
Cayendo sobre su trasero, la sonrisa forzada que había mantenido se derrumbó.
Javier, dejando el libro en el pupitre, le brindó una mano, pero Akimiya Sayaka con miedo le dijo.
—T-tú también vienes por esa persona—.
—Quién sabe.
Pero tengo una propuesta para ti que no puedes rechazar—.
—…—.
Golpeando la mano de Javier, Akimiya Sayaka se levantó sola y en voz baja le susurró.
—No quiero que nadie se entere, si quieres decirme algo vamos a otro sitio—.
Cohibida, Akimiya Sayaka salió del aula primero, y Javier siguiéndola, ambos entraron a la sala de Química, cerrando con seguro la puerta.
Del mismo modo, a la distancia, el protagonista, que debió irse a alguna parte, se quedó observando todo el tiempo, pero eso no tardó en romperse cuando se cerró la puerta, saliendo corriendo.
-No soy del tipo que le gusta compartir con su mujer, así que me abstengo de una orgía.
Ahora de robar a esta trágica protagonista-.
Con las persianas cerradas, Javier simplemente se sentó en uno de los mesones mientras Akimiya Sayaka se había quedado en la puerta sin moverse todavía temblorosa.
—No te pienso hacer daño, así que acércate o no podremos conversar—.
—…
¿Qué es lo que quieres?—.
—Un trato—.
—¿Trato?—.
—Uno que saldrá beneficiado, por eso te quiero, Akimiya Sayaka—.
Abrazando su cuerpo con miedo por su pasado, pero que era contraproducente contra un sádico al ver un cuerpo adaptado para ser una masoquista.
—Ya sé sobre tu pasado, hija de un trabajador que fue culpado por malversación, cosa que fue orquestado por tu nuevo padre—.
—…—.
Mordiéndose los labios al escuchar la historia que sabía a la perfección y como su nuevo padre, la usó para saciar a sus sádicos amigos con su cuerpo.
—Evitemos abrir una vieja herida que nunca se podrá sanar.
También sé sobre ese club de ricos que te usaron a su antojo mientras eras drogada.
Así que te tengo una propuesta muy a tu favor, una que podrás alejarte de las manos de tu padrastro—.
—Si a lo único que has venido es a decir tonterías, es mejor que me vaya—.
—Oh, tanto quieres quedarte con tu padrastro mientras eres adicta a esa droga—.
—¡¡¡Te equivocas!!!, tú no sabes lo que él puede llegar a hacer para traerme de regreso, ni la policía ni la gente puede hacer nada… los que intentaron ayudarme terminaron peor que yo o fueron asesinados—.
Frustrada de no poder hacer nada, apuntó que derramó lágrimas, Javier se burló.
—Je, solo eso, pensé que podría hacer algo más—.
—¡Tú!—.
—Soy el Dios hentai—.
—¡Ah!—.
—Qué chistosa cara tienes♫.
Observa, este es tu futuro si no hubiera intervenido—.
Apareciendo una pantalla lo suficiente grande para formar una nueva pared, Javier le mostró desde el inicio, donde el director o padrastro de Akimiya Sayaka le daba hablaba con el protagonista, permitiéndole acercarse con la droga.
Cambiando la imagen por una cuando estaban en el auditorio, donde se llegaron hombres de diversos clubs deportivos para entrar directo a la escena del sexo.
—¡¡¡¡¡¡¡Kyaaaaaaaaaaa!!!!!—.
—Oí, oí, oí, quien te dijo que apartaras la mirada, levántate y observa—.
—¡Nooooo!, por ¿por qué mi cuerpo no me obedece?.
¡Iiiiiiiiiiiiiiiii….!!!—.
Sin poder mover ningún músculo, Akimiya Sayaka observa su destino preestablecido con lágrimas y mocos, dándole una apariencia desastrosa.
—Hic, hic, hic, n-no quiero eso… ya no quiero… convertirme en un objeto de placer, hic, hic, ¡no quiero convertirme en nada de eso, wuaaaaa!!!—.
-¡La hice llorar!, es la primera vez que hago llorar a una mujer de esa forma, ¿q-qu-que hago?-.
Tratando de parecer inamovible en sentimientos, pero carcomiendo la conciencia al ver llorar a una chica y más por su culpa, se acercó a Akimiya Sayaka limpiándole las lágrimas y mocos con un pañuelo.
“Deja de llorar….
Ah, ah te dije que dejaras de llorar”.
Impacientándose la forma en que lloraba, Javier la agarra bruscamente de las mandíbulas, haciendo que levante la mirada.
—Escucha atentamente, este es tu futuro que no puedes romper, pero ahora que estoy aquí, las cosas son diferentes, claro♫, si todavía tienes interés en ser el saco de semen de estos hombres—.
—…
no quiero—.
—Mmm, dijiste algo—.
—¡¡¡No quiero convertirme en una herramienta para esos hombres!!!.
Ya he sufrido lo suficiente, porque no me dejan en paz, que he hecho yo para merecer este trato.
Mi padre y yo no le hicimos daño a nadie, pero ese hombre vino y todos…—.
Derramando lágrimas en silencio al exponer su frustración y rencor en palabras, Javier, una vez tratando que no le importa, empujándola haciendo que caiga sobre sus nalgas.
—Todo el mundo dice esas palabras, al sentirse frustrado al no encontrar salida.
Pero aquí tienes tu única salida—.
Dijo con los brazos abiertos y detrás de él seguía reproduciendo el video.
—…
¿Qué me dice que no eres como ellos?.
He intentado creer, me he escapado, pero él siempre me encuentra y los que me brindaron ayuda terminaron peor que yo—.
—Je—.
—¡Tú!—.
Enojada al ver la sonrisa de desdén por parte de Javier, Akimiya Sayaka se detiene al intentar levantarse, haciendo que ambos ojos se encuentren.
—Te acabo de decir que soy el Dios hentai, porque me tomas como un mortal más—.
—Si eres un Dios pervertido de que me sirve, irme de aquí, si igual tendré el mismo trato—.
—Oh, así que eso es lo que te impide aceptar mi ayuda, bien…—.
Moviendo rápidamente sus manos como si escribiera en el aire, una pantalla de pronto se aparece frente a Akimiya Sayaka.
—¿Qué significa esto?—.
—Mi palabra, mientras me sigas te brindaré un lugar para vivir, comida, ropa y seguridad.
Hasta que tú no lo consientas de forma voluntaria, no tocaré tu cuerpo—.
—¿Cómo puedo confiar que cumplas estas palabras?—.
—Hmph, tienes otra opción a la mano, déjame decirte que si tú rechazas pronto estarás como estos videos y no intervendré—.
—Iiiiiii…!!—.
Achicándose instintivamente al recordar lo que le dijo el mismo chico que apareció en el video y las escenas de sexo con diferentes hombres a la par que era drogada.
¡Ban!
¡Ban!
¡Ban!
—¡Abrán la puerta!, ¡abran en este instante la puerta!, ¡¡es una orden!!—.
—Iiiiiiiii—.
Akimiya Sayaka que reconoció la voz del subdirector que ahora estaba violándola en el video, retrocedió tanto que golpeó su espalda contra la pared encogiéndose de miedo.
—¡Rápido vi a la señorita Akimiya entrar con un hombre sospechoso y se escucharon gritos y llantos!—.
—¡Maldición!, ¡tuve que atraer la llave maestra que dejé en mi escritorio!—.
—¡¡No sé quién esté adentro, pero te aseguro que pagarás muy caro al meterte en estas instalaciones para abusar de una de nuestras estudiantes!!—.
Escuchando distintas voces de maestros y la del protagonista, Javier tranquilo, miró a Akimiya Sayaka y el pronto olor a amoniaco junto con un charco que crecía alrededor de la chica aterrada.
—Sayaka—.
—¡!…—.
—Para que acepte que tú quieras seguirme, bésame los pies♫♫—.
—…—.
Atacando cuando tenía acorralada a la presa, ya que ahora no era Javier quien la necesitaba, sino Akimiya Sayaka para salir de su destino, lo cual no comprendía.
—Lo-lo aré, pero llévame lejos de este lugar—.
—Okay, cumpliré mi palabra, ahora es momento de que me muestres tu servidumbre—.
Gateando Akimiya Sayaka a los pies descubiertos de Javier, que se había sentado una vez en unos de los mesones.
—Bésalos—.
—…
Chu—.
Sonriendo triunfante con sentimientos sádicos de haber hecho que una chica hermosa le besara los pies, ambos desaparecen y enseguida los profesores y el protagonista entran a la clase de química.
—¡¿Dónde están?!—.
—¡Busquen por todas partes, no puede haberse ido lejos—.
—¿Por qué un uniforme está aquí?—.
Acercándose el protagonista enojado al reconocer el uniforme de Akimiya Sayaka tirada en medio del salón de química.
De pronto una luz cegadora cubrió todo el mínimo mundo, llevando a su aniquilación total.
—Aah—.
Al mismo tiempo, un suspiro lleno de emociones complejas se escuchó momentos después de la aniquilación de ese mínimo mundo.
[Felicitaciones al encontrar a su primera sierva.
Requisito para cumplirla: Hacer que Akimiya Sayaka se convierta en tu sierva.
[Puntos H 1000] Gracias a que ha logrado su primera misión, se le ha regalado un set de máquinas de recuperación de alto grado con cambio genético].
[Ya que el Dios Hentai está en un viaje de tres etapas, se ha resguardado a su primera sierva en su bolsillo dimensional y no podrá sacarlo hasta llegar a su destino].
No preocupándose al recibir la notificación del sistema del propio núcleo, se relaja mirando fuera del túnel cuántico.
—Primer propósito completado, ahora falta una más♫—.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com