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Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 62

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  4. Capítulo 62 - 62 Sábado 27 Abril Parrillada segunda parte
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62: Sábado, 27 Abril (Parrillada segunda parte) 62: Sábado, 27 Abril (Parrillada segunda parte) Buenos días, tarde y noches a todos mis lectores alrededor del mundo.

¿Cómo les ha ido este domingo?.

Último día de actualización.

Para que no les tome de sorpresa, mañana comenzaré a actualizar la versión inglés y hacer una revisión de capítulos de las dos versiones, así que.

Esta versión español no se volverá a publicar hasta que lleguemos hasta el capítulo 62 en inglés.

Dicho de otra manera, estaré esperando sus comentarios, si quieren aunque no sé si podré capítulos adelantados en la página de ko-fi, donde puede donarme para un café.

Otra cosa más apoyen para crear ilustración de diversos personajes, hasta los que ya tienen anime.

Pienso crear un universo de este mundo.

Así que mis creyentes de la ricura nos veremos más tarde para la publicación 63 cuando termine de actualizar la versión inglés.

———– —Qué bonita, ven preciosa, uaaaaa.

Qué linda, ¿cómo la llamo Javier-kun?—.

—Emperatriz—.

—¿Emperatriz?, Qué nombre más feo para una gatita tan bonita—.

Rrrrr miau —Ehehehe, qué cosita más preciosa tenemos aquí, lo único malo es que tu dueño te puso un nombre tan feo—.

—Shio piensa lo mismo que Onee-chan—.

Totalmente de acuerdo con Rei que tomaba en sus brazos a la Emperatriz.

—Ustedes dos no saben nada y están criticando—.

—…

Hmph, qué hay que saber, si eres malo poniendo nombres—.

—Onee-chan tiene razón, papi cambia de nombre a la gatita, no es bonito—.

—¿Saben por qué la llamó Emperatriz?—.

—Ja, saldrás con un cuento nuevo—.

—Qué cuento nuevo.

La llamó Emperatriz porque ella se reencarnó en una gata.

La verdad es que ella era de la raza humana, venía de un linaje de Emperadores.

Cuando su padre y madre murieron por envenenamiento, sus hermanos y hermanas comenzaron a conspirar entre sí.

Para no hacer el cuento largo, los tontos murieron por sus propias conspiraciones, el último de los hermanos rivales, se mataron.

El primer príncipe fue decapitado por su quinto hermano, pero él murió camino de regreso por envenenamiento.

Se descubrió que la espada del primer príncipe estaba envenenada.

La decimoquinta princesa fue la única sobreviviente del parricidio imperial, ya que aún era joven y había vivido en el exilio, pero a la edad de 20 años se convirtió en la única e inolvidable Empe…—.

—Sí, si deja de inventar cosas, cuando no es cierto—.

—Papi, papi, cuéntamelo más tarde—.

—Ehehe, vez, deberías ser como Shio que si le interesa conocer el pasado del porqué le puse la Emperatriz, por cierto Polaris fue una Generala que combatió en las tres planicies, ocho desiertos y cuatro montañas, el único logro que no pudo conseguir en su vida fue el mar, siempre perdía las guerras marítimas—.

Inconexión ante el engañoso cuento que era atrapada Shio, al igual que lo hacían los vendedores de puerta a puerta.

—Papi, cuéntame sobre la Emperatriz y cómo Polaris se conocieron—.

—Está bien, pero será uno para dormir—.

—Vale—.

Feliz sale corriendo donde estaba Yuuna conversando con Chisato y Urara.

—Mira, no más, te comportas como todo un padre frente a esa niña—.

Dijo Rei entre tonos burlones y sarcástica.

—Hay algún problema que yo sea su padre—.

—Ninguno… En serio, no aceptarás la beca si hablamos con—.

—Ya te lo dijo Rei-sempai, prefiero ir a mi ritmo y disfrutar del tiempo que me toca—.

No dejando que termine de hablar, Rei solo escuchó la negativa de Javier y una mirada extraña como la que vería en los ojos de sus abuelos que habían vivido.

—…

Ya no insistiré más con el asunto.

Pero dime, Javier—.

—¿Qué cosa?—.

—Entiendo que tengas mucho dinero para gastar, pero deberías ahorrar más para ti.

Aunque me alegro de que nos ayudes desinteresadamente, tampoco puedo quedarme con los brazos cruzados—.

—Te refieres a lo del dron, las placas y el procesador—.

Asintió Rei mientras sobajea las orejas peludas de la Emperatriz, haciendo que Javier mirara con envidia la pequeña gatita que se acurrucaba en el brazo de otra persona.

—Ya lo tengo todo planeado, tengo asegurado mi dinero invertido en bancos a plazo de interés fijo, también estoy en la bolsa de valores: Estadounidense, Europea y Asiática.

En eso no tengo ningún problema.

También quiero invertir en otro sitio, pero no estoy seguro de cómo van a salir las cosas, puede que pierda mucho dinero—.

—Entonces no lo hagas, si ves que es peligroso y vas a perder dinero, no ganas nada, no lo hagas… He escuchado de mi papá que la bolsa de valores es muy volátil, no tienes miedo de que pierdas el dinero que has puesto—.

—Tengo confianza, la mayoría de mi dinero está invertido en ETF, con un historial de ganancias a sus espaldas.

Pero creo que seguiré con mi inversión riesgosa—.

—As lo que quieras, al final es tu dinero, sabrás cómo gastarlo, pero después no vayas a llorar si pierdes todo—.

—Ehehe, no lloraré, por lo menos no me preocuparé por ese dinero, ya que sé que es un riesgo—.

—Mmm… ¿Y en qué invertirías?, si se puede saber… ¡!—.

Girando, moviéndose de un lado al otro, el dedo de Javier la seguía apuntando, dejando caer a la Emperatriz que salió corriendo.

—Estás loco—.

Abrumada por sentimientos encontrados, Rei pisó fuerte la baldosa.

—T-tu loco—.

—Ahahaha, no me llamaría loco, sino un inversor a largo plazo—.

—Un inversor se daría cuenta de que… ahhhh, a veces pienso que razonar contigo no vale la pena, ya que de igual forma lo harías—.

—Qué grosero de tu parte, harás que mi corazoncito sufra con tu desconfianza, Rei-sempai—.

—Hmph, no te creería si estuvieras llorando menos ahora que tienes una sonrisa en esa cara que place darle un puñetazo—.

—¡Ahahaha!—.

—Deja de reírte, idiota… vez que todos nos ven—.

—Vamos, Rei-sempai, no se puede evitar cuando me haces reír—.

Frustrada, no sabiendo cómo manejar el comportamiento tan aleatorio de Javier que lo volvía impredecible, Rei miró a los demás que charlaban y sin pensarlo mucho fue haberlos y contarles lo que Javier quería hacer.

—Chicos, no me miren así… hacen que me sienta culpable de algo y no he hecho nada, aún—.

—Kohai, ¿qué intentas hacer en realidad?, y ¿cómo piensas involucrarnos?—.

Preguntó con un rostro serio Mizuho.

—Gracias por preguntar, Mari-chan….

ehehe, no te enojes, Mizuho-sempai, que lo dijo con cariño—.

“Deja de hacernos perder el tiempo, Javier-kun y di lo que tengas que decir”.

Heredando la seriedad de sus padres, Arisa con una mirada intensa, Javier expresó lo que tenía en mente.

—Quiero crear un laboratorio, aquí, para ustedes.

Compraré, los materiales e instrumentos que necesiten para que sigan desarrollando sus habilidades y conocimientos… Como se habrán dado cuenta, este lugar es enorme, puedo desocupar alguna de las docenas de habitaciones para instalar todo.

Eso es mi intención y cómo estarán involucrados—.

—Lo siento, pero no aceptaré tu oferta, Javier—.

—Pienso lo mismo que Jumpei, no es porque no creamos en tus palabras, pero se sentirá más una carga que una ayuda—.

Dijo Kunihiko que siguió a Jumpei.

—Me gustan las cosas fáciles, pero pienso igual que ellos.

Prefiero ganarme con mis habilidades que tener algo por adelantado, para que pierda la motivación—.

—Vamos, Rei, esta conversación acabó—.

No teniendo nada que decir, Rei, ni siquiera miró a Javier una segunda vez, en cambio, siguió a Arisa hasta la mesa donde estaban todos charlando.

Oyendo las risas que eran acompañadas con aplausos momentáneos, Javier miró por un instante las estrellas que pululaban, dándole una pequeña muestra del vasto mundo que hay afuera y todavía está encadenado.

—Vaya rechazo, es el más estrepitoso que he visto en lo que llevo de mi vida—.

—…

Yo no lo llamaría rechazo, sino más…—.

—Principios—.

—Mmm, por ahí va, pero es más bien orgullo—.

—…

Espléndidas joyas sin pulir—.

—Sí, esos tipos no se dieron cuenta de su talento, pero unos pocos nos dimos cuenta de que el verdadero talento no es el que se nace, sino el que lo pule con esfuerzo y dedicación—.

—Muy cierto—.

Coincidiendo Ryuto y Javier como líderes experimentados que soportan los beneficios y la dureza de su trabajo.

Haciendo una seña, Javier siguió a Ryuto hasta el asiento de piedra donde estaba sentada Yuuko a su lado Yami y detrás de ellas Lola.

—¿Qué hacen?—.

—Me está mostrando los diferentes trajes de batalla para un mago Arcano—.

Respondió, pero sin voltear a ver a Javier que se sentó a su lado y Ryuto al lado de Yuuko.

—Los trajes de batalla tienen cinco grados: Sangre, Humano, Inframundo, Cielo, Deidad.

Pero debido a la caída de la energía Arcana, muchas técnicas y magias se perdieron en la historia o ya no se pueden realizar, por eso, los bostezo kármicos solo incluyen: Sangre, Humano e Inframundo.

—¿Bostezo Kármico, es cómo se llaman los trajes de batalla?—.

—Sé que el nombre no es nada formidable, pero una vez que te lo pongas, sabrás por qué es llamado así.

Sangre, es el único con el que es posible comerciarse gracias a los materiales alternativos que se pudo encontrar.

Humano, solamente es posible comprarlo bajo pedido, el cual está regulado por las ocho peces dorados.

Inframundo, existen solo unos pocos y los cuales han sido transmitidos de generación en generación.

Solo unos pocos sastres arcanos pueden arreglarlo, así que ya te imaginarás si se daña—.

Dejando escapar una risilla irónica al pensar como los que se hacen llamar los ocho peces Dorados, no tienen equipo suficiente y tenían que reutilizar.

—Piensas com—.

—No, gracias, Yuuka-san, ahora ya tengo una referencia.

Los dejo para que continúen con sus negocios—.

Dijo Yami sin darle tiempo a Javier que continuará.

Igual que el viento que no era de nadie, el más libre y sin restricciones, se fue a charlar con las madres y padres.

—Tu novia Yami es muy peculiar, igual que tú—.

—En serio… Este bostezo Kármico, además de lo obvio, tiene más funciones—.

—Es un requisito mínimo tener un bostezo Kármico rango Humano para entrar en cualquier mazmorra dentro o fuera de Japón.

Tienes que entender que no solo basta tener un nivel decente como mago Arcano, sino también ser capaz soportar el estrés que inflige al cuerpo humano, por ejemplo, un Rango Sangre, está hecha con fibras de una planta llamada Cola ojo forense, estas crecen en pantanos cadavéricos, además de ese material convierten en hilos los tendones de alguna bestias arcanas de grado guerrero—.

—Y las de rango humano, utilizan los mismos materiales o cambian algo—.

—Para fabricar uno de rango humano, se utiliza un 50% de tendones de una bestia arcana de rango General, mientras el otro 50% se utiliza una tela sintetizada a partir de la energía Arcana de la que lo va a usar—.

Entendiendo mejor alguna cosa básicas que no se explicaban en la enciclopedia dada por el clan Ryuto, Yuuko sin pelos en la lengua, no miró a Javier, sino a la distancia donde los árboles pululaban y el resplandor de las lámparas apenas iluminando el cielo oscuro.

—Dijiste que necesitabas materiales para fabricar un objeto que acumule la energía arcana de tu santuario—.

—Quiero una antena de rinoceronte caído—.

—…

No hay necesidad de buscar, conservo en mi bóveda personal un par de antenas Rinoceronte caído cuando fui a la expedición al mediterráneo el año pasado.

Te la daré a primera hora mañana—.

—Lo tendré listo cuando regrese de la mazmorra del éxodo—.

Zanjando el asunto de Ryuto con Yuuko que está dando el material para que Ryuto sea un mago arcano, Javier esperó para que Yuuko preguntara lo que le molestaba.

—Escuche que has retenido al Tetsuo Radiante—.

—¡Qué!, ¿cuándo pasó eso?—.

—Te has vuelto descuidado, Ryuto, tú más que nadie debes de saber que la guerra de la información, el más lento, es comido.

En este momento, el jefe del clan Radiante, Hotaru Radiante, ya debió haber llegado a una conclusión, pero no se moverá al investigar los continuos acercamientos con el clan Ryuto y tu participación en la mazmorra Éxodo.

¿Está vivo?—.

—Vivo y coleando, no le he puesto un solo dedo encima ni a nadie de mi gente.

Tengo entendido que el día que se abra la mazmorra del éxodo todos los clanes principales se reunirán, pienso hablar con el jefe del clan Radiante, resolviendo estos malentendidos—.

Mirando de forma extraña a Javier, que parecía no comprender de lo capaces que son el clan Radiante.

—Si ya lo has pensado, no tengo nada que decir.

En cuanto al matrimonio concertado con mi hermana menor, conversaré con mi padre del asunto, al igual que la alianza, pero debes darme algo para convencerlo, no servirá nada mi palabra sin un hecho—.

—Quieres tierra—.

Desconcertada por ser la primera vez que alguien se atrevía a ofrecerle tierra a un Asai que tiene los manjares, riquezas, poder y comodidades, pero Yuuko Asai se rio como si habría escuchado la mejor broma del mundo, haciendo que Lola y Ryuto sonrieron al verla reírse como una joven de su edad.

—…

lo siento, pero es la primera vez que alguien me ofrece algo así en mi vida—.

—Si estás contenta porque reprimirte… Aunque ya me imagino que debieron ser joyas, telas de seda, manjares culinarios—.

—Mañana Lola traerá la Antena Rinoceronte caído—.

Asintiendo Javier, los tres charlaron sobre la comida, haciendo que Lola anotara en un cuaderno, los ingredientes y la concesión.

Volviendo a la mesa donde estaba callado un poco el asunto, ya que estaban reposando.

—¿Mm?, ¿Dónde están Shio, Yuuna y Asahi?—.

—Yuuna-san los llevó a su habitación, estaba cabeceando—.

Respondió Rinka mientras conversaba con Fuyuki, la mamá de Mizuho, sobre moda.

—Deben estar cansados después de todo el día divirtiéndose.

Por cierto, kaku, hace ejercicio—.

—No mucho, desde que me puse a trabajar ha sido poco, ¿por qué preguntas?—.

—Que tal si nos reunimos y jugamos un partido de soccer o béisbol—.

—Me encanta la idea, cuando lo haremos—.

—Ahaha, cuando esté un poco en forma, o morderá el polvo, ya que quedará como rata aplastada—.

—Muchas palabras para un jovencito, para tu información, yo fui el delantero de mi equipo cuando estaba en la secundaria e Instituto—.

—Oh, entonces debió tener bastantes chicas detrás suyo—.

—Ahaha, claro que sí, déjame decirte que en la secundaria, un domingo o lunes, una chica de, ¡!…—.

—Mis condolencias—.

Dijo Javier antes de pararse y dejar a Kaku petrificado, mientras una mano suavemente tocaba su hombro y mejilla.

—Mi amor, ¿podrías contarme también a mí?.

Esta aventura de secundaria—.

—N-no para qué, ya ni me acuerdo de que fue lo que pasó…—.

Haciendo oídos sordos a la voz que se resquebraja y la voz amable, Javier se sentó a lado de Kagome que bebía un poco de agua.

—Kagome-san, usted también fue jugador en su juventud—.

—¡!…

No, no se me daban bien los deportes, era más el tipo que le gustaba encerrarse en la biblioteca—.

—Mmm, pero seguro que en los días deportivos, se esforzaba un poco más para no ser el último en clase—.

—Ah, eso sí—.

—Ya veo, déjeme adivinar, en los festivales deportivos, usted corría los cien metros, objetos prestados o competencias de relevos—.

—Tiene algo que decir por lo que escogí en mi pasado de secundaria—.

—No, nada… pero, ya que era el típico chico de biblioteca, seguro que se quedaba la mayor parte del tiempo con la bibliotecaria—.

—¡!…

Sin sentido, la biblioteca es un espacio de sabiduría comprimida en libros a lo largo de la historia.

Pensar en romance en ella, es una tontería, Akiko-chan opinaría lo mismo—.

—Amor, podemos hablar de esta Akiko—.

Kagome que pudo sentir como un puñal pinchaba en su espalda, se giró y con una cara seria le dijo.

—Mi amor, ella solo fue un amor inalcanzable en mi juventud que quedó en el pasado, ahora solo te tengo a ti—.

—…

Yo también te amo y me alegra que pienses eso… Pero dime, ¿quién es Akiko?.

Nunca la has mencionado—.

Agitado, ya que sabe que Urara tenía un genio cortante que muy pocos saben.

Kagome volteando la mirada para ver al culpable, ya no lo vio, en cambio, estaba a lado de Jiro, como si nada.

—Eso es increíble, nunca he estado en una competencia de ese tipo—.

—No hay nada de increíble en participar en una competencia de ciclismo.

¿Por qué no entras en una?.

Te aseguro que obtendrás piernas fuertes, así conocí a Oishi—.

—Hahaha, estoy bien con las piernas de pollo que tengo—.

—Puff, ahahaha, piernas de pollo—.

Riendo con gusto Oishi al oír a Javier, Jiro también se le escapó una risa.

—Si así lo quieres, ¿quién soy para molestarte…?.

¿No me piensas preguntarle a mi amorcito?—.

—¡¿?!, ahaha, me atraparon—.

—Eres demasiado travieso, mira cómo están esos dos ahora, hasta siento penas por ellos, no Jiro-kun—.

—Sin comentarios—.

—Entre soccer y béisbol, cuál es mejor—.

—Mmm, béisbol.

¿Cuánto quieres jugar?—.

—Que tal un fin de semana que estén desocupados—.

—Podríamos ir mañana, da la casualidad que tendrán una competencia entre barrios—.

—Me es imposible, mañana tengo algunos compromisos y el día lunes iré a la casa de Rei-sempai para dar riendas sueltas a nuestra imaginación para mejorar el Dron—.

—Eh, vendrás a nuestra casa el lunes, Javier-kun—.

Soltando un suspiro de alivio Kaku al liberarse de Chisato.

Rei, Arisa, Mizuho, Jumpei y Kunihiko que no sabían nada y estaban hablando algo de seminarios, al escuchar mencionar que Javier iba el día lunes, todos quedaron desconcertados.

—Así es, el día lunes quiero profundizar en algunos temas, así como el presupuesto que se gastará—.

—Espera, Javier, pensé que ya habíamos hablado de eso—.

Levantándose abruptamente, haciendo que la silla se caiga, Javier vio a Arisa que no se dejaba engañar fácilmente, al darse cuenta de lo que intentaba hacer.

—Arisa-sempai, ese tema ya quedó zanjado.

Lo que estoy hablando es sobre los gastos que haremos para construir el Dron, por ejemplo, los viáticos para los diferentes seminarios, libros especializados, instrumentos.

La asignación del club no creo que cubra eso, y las mensualidades que tengan o trabajen no les alcanzarán—.

—Espera—.

Interrumpió Oyuki que no se veía nada contenta.

—Dije algo mal—.

—Kunihiko tiene una madre que puede solverle para sus gastos—.

—En eso lo tengo claro, Oyuki-san, lo que quiero decir es que tengo unos libros guardados que pueden servirles.

Los he comprado para matar el aburrimiento y de referencia por algo que me tenía intrigado.

Si no les molesta, quiero presentarles.

Lo que tendrían que gastar serían los seminarios.

También tengo la compra pendiente de una impresora 3D, una máquina litográfica para creación de chip, entre otras cosillas—.

Sumiéndose en un silencio, con la boca abierta al escuchar, como si se tratara de comprar dulces en una tienda.

Mizuho despierta del estupor, golpea la mesa con la palma abierta y apunta con su dedo a Javier.

—¡Mentiroso, estás diciendo todo eso porque rechazamos tu propuesta!.

Estoy segura de que no hay ningún pedido y no tienes ningún libro—.

—Pero qué dices, Mari-chan, yo nunca haría eso.

Si quieres, puedo pedirle a Ryuto que lo confirme, ya que se lo había pedido ayer, y los libros puedo llevarlos a mi biblioteca para que ustedes mismos lo tomen antes de irse o si quieren vamos ahorita—.

Confiado y seguro de lo que hacía, Mizuho, Rei, Arisa, Jumpei ni Kunihiko pudieron contradecir ni objetar, pero aún les quedaba comprobar si todo lo que dijo era cierto.

—Puedo ver que todavía no me creen, estoy seguro de que no creerán aun si Ryuto les dice que las compras están hechas, así que ¿por qué no vamos a mi biblioteca?—.

Levantándose y sin darles tiempo a hablar, tomó de las muñecas a Rei y Mizuho arrastrándolas.

—¡Oye, espera!, ¡para!…—.

—¡Deja de arrastrarme además a quien le dices, Mari-chan!—.

—No nos podemos quedar atrás—.

—Nosotros también vamos—.

—Ahhh, este kohai siempre nos lleva a su ritmo—.

Viendo a sus hijos irse detrás de Javier para alcanzarlo, Yasu Fujiwara con los brazos cruzados una risilla y negando la cabeza, dijo.

—Ese chico atrapó a nuestros hijos—.

—Además de ser sociable y comunicativo, se desenvuelve muy bien—.

—¿Yami-san, siempre fue Javier-kun así?—.

Preguntó Chisato a Yami que hablaba con Sayaka.

—No, desde muy pequeño Javier era más pasivo en las interacciones personales, se tomaba su tiempo en llevarse bien, pero una vez que conocía a la otra persona, se comporta como ven.

Cuando tenía 17 sufrí un accidente ferroviario, viajaba con mis padres, no sé si habrán escuchado sobre el accidente del tren de Edimburgo—.

—Creo haberlo escuchado—.

Dijo rascándose la barbilla Yasu.

—También escuché algo sobre eso en la noticia.

Si recuerdo bien, dijeron que fue un fallo del mecanismo electrónico, ¿por qué era?—.

—Según nos dijeron, fue causado por una llamarada solar que afectó el sistema eléctrico, lo que causó que el tren acelera y se volcara en una curva cerrada… Por ese accidente perdí a mis padres y durante un tiempo quedé inválida—.

Sorprendiéndose todos por la noticia inesperada, incluyendo a Sayaka, Rinka que regresaban a la mesa, Yuuko, Ryuto y Lola, que al escuchar no se sorprendieron, ya que había investigado todo sobre ella.

—Durante varios meses la pasé muy mal, los padres de Javier, la señora Kyoko y mi padrino Arvel me brindaron su ayuda quedándome en su casa e hicieron todo el papeleo y la ceremonia que, la verdad, ni recuerdo.

Y como dicen, los verdaderos amigos se ven en los tiempos difíciles, muchos de ellos ni fueron a visitarme, unos cuantos apenas me visitaron y el único que estaba conmigo fue Javier…—.

Contándoles con una voz suave, sonrisa de enamorada y unos ojos acaramelados al recordar esos días, las mujeres como chicas adolescentes quedan hechizadas por la historia y los hombres no dijeron nada, pero asintieron con orgullo cómo se ganó el cariño de Yami.

—…

y así fue como nos hicimos novios, ehehehe—.

—¡Qué lindo!—.

x4 —Me gustaría haber vivido una historia tan romántica durante mi juventud—.

—Y yo qué soy—.

—Eres mi esposo, pero no me das regalos, tampoco me mimas y te olvidas de nuestras fechas, por lo menos quiero un poquito más de atención.

Pero olvidadizo y todo, aún te amo, cariño—.

Dijo y sin más, Chisato besó a Kaku con un beso apasionada, haciendo que Urara se sonroje, volviéndose tímida, ya que no era muy expresiva en público.

—Fiuu, hehehe, fue una encantadora historia de amor, no lo crees cariño—.

—Fue encantadora, yo ya no podré hacer muchas de esas cosas por mi lesión en la espalda—.

—Mooo, cariño, pero qué dices, no necesito que cambies nada, eres perfecto como ya eres, ehehe.

Hoy me pondré esas mallas que a ti te gustan—.

—Rrrrr—.

Mostrando sé traviesa, se colgó del brazo de Jiro haciendo que esas pequeñas, pero suaves pechos lo envolvieran y, por su puesto, Oishi al escuchar ese gruñido seductor, quedó encantada por lo que harían cuando llegaran a la casa.

—…

Mi vida—.

Susurró Urara con las mejillas coloradas y ojos afectuosos para que tomara la iniciativa Kagome que se puso rígido al estar frente de todos y una atmósfera que se tornaba melosa.

—Rinrin-chan, es mejor que nos fuéramos a tomar algo de aire, aquí está—.

—Yo también lo creo, Saya-chan—.

Dijeron ambas levantándose y observaron que, una o mejor dicho, dos parejas estaban un poco más incómodas.

Una de ellas era de Oyuki y Yasu que comían golosinas y hablaban cosas triviales que terminaban estancadas por la atmósfera que los rodeaba, pero que no se quitaban la vista de encima, provocándose cómo comen los diferentes bombones.

La otra pareja era Ryuto y Yuuko que se sintieron cohibidos por esa atmósfera de adultos que los rodeaba y la mirada incesante de Lola, que no los dejaba tranquilos, pero que sus manos debajo de la mesa se juntaran.

—¡Ya volvimos!!

Pensé que en serio iba a ser un poco más minuciosos, pero tomaron todo lo que les interesó y así me rechazaron antes—.

—Cállate, Javier, quien tiene la culpa de tener estos grandiosos, fascinantes y maravillosos libros llenándose de polvo, si no los quieres, puedes regalarlos—.

—Uaaah, te escuchas Rei-sempai—.

—Hmph, sé cómo me escucho y estoy bien con ellos—.

—Ya, ya ustedes dos, no comiencen a pelear otra vez.

Javier, deberías tener más consideración al comprar libros si no lo vas a utilizar, por lo menos donarlos o venderlos—.

Dijo Arisa con sus dos manos cargando dos bolsas de plástico repletas de libros.

—Huh, desearía tener unos cuantos más—.

—Eso ya rosa lo avaricioso Mari-chan—.

—Mira, quien habla Kunihiko-kun con tres bolsas repletas, desearía tener más fuerza en mis brazos—.

—No, no, Mari-chan, así como estás excelente—.

—Quién dijo que me llames Mari-chan.

Hmph, estaré esperando los libros que me dijiste que ibas a dar—.

—¡Cuándo!—.

—Qué astuta—.

—No por nada es la usurera del club, no desaprovecha nada—.

—Ustedes son los que se conforman por tan poco, miren a Jumpei y después critiquen—.

Mirando a Jumpei que cargaba con cuatro bolsas en cada mano, con los bolsillos cargando un libro y una mirada embelesada, imaginando ya estar leyendo.

—Yo no sería tan osada como Junpei-kun—.

Dijo con un renuente desánimo Rei, ya que no tenía los mismos escrúpulos que Mizuho y Jumpei.

—¡!

¿Qué les sucede a todos?—.

Preguntó Javier al notar una atmósfera salida de tono; Kaku tenía labial de Chisato alrededor de la boca, lanzando miradas pícaras.

Urara y Kagome aunque no parecía que hicieran nada sus miradas esporádicas, y como se sujetaban las manos, decían que pasaría algo más en la habitación.

Oishi y Jiro al contrario de las demás parejas que se mantuvieron recatadas, Oishi se le había sentado en las piernas mientras le susurraba al oído y Jiro le masajeaba el muslo y adentrándose un poco dentro del short.

—¡Mamá, papá, ¿qué hacen en público?!—.

Grito con vergüenza a la pareja que ni siquiera se inmutó ante Mizuho.

—Ara, que tiene de malo, somos marido y mujer, es normal que haya momentos como este—.

-¿Qué sucedió después de que me fui?-.

Desconcertado como nunca pensó que lo estaría, Javier observó a su amigo y novia que estaban rojos hasta el cuello al darse cuenta de lo que había hecho debajo de la mesa.

También vio a Sayaka y Rinka que se habían alejado y a Lola que, aunque intentaba lucir tranquila, sus orejas estaban coloradas y al captar la mirada de Javier, volvió la mirada con pena.

—B-bueno fue una agradable reunión, pero estoy cansada del trabajo, también lo crees, Yasu-kun—.

—Tienes razón, Yuki-san, también necesito descansar después de tanto trabajo—.

——— Desde las sombras del mundo terrenal… tu mirada ha despertado algo.

¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?

Entonces escucha bien, alma curiosa.

He abierto un templo digital en Ko-fi.

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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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