Me convertí en el Dios hentai. ¿Y que? - Capítulo 75
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- Capítulo 75 - 75 Lunes 29 Abril Banquete en el templo Tsukiyo Segunda parte
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75: Lunes, 29 Abril (Banquete en el templo Tsukiyo Segunda parte) 75: Lunes, 29 Abril (Banquete en el templo Tsukiyo Segunda parte) Desde las sombras del mundo terrestre… tu mirada ha despertado algo.
¿Te atreves a seguir leyendo las escrituras de esta novela prohibida?
Entonces escucha bien, alma curiosa.
Abrió un templo digital en Ko-fi.
Con una simple ofrenda de $1 dólar, me ayudarás a invocar ilustraciones sagradas: retratos auténticos de los seres que habitan esta historia.
Pero todo el pacto merece recompensa: Los fieles recibirán imágenes personalizadas, únicas… y tal vez, un secreto reservado solo para los elegidos.
[Haz tu ofrenda aquí] ————— Sin miramientos de perder la compostura frente a todos, se acercó con pasos firmes.
A pesar de su apariencia desnutrida, su sola presencia era sofocante, implosionando las copas y botellas de vino.
Los jóvenes palideciendo, sudando frío, algunos cayeron sobre sus traseros.
—Kenta—.
Pocas personas podían llamarlo de forma tan familiar.
Negima kenta se gira y ve a su amigo que comparte la misma carga sobre sus hombros.
Devolviendo la lucidez a sus ojos, Light Blaz observando que su amigo había disipado su ira, le sonrió con amargura.
—… Perdí la compostura.
¿Sabes lo que significa esto?—.
—Entiendo el sentimiento, pero no hay que perder la vista en el campo de batalla—.
Le dijo Blaz, pero su consejo, que podría sonar que se lo tomara con calma, perdía fuerza con Kenta, que podía sentir la abrumadora fuerza que hacía crujir los huesos en el hombro.
Queriéndose burlar de su compañero en armas, decidió quedarse callado.
—Je je je, fantástico, simplemente fantástico y espectacular… Lo siento, Hayato-chan, no quería quitárselo, pero, deberías haber sido más rápido—.
—Hmph, y eso que él todavía me debe—.
Encontrándose sin sentido las burlas de Okobi Ayano de haber conseguido algo gratis, raro, codiciado por todo el mundo.
Radiante Hayato aun así, no pudo quitar su mirada a su presa y su codicia le decía que necesitaba mantenerlo bajo control sin importar el precio.
—Interesante, control, tanto control, poder replicar algo tan sublime para que mi trabajo llegue a nuevas alturas—.
Exclamó Toriko Aika sin importar que alguien pudiera escucharla, aun así contuvo la risa.
Su pecho y hombros se sacudieron por eso, pero en su cabeza un deseo macabro se gestaba sin importar los resultados.
—Si pudiera implementarlo en las armas y trajes de combate, cuanto revolucionara el mundo armamentístico.
Pero ¿cómo lo atraigo?—.
Calculador, por su parte, Yukino Jyn como un hombre de negocios, también quería un tajo de ese pastel, pero le resultaba difícil cuando sus competidores no eran simples y lo superaban en muchas áreas.
—Me la jugó el mocoso—.
—Todavía no podemos bajar la guardia, si lo que dijiste era correcto, ya tienes ventaja sobre los demás—.
—Igual que tú, ya tienes un negocio sólido sin ofrecer nada a cambio—.
—Para algo sirvió ese inútil hijo mío—.
Intentaron parecer impasibles, pero la codicia de querer más, no dejaba de hacerles temblar el cuerpo de la golondrina y el dragón.
Como abejas atraídas por el néctar, todos observaban a Javier, quien apenas había alzado su mano con el palillo de marfil rosa.
Javier, que esperaba que un tonto iniciara una proclamación de mentiras y engaños para quedar bien con su superior o que su orgullo nublara su juicio.
Pero a pesar de hacer lo más lento el proceso, para los demás era un espectáculo surrealista al ver la delicadeza con la que la energía arcana se reunía en un solo punto, para condensarse.
-Miren, no más estas hienas con intención de despedazarme.
Ahaha, mala suerte para ellos, no saben con quién se meten, puedo decir que hacerse el débil sí que satisface el ego de uno-.
Aunque ser directo era algo que preferiría en los aspectos de la vida, Javier también había aprendido ser paciente, al igual á las veces que cuando su padre con varios amigos fueron de cacería, uno de los pocos recuerdos de pasarla bien entre familia y amigos, aunque al final la mamá los regaños a ambos, uno por dejar que utiliza armas de fuego y el otro por engañarla, diciendo que se iban a pescar.
Escapándose una risita risueña, al recordar esos días que nunca volverían, y que, ya no teniendo la intención de esperar más, comenzó.
Sin darse cuenta de ese hecho por estar atentos, al sentir con cada poro de su cuerpo la resequedad de vivir en un desierto y que cada día de su vida tenían que escarbar en la arena, con sus propias manos, solo para tener que exprimir la humedad que quedaba y quedar con ganas de más, repitiendo el ciclo.
Y como si se burlaran de ellos, ahora tenían que alzar la mirada y ver cómo una única gota se formaba, teniendo que escalar el pozo que ellos mismos habían hecho.
¡Presión!
—Glub—.
Atragantándose al sentir la presión de los ocho peces dorados, retrocedieron instintivamente, aunque su mirada no se despegaba de esa única gota de energía arcana.
-Valla, pensé que ahora sí algún tonto aparecería, pero parece que ellos sí tienen el control total de la situación-.
Pensó Javier, mientras actuaba como si le dificultara lo que hacía.
Terminando de formarse la gota arcana.
Con forma de lágrima, de un color blanco lechoso, casi teniendo un color blanco puro como la nieve.
No pudiendo evitar la sorpresa en sus rostros, Asai Dachi que comprendía el valor de esa única gota que rodaba por la superficie de la madera de marfil rosa, trató de no revelar en su rostro lo que pensaba.
-Si los rumores son ciertos, este muchacho Javier no solo tiene una abundante tierra con energía que palidece a esta lágrima concentrada.
También está el rumor que circula y no tratan de ocultar, una nueva fuente de cristal Celestil.
Adicionalmente, ha habido un ligero aumento en los préstamos a clanes pequeños y financiamiento de recursos para el clan.
Y si los informantes que tengo en el Clan Ryuto son verdaderos, este mocoso tuvo algo que ver con lo que sucedió esa noche, pero no hay pruebas, pero donde hay humo abra fuego…-.
Calculando mentalmente los pros y contras, Asai Dachi aunque no tenía pruebas y no se iba a mover por simples corazones, pero como jefe de un clan milenario con una amplia experiencia detrás, no podía dejar de pensar en lo que su hija Asai Yuuko apareció con su primogénito y sucesor del clan, Asai Arata, con esa tierra bendita y con romper el contrato con el Clan Belgradoboska, que tenía casi la misma antigüedad que los Negima.
Ryuto Korei como un viejo amigo que podía analizar esa despreciable cara, se burló y a la vez se lamentó.
-Hay viejo amigo, te apoyaría en tus decisiones, pero estás equivocado, piensas poder sacar ventaja con ese ser.
Su fuerza no es algo que podamos rivalizar y tampoco hay garantía que si todos los clanes de Japón se unieran podrían vencerlo y si así fuera, ¿cuál sería el costo?.
Si no hubiera conocido su fuerza pensaría en arrebatarle como lo hice, también está la advertencia del Dios Dragón Esmeralda de nuestro clan, que me aconsejo no provocarlo innecesariamente, pero ehehe, no quiere decir que no pueda sacar provecho-.
Y mientras el Dragón se regocijaba de la fortuna que amasaría junto con los beneficios que traería, la Golondrina se preocupaba no sabiendo si tener que poner toda la carne en el asador o ir con cuidado.
Por su parte, Torito Aika quedaba más fascinado al ver como mantenía el control y era capaz de extraer sin desperdiciar energía arcana en la lágrima Arcana.
-Si me hago con el método de extracción del maná arcano, lo implementó en los datos y la variable constante de los números, podré extraer toda la energía arcana que quede en el ambiente.
¡Con el financiamiento y el método de extracción el clan Torito-.
Okobi Ayano jugando con uno de los mechones de cabello, miraba muy interesada, no en la técnica de extracción de energía arcana, sino en la gota arcana que la decepcionó, pero que mantenía expectativa.
-¡Una simple gota no alcanzará para lograr traerlo a esta realidad!.
Necesito por lo menos diez veces esa cantidad de concentración y podré invocar al rey espiritual Ayesha-.
Pero no importa si son los Asai, Ryuto, Torito o los Okobi, que querían sacar provecho por intereses del clan o por extender fuera de la esfera de influencia de Japón, por la disminución de energía arcana que se hacía evidente cada año.
Pasando los minutos, un Javier sudoroso y fatigado, que se había evidente en el rostro, no paraba de mover la muñeca suavemente, dejando ver los movimientos del palillo de marfil rosa sobre la superficie cristalina de la pulsera, creando runas indescriptibles para la época.
‘Suspiro’ —…
Con esto bastaría, aunque es un material valioso, no es lo mejor para trabajar.
Puede revisarlo, Okobi Ayano-sama—.
Pasando entre sus dedos la superficie que antes era lisa, ahora notaba runas que no comprendía.
Okobi Ayano aunque se podría considerar culta cuando se trataba de pentagramas y círculos rúnicos para invocar a sus bestias espirituales, no pudo descifrarlas y, más aún, su mente no dejaba de asombrarse porque, al solo tenerla entre sus manos, los efectos se activaron.
—¿En serio hiciste esto en pocos minutos?—.
—Mm, oh, me habría tardado más tiempo si el material hubiera sido de mejor calidad, pero la gema Glarina, hecha pulsera, ya tiene los efectos naturales para defenderse de la magia arcana espiritual.
Como una experta ya debes de haber notado los efectos con solo sostenerla—.
-Este chico, lo hace sonar tan simple, pero con solo tocarla, las heridas que me provocaron en la zona contaminada llena de bestias arcanas hace medio año, están desapareciendo, además, mi mente se siente más despegada-.
—¿Ayano-san, puedes decirnos tu opinión?—.
—En vez de preguntarme, deberías verlo por ti mismo—.
Si fuera en otro tiempo Okobi Ayano ni siquiera se hubiera propuesto entregar algo tan valioso como la pulsera Glarina con semejantes runas, pero ella misma que no lo podía creer, con sus propias manos se la pasó a Negima Kenta, el hombre de un solo ejército que al tocarla su sorpresa era evidente, imposible de ocultar.
Sin palabras, más que respeto para Javier, lo sondeó.
—Dijiste que no era de buen material, es decir que este no es tu límite—.
—Claro que no, pero lleva más tiempo—.
—¿Eres un maestro rúnico?—.
Cauteloso en su pregunta, cada presente dejó escapar una bocanada de aire frío.
Era bien sabido que ya no había maestros rúnicos, en el mundo.
Su desaparición involucró una serie de tragedias en su legado a lo largo de la historia.
—Si en verdad eres un maestro rúnico, no podemos permitirte entrar en la mazmorra del éxodo—.
Dijo Light Blaz con firmeza, al tocar la pulsera Glatina rúnica.
—¡¿Eh?!…
me puede decir el motivo, tengo la fuerza suficiente para entrar en la mazmorra del éxodo—.
—Ser un maestro rúnico es más que suficiente para no permitirte entrar en ningún sitio peligroso—.
Sintiendo que le estaba saliendo el tiro por la culata, al escuchar el tono serio y protector de Light Blaz, pero detrás de esa fachada ocultaba la avaricia, lo cual podría aumentar el poderío de los magos arcanos de Japón, del resto del mundo.
—Tus habilidades son algo que el mundo había perdido hace mucho tiempo.
Ahora no nos podemos permitir que mueras en alguna parte de la mazmorra del éxodo y volver a perder al último maestro rúnico—.
A los oídos de Javier solo era una excusa, que en otro contexto sería razonable escuchar, pero eso no era algo que quisiera oír.
Negima Kenta, estando de acuerdo con las palabras de su homónimo, intentó persuadir a Javier.
—¿Cuánto sabes sobre tu profesión?—.
—Si me preguntas en lo que entra en mi rama, como un rúnico, sé todo lo que debo saber.
Pero si me preguntas cómo está el panorama global, tengo que decir que soy un miope—.
—Mmm, simplificando las cosas, los maestros rúnicos han desaparecido.
El último maestro rúnico fue el Zhao Jinrui, de una de las más distinguidas familias de China.
Murió hace unos 228 años, aunque la familia Zhao aún es uno de los más importantes linajes y proveedores de magos rúnicos, no llegan a los talones de su linaje más relevante, Zhao Jinrui—.
—Comprendo lo que me intentas decir, pero entre lo que quiera el mundo y lo que yo deseo, son dos cosas distintas—.
Frunciendo el ceño al escuchar las palabras que no les daba respeto a su persona ni a su posición.
Javier, que entendía que estaba tomando distancia con los ocho peces dorados, se escuchó una carcajada.
—…
Este tipo sí que es divertido—.
—Guarda silencio, Hayato-san—.
—Qué miedo.
Oye muchacho, esta baratija solo cubre a dos de mis soldados—.
Provocando como si todo se tratara de un juego, con la pulsera Glarina giro en el dedo, algo que rayaba lo irritable, Okobi Ayano se lo arrebató, haciendo que sonriera perversamente Radiante Hotaru.
—Si sigues poniendo esa cara, Ayano-chan… Hasta yo olvidaría nuestra historia—.
Enfermizo que hasta Javier frunció el ceño.
Okobi Ayano furiosa y asqueada de la nada, apareció una mosca del tamaño de un pulgar de un adulto.
Al instante los demás se apartaron, dejando solo a Okobi Ayano y Radiante Hayato frente a frente, mientras Javier solo retrocedía, sin prisa.
—Así que sacas a ese pequeñín, tanto odias pasar en la cama conmigo—.
—Preferiría mil veces morir antes de pasar la noche contigo.
Ahora porque no vienes y te dejas convertir en alimento para estas niñas, estoy seguro de que le encanta pasar mucho tiempo jugando contigo—.
—Cuando me he rehusado en compartir mi cuerpo… Claro, tenemos que suponer que puedan soportarme—.
Moviendo las caderas de forma lasciva y cara burlona, desafío a Okobi Ayano.
Javier, que había retrocedido hasta Yuuko le preguntó.
—Ya lo había escuchado, pero ¿los Radiantes son enemigos de casi todos?—.
—Ninguna familia quiere relacionarse con el clan Radiante, toda su descendencia fue concebida a base de violaciones y secuestros.
A menos que estén locos o desesperados, nadie en su sano juicio entregaría a su hija a ese clan.
Años anteriores tenían varios guardias a mi disposición, pero después que uno de los bastardos de sus hijos secuestra a una de las hijas de uno de los ancianos del clan Okobi, los siete clanes se unieron llevando a sus elites a la base del clan radiante—.
—Oh, así que al final la familia tuvo que comportarse o ser aniquilados, y qué pasó con la hija del anciano, la recuperaron—.
—No, aunque ciertamente una aniquilación era lo mejor que podría pasarle a Japón, no se podía olvidar que, al igual que los demás clanes, el clan radiante tiene una fortuna y poder que han acumulado a lo largo de los años.
Gracias a eso, se comprendió el alcance de la influencia que tenía con ciertos clanes pequeños que mantienen en su cargo sectores estratégicos, aunque se previera una pérdida que se podría manejar, tampoco era algo que se pueda hacer en un chasquido…—.
Suspirando, concluyó resignada.
—…
Al final, aunque no se pudo deshacer de la basura, se produjo compromisos que se deben acatar, por los muchos años que el clan mancilló y robó a las mujeres de diferentes clanes, una de las cláusulas fue el cese de esos secuestros—.
—Lagarto que traga no vomita—.
—Me quitas la palabra de la boca—.
Respondió burlonamente Yuuko mientras miraban ambos una pelea de miradas por parte de Okobi Ayano y Radiante Hayato.
Javier, que percibía un elemento con el que entendía cómo respiraba, notó ciertas ondulaciones alrededor de Radiante Hayato.
—Mm, elemento espacio, ciertamente es molesto pelear contra un individuo así—.
Dijo rascándose la barbilla.
—Okobi-sama tampoco es débil—.
Aclaró sin quitarle la mirada a los dos jefes de clanes.
—Ciertamente, no es débil, pero esa Mosca del Ojo Yermo tampoco lo es.
Está rondando de allí y por haya, por qué es una muy buena bestia contratada para encontrar el punto más vulnerable contra el elemento espacio—.
—¿Sabes mucho más de lo que aparentas?—.
Confirmando que Javier no era solo alguien que necesitaba protección, sino que no podía ver el alcance de sus habilidades, y Asai Yuuko no era la única que tenían esos pensamientos, ya que sus palabras eran escuchados por todos, por ser ese maestro rúnico.
—Para un rúnico, saber sobre todos los elementos es algo básico para trabajar, mira…—.
Una vez más, sacando su palillo de marfil rosa, comenzó a escribir la palabra ‘espacio’ con la energía propia del núcleo de la estrella.
—…
vez la perfecta distorsión alrededor de la runa ‘espacio’, una constante que se mantiene.
Y este es el espacio de Radiante-sama, mira lo desigual y poco constante que lo mantiene alrededor del cuerpo, las partes más vulnerables son las suelas de sus pies, dedo meñique de su derecha, también parece que hay un hueco detrás de la rodilla izquierda, mientras refuerza el tórax, cabeza, brazo, piernas y su ingle, pero hasta eso es desigual—.
Volviéndose un silencio sepulcral, Yuuko solo lo escuchaba con la boca abierta y todo el mundo, conmocionado, devuelve su mirada a Radiante Hayato que se podía ver una gota de sudor rodando por su frente.
—Qué tal si comprobamos tal jugosa información—.
—¡!—.
Saltando deprisa, una serpiente con la estructura de un hilo fino salió disparada de los adoquines a los pies de Radiante Hayato.
—Ehehehe, porque el miedo en tu cara, Hayato-chan y pensar que alguien viera todas esas fallas de lo que te enorgulleces, tan fácilmente—.
Riendo sádicamente, dejó que la mosca del ojo del yermo saliera a la cacería.
—¡Perra descarada!, ¡en serio piensas que me tienes porque alguien más vio en mi armadura!—.
Conservando la sonrisa, aun cuando estaba indignado, molesto, hace un movimiento con su mano como si disparara y la mosca del ojo del yermo que había disminuido su velocidad al punto que parecía estar parada en el aire.
Envuelta en una esfera que distorsionaba el espacio, lo único que quedó fueron las alas que cayeron para desaparecer en partículas.
‘Clavos’ Susurró Radiante Hayato y del suelo salieron disparadas estacas de tierra endurecida, que acabaron con la serpiente de seda.
—¡Inmundo!—.
—¿Qué sucede, zorra, se te acabaron los juguetitos?—.
‘Ven, oh deidad del viento del sur’.
¡!.
—Eso es más que suficiente… o intentas matar a todos los presentes—.
Recibiendo la mirada asesina de Okobi Ayano por haberla detenido, se calmó.
Abriendo el abanico que tenía impreso la marca de los Okobi el ‘unicornio’, lanzó un último vistazo a Radiante Hayato.
—Blaz-kun, debiste haberla dejado, estaría más que satisfecho de domarla, así me excita más—.
—Cierra esa boca, o te la aplasto, Hayato-san—.
—Qué miedo—.
Suavizando la atmósfera, a la oportuna intervención de Light Blaz, Javier y Yuuko comenzaron a charlar sobre lo sucedido.
Javier, que podía interpretar toda la magia con sus ojos, después de ver a la pobre serpiente ser acribillada por cientos de clavos de tierra, ¿le preguntó?.
—¿No son muy débiles los ataques?—.
Dijo, sin pensar Javier, algo que Yuuko se rio con sarcasmo para responder.
—¿Qué, es que quieres verlos matarse mutuamente?—.
—No, pero pensaba que sería más, intenso, sangriento—.
—Recuerda que son jefes de clanes y, por intenso que sea el odio entre ambas partes, no se mataran solo por una discusión trivial.
Aunque contigo aquí, cualquier trivialidad se convertiría en un problema internacional—.
—Ahahaha—.
—No te estoy elogiando, idiota… Por cierto, ¿qué le hiciste a Polaris?.
Está muy calmada—.
Polaris, que ni siquiera parecía tener ánimos de salir corriendo y ladrar a cualquier cosa, en cambio, se había quedado en el brazo de Yuuko, no habiendo diferencia a un pequeño peluche.
—Presione algunos puntos de presión para que se mantenga tranquila, no quiero que se le pase ladrando o que se vaya, quién sabe dónde y muera—.
—¡Mocoso!—.
Como el gruñido de una bestia, Yuuko y Javier levantaron la vista y se encontraron frente a Radiante Hayato.
—Radiante-sama, ya terminó su charla—.
Respondió con una sonrisa a un hombre que, aparte de pensar en su beneficio y placer.
—Tienes bastantes huevos para hablar más de la cuenta—.
—Ahaha, solo hizo una observación.
Creo que debería de pensar de ahora en adelante en entrar más en el control de su magia arcana, aunque tenga un talento innato de espacio, no es algo que unos pocos años pueda lograrlo—.
Sonriendo al escuchar esas palabras que le venían al anillo al dedo, le dijo.
—Ya que eres un maestro rúnico y tienes mucho talento para ver a través de mi magia, que tal si vienes a la base de mi clan, te recibiré con los brazos abiertos para que me enseñes… Mmm, algo que necesitan hablar, señores, damas—.
Un provocador nato, Radiante Hayato sabiendo qué consecuencias tenían sus palabras para todo el bloque de Japón, se dio la vuelta y vio a los siete homónimos no dispuestos a que un Radiante se saliera con la suya, pero al mismo tiempo tampoco dejarían que ninguno se beneficiara.
Javier, que lo comprendía, dio un paso adelante.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES GREMORI_ZERO_666 Buenos días, tarde y noches, queridos lectores.
Les presento el nuevo capítulo de la semana, para aclarar solo abra un capítulo por semana, es decir los lunes.
Cave aclarar que los capítulos podrán aumentar si veo más interacción, es decir, comentarios y reseñas.
Disfrútenlo, si pueden ¡ahahaha!.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com