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Me Convertí en el Patrón de los Villanos - Capítulo 2

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  4. Capítulo 2 - 2 Capítulo 2 Convirtiéndose en el Poder Oculto de la Familia del Conde 2
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2: Capítulo 2: Convirtiéndose en el Poder Oculto de la Familia del Conde (2) 2: Capítulo 2: Convirtiéndose en el Poder Oculto de la Familia del Conde (2) Han pasado tres meses desde que Alon rescató a Yutia Bludia, quien se convertiría en una máquina de exterminio humano en 10 años.

Durante esos tres meses, Alon vivió fielmente cada día y logró localizar al segundo Pecado que necesitaba ser salvado.

Aproximadamente un mes después.

“Tal y como me lo ordenó, rescaté a los niños del mercado ilegal de esclavos y los envié al orfanato gestionado por Yutia.” Alon, que se encontraba en el estudio ocupándose de algunos asuntos, escuchó el informe de Evan.

“¿Los trataste bien, como te dije?” “Sí.” “¿No hubo peleas?” “Por supuesto que no.” Alon, acostumbrado a los informes de Evan después de casi medio año, asintió con la cabeza como si estuviera satisfecho.

Pero, una vez más, Evan hizo una pregunta con vacilación.

“…

Pero, ¿puedo preguntarle algo?” “¿Qué es?” “¿Por qué envió al orfanato al niño que tanto le costó encontrar…?

Me cuesta decirlo, pero el niño que rescató esta vez también tiene un talento extraordinario” Alon, que comprendió inmediatamente lo que Evan quería decir, asintió pensativo.

‘No solo extraordinario, es un talento de nivel apocalíptico.’ El hombre que Alon había rescatado esta vez del mercado ilegal de esclavos del Reino de Kalian, la nación central de los reinos aliados, no era otro que Deus.

Deus Macallian.

Uno de los jefes de Psychedelia, que se convertiría en el «Pecado de la Pereza», uno de los Cinco Grandes Pecados en 10 años, y, al igual que el Pecado de la Ira, borraría del continente varios reinos aliados, incluido el Reino de Asteria, tan pronto como apareciera.

Y lo hizo de la peor manera posible.

Incluso como jugador, Alon frunció el ceño ante la sangrienta descripción, y hubo casos en comunidades relacionadas con Psychedelia en los que los jugadores tuvieron reacciones viscerales con solo leer la representación de la Pereza.

‘Y para ser un perezoso, si que guarda rencor.’ A Alon le vino a la mente la razón por la que le había dicho a Evan que tratara bien a Deus después de rescatarlo.

Al darse cuenta de que Evan seguía esperando una respuesta, Alon le dio una excusa sin darle importancia.

“Es lo mismo de antes, Aún no ha llegado el momento.” “El momento, dice usted.” Mientras observaba a Evan darle vueltas a su excusa, Alon pensó para sí mismo.

‘Es curioso sobre muchas cosas.’ En realidad, Alon habría preferido un caballero que siguiera las órdenes en silencio sin hacer preguntas, en lugar de Evan, que preguntaba todo cada vez que recibía una orden.

Por desgracia, no tenía otra opción.

O mejor dicho, ya había utilizado esa opción con Evan hacía medio año.

Evan era un personaje de Psychedelia que, aunque no era el protagonista principal, aparecía varias veces dependiendo de ciertas rutas como personaje secundario.

Además, era un personaje secundario de primer nivel que, una vez que se establecía un cierto nivel de confianza, nunca te traicionaba y mantenía su lealtad hasta el final.

En un mundo de fantasía donde la traición y las puñaladas por la espalda eran tan comunes como las comidas diarias, Alon sabía lo valioso que era tener a alguien que no le apuñalara por la espalda.

Afortunadamente, se había encontrado con Evan mientras atravesaba el territorio y lo había contratado como caballero sin dudarlo.

“…Lo entiendo.” Mientras Alon estaba perdido en sus pensamientos, Evan asintió firmemente, como si lo hubiera entendido todo, y le hizo otra pregunta.

“Entonces, ¿Cuándo planea reunirse con los que ha rescatado?” “No tengo planes concretos al respecto.” “…¿Pero no seria mejor reunirse con ellos al menos una vez?” “Hmm.” Alon estaba al tanto.

Lo ideal sería mantener una relación estrecha con los Cinco Grandes Pecados, y la mejor manera de establecer una relación sería a través de la interacción directa.

Sin embargo, a pesar de ser consciente, la razón por la cual Alon eligió no encontrarse con ellos directamente, y en cambio, mantener una relación mediante patrocinio, era debido a sus personalidades, específicamente, sus defectos.

De acuerdo a lo que sabía, las personalidades de los Cinco Grandes Pecados eran horribles incluso antes de convertirse en los Cinco Grandes Pecados.

Solo era necesario ver las escenas de flashback que se reprodujeron después de derrotar a los jefes de los Cinco Grandes Pecados en Psychedelia para entenderlo.

Sus personalidades eran tan viles que incluso Satán y Lucifer les aplaudirían con aprobación desde las profundidades del infierno.

‘Por supuesto, el proceso que los lleva a convertirse en los Cinco Grandes Pecados es aún mas espantoso.’ Alon pensó brevemente antes de continuar.

‘…Bueno, los salve antes de que sus personalidades se deterioraran completamente, así que no debería ser tan malo, pero por otra parte, los salve a medias.’ En conclusión, las personalidades de los Cinco Grandes Pecados estaban destinadas a ser retorcidas de alguna forma, lo que le dio razones para dudar.

“…Quizás en cinco años más.” Para entonces, Evan ya habría recolectado suficientes datos para evaluar de forma precisa las personalidades promedio de los Pecados.

Cuando Alon dio esta respuesta algo optimista, Evan asintió con la cabeza, y justo cuando la puerta del estudio se abrió de golpe.

“¡Vaya, vaya, si es Alon!

Al sonido de una voz familiar llamando a su nombre, Alon frunció el ceño ligeramente y soltó un suspiro.

El sabia de quien era esta voz, lo sabia demasiado bien.

“Porque esta aquí mi hermano analfabeto, eh?” Al volverse hacia el origen de la voz, vio a un hombre que se acercaba con expresión astuta.

O más bien, “¿Cuando tu hermano mayor habla, no deberías responder?” Era Tonio, el segundo hijo de la familia del Conde Palatio, conocido como uno de los hermanos sinvergüenzas de la familia del conde.

Llevaba una sonrisa que resultaba desagradable a primera vista y, al sentarse, colocó casualmente el brazo sobre la cabeza de Alon.

Un acto claramente irrespetuoso.

“Solo pasé por aquí para buscar algo.” A pesar de que Tonio deliberadamente presionó su cabeza, causándole un poco de dolor, Alon respondió con calma, como si no pasara nada, pensando para sí mismo.

‘Aquí vamos de nuevo.’ Esta no era la primera vez que ni el mayor o el segundo hijo trataron a Alon de esta forma.

De hecho, ellos abusaban abiertamente de el desde el momento en que reencarnó.

Incluso antes de tomar el cuerpo de Alon, el Alon original debe haber sido objeto de este tipo de acoso constantemente.

Sin embargo, la razón por la que Alon decidió no reaccionar ante esto y dejarlo pasar, a pesar de ser molesto, se debe a que su deseo de mantener una vida de noble pacifica era mas fuerte.

‘Si me meto con estos bastardos, mi plan se arruinara desde el inicio.’ Si sus oponentes estuvieran realmente al nivel del dúo de sinvergüenzas del Conde, a Alon le hubiera encantado aplastarlos por completo.

Pero el problema era que su nivel no era tan sencillo.

‘Tratar con un narcotraficante y un proxeneta es complicado.’ Alon miró hacia arriba.

Ahí, el segundo hijo de la familia del Conde, quien dirige un cartel de drogas con el gran nombre de “Avalon” en el bajo mundo, lo miró fijamente con una burla descarada.

Por supuesto, el cartel no era una organización grande en absoluto, solo conocido hasta cierto punto dentro del reino.

Pero por desgracia, el actual Alon era incapaz de lidiar con este pedazo de basura, quien podría, con solo chasquear los dedos, enviar a docenas de asesinos del bajo mundo para eliminarlo sin dejar rastro.

Incluso si de alguna manera se deshiciera de él, tendría que enfrentarse al hijo mayor, que estaba en una lucha de poder con el segundo hijo y dirigía las redes de prostitución.

Dado que el mayor era muy sensible con el tema de la sucesión, nunca dejaría que Alon, que había derrotado al segundo hijo, saliera impune.

En otras palabras, Alon sabía que una vez reaccionara, no habría vuelta atrás.

“Al parecer mi hermano mayor quiere usar el estudio, así que me retiraré.” “Al menos conoces tu lugar.” Alon se inclinó respetuosamente ante Tonio, cuyo rostro estaba lleno de desprecio, y salió del estudio con Evan para regresar a su habitación.

Al poco rato, Evan le entregó la carta de Yutia.

“Esta vez, lo traje personalmente.” “¿Lo hiciste?” Desde que rescató a Yutia, Alon había estado intercambiando cartas con ella cada mes.

El contenido de las cartas solía consistir en simples saludos y novedades sobre la vida cotidiana de cada uno.

Fue Alon quien sugirió que intercambiaran cartas en primer lugar.

‘Es posible que sienta más conexión con un amigo por correspondencia que si nos encontráramos cara a cara.’ Recordando a los amigos con los que alguna vez se sintió más cercano en las salas de chat en línea que en la vida real, Alon abrió la carta y comenzó a leer.

“Hmm…” La carta no contenía nada especial.

Como siempre, Yutia escribió un breve saludo y compartió algunas historias sobre algunos de los huérfanos.

Para resumir un poco, mencionaba que un chico llamado Hidan era muy bueno jugando a “juegos de guerra” y que una chica llamada Yuna era excelente jugando al “escondite.” Mientras leía las historias ordinarias, Alon reflexionó sobre lo que debía escribir en su respuesta y decidió relatar fielmente lo que había sucedido ese día.

Pensó que, en lugar de escribir solo cosas agradables, compartir algunas de sus preocupaciones podría ayudarles a acercarse más psicológicamente.

Con eso en mente, Alon escribió los eventos del día y envió la carta a Yutia en el orfanato.

Era un día cualquiera.

*** En ese momento.

“Hmm~” Yutia observaba a Deus Macallian, un hombre con unos ominosos e inquietantes ojos violetas que parecían vacíos.

A simple vista, parecía estar bien.

Sus extremidades estaban intactas y, aunque su cuerpo presentaba numerosos signos de maltrato, no parecía tener ninguna limitación física.

Pero eso era solo en apariencia.

Si alguien más hubiera visto a Deus Macallian, habría pensado que estaba destrozado.

Su cuerpo podía estar intacto, pero sus ojos, que deberían haber mostrado alguna emoción, estaban vacíos, mirando fijamente a la nada.

Era como un hombre cuya mente había sido destrozada por la magia mental, inexpresivo e inmóvil, mirando fijamente a un solo punto.

Era la viva imagen de un hombre destrozado.

Sin embargo, Yutia sonrió profundamente mientras lo miraba.

‘Los rastros que dejó esa cosa…

dando la oportunidad de vengarse directamente, eres realmente considerado.’ Mas que solo sonreír, Yutia entendió claramente la intención detrás del porque envió a Deus aquí y habló.

“Cabra Negra” (Black Goat) “!” Una simple palabra.

Pero una simple palabra fue suficiente para provocar una reacción en Deus, que hasta hacía unos instantes no había sido más que un hombre destrozado.

Lo que llenó sus antes vacíos ojos no era ni inteligencia ni consciencia, sino puro odio, ira y miedo.

Confirmando esto, Yutia sonrió y habló.

“¿No quieres venganza?” Ante las palabras de Yutia, la mirada perdida de Deus se posó en ella.

Sus ojos estaban llenos de odio, intención asesina y curiosidad.

Al darse cuenta fácilmente de esto, Yutia no dijo nada más.

Simplemente esparció una pequeña cantidad de maná.

Un maná que él le había concedido, destinado únicamente a enfrentarse a los negros.

“Enhorabuena, él te ha elegido.

Así que, obtendrás poder.” No dio más detalles sobre el maná que había liberado.

No, no era necesario.

El segundo que había elegido poseía un talento tan excepcional que podía explicarse con una sola acción.

Por lo tanto, “Así que lo único que tienes que hacer es seguir siendo leal a él.

Entonces conseguirás tu venganza.” Yutia sonreía mientras miraba a Deus.

Y así, una semana después de la llegada de Deus al orfanato, Yutia recibió otra carta de Alon, como de costumbre.

“Ya veo.” Después de leer la carta, ella sonrió.

*** Un año después de que Deus fuera ingresado en el orfanato y Yutia y Alon continuaran intercambiando cartas normales, Alon empezaba a sentir dolor de cabeza por no poder encontrar al tercer jefe al que salvar.

Fue entonces cuando le llegó una noticia.

“…El sinvergüenza esta muerto?” El segundo hijo de la familia del Conde Palatio estaba muerto.

‘

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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