Me convertí en un Zompirlobo - Capítulo 163
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163: Juego sucio (3) 163: Juego sucio (3) ¡BUM!
Otra bestia más salió volando.
Las invocaciones de Ashton se habían desatado, en especial Sven, que se había convertido en la muerte misma para todos aquellos humanoides.
Los mandobles de Sven no se parecían en nada a los de antes.
No dudaba en atacar a quienes se atrevían a hacerle daño a su maestro.
Su técnica era perfecta.
Cada uno de sus mandobles estaba destinado a cercenar al menos una cabeza de los hombros de sus enemigos.
Los estaba haciendo retroceder con facilidad, pero algo se sentía extraño.
Ashton había registrado todas las habitaciones y todos los rincones del lugar en el que estaban y, aun así, no podía encontrar una salida.
Cada habitación en la que entraba estaba vacía o llena de un olor nauseabundo.
Peor incluso que el de los muertos que lo seguían.
Parecía que el portal era la única salida, pero también estaba inactivo.
Lo único bueno que sacó de aquella farsa fue la experiencia que obtuvo mientras Sven masacraba a todo el mundo.
«Al menos he descubierto algo.
Quienquiera que esté detrás de toda esta mierda no está aquí», pensó Ashton antes de cancelar [Valhalla].
Aunque podía meter más almas allí, decidió no hacerlo, porque estas criaturas humanoides no eran nada especial.
Además, sus PS se habían reducido al 50 % debido al uso excesivo de [Niebla de Sangre].
Era una buena idea dar por terminado el asunto y prepararse para lo que viniera después.
Ashton sabía que ese hombre tendría algún tipo de plan de respaldo.
Pero en lugar de esperar a que esa persona armara algún lío, decidió tomar cartas en el asunto.
—Si no hay una salida, simplemente crearé la mía.
—Ashton flexionó los hombros mientras apretaba las manos en puños y golpeaba la pared frente a él con todas sus fuerzas.
Necesitó un par de golpes, pero finalmente consiguió destruir la pared.
Sin embargo, no esperaba ver lo que había frente a él.
Era otro pasillo, una réplica exacta de aquel en el que acababa de estar.
No obstante, los dos pasillos no estaban conectados entre sí de ninguna manera.
Ni puertas, ni ventanas, nada.
Era casi como si el edificio fuera un enorme laberinto…
o una prisión para mantener algo encerrado.
[Has descubierto el largamente perdido «Palacio Oriental»].
[Se ha activado una misión oculta].
__
El secreto del Palacio Oriental
[Introducción]: Te has topado con las ruinas del Palacio Oriental.
Se creía perdido mucho antes de que existieran las mutaciones.
Hasta ahora, se creía que era un mito, un castillo abandonado con promesas de riquezas para quienes pudieran encontrarlo.
¿Pero y si acabas encontrando algo más que riquezas aquí?
[Objetivo]: Desvelar el secreto del Palacio Oriental.
[Tarea]:
>> Misión principal: Localizar la tesorería del Palacio Oriental.
>> Misión secundaria: Descubrir más sobre los misterios que se ocultan en las sombras.
[Progreso]: 0/2 misiones completadas.
[Recompensa]:
>> Información sobre el Palacio Oriental.
>> Mapa detallado del Palacio Oriental, con las rutas ocultas marcadas.
[Misión encargada por]: Desconocido
[Nivel de Prioridad]: 10 (El anfitrión no puede ignorar la misión; no hay límite de tiempo, pero no puede abandonar el terreno de la misión antes de completarla, a menos que esté dispuesto a abrazar la muerte).
__
—¿En serio?
Sí, es un momento genial para darme una misión.
Como si no estuviera intentando salir de aquí lo antes posible.
¡Puta mierda!
Ashton no estaba contento, por decir lo menos, pero tampoco es que tuviera otra opción.
La misión tenía la máxima prioridad.
No podía ignorarla aunque quisiera.
Por suerte, no había límite de tiempo, así que podía, al menos en teoría, terminar la misión.
Por otro lado, la aparición del palacio traía consigo algunas buenas noticias.
Como la zona no había sido descubierta antes, las posibilidades de que alguien lo estuviera observando eran casi nulas.
Lo que a su vez significaba que podía descontrolarse sin temer las consecuencias de que sus secretos se filtraran.
—Sí…, las ilusiones no me van a ayudar aquí —negó Ashton con la cabeza—.
Es imposible que la gente que puso cámaras y otra mierda en los pasillos de antes no supiera de este lugar.
Supongo que…
sabían que había algo detrás de los muros, pero no sabían qué.
—Quizá ese era el objetivo de traerme aquí —continuó Ashton—.
Querían que encontrara lo que había…
y caí de lleno en su trampa.
En fin…, no sirve de nada llorar sobre la leche derramada.
Había una cosa más que molestaba a Ashton.
¿Por qué cojones un palacio estaba diseñado como un laberinto?
Debía de ser una táctica defensiva, pero si alguien quisiera invadir el palacio, podría simplemente haber destruido los muros y abrirse camino hasta lo que fuera que estuviera en medio de todo este desastre.
Al menos, eso es lo que él iba a hacer.
Pero primero, quería echar un vistazo y ver si había algo importante antes de adentrarse en el siguiente pasillo o lo que fuera.
Quizá si su suerte seguía siendo tan buena como antes, podría incluso acabar encontrando las piezas perdidas del conjunto del Segador.
Miró a su alrededor un rato, pero no pudo encontrar nada.
Igual que en el pasillo anterior.
Pero lo lúgubre de la situación estaba empezando a afectarle.
Por no hablar de la ausencia de cualquier tipo de criatura nocturna.
Ambas cosas juntas…
parecían extrañas.
Pero como su [Percepción] no podía encontrar nada, Ashton sintió que solo estaba siendo paranoico y dándole demasiadas vueltas a las cosas.
Cuando en realidad, era su instinto gritándole.
Su [Percepción] ya había sido engañada antes y podía serlo de nuevo.
Sin embargo, su corazonada nunca le había fallado…
igual que esta vez.
Justo cuando Ashton estaba a punto de romper la siguiente pared, se dio cuenta de que tenía algo que podría serle de utilidad.
Era el escáner térmico que Baiter le había dado cuando visitaron las afueras del pantano.
Ashton usó el dispositivo.
Según la máquina, ya estaba rodeado por varias señales de calor.
—Joder…
—masculló Ashton mientras apenas lograba escapar ileso.
El suelo sobre el que había estado de pie un mero segundo antes saltó hecho añicos.
Mientras las nubes de polvo comenzaban a asentarse, Ashton finalmente pudo ver la «cosa» que lo atacó.
—¿Un robot?
¿Qué cojones?
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