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MEGADEATH TOURNAMENT: Novela oficial. - Capítulo 1

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1: MDT — Volumen 1.

1: MDT — Volumen 1.

Escritor [Sr_Spoiler alias Golden-Punch] Dedicado a [ MC Silverhand.artt el autor original] “Viejo, que esta historia brinde acción y originalidad para todos tus fans y también aquellos que estuvieron contigo en vida…En especial a tu padre, él te ama con todo su ser.

“tu amigo JV, aquel quien hallo un Mangaka y Amigo HLQ 2022” Prólogo.

—¿Qué significa (MDT), de verdad?

—Depende a quien le preguntes… :Para Algunos; MegaDeath Tournament.

:Para Otros; Muerte, Dolor, Tormento.

—Pero para nosotros…Significa, que no somos libres.

(Voz Misteriosa) “Aquí llegan los que no fueron dignos ni de la gloria ni del infierno.

Almas arrancadas de sus épocas, renacidas para luchar, sobrevivir, quebrarse o redimirse.” Una chispa azul iluminó la oscuridad.

No era una estrella, sino un hombre… y un brazo que no era suyo.

Capítulo 1— Bienvenidos a Evil City.

Un sujeto amarrado abrió los ojos.

El zumbido lo golpeaba como metralla, rebotando contra las paredes húmedas.

La luz parpadeante de un televisor viejo iluminaba la sala, deformando las sombras.

—¿Dónde… demonios estoy?

—murmuró, con una voz áspera como pólvora.

De pronto, alguien alzó la mano derecha.

No era una mano.

La chispa del encendedor reveló su rostro por un instante: cables, placas oxidadas, un brazo artificial que chisporroteaba con rayos azules.

El corazón del prisionero se detuvo un segundo.

El hombre habló con calma brutal: —¡Oye!

¿Podrías callarte?

—ordenó una voz misteriosa.

El hombre avanzó.

El silencio era peor que cualquier amenaza.

—Bien, hagamos esto sin dolor —sonrió con cinismo—, o me perderé mi cerveza.

Sacó una pistola del bolsillo y la apoyó en la frente del sujeto.

—Te lo dejé claro: págame anticipadamente.

Pero te atreviste a engañarme, y usarme como tu peón.

Eso me disgusta más que un maldito estafador.

—No… por favor… te juro que jamás volveré a hacerlo.

Las súplicas lo detuvieron un instante.

Pero los ojos de John, fríos y astutos, ya habían visto la mentira.

*BANG* El sonido de la pistola invadió toda la sala.

John, con una calma brutal, se alejó del cadáver y salió por la puerta de la vieja casa.

Ya con el trabajo terminado, comenzó a excavar una fosa improvisada.

El esfuerzo lo hizo sudar, pero al alzar la vista divisó un amanecer blanco en el horizonte.

—Oh… ya amaneció —murmuró.

Tenía que apresurarse; con esta muerte esperaba haber asegurado una buena paga.

Arrojó el cuerpo, cubrió la tierra y se dirigió a su auto.

Al encenderlo y tomar la carretera, prendió la radio.

Una voz femenina lo recibió, ligera y casi burlona: —“Hola, hola, gente querida.

Espero que sus cacerías hayan salido estupendas.

Hoy debo hablarles de algo inquietante… la gran crecida de Renacidos en este mundo.

Como todos sabemos, desde el año 2017 la población no ha hecho más que subir frenéticamente.

Según los profesionales, este año 2026 alcanzamos los once billones de habitantes a nivel global” John encendió un cigarro.

No sabía qué le molestaba más: la voz chillona de la locutora… o el hecho de que estaba diciendo la verdad.

De pronto, el zumbido de su teléfono lo hizo reaccionar.

Desde otro lado, una figura femenina sostenía un antiguo teléfono de cable.

—Mierda… ¿por qué no contesta?

—murmuró Sasha.

Desde la carretera, John contestó con susto.

—Oh, carajo, es Sasha… me olvidé.

¿Hola?

—Hola, John, ¿me escuchas?

—Fuerte y claro.

—Genial, te notifico que tienes que retirar el dinero de la recompensa.

—Guau, eso sí que es rapidez.

Estaré ahí en 15 minutos —respondió John.

—De acuerdo.

Con la noticia del dinero, John pisó el acelerador rumbo a la ciudad de Evil City.

—¡¡¡Vamos, vamos, hagan espacio, basuras!!!

—gritó John con euforia en la entrada—.

¡¡¡No puede ser!!!

A pesar de que estoy en otro mundo, el tráfico siempre es el mismo.

Al salir del molesto tráfico, John frenó salvajemente su auto, dando un susto a las personas de la calle.

Había llegado al lugar de la entrega: se trataba de un local llamado Restaurant Amy, un peculiar lugar donde se venden mercaderías, suplementos, entregas y alimento especial.

Dentro del local, se escuchaba el sonido de personas exigiendo, comprando y comiendo.

John, al acercarse a un costado de la ventana, observó a Sasha moviéndose frenéticamente.

—¡Diablos!

Le dije que se tomara un descanso, pero la mayoría de mis consejos los ignora —divagó John en su mente.

Sasha, siendo la única trabajadora, no divisó a John por la ventana.

Sin embargo, fue tocada inesperadamente en su glúteo por un sujeto que quiso aprovecharse de su vulnerabilidad.

Sasha reaccionó violentamente y, con una bandeja de metal, lo golpeó, haciéndolo caer.

—¡Ay, ay, ay!

¡Mi nariz!

Carajo, mujer, esto te saldrá caro —reclamó el sujeto.

—Oh, cómo lo siento… ¿Un momento?

¡Te atreviste a tocarme una nacha!

—respondió con enojo Sasha.

El sujeto se levantó violentamente y tomó del brazo a Sasha.

—Es mejor que te disculpes conmigo ahora.

Ya que tu rubia, no está aquí para salvarte —divagó con malicia el sujeto.

—¡Au!

¡Basta, me estás lastimando el brazo!

—ordenó Sasha.

Pero el sujeto la tomó del otro brazo bruscamente y lo levantó con malicia.

Ella miró a los clientes con la intención de pedir ayuda.

No obstante, nadie se atrevió a levantarle la mano al malhechor, debido a su apariencia aterradora.

—Bueno, si no pides perdón, será mejor que me des un besito en la mejilla como disculpa —sonrió con cinismo.

Sasha, al verse vulnerada, accedería a besarlo.

De pronto, se escucharon unos pasos secos y una mano se extendió hasta tocar el hombro del malhechor.

—¿Eh?

¿No ves que estoy ocupado, imbécil?

—gruñó el sujeto.

Sin embargo, un destello azul lo volteó por unos segundos.

El sujeto no logró ver el ataque cuando su rostro fue aplastado por el brazo protésico de John, que lo mandó contra la pared del local y soltó a Sasha de inmediato.

—Hola, Sasha, ¿deseas que pulverice a ese bastardo de inmediato?

—dijo John con una voz asesina pero calmada.

—Hola, John… ¿podría ser afuera de mi local, por favor?

—señaló la puerta.

—Jeje, fuerte y claro.

Al instante, el malhechor se recuperó y divisó la presencia de John.

Al tenerlo de frente, John lo inmovilizó y, con enojo, lo lanzó con extrema fuerza hacia la entrada del local.

*Paff* Ya estando afuera del local, el sujeto se levantó con dificultad.

Y al momento de recuperar la cordura, tenía nuevamente a John frente a él.

—¿Con que te atreviste a llamarme rubia?

Eso sí que no te lo perdono —gruñó John de manera sarcástica.

—Oye, oye, hombre… lo que hice solamente fue un juego.

No era mi intención lastimar a tu amiga de esa manera —alegó el sujeto con voz de culpa.

Las palabras del sujeto delataban solamente su cruel cinismo hacia los débiles.

John, en un movimiento rápido, lo tomó del cuello, estrangulándolo con su brazo protésico y, con facilidad, lo levantó del suelo.

—¡Cállate!

— No debiste tocar indebidamente a mi socia.

Ella jamás será un juguete de placer para nadie, ¿me oíste claro?

—ordenó John.

Cuando John lo soltó, se dispuso a darle la espalda, oportunidad que aprovechó el sujeto para sacar su pistola y dispararle.

Sasha gritó antes a John, pero el Malhechor ya había reaccionado, liberando la bala con dirección a la cabeza de él.

—¡Jajaja, muere, puto presumido!

—carcajeó el malhechor.

Sin embargo, una cortina de polvo lo cegó por unos segundos.

No entendía el origen de esa cortina, hasta que su mirada quedó petrificada al presenciar cómo su bala había sido detenida por los dedos del brazo protésico de John.

—Te di una oportunidad para disculparte y marcharte… pero creo que ya no hay vuelta atrás —declaró John al liberar una luz proveniente de su brazo.

Unos rayos envolvieron todo su cuerpo.

La extraña aura de John hizo temblar al hombre.

La sensación de amenaza provocó que soltara todas las balas hacia John, pero en segundos él desapareció de la vista del malhechor.

—¡Maldito!

¡Eres un usuario de Nge-llün!

—exclamó el sujeto.

Al instante en que se esfumó, John estaba detrás de él y, con una voz baja, le susurró al oído: —Nunca descuides tu guardia —dijo John con calma.

El sujeto, al escuchar esas palabras, cerró los ojos aceptando su destino.

De inmediato, una potente patada lo elevó del pavimento.

Se dio cuenta de que estaba en el aire por breves segundos; sin embargo, al mirar al suelo, vio a su ejecutor: era John en una pose de vanguardia.

Inhalación profunda —sonidos de relámpagos estremecedores.

—¡¡¡Ride-Lightning!!!

—gritó John con voz firme.

Un ataque letal y rápido como el mismísimo relámpago golpeó en el estómago al sujeto, dejándolo noqueado y probablemente muerto.

John, en una pose vigorosa, dirigió su mirada a Sasha, quien presenció el aterrador Nge-llün.

—Al igual que esa vez… me alegra tenerlo como un aliado —divagó Sasha en sus pensamientos.

Sin embargo, divisó a John acercándose hacia ella; su mirada era seria y silenciosa.

Sasha, aterrada, se quedó paralizada hasta que la mano de John la trajo de vuelta a la realidad.

—¿Oye, oye… tierra a Sasha?

—río John—.

Hey, volvamos adentro, me muero por beber una buena cerveza —dijo con una voz tranquila y alegre.

—Eh… sí, volvamos —respondió Sasha con nerviosismo y vergüenza.

Cuando John dio un paso en la entrada, la gente dentro comenzó a aplaudirlo y a alabarlo.

El momento se tornó cómico e hipócrita.

—Ya, ya… déjense de eso.

Aquí nadie se atrevió a enfrentar a ese tipo sin esperar que yo me interpusiera.

Vaya cobardes que son —ordenó John al público—.

Bien, ¿dónde está la plata, socia?

—Jeje, siempre tan dramático, John —carcajeó Sasha—.

Ten, aquí la tengo: el monto de la recompensa anterior —respondió ella, sacando una pesada bolsa que estaba escondida detrás del mueble.

—Jojo, mira ese dinero, baby —sonrió John con lujuria hacia la bolsa—.

Bien, como siempre, te doy la mitad: por el arriendo, por la muralla que te deshice y por tu deliciosa cerveza que beberé después —dijo John con altruismo.

—Oh, qué generoso de tu parte, John —¿pero no crees que tú también necesites un poco de dinero?

—sonrió Sasha.

—Na… con lo que me sobra estaré bien.

Además, si necesito más, pues voy y mato por encargo… ¿o prefieres que te vuelvan a tocar el trasero otra vez?

—y ganar un bono extra —bromeó John a Sasha.

Sasha, al escuchar nuevamente lo ocurrido, se molestó por la vergüenza y tomó otra vez la bandeja de metal, golpeando en la cabeza a John y dejándolo en el suelo.

—¡Idiota!

—Grito Sasha.

—Uy… menos mal que el casco me protegió, porque si no no la contaría —expresó John al reincorporarse y reírse.

Desde la esquina del local, un hombre misterioso observaba con determinación y asombro a John.

—¿Con que este es el hombre que quieren que reclute?

Será un problema al convencerlo —murmuró Korn.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES GoldenPunch “Hola soy Sr_Spoiler, aunque es Golden-Punch no pude cambiar el nombre.

Soy el escritor encargado de MDT.

Les agradeceria si, comenten, opinen y compartan esta novela.

Confirmo que saldra un capitulo por semana, eso si aun no tengo un horario fijo” (Yes, people, all the chapters will be in Spanish, although you can change the translator to your language)

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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