Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Memoria Paralela - Capítulo 6

  1. Inicio
  2. Memoria Paralela
  3. Capítulo 6 - 6 Academia Ace 2
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

6: Academia Ace [2] 6: Academia Ace [2] —Diosa, me pregunto si tiene algo de tiempo libre para tomar el té conmigo.

—¿D-Diosa?

¿Me está hablando a mí?

Me miró bastante asombrada.

Parece que le avergonzaba que la llamaran Diosa delante de los demás estudiantes.

Los demás también nos prestaban atención; las chicas miraban emocionadas la escena que tenían delante, mientras que los chicos estaban obviamente llenos de resentimiento.

—En efecto.

Su belleza irradia como un rayo de sol.

Su sonrisa es abrumadora como el abrazo de la tierra y sus ojos brillan como una joya exótica.

Solo usted es digna de ser llamada Diosa.

Aguanta…

Zero, aguanta.

Qué frase más vergonzosa.

Ojalá tuviera un agujero donde enterrar la cara.

—Miren a ese.

¿Quién le dio las agallas para pretenderla?

—¿Acaso no sabe que Zion la pretende?

—Supongo que mañana echaremos en falta a un compañero.

—Un clasificado de los últimos puestos probando suerte con una Clasificadora Superior.

Vaya situación más cómica.

Toda la atención estaba centrada en mí.

Algunos de esos cabrones incluso me apuntaban con las afiladas puntas de sus armas.

Eh, un momento, no hagan eso.

¡No estoy disfrutando esto en absoluto…!

Solo intento hacer lo que se supone que debía, como en la novela.

—Ehm…

Señor Elea, aunque me diga eso tan de repente, no voy a…

—Solo llámeme Zero.

—Zero, ¿verdad?

Lamento tener que declinar su invitación, pero ya he quedado con mis amigas.

Me rechazó.

Aunque ya sabía el resultado por la novela, no pude evitar sentirme decepcionado.

Aun si mis sentimientos no eran tan intensos como los descritos en la novela, lamenté el rechazo.

—Conocerla ha sido lo más afortunado que me ha pasado en la vida.

Y me gustaría compartir este maravilloso sentimiento con usted algún día.

Sería un honor hablar con la diosa en otro momento.

Cuando terminé de decir lo que quería y estaba a punto de marcharme, sentí dos manos en mi hombro.

—Admiro tu valor por ir a por la mujer de nuestro jefe.

—Vamos a charlar un poco sobre la vida en esa habitación.

Obviamente, eran los lacayos de Zion.

Intentaron arrastrarme a un lugar apartado para darme una lección.

El patrón de siempre: los matones golpean a otros y los amenazan.

Justo cuando esperaba a que me arrastraran…

—Esperen, ¿adónde se lo llevan?

—Señorita, solo intentamos darle una lección por molestarla.

No puede relacionarse con alguien de tan bajo rango como él.

Uno de los lacayos le respondió a Lisa, intentando justificar que lo hacían por su propio bien.

—Con quién me relacione no es asunto suyo.

Él se limitó a invitarme, no me molestó.

No crean que no sé por qué hacen esto.

Si van más allá, informaré a los profesores.

—Pero nuestro jefe dijo que la protegiéramos.

—¿Eh…?

¿Protegerme?

No soy de su propiedad y no necesito su protección.

Sonaba bastante molesta.

—Déjenlo en paz.

Se oyó una voz desde la entrada.

—Jefe.

—Jefe Zion.

Un chico muy apuesto se acercó lentamente a Lisa.

Montones de chicas lo miraban con corazones en los ojos.

—Lisa, ¿quieres cenar conmigo después de clase?

He hecho una reserva en el famoso restaurante de cinco estrellas Ocean Prime.

—No, ya he quedado con mis amigas.

En cualquier caso, diles a tus amigos que no vuelvan a molestarme.

Tras decir eso, se fue con sus dos amigas, llevándome a mí con ella.

—Jefe, ¿por qué nos detuvo?

No lo respetó en absoluto y fue a por su mujer.

—Sí, jefe, podríamos haberle dado una lección como a los otros chicos que han ido detrás de ella.

—¿Eh?

¿De verdad creen que él podría llegar a su corazón?

Si hasta yo he fracasado después de tantos años…

Él no tiene ni la fuerza, ni la riqueza, ni la fama, ni el físico para enamorarla.

Dejen que la incordie un tiempo.

Así Lisa se dará cuenta del caballero que soy en comparación con hombres repugnantes como él.

—Guau.

Qué gran plan.

—Jefe, su forma de pensar es muy diferente a la de gente como nosotros.

Lo estaban adulando.

«Un sapo queriendo comer carne de cisne», pensó Zion.

—Como sea, intenten mantenerse a distancia de Lisa.

No le gusta que otros se metan en sus asuntos.

* * *
Después de caminar un trecho, me soltó la mano.

—Mis disculpas, señor Zero.

Ha tenido que pasar por este mal trago por mi culpa.

—No, no, qué va.

Ha sido culpa mía.

A ellos no les gustó que me acercase a usted.

—Claro.

No es culpa tuya, que tú le dirijas la palabra ya es una bendición para él.

Dijo una de las chicas.

—Bueno…

Debería advertirle que no se me acerque.

Aunque Zion no haya hecho nada por ahora, podría hacerlo en el futuro.

Lo mejor para usted será que no se relacione conmigo.

Cuando terminó de decir lo que tenía que decir, se fue con su amiga.

«Bueno, eso ha ido bien», pensé.

He hecho lo que Zero hacía en la novela.

Así que, por ahora, el mundo debería seguir la historia de la novela.

Esperaré a ver si hay algún cambio en el guion.

****
Regresé al dormitorio que me habían asignado.

Me sorprendió ver que la habitación era tan buena como la de un hotel.

Estaba limpia y tenía un baño y una cocina grandes.

Parece que la Academia Ace es muy rica para poder ofrecer miles de habitaciones similares.

Me di una ducha y fui a la sala de entrenamiento a practicar mi Arte de Criomancia.

Entrené hasta medianoche.

Usé la Varita Mágica para comprobar el efecto y me dejó atónito.

El poder del Fragmento de Hielo había aumentado 1,3 veces y sentí que mi control sobre la magia era mayor.

Tras terminar de entrenar, volví a mi habitación y me dormí.

A la mañana siguiente, después de desayunar, me dirigí a clase.

En el momento en que entré en el aula, toda la atención se centró en mí.

—¿Es ese el que se le confesó a Lisa?

—Oí que se peleó con Zion para quedarse con Lisa.

—Está en el puesto 970 y se peleó con un estudiante de los mejores.

Todo el mundo hablaba de mí.

Parece que la noticia sobre lo de ayer se había extendido.

La verdad incluso se había tergiversado, diciendo que me le había declarado a Lisa y que Zion y yo habíamos peleado por ella.

—Huu…

No sé ni qué decir.

Desde que confirmé que este mundo era el mismo de la novela, quise cambiarlo lo menos posible.

Aunque cogí el Arte Nivel 9 e hice cambios en la historia original.

Sin embargo, el Arte solo se descubre en la segunda mitad de la novela y no importaría mucho si el mundo cambiara a partir de ese momento, porque para entonces el MP será muy poderoso y solo un puñado de personas podrán matarlo.

Pero ahora mismo es importante mantener el mundo igual que en la novela.

El MP es vulnerable y el más mínimo error podría llevarlo a la muerte.

Quiero que el mundo se mantenga como en la novela, pero tener que destacar no es algo que me guste.

Hice algo que no quería hacer y el resultado es algo que no me ha gustado.

Pienso que, aunque no hubiera hecho lo que estaba escrito en la novela, apenas la habría afectado, porque solo soy un extra insignificante.

Creo que necesito revisar mi plan de mantener el mundo igual que en la novela.

Mientras seguía pensando, recordé el suceso de ayer y fruncí el ceño.

«Bueno, lo hecho, hecho está.

A ver qué pasa de ahora en adelante».

*****
—Oye, Lisa, ¿es ese el que se te declaró?

Le preguntó Sylvia a Lisa.

—No se me declaró.

Solo me estaba invitando a tomar el té.

—Ah…

¿En serio?

Oye, Zion, ¿de verdad te peleaste con él?

—No.

No es digno de pelear conmigo.

Si hubiéramos luchado, hoy no podría asistir a clase.

—Qué aburrido.

Pero me encantan las agallas que tiene para ir detrás de la princesa de la Luz Sagrada.

—Mmm…

Solo es otro don nadie que no conoce su lugar.

Dijo Zion con desdén, mirando en dirección a quien había causado todo este alboroto.

—¿Tú qué piensas, Hiro?

—¿Sobre qué?

—¿Eh?

¿No estabas escuchando?

Hablamos del que persigue a nuestra princesa.

¿Qué piensas de él?

Preguntó ella mientras señalaba a Zero con el dedo.

—¿Él, eh?

Bueno, en realidad no lo conozco.

Y no es muy educado entrometerse en los asuntos de los demás.

Así que, me abstendré de hacer ningún comentario.

—Buen punto.

Y bien, Lisa, ¿qué piensas tú de él?

—Bueno, era la primera vez que conocía a un caballero así.

No creo que tenga segundas intenciones, pero estaba exagerando las cosas y diciendo que yo era…

Se sonrojó y dejó de hablar.

—¿Qué?

¿Qué eras?

Venga, dime la verdad.

A Sylvia le picó la curiosidad al ver la reacción de Lisa, así que insistió.

Siguió preguntando hasta que Lisa respondió.

—¡U-UNA DIOSA!

Me llamó diosa.

Lisa se sonrojó y se le puso toda la cara roja.

«De verdad.

Qué persona más audaz».

Sylvia pensó en él y luego en Zion.

«Llevas demasiado tiempo detrás de ella y ni siquiera la has elogiado sinceramente.

Y ahora, mira, llega alguien que puede elogiarla con honestidad».

Zion había sido arrogante desde joven, aclamado como un genio por los adultos que lo rodeaban.

Incluso al cortejar a Lisa, esperaba con arrogancia que ella lo amara y lo adorara.

Es tan orgulloso que ni siquiera la elogia, siempre hablando de lo genial que es y todo eso.

Qué snob…

Mientras Sylvia pensaba eso, un interesante suceso tenía lugar frente a ellos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo