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Mezcla de mundos anime: El emperador intergalactico - Capítulo 18

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18: Capitulo 17: Invocacion 18: Capitulo 17: Invocacion El cielo nocturno se teñía de un azul profundo, cubriendo Kuoh con un velo de calma antes de la tormenta.

Aquel sello de comando que apareció en la mano de Daniel no era solo un adorno mágico: era un anuncio.

Un preludio.

Y esta noche, lo cambiaría todo.

Había pasado días preparándose.

Sus habilidades mejoraron con ayuda de sus Sekirei, Hikari y Hibiki, mientras Alya se había convertido en su ancla emocional, su apoyo constante.

Su Haki de Observación ahora detectaba hasta el mínimo destello de hostilidad en un radio de más de 15 metros.

Su Haki de Armadura podía quebrar incluso rocas sin dejar rastro en su piel.

Pero todo eso no sería suficiente sin un Servant.

Ya lo había confirmado: no existía ni Shirou Emiya, ni Kiritsugu, ni siquiera Caster o su invocador de la Cuarta Guerra.

Solo Rin, Sakura y Shinji estaban presentes…

pero eso bastaba para saber que la Quinta Guerra del Santo Grial estaba a punto de comenzar, y él no podía permitirse ser el último en actuar.

— En el patio de casa…

Bajo la noche estrellada, Daniel trazó el círculo de invocación con la ayuda de Ddraig.

Runas mágicas, geometría precisa, energía canalizada con paciencia y concentración.

A su lado, Alya, Hikari y Hibiki lo observaban con tensión en el aire.

Alya tomó su mano justo antes de que comenzara.

—¿Estás seguro de esto, Daniel?

—preguntó en voz baja.

—No puedo quedarme atrás —respondió con una sonrisa suave, tratando de disipar la tensión—.

Si esto va a pasar…

prefiero estar preparado.

Con un suspiro contenido, se colocó frente al círculo y recitó el antiguo encantamiento.

Su Sello de Comando brilló intensamente.

> “He aquí mi juramento…” “Me convierto en carne del destino…” “Que mi voluntad dé forma al alma…

Que mi espada corte los lazos del pasado…” “Ven a mí, espíritu heroico de leyenda.

Por el pacto sellado con sangre y voluntad…” “¡¡Manifiéstate, Servant!!” El círculo explotó en una ráfaga de luz dorada y rosa.

Una energía espiritual abrumadora se manifestó, cálida pero majestuosa.

Un torbellino de pétalos de sakura danzaba en el aire como si la primavera hubiera llegado de repente al patio.

Cuando la luz se disipó, una figura femenina apareció en medio del círculo, de pie con elegancia…

y un toque adorable.

Vestía un traje celestial tradicional, con detalles mágicos flotando como plumas alrededor de su cuerpo.

Sus ojos eran intensamente azules y brillaban con picardía.

Orejas de zorro y una cola esponjosa ondeaban tras de sí.

En su mano derecha, sostenía un espejo ceremonial.

Y entonces, con una sonrisa tan encantadora como peligrosa, habló: —Ara~ ¿Mi invocador es un hombre tan guapo?

¿Qué afortunada soy, mikon~♡ Daniel parpadeó.

Su corazón casi se detiene.

—…¿Tamamo no Mae?

—¡Así es!

—exclamó ella dando un giro coqueto—.

Soy tu Servant, de clase Caster, la magnífica, fiel y adorable esposa zorro celestial, ¡Tamamo no Mae!

Por favor, cuida de mí, esposo-sama~♪ Silencio.

Alya, Hikari y Hibiki quedaron heladas.

Daniel solo tragó saliva mientras Ddraig reía internamente con fuerza.

> “JAJAJA.

Estás en problemas, chico.” Daniel levantó una mano, temblando.

—Espera…

¿esposa?

Tamamo corrió hacia él y tomó sus manos entre las suyas con ternura y chispa en los ojos.

—Obviamente.

¡Los lazos entre un Maestro y su Servant son más profundos que el destino!

¡He sentido tu llamado desde el más allá de la historia, y aquí estoy, tu futura consorte divina, lista para ayudarte en cuerpo, magia y corazón~!

♥ Las chicas lo miraron al mismo tiempo.

—…¿Consorte?

—¿Esposa?

—¿Divina?

Daniel levantó las manos intentando calmar la situación, pero Tamamo se le pegó más, su cola esponjosa envolviendo su cintura con cariño posesivo.

—¡Ah!

¿Estas tres son tus queridas consortes terrenales?

No se preocupen, mis dulces rivales de amor, Tamamo puede compartir…

un poco~ ♪ El caos estalló.

— Después del griterío y las explicaciones…

Daniel logró calmar a todos lo suficiente para explicar qué estaba ocurriendo.

Alya, Hikari y Hibiki, aunque algo celosas, entendieron que Tamamo no era humana, y que su lealtad estaba ligada al pacto de guerra.

Aún así, las condiciones eran claras: Tamamo debía respetar los límites.

Tamamo, aunque ofendida por tener que mantenerse “en la línea”, aceptó con una sonrisa zorruna y una reverencia exagerada: —Muy bien.

Pero sepan que incluso si no puedo reclamar su corazón de inmediato, su alma…

ya es mía, mikon~♡ — Esa noche, mientras Tamamo se instalaba en la casa y comenzaba a preparar té como si llevara años allí, Daniel suspiró pesadamente desde su habitación.

—…¿En serio tenía que invocar a una waifu tan intensa?

> “Tú querías un Servant útil.” “Y ahora tienes una diosa zorro mágica con siglos de experiencia y ataques místicos devastadores.

Agradece que no fue Nero en bikini.” Daniel se tiró en la cama, mientras Tamamo cantaba en la cocina con voz dulce.

La Guerra del Santo Grial ya había comenzado.

Y el caos…

solo iba a empeorar.

La mañana amaneció tranquila en la casa de Daniel…

al menos durante los primeros cinco minutos.

Tamamo no Mae, con su típico entusiasmo zorruno y una sonrisa deslumbrante, entró a la habitación de Daniel sin tocar, portando una bandeja de desayuno perfectamente preparada.

—¡Despierta, mi adorado esposo-sama~!

Preparé desayuno con amor y un poquito de encantamiento divino para energizarte~ Mikon~ ♥ —…¡¿Tamamo?!

¡¡¿Qué haces aquí?!!

—¡Cumpliendo mis deberes de esposa dedicada, por supuesto!

♡ Daniel apenas logró taparse con la sábana mientras la bandeja flotaba mágicamente y se posaba en la mesa.

Justo cuando Tamamo estaba por lanzarse sobre él con una expresión traviesa, la puerta se abrió de golpe.

—¡¡¿QUÉ ESTÁS HACIENDO EN LA HABITACIÓN DE DANIEL TAN TEMPRANO?!

—gritó Alya, con una vena palpitando en la frente.

Hikari detrás suyo, con una expresión igual de molesta, y Hibiki…

simplemente comiendo una manzana con expresión de “esto ya se veía venir”.

—Ara~ ¿no es normal que la esposa despierte a su esposo con amor y desayuno?

Fufufu~~ —¡Aún no eres parte del harem!

—gruñó Alya—.

¡No puedes actuar como si fueras su pareja oficial!

Tamamo hizo una pose dramática, llevándose la mano al corazón.

—¿Qué crueles son conmigo~!

Mi amor es puro, sincero y mágico…

¡y se manifiesta en forma de omelette esponjoso y arroz con corazoncitos!

—¡Eso no te da puntos extra!

—intervino Hikari, avanzando amenazante.

—¿Y si ayudo con la limpieza mágica…

y baños compartidos~?

—¡NO!

—…¿Y si prometo dormir a sus pies como un perrito leal?

—…Eso…

suena medio raro —murmuró Hibiki.

Daniel, atrapado entre las miradas asesinas y las energías caóticas del lugar, solo pudo murmurar: —…¿Así se siente Shirou en Fate?

Porque no estoy seguro de sobrevivir a esto.

> “Esto no es una guerra del Santo Grial…”, pensó con ironía, “…es una guerra del Zorro Doméstico.” — Mientras tanto, en la residencia Tohsaka…

Tohsaka Rin cerró con llave su habitación y preparó cuidadosamente el círculo de invocación.

Las líneas brillaban con un tono rojo profundo, y los ingredientes estaban alineados a la perfección.

—He practicado esto mil veces en mi mente —murmuró, ajustando su pendiente—.

No hay margen de error.

¡Vamos, Archer…

responde a mi llamado!

Con un impulso de maná, las palabras antiguas llenaron la habitación y una ráfaga de viento mágico alzó las cortinas.

La luz del círculo creció en intensidad.

— En la mansión Matou…

Sakura Matou se arrodillaba frente a su propio círculo mágico.

Su expresión era tranquila, pero sus ojos mostraban determinación.

A lo lejos, el retorcido Zouken observaba con una sonrisa macabra.

Sakura susurró las palabras que aprendió en secreto, apartando el dolor que sentía por su vida como si fuera una capa vieja.

Era su momento.

Y con ese último impulso de maná, una figura comenzó a materializarse frente a ella…

— De vuelta en casa de Daniel…

La paz finalmente regresaba después del caos matutino.

Tamamo había sido relegada a ayudar con la cocina (bajo estricta vigilancia de Alya y Hikari), mientras Hibiki y Daniel intentaban reparar la casa emocionalmente.

Tamamo, mientras lavaba los platos con una burbuja mágica de agua flotante, murmuró para sí: —Pronto verán que soy la mejor candidata para ser la esposa celestial de Daniel-sama…

sólo necesito tiempo~ Mikon~ Alya la escuchó, y con un chasquido de dedos, le quitó el delantal y la mandó al patio con una escoba mágica.

Daniel solo suspiró, con una taza de té en la mano, observando a su alrededor.

—Estoy rodeado de chicas hermosas…

mágicas…

mortales…

y peligrosas.

> “Ddraig…” > “Sí, lo sé.” > “Estoy empezando a pensar que prefiero pelear con Servants a pelear con mis novias.” > “Bienvenido al verdadero Santo Grial: la supervivencia emocional.” Residencia Tohsaka – 2:00 a.m.

La noche en Kuoh era silenciosa.

El viento apenas rozaba los árboles, y la luna brillaba en lo alto como testigo de un antiguo ritual a punto de repetirse.

Tohsaka Rin, vestida con su atuendo ceremonial, se encontraba dentro del sótano secreto de su casa.

A su alrededor, un círculo mágico perfectamente dibujado con líneas de tiza, sangre y gemas mágicas.

El aire vibraba con energía mágica condensada.

—Todo listo —murmuró mientras sostenía un colgante azul—.

Heredé la técnica de mi padre.

Lo único que necesito…

es concentrarme.

Rin colocó el colgante en el centro del círculo, un catalizador especial.

—Que este colgante resuene con la espada de la victoria.

¡Oh espíritu heroico!

—pronunció con firmeza, el poder brotando de su cuerpo—.

Responde a mi llamado, cruza los límites del tiempo y del espacio…

¡y manifiéstate ante mí como mi espada!

Una luz roja brillante estalló desde el suelo.

El círculo vibró, las paredes del sótano temblaron…

y una figura apareció lentamente entre el humo místico.

Un hombre de cabello blanco y ojos acerados, con una chaqueta roja y un aire de absoluta confianza.

—…

—¿Tú eres Saber?

—preguntó Rin, intrigada pero también algo confundida por su apariencia.

Él miró su propia mano con indiferencia.

Luego la miró a ella con una sonrisa neutral.

—Clase…

Archer, en realidad.

—¡¿Archer?!

¡Pero yo traté de invocar a Saber!

¡Ese era el catalizador perfecto!

El hombre encogió los hombros.

—Las cosas raras pasan a veces.

No recuerdo mucho…

pero sé que he venido porque me llamaste.

—¿No recuerdas tu nombre?

¿Ni tu época?

—No…

solo sé una cosa: tengo que protegerte.

Y eso me basta por ahora.

Rin entrecerró los ojos.

> “Esto no está bien…

Pero su poder es innegable.

Y…

hay algo inquietantemente familiar en él.” —Está bien.

Archer, desde este momento eres mi Servant.

No fallaremos.

— Residencia Matou – Al mismo tiempo En contraste con la calidez rojiza del sótano Tohsaka, la mansión Matou era fría, oscura, casi mórbida.

Sakura Matou, arrodillada en una sala lúgubre de piedra, recitaba el mismo ritual.

Su voz era firme, sin temblores, a pesar de lo que le esperaba fuera de ese círculo mágico.

Su abuelo, Matou Zouken, observaba desde la penumbra como una sombra viva.

El círculo comenzó a brillar con una tenue luz violeta, diferente a la de Rin.

La magia aquí era más densa, pegajosa, como si arrastrara el alma misma al abismo.

Una figura femenina se materializó lentamente.

Alta, de piel blanca, cabello largo y púrpura que caía como una cortina, y una venda cubriendo sus ojos.

Una presencia mística, fría, pero seductora.

—¿Eres tú quien me ha llamado?

—Sí…

—susurró Sakura, bajando la mirada—.

Soy tu Master.

La mujer asintió levemente.

—Clase Rider.

Estoy aquí para cumplir tu voluntad.

Pero antes de que pudieran intercambiar más palabras, la puerta se abrió de golpe.

—¡¿Qué demonios estás haciendo, Sakura?!

—bramó Shinji, entrando con expresión furiosa—.

¡Eres una Matou por adopción, no tienes derecho a participar en esto!

Sakura se encogió un poco, instintivamente.

Rider se interpuso, pero Sakura la detuvo con una mano temblorosa.

—No quiero causar problemas…

—Entonces entrégame tus Sellos de Comando.

Ahora.

—…Está bien.

Con una expresión resignada, Sakura alzó la mano.

El sello brilló y flotó hacia Shinji, quien lo tomó con una sonrisa arrogante.

—Ahora sí.

Yo soy el Master de Rider.

Al fin estaré en igualdad con esos bastardos de los Tohsaka.

Tú…

solo observa.

Rider no dijo nada, pero miró brevemente a Sakura.

La tristeza y la sumisión en los ojos de la chica le causaron una incomodidad que no podía entender del todo.

Aún no.

Zouken rió débilmente en la oscuridad, susurrando algo ininteligible para los demás.

— En otro lugar…

Daniel despierta inquieto.

—¿Otra vez ese sueño?

Tamamo dormía profundamente abrazada a su espalda, y las Sekirei en el futón contiguo.

Daniel miró su mano y los Sellos de Comando brillaron suavemente por un instante.

> La guerra…

ya comenzó.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Seath_Scale Apoyame en mi patreon para seguir escribiendo estas historias y mas a futuro.

Mi patreon: SeathScale

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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