MHA: UCHIHA MADARA - Capítulo 46
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46: CAPITULO 46 46: CAPITULO 46 De la entrada emergió Katsukame Rikiya, un hombre enorme, de tres metros de altura y músculos que parecían troncos de árboles, lo que intimidó a algunos héroes y policías.
Ryukyu no dudó y tomó su forma de dragón, atrapándolo con fuerza.
“¡Ayudemos a Ryukyu!” gritó Nejire.
Kemy, Momo, Kyoka, Ochako y Tsuyu asintieron y corrieron a apoyarla.
“¡Vamos!” exclamó Lemillion, liderando la avanzada hacia el interior de la base.
Madara avanzó sin piedad.
Cada patada y puñetazo quebraba huesos.
Sus enemigos no tenían oportunidad.
“Hmph… ¡estorban!” gruñó el Uchiha con frialdad ¡Elemento Rayo: Persecución eléctrica!
El pelinegro extendió ambos brazos y pilares de rayos salieron disparados.
Los villanos no tuvieron tiempo para esquivar y recibieron el ataque.
“¡¡AAAH!!” Gritaron los villanos de agonía y cuando la electricidad se desvaneció, solo quedaron cuerpos carbonizados con humo saliendo de sus cuerpos.
“Ma… ¡¡Madara!!” exclamó Izuku en shock al ver como su compañero masacraba a los villanos.
“¿¡Por qué hiciste eso?!
¡Somos héroes, no verdugos!” gritó Rock Lock con furia y apretó con ira el hombro del Uchiha.
“Está bien” intervino Eraser Head con tono neutral y Rock Lock lo miró con incredulidad.
“¡¿Cómo que está bien?!
¡Eso fue una ejecución!” rugió Rock Lock, mirando a los policías, quienes apartaron la vista incómodos.
“El jefe de la Policía permitió esto” murmuró uno de los agentes.
El silencio fue la única respuesta.
¡Estallido de electricidad!
Un poco de electricidad púrpura estalló desde el cuerpo de Madara y Rock Lock apartó su mano con dolor.
“No te metas en mi camino, esta es mi primera y última advertencia para ti” dijo Madara con frialdad Madara no perdió tiempo en discutir con el héroe.
Entró directamente a la base seguidamente a Lemillion, Sir Nighteye, Bubble Girl, Fat Gum, Kirishima y varios policías.
Rock Lockdudó por un segundo y luego de resoplar con ira, entró a la base.
Izuku miró con lágrimas contenidas a los villanos muertos y siguió al grupo.
Lemillion lo alcanzó, respirando fuerte.
“No cuestionaré tus métodos, Madara.
Pero lo importante ahora es rescatar a Eri-chan” dijo con una sonrisa decidida.
“No nos conocemos desde hace mucho, pero me agradas” comentó Madara con una ligera sonrisa y Mirio se sorprendió al escuchar las palabras del Uchiha.
Nighteye presionó unos ladrillos en un altar y un pasadizo secreto se abrió.
De allí emergieron villanos, pero Bubble Girl los inmovilizó rápidamente con sus poderes.
“¡Sigan adelante!” ordenó ella con determinación.
“¿Seguro que este es el camino?” dudó Rock Lock.
“Voy a verificar” dijo Lemillion y atravesó la pared con su Don.
“¡El camino sigue!
¡Es como si la pared hubiera aparecido de la nada!” Comentó Lemillion Madara no esperó.
Con un solo golpe destruyó la pared, creando un enorme agujero en la pared.
Pero, de pronto, el suelo y las paredes comenzaron a moverse como gelatina, deformando todo.
“¡¿Es Overhaul?!” preguntó Fat Gum, tratando de mantener el equilibrio.
“No… este es el Don de Irinaka Joi.
Pero…
no lo entiendo, él no debería poder usar su don a tal escala” dijo Sir Nighteye con el ceño fruncido.
“Debe ser por la droga” murmuró Madara con el Sharingan brillando.
“Me adelantaré” anunció el Uchiha y salió disparado a gran velocidad por el pasillo.
“¡Madara!
¡Espera!” gritó Mirio, pero el Uchiha ya había desaparecido entre el pasillo distorsionado.
“Déjalo ir.
Es lo suficientemente fuerte para enfrentar a Overhaul” afirmó Sir Nighteye con firmeza.
“Sir Nighteye tiene razón.
Madara no es alguien que deba subestimarse” dijo Eraser Head, recordando la batalla del Uchiha contra All For One.
El aire se volvió más denso.
La verdadera batalla estaba a punto de comenzar.
Madara corría por el retorcido laberinto creado por el Don de Irinaka.
Las paredes se movían como si tuvieran vida, cerrándole el paso una y otra vez, lo que solo sirvió para irritar a Madara.
“Esto no es nada… solo es un truco barato.
Lo único que importa es llegar a esa niña y darle su merecido a ese idiota” pensó el Uchiha mientras avanzaba con fuerza bruta, rompiendo todos los obstáculos que se atravesaba.
De pronto, los pasillos dejaron de moverse.
Un silencio pesado cayó sobre el lugar y Madara sonrió con astucia.
“Por fin lo derrotaron” murmuró Madara mientras corría con más fluidez por los pasillos.
Hasta que al girar en la siguiente esquina, lo vió.
Overhaul estaba de pie, sereno, con Eri temblando a su lado y un subordinado detrás.
“Te conozco… eres el chico del otro día” dijo Overhaul sin rastro de temor en su voz.
“Que lástima, yo no te conozco.
Pero, si conozco a la niña” dijo Madara con frialdad, sus ojos fijos en Eri.
La pequeña, con lágrimas en los ojos, sonrió débilmente al verlo.
“Ella es de mi propiedad, no irá contigo” respondió Overhaul, comenzando a retroceder.
Tres hombres con máscaras de plaga aparecieron frente a Madara, obstaculizando su camino.
“Basura” dijo Madara con desdén, y en un parpadeo ya estaba frente al primero.
De un puñetazo lo estrelló contra el suelo, sangre salpicó por todos lados.
Saltó contra el segundo y lo mandó a volar con una patada brutal y se escuchó horribles sonidos de huesos rotos.
El tercero apenas reaccionó antes de quedar incrustado en la pared con los ojos en blanco.
“¡Enfréntame, maldito enfermo de mierda!” rugió Madara con una sonrisa con sed de sangre “Tú eres el enfermo.
Todos en este mundo lo están.
Yo… soy la cura de este mundo” dijo Overhaul con una confianza única, como si fuera la segunda llegada del Dios bíblico.
“Hmph… otro idiota más que no conoce su lugar” murmuró Madara con una mueca desdeñosa, dejando escapar rayos púrpura que recorrieron su cuerpo.
“Por lo menos el idiota de All For One tenía poder para respaldar las tonterías que planeaba” dijo Madara con frialdad y luego desapareció de su posición.
Cuando Overhaul parpadeó, ya era tarde.
Madara sostenía a Eri en brazos, y su último subordinado estaba incrustado en la pared dentro de un cráter.
‘¡Es veloz!’ pensó Overhaul, apretando los dientes.
“¡Devuélveme a Eri!
¡Ella es esencial para mis planes!
¡¡Alguien como tú nunca podría saber su verdadero potencial!!” gritó, liberando su instinto asesino.
Eri, temblando, hundió su rostro en el pecho de Madara.
“Si… volviste” susurró débilmente.
“Te lo dije, ¿no?
Vendría a salvarte.
Después de todo, soy un héroe” respondió Madara acariciándole la mejilla con suavidad e ignoró completamente a Overhaul.
“Eres mi héroe” dijo Eri con voz temblorosa.
Overhaul chasqueó la lengua con irritación.
“Eri, tu Don me obliga a hacerlo.
Estás maldita.
Volverás por las buenas… o por las malas” dijo Overhaul quitándose los guantes con frialdad Colocó sus manos en el suelo y decenas de picos de piedra surgieron con violencia.
Lo más sorprendente fue que todas las columnas de piedra se movían como su tuvieran vida propia.
Los picos de piedra arremetieron contra el Uchiha y Eri, pero lo que sorprendió a Overhaul, fue que los picos de piedra atravesaron a Madara y a Eri como si fueran fantasmas.
“¡¿Qué?!” exclamó Overhaul incrédulo.
“Intentaste matarla… junto conmigo” dijo Madara con voz grave y su Mangekyō Sharingan brilló con un instinto asesino.
“Puedo reconstruirla fácilmente… ella ya lo experimentó antes.
No importa si la mato, puedo reconstruirla las veces que sean necesarias para lograr mis objetivos” dijo Overhaul con frialdad.
Madara no respondió, pero de su cuerpo emergió un clon de madera, que tomó a Eri en brazos y guardó distancia.
“Tranquila, el cuerpo principal se encargará de ese idiota en un minuto” dijo el clon, y la niña asintió con lágrimas en los ojos.
“¡¡Modo Chakra de Elemento Rayo y Sello de Fuerza de un Centenar!!” Madara sonrió con emoción, tatuajes de llamas negras comenzaron a extenderse por todo su cuerpo desde su pecho y una poderosa aura de rayos púrpuras lo envolvió.
Una poderosa ráfaga de viento salió desde el cuerpo de Madara hacia todos lados.
“¿Qué es ese poder?” Murmuró Overhaul cubriéndose la cara de la onda de viento.
Madara desapareció en un destello de rayos y un instante después su puño se estrelló contra el rostro de Overhaul, lanzándolo a través de las paredes del edificio.
¡¡BOOOOOM!!
Overhaul se levantó tambaleante con sangre bajando por su cabeza, luego con uno de sus brazos comenzó a remodelar su cuerpo maltrecho, curandose así mismo.
“¡¡Maldito!!” Rugió Overhaul y volvió a desatar su Don, pero los picos no lograban tocar al Uchiha.
Fin del capitulo
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