MHA: UCHIHA MADARA - Capítulo 50
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50: CAPITULO 50 50: CAPITULO 50 La canción que iban a cantar era Firework de la heroína cantante, Katy Perry.
Una famosa heroína estadounidense, que también ejercía la profesión de cantante.
La música explotó en el auditorio, y los bailes arrancaron aplausos y gritos del público.
Madara notó entre la multitud a Eri, cargada por Mirio, Yaoyorozu Akeno a su lado.
La pequeña lo miraba con una sonrisa radiante, lo que hizo sonreír al normalmente estoico Uchiha.
En medio del concierto, Mina, Toru, Ochako y Tsuyu rodearon a Madara en el escenario, señalándolo mientras él sonreía de manera natural.
Ese breve gesto robó varios suspiros de las estudiantes de la U.A.
Para cerrar, Sato, Kirishima, Koda, Aoyama e Izuku realizaron su parte final, llenando de energía el escenario.
Todo el lugar se llenó de confeti, luces (gracias a Aoyama) y un espectáculo de fuegos artificiales.
El público estalló en gritos de emoción.
La Clase 1-A había conquistado a todos con su música y baile.
*** “¿Te gustó la música?” dijo Madara cargando a Eri mientras caminaba junto a Mirio.
“¡Sí!
¡Tú estabas allí tocando la guitarra con los demás!
Y después esa chica cantó muy fuerte y sentí como si un viento frío me envolviera… ¡eso me emocionó mucho!” dijo Eri con una sonrisa brillante, abrazándose al cuello de Madara.
“Qué bueno que te hayas divertido, Eri” dijo Madara esbozando una media sonrisa.
Madara levantó su mano frente a Eri, y ella lo miró con curiosidad.
Una pequeña nube de humo apareció y, al disiparse, reveló una manzana caramelizada.
“¡¿Cómo hiciste eso?!” dijo Eri con los ojos brillantes mientras tomaba la manzana con ambas manos.
“Magia” respondió Madara con calma.
Acto seguido, materializó dos manzanas más y le entregó una a Mirio.
“¡Increíble!
¡Esto sí que es magia!” dijo Mirio dándole una mordida a la manzana.
Más tarde, fueron juntos al Concurso de Belleza donde participaron Nejire Hado, Kendo y la campeona del año anterior, Bibimi.
Gracias al apoyo de Yuyu (la mejor amiga de Nejire) y Kemy, la ternura y frescura de Nejire lograron cautivar al público.
Cuando el presentador anunció que ella mantenía una relación con Uchiha Madara, todos los hombres en la multitud voltearon a verlo con envidia y algunas mujeres vieron con envidia a Nejire.
‘…Vaya problema’ ensó Madara, aunque mantuvo su rostro sereno.
Al final del día, Eri tuvo que irse junto a Yaoyorozu Akeno, que ahora fungía como su madre adoptiva.
“Adiós, Akeno… Eri” dijo Madara, entregándole otra manzana a la niña para el camino.
“¡¿Me enseñarás a hacer magia?!” preguntó Eri con estrellas en los ojos.
“Tal vez algún día” contestó Madara con una media sonrisa.
“Cuídala, ha pasado por mucho” dijo Madara a Akeno, quien se sorprendió por la petición del Uchiha.
“Lo haré.
Ahora que ella vive conmigo, la mansión ya no se siente tan vacía” dijo Akeno sonriendo con suavidad.
Así, Akeno y Eri se despidieron de Madara, mientras Mirio también levantaba la mano en forma de despedida.
“Deja de llorar, me estás llenando de mocos mi camisa” dijo Madara quitando a Mirio de su lado.
Mirio entre lágrimas y mocos sueltos exclamó.
“¿Cómo puedes no llorar con esta despedida?, no tienes corazón” *** Un mes después, Aizawa reunió a la clase 1-A para recibir una visita especial.
“¡Somos los Pussycats!” anunciaron Mandalay, Pixie-Bob, Ragdoll y Tiger al unísono.
“Quería agradecerte por salvarme aquella vez” dijo Ragdoll inclinando un poco la cabeza hacia Madara.
“Descuida.
Solo ví que estabas en problemas y ayudé” respondió Madara restándole importancia.
Sin embargo, en su mente recordó que, de no haber intervenido, Ragdoll habría perdido su Don ante All For One.
“¿Eh?” murmuró Madara al notar que, detrás de Mandalay, estaba Kota escondiéndose.
“Gracias… gracias por salvarme” dijo Kota con nerviosismo.
“Era mi deber como aspirante a héroe” dijo Madara con tranquilidad.
“Aunque no lo creas, hiciste mucho por nosotros, Uchiha Madara.
Cualquier cosa que necesites, no dudes en pedirlo, siempre y cuando esté en nuestras posibilidades” dijo Mandalay con tono agradecido y Madara asintió en silencio.
“Mira la camiseta de Kota, ¿no es genial?.
Me pidió que se la mandara a hacer” comentó Mandalay revolviendo el cabello de su sobrino.
Madara se fijó mejor y notó que la camiseta era negra, con el escudo Uchiha estampado en la espalda.
Mandalay al notar el símbolo único que llevaba Madara en sus prendas, lo había mandando a poner en las camisetas de su sobrino.
“Te queda bien” dijo Madara con tranquilidad.
Kota se sonrojó de vergüenza y asintió, incómodo pero feliz.
*** Esa misma noche se reveló el nuevo Top 10 de los Héroes.
Endeavor ocupaba el primer puesto por defecto.
Al día siguiente, Tenya tocó con fuerza la puerta de Madara.
“¡Uchiha-san, ven rápido!” “¿Qué pasa?” preguntó Madara saliendo de su habitación.
“¡Están pasando algo importante en las noticias!” respondió Tenya, llevándolo al comedor.
Toda la Clase 1-A estaba reunida frente al televisor.
“¿Dónde está el más fuerte?!
¡Tú no eres el más fuerte!
¡¡QUIERO PELEAR CON EL MÁS FUERTE!!” gritaba un Nomu mientras golpeaba brutalmente a Endeavor, cuyo rostro ya estaba deformado por los golpes del Nomu.
“Un Nomu está atacando una ciudad…” dijo Izuku con incredulidad.
“Pero, este Nomu puede hablar.
Es diferente a los que vimos antes” agregó Shoto con el ceño fruncido.
En la pantalla, Endeavor, agotado y con la cara hinchada, pero aún en pie, lanzó un enorme cañón de fuego hacia el Nomu.
“¡Prominence Burn!” rugió Endeavor, impactando al Nomu.
Por un instante pareció que todo había terminado, pero la criatura regeneró su cuerpo y, con una velocidad abrumadora, se lanzó contra Endeavor, desgarrándole el rostro y dejándolo peor de lo que estaba.
“¿No hay un héroe más fuerte?
¡¡QUIERO PELEAR CON EL MÁS FUERTE!!” rugió el Nomu mientras aplastaba a Endeavor contra el suelo.
El público miraba la escena con desesperación.
Algunos recordaban lo sucedido en Kamino, tres meses atrás.
Pero en medio de la desesperanza, un niño gritó palabras de aliento.
Endeavor, con un último esfuerzo, se levantó y, junto a Hawks, consiguió derrotar al Nomu.
“¡Ahora Endeavor está posando de pie!” anunció la reportera.
La multitud vitoreó al héroe número uno, pero segundos después se desplomó sobre su espalda.
“Lo consiguió… aunque a un gran costo” murmuró Madara con expresión aburrida.
Shoto observaba la transmisión en silencio, sin mostrar emoción.
Madara se levantó y se retiró a su habitación, Shoto lo siguió por detrás.
“Madara, tú habrías derrotado a ese Nomu, ¿verdad?” dijo Shoto.
Aunque más que una pregunta, era una afirmación.
“Así es.
Pero primero lo habría capturado.
Ese Nomu no era como los demás, ¿te diste cuenta?” dijo Madara mirando a Shoto de reojo.
“Sí… tenía la capacidad de razonar” respondió Shoto con seriedad.
“Entrena más duro, Shoto.
Se avecinan tiempos oscuros para los héroes.
Ya no hay un símbolo de paz que los proteja” dijo Madara con tranquilidad.
Antes de que Shoto pudiera responder, Madara cerró la puerta de su habitación.
*** Al día siguiente, Aizawa reunió a la clase en el campo de entrenamiento.
“Dejen sus juegos y sean conscientes de su posición” dijo con su tono severo.
“Desde hoy subiremos el nivel de su entrenamiento.
Prepárense.” Sin embargo, fue interrumpido por la alarma general.
“¡Simulacro de emergencia!
¡Simulacro de emergencia!
¡Supuestos villanos han entrado en la U.A!
Se requiere la intervención de la Clase 1-A.
¡Pónganse sus trajes de héroes y acudan de inmediato!” “¡Ya escucharon!
¡Prepárense!” ordenó Madara con tono firme.
“Los villanos se infiltraron en el sector Beta terrestre.
Solo nos dieron esa información… pero aunque sea una simulación, cumpliremos la misión” dijo Madara, cruzado de brazos.
El equipo se dividió rápidamente.
Algunos fueron a rescatar a una persona atrapada en el río, mientras Madara y otro grupo se encargaron de apagar un incendio en un edificio.
Todo parecía bajo control hasta que un supuesto villano apareció tomando a Ochako como rehén.
“¿Qué…?” dijo Izuku alarmado.
Pero, quien estaba detrás de la máscara del villano era Nejire, quien sonreía con picardía detrás de la máscara.
“El desafío real acaba de comenzar” murmuró Madara con calma, sus ojos enfocándose en la escena.
Izuku estaba a punto de correr en ayuda de Ochako, cuando de repente un puñetazo lo mandó volando.
El impacto fue tan fuerte que atravesó varios metros hasta estrellarse contra un edificio, levantando polvo y escombros.
El responsable no era otro que Togata Mirio, quien participaba en la prueba como villano.
En ese mismo instante, Ojiro fue atrapado por unos tentáculos que lo lanzaron contra los restos de una construcción.
El culpable era Amajiki Tamaki, mostrando sin dudar la ferocidad de su Don.
Madara esquivó un puñetazo que buscaba su rostro y, sin contenerse, devolvió el golpe.
Mirio salió disparado hacia atrás, atravesando la pared de otro edificio.
El Uchiha desplegó sus alas azules y se elevó en dirección a Nejire, quien lo miró con expresión desafiante.
Fin del capitulo
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