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¡Mi Clase de Rango SSS es Monarca de Sangre! - Capítulo 178

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178: Capítulo 178- Realeza en Oro (Parte 3) 178: Capítulo 178- Realeza en Oro (Parte 3) —¿Agua?

¿Eso es todo?

—Vicente enarcó una ceja, un poco confundido.

Había dicho claramente que podían pedir lo que quisieran y, aun así, ¿habían pedido agua?

No tenía ningún sentido.

—Hemos comido antes de venir, así que estamos bastante llenos.

El agua es suficiente —respondió Isla.

—…

Claro.

Dales lo que quieren —le dijo al camarero antes de volverse de nuevo hacia los dos.

—Bueno, supongo que ambos saben exactamente por qué quería reunirme con ustedes hoy, ¿estoy en lo cierto?

«Por fin va al grano», pensó Arturo mientras inspiraba sutilmente.

Este era el momento que habían estado esperando y llegó muy deprisa, como esperaban.

Su sospecha antes de venir era que este miembro de la realeza en particular quizás intentaba establecer rápidamente una conexión con los primeros jugadores dotados en llegar antes de que el resto de la familia real los contactara.

Esto no era un hecho, sino una mera posibilidad que surgía del hecho de que este miembro de la realeza parecía muy ansioso por reunirse con ellos lo antes posible.

Realmente no había razón para apresurarse a menos que quisiera adelantarse a alguien en esa oportunidad.

Esa pieza clave de información, si se demostraba que era cierta, les daba a Arturo y a Isla una oportunidad enorme.

Después de todo, el mejor oponente con el que negociar es alguien que tiene prisa por cerrar un trato antes de que otro se lo robe, lo que le lleva a aceptar condiciones que, en circunstancias normales, no habría querido.

—Teníamos nuestras sospechas.

Pero, creemos que quiere ayudarnos a establecer nuestra presencia en la ciudad de forma segura y eficaz, ¿correcto?

—preguntó Isla.

—Sí, precisamente.

Como dije antes, llevamos mucho tiempo esperando su llegada.

El imperio está listo para acogerlos a todos con los brazos abiertos y ayudarlos a florecer y prosperar.

Es una tarea que estamos dispuestos a asumir por el bien del futuro del Reino Divino —asintió Vicente.

—Bueno, sí que necesitamos ayuda para poner en marcha nuestro proyecto en la capital y su oferta es muy bienvenida.

—¿Qué tipo de proyecto, si se puede saber?

—Deseamos crear un gremio en la capital para toda la gente dotada.

En este momento, toda la gente dotada está separada y perdida, y nuestro objetivo es acogerlos y proporcionarles el mejor entorno para que se hagan fuertes —respondió Isla.

Vicente escuchó en silencio a Isla mientras parecía reflexionar sobre lo que ella había dicho.

Pasaron unos segundos de silencio antes de que finalmente abriera la boca.

—¿Un gremio, dices?

Es un proyecto bastante ambicioso.

—Desde luego que somos ambiciosos —asintió Isla sin dudar—.

Pero lo que es más importante, tenemos la capacidad de serlo.

El príncipe cerró los ojos por un momento mientras inspiró brevemente.

Parecía que había oído algo desagradable.

—Bueno, ¿quieren que sea franco con ustedes dos?

—Claro.

—Crear un gremio en la capital va a ser una tarea muy difícil.

Diría que casi imposible si no hubiera oído ya hablar de sus logros y de su verdadera fuerza —respondió el hombre.

«¿Hm?».

Arturo enarcó una ceja.

—¿Y eso por qué?

—Bueno, hay algo de lo que quizás no son conscientes.

En el imperio, hay dos tipos de personas.

Los que consideran a la gente dotada como ustedes una bendición del Divino para todos nosotros.

Esos son los que han esperado su llegada y desean su éxito —Vicente levantó un dedo mientras explicaba despreocupadamente.

Luego, levantó un segundo dedo.

—Luego, están los que se oponen a su existencia por completo.

—¿Se oponen a nuestra existencia?

—frunció el ceño Arturo.

«Esto es nuevo para mí».

—Sí, no escasean las personas que los consideran una amenaza para el Reino Divino que debe ser exterminada.

Esas personas también han estado esperando su llegada, pero por razones completamente diferentes.

Me atrevería a decir que son su mayor amenaza en la capital.

—…

¿Por qué creen que somos una amenaza?

No hemos hecho nada —preguntó Arturo, confundido—.

«Puedo entender que exista ese tipo de gente, pero aun así no hemos hecho nada que merezca su odio.

¿Acaso nos odiaban incluso antes de que llegáramos al Reino Divino?».

—Es muy simple.

Algunas de las profecías que recibimos sobre su llegada no han sido muy…

positivas —dijo Vicente con calma, después de pensar un momento.

—¿No positivas en qué sentido?

—No puedo hablar con certeza sobre tales eventos, pero hemos oído que la caída del imperio, nuestro hogar, comenzará pronto con la llegada de los dotados.

Profecías sobre el fin de la raza humana y el comienzo de una era completamente nueva de guerras y muerte.

Hemos oído muchas cosas malas, cosas que no queremos ver —Al final, el tono de Vicente se volvió más frío y amenazador.

—…

Arturo e Isla parpadearon, confundidos.

Todo lo que estaban escuchando era completamente nuevo para ellos.

«¿El fin del imperio?

¿Nosotros vamos a causar eso?».

Arturo se sintió completamente desconcertado al oír eso.

Su mente divagó hasta el momento en que conoció a Nina y lo que le contó sobre la profecía del héroe elegido.

Ella le había dicho que alguien de entre los dotados salvaría a los hombres bestia y los ayudaría a consumar su venganza contra los humanos.

«¿Podría ser que tenga algo que ver con eso?

No puede ser, ¿verdad?

Quiero decir, es simplemente demasiado ridículo».

Arturo intentó sacarse esas ideas de la cabeza, pero cuanto más lo intentaba, más se asentaban en ella.

Se sentía completamente desconcertado.

Un sentimiento frío y terrible le llenó el corazón.

—Sé que soy el primero en darles las malas noticias.

Pero este bando opositor podría crear algunos problemas e incluso suponer una amenaza.

Por eso, la familia real está dispuesta a ofrecerles protección.

Evitaremos que esa gente obstaculice su proyecto.

—…

—Isla entrecerró los ojos con frialdad al notar el significado oculto en la última frase.

No era tan estúpida como para no entender lo que Vicente quería decir—.

Vaya, ¿así que la familia real está dispuesta a enemistarse con un gran número de personas?

—¿Por una causa mayor?

Hemos tomado decisiones mucho más duras.

Mantener el bienestar del imperio no es tarea fácil.

Así que, aunque esto nos ponga en su contra, estamos más que preparados.

—¿Y qué podemos hacer a cambio de tan enorme favor?

—preguntó Isla rápidamente.

Por una fracción de segundo, la luz en los ojos de Vicente cambió antes de volver rápidamente a la normalidad como si nada hubiera pasado.

Sin embargo, Isla vio esa mirada y pudo reconocerla fácilmente.

«Cree que hemos caído en su trampa…».

Todo ese monólogo que el quinto príncipe soltó y toda esa preparación eran solo para esa simple pregunta que Isla hizo.

Isla sabía exactamente que él quería hacerlo sonar como si la familia real les estuviera haciendo un favor enorme al protegerlos del bando opositor, aunque pudiera costarles mucho.

Pero, a diferencia de lo que Vicente suponía, Isla estaba más que preparada para este preciso momento.

Había leído a su oponente como un libro abierto.

N//A: ¡No olviden darle al libro algunos boletos dorados para la buena suerte!

:3

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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