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¡Mi Clase de Rango SSS es Monarca de Sangre! - Capítulo 268

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Capítulo 268: Capítulo 268- Mis límites (Parte 1)

*¡CLING!*

Lo que antes era una batalla en igualdad de condiciones se había convertido en un asalto unilateral. Un bando intentaba atrapar al otro, mientras que este último intentaba crear distancia y contraatacar en cuanto podía.

Lamentador estaba completamente atrapado en esa posición y no podía volver a cambiar las tornas. La espada de Arturo era simplemente un arma de destrucción masiva. En cuestión de minutos, el reino de entrenamiento se convirtió en un caos, con el hielo cubriendo una enorme área. La temperatura del lugar había descendido considerablemente a causa de ello.

—¿Por qué huyes? —preguntó Arturo mientras blandía su espada, mandando a Lamentador a volar hacia atrás con un chillido—. ¿No soy un cobarde? Enfréntate a mí, entonces —añadió mientras se acercaba a Lamentador y le daba una patada a la lanza—. Levántate, no he terminado.

A estas alturas, podría haber matado a Lamentador en cualquier momento que hubiera querido. Pero no lo hizo. En vez de eso, cada vez que lo derribaba, Arturo le ordenaba con frialdad que se levantara de nuevo. La rabia en sus ojos no disminuía en absoluto, a pesar de haber arrastrado a Lamentador por toda la arena.

—¡Levántate y lucha! —repitió Arturo con frialdad. Nunca antes se había sentido tan indignado. Ni siquiera cuando secuestraron a Sora y a los dos enanos sintió tanta ira bullir en su interior.

—Uf… ¡Cof, cof! —Lamentador se levantó lentamente mientras se limpiaba la sangre de la cara—. Si crees que hacer esto te hará sentir mejor, entonces significa que, en el fondo, sabes que lo que dije es la verdad.

—… —Arturo no respondió mientras adoptaba una postura de combate.

—Aunque me derrotes. No vas a poder quitarte la idea de la cabeza. Sabes en el fondo que me tienes miedo —dijo Lamentador con calma mientras le sonreía a Arturo—. Sé más de ti de lo que podrías imaginar. Soy consciente de todo lo que haces. No puedes escapar a mi mirada.

El único objetivo de Lamentador era simplemente meterse en la cabeza de Arturo y hacerle perder la concentración. Ya había visto con qué facilidad podía manipular a Arturo con unas pocas palabras. Si podía confundir aún más al objetivo, tanto mejor para sus planes.

—¿No es eso un poco espeluznante? —preguntó Arturo mientras se frotaba las sienes—. Suenas como un acosador obsesionado, lo que, para ser justos, probablemente seas.

—…

—Lo único que puedes hacer ahora es hablar. Pero, cuando se trata de acciones reales, te estás quedando muy corto.

Los ojos de Lamentador brillaron con un destello frío ante las claras provocaciones. Sin embargo, mantuvo la calma mientras inspiraba profundamente para conservar la compostura. El juego mental no era fácil.

«No quería usar esto contra él ahora. Pero… no parece que se vaya a quebrar tan fácilmente… ¿Debería hacerlo ya?», se preguntó Lamentador al darse cuenta de que Arturo se abalanzaba sobre él. Era consciente de que este combate no iba a durar mucho y tenía que elegir rápidamente si iba a ignorar su plan inicial o no.

*¡CLING!*

La presión de la batalla volvió a recaer sobre sus hombros, mucho más intensa que antes. El Olvido Elemental brilló con una luz más intensa a medida que el hielo que creaba se volvía más afilado, más versátil y mucho más difícil de predecir y esquivar.

Al mismo tiempo, Arturo parecía estar descubriendo rápidamente cómo usarla con eficacia a cada segundo que pasaba. Todavía se estaba familiarizando con la espada y le estaba cogiendo el truco rápidamente. Arturo nunca antes se había sentido tan emocionado al luchar.

Cada movimiento que hacía era hermoso. Se sentía como si fuera un rey de hielo, dando forma a mundos con cada tajo y estocada. Se sentía invencible.

«Nacida de Hielo… Me encanta el nombre. En cierto modo, se parece a mi nombre. Yo soy el Nacido de Plata y esta es Nacida de Hielo», pensó para sí mismo mientras atravesaba la barrera de agua de Lamentador, mandándolo a volar.

En ese momento, Arturo decidió poner fin al combate. Le había demostrado a Lamentador la verdadera diferencia entre ellos y también le había dado una paliza suficiente por lo que había dicho. No quería seguir con esto y perder el tiempo.

Así que se acercó a Lamentador y le puso un pie en el pecho, inmovilizándolo contra el suelo. Lo miró con frialdad desde arriba.

—Más te vale evitarme como a la peste, cabrón. Si te vuelvo a ver, lo lamentarás profundamente —dijo—. Se acabó.

Entonces, Arturo estaba a punto de clavarle la espada en el pecho a Lamentador. Sin embargo, en ese momento, este último habló.

—¡Cof! ¡Cof! ¿Haces todo esto por ella? —preguntó mientras miraba fijamente a Arturo.

—… —El chico frunció el ceño sutilmente.

—Puedo verlo en tus ojos. Nunca te enfadaste porque te llamé cobarde… Te enfadaste porque la llamé cobarde a ella —dijo—. Elogio tu lealtad y tu preocupación por Isla. Ha encontrado un peón de la hostia.

—…

—¡Cof! Eso es interesante. Muy interesante. También puedo ver que desconoces por completo lo que ha hecho. De hecho, conociendo a Isla, probablemente no te ha contado ni una sola cosa sobre su pasado —dijo Lamentador—. Después de todo, solo se lo cuenta a la gente en la que de verdad confía. Tú no estás a ese nivel, Arturo.

—…

La última frase golpeó a Arturo como un tren. Sus ojos brillaron con un extraño destello mientras su agarre en la espada se aflojaba ligeramente. El mundo a su alrededor se convirtió lentamente en un borrón mientras su único foco era Lamentador.

Sabía que todo lo que el joven pudiera decir era mentira. Aun así, incluso sabiendo que era mentira, le afectó profundamente.

—Has pensado que confiaba en ti. Has pensado que te veía como un querido amigo. Pero, la verdad es que Isla no te ve de esa manera. Eres extremadamente fuerte, Arturo. A sus ojos, eres la mayor inversión que podría hacer en el juego. El dinero, la fama, el éxito. Quiere que le traigas todo eso y más en bandeja de plata.

—Cállate —gritó Arturo mientras volvía a empuñar la espada—. Deberían cortarte la boca.

—Isla nunca fue la persona que creías que era. Es tan astuta como yo, si no más. Te usará y luego te desechará. Piensa en el pasado, quizá recuerdes momentos en los que intentó aferrarse a ti con fuerza, diciéndote las palabras más dulces que puedas imaginar sobre lo genial que eres y lo importante que eres para ella. Nunca fue porque fueras un amigo. Fue porque era una cobarde dispuesta a hacer cualquier cosa para alcanzar su objetivo y la gente a su alrededor simplemente le está siguiendo el juego a esa pequeña actuación que estaba montando.

—¡¡Cállate!! —finalmente, Arturo estalló mientras gritaba con fuerza. Su mente era un completo caos.

Entonces, le clavó la espada en el corazón a Lamentador. Los ojos de este último se abrieron de par en par durante un segundo antes de que una amplia, casi malvada, sonrisa apareciera en su rostro.

—Pregúntale… por su pasado… Y a ver… qué te dice… —articuló lentamente antes de que el cuerpo de Lamentador explotara en pequeñas partículas y desapareciera de la vista.

[¡Ding!]

[Has derrotado al jugador «Lamentador».]

[Has ganado 80 puntos.]

[¡Doble bonificación detectada!]

[Has ganado 160 puntos.]

Una serie de notificaciones sonaron en la cabeza de Arturo. Sin embargo, al chico no le importaban en lo más mínimo. En cambio, su mente estaba completamente centrada en lo que había dicho Lamentador.

—Sabe cómo formular una mentira… Ese cabrón —murmuró para sí mientras pulsaba el menú para desconectarse—. Una mentira muy meticulosa.

N//A: ¡No olviden darle al libro algunos boletos dorados para la buena suerte! :3

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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