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¡Mi Cruel Compañero! - Capítulo 144

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  3. Capítulo 144 - 144 CAPÍTULO 144 Los gemelos
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144: CAPÍTULO 144 Los gemelos 144: CAPÍTULO 144 Los gemelos POV de Ellis
Llegué al colegio privado donde Melody da clases y salí del coche.

Mi prima ya me esperaba en la entrada con una sonrisa de oreja a oreja.

—¿De quién son esos niños?

—fui directo al grano.

Ella selló los labios.

—No estoy para juegos, Melody —gruñí, lo que hizo que su marido se pusiera a su lado.

Melody solo frunció el ceño.

Exhalé.

—Siento haber evitado siempre tus llamadas, Melody.

Deberíamos cenar pronto.

Me tendió la mano, y yo ya sabía lo que quería.

Dinero, tal y como esperaba.

Hace muchos años, Melody hizo una pifia vergonzosa que casi nos cuesta nuestra alianza con la Manada Real de Licántropos.

Enfurecida, la Abuela le cortó el grifo y casi la echó por deshonrar a la familia, ya que nada era más importante que nuestro honor y reputación.

Por ahora, Melody trabajaba de profesora.

Sin embargo, tiene mucho estilo y el sueldo nunca es suficiente.

—¿Tu marido no cubre tus gastos en compras?

—pregunté, frunciendo el ceño hacia el chófer, que miró a Melody con inocencia.

El hombre lo intenta, pero Melody es el problema.

—Soy yo, hola, el problema soy yo —canturreó, agitando la mano con suavidad.

—Y todo el mundo está de acuerdo —murmuró Seumo en tono de canción, ganándose una mala mirada de Melody.

—Acabamos de volver de unas vacaciones carísimas y todavía vivimos con CC.

Echa cuentas, chico —suspiró.

—Esos niños.

Me resultan familiares —dije, poniendo una tarjeta en su mano.

—Ven conmigo —dijo.

La seguí por el pasillo del colegio—.

Siempre siento una conexión con esos gemelos.

Sin embargo, lo ignoro.

Pero cuando oí que los llamaban por sus nombres, me quedé de piedra —explicó.

Así que son gemelos.

El corazón me dio un vuelco al oírlo.

Gemelos.

—¿Cómo se llaman?

—Cayden y Solara Chasia Carter.

—Dejé de caminar y, por un segundo, el mundo se puso a girar.

—Dejaste embarazada a Amor —susurró Jace.

Yo seguía desorientado.

Negué con la cabeza, todavía incapaz de procesarlo.

—Pero ¿cómo?

—susurré.

—Tú sabes lo que hicisteis cuando estabais a solas —se rio Jace.

Lo fulminé con la mirada.

—Cayden es el nombre de nuestro difunto abuelo.

¡Hablaste de ponerle ese nombre a tu primer hijo, Ellis, y se parece a ti!

Además, la dulce niña es una mezcla perfecta de ti y de Amor.

Flashback (hace seis años)
Fue un día soleado.

Rara vez veíamos el sol en esa estación, así que Amor me sacó del trabajo para disfrutarlo con ella.

Estábamos junto a la piscina.

No hacía suficiente calor para nadar, pero para ella cualquier excusa era buena para ponerse un dos piezas.

Amor salió de la piscina, chorreando agua.

Deseé lamer cada gota de su pequeño y perfecto cuerpo mientras se plantaba frente a mí, pareciendo una diosa sexi.

Se tumbó sobre mí.

—Se me ha retrasado la regla.

Estaba tan asustada que pensé que estaba embarazada —dijo ella con una risita.

—A CC le encantaría.

Cree que debería tener herederos para asegurar mi posición como alfa en la manada —le dije.

Ella me frunció el ceño de forma adorable.

—Aún eres muy joven.

¿Hay problemas en la manada?

—Su mirada era tensa.

—No, pero ya conoces a la Abuela, solo quiere asegurarse de que no surjan problemas, sobre todo desde que el hijo de mi tío Osward hizo su primera visita a la manada.

—Oh.

Sabía que Amor no estaba preparada para ese compromiso, así que no dije nada más.

Tenía que terminar sus estudios y era demasiado joven para ser madre.

Permaneció en silencio un buen rato antes de levantar la cabeza de mi pecho para mirarme a los ojos.

—Bebé, si tuviéramos hijos, ¿qué nombres les pondríamos?

—Me quedé pensando un momento antes de responder.

—Deberían ser nombres con significado…

Quizá Cayden.

Es un buen nombre.

Significa luchador.

Mi difunto abuelo se llamaba Cayden, y era un buen hombre —le dije, sonriendo al recordar a mi abuelo.

—Oh, sí, era un hombre tan bueno…

y siempre deseó que nos casáramos cuando fuéramos mayores —sonrió ella.

—¿Y si fuera niña?

—El que tú quieras —le dije.

—Algo que tenga que ver con el sol, porque ella será nuestro rayo de sol.

¿Te lo imaginas, cariño?

Una niña que se parezca a ti y a mí.

Será adorable —chilló de felicidad, pensando en nuestros futuros hijos.

–
—¡Melody, Melody!

¿Dónde están?

—La voz de CC me sacó de mis pensamientos.

Llegó corriendo hacia nosotros, sin aliento.

—¿Le has contado esto?

—le dije a Melody apretando los dientes.

—Estoy intentando ganar puntos.

Dame un respiro —susurró.

—Abuela, estás aquí —dijo Melody radiante, dándole un beso a nuestra abuela, que estaba ocupada mirando a su alrededor.

—Mi querido niño, ¿cómo te sientes…?

Oh, tenemos gemelos —dijo, acunando mi cara con sus manos.

Me aparté.

—Melody no debería haberte dicho nada —dije.

No quería que se llevara una decepción si esto resultaba ser falso.

CC me miró e inspiró con dramatismo.

—No, niño.

Melody hizo bien en decírmelo —dijo, mirando de reojo a mi prima, que sonreía radiante ante el elogio de CC.

—De nada, Abuela.

—No te estoy dando las gracias.

Era tu obligación informarme de esta gran noticia —dijo CC bruscamente, haciendo que Melody suspirara por lo bajo.

—Tenemos que calmarnos —dije.

A decir verdad, era yo quien lo necesitaba.

Podía sentir los latidos de mi corazón en los oídos.

Seguimos a Melody hasta el patio del colegio, donde jugaban los niños.

Mis ojos buscaron a mis hijos, y los encontré.

Cerré los ojos por un instante ante mi lapsus mental.

Aún no tenía pruebas de que fueran míos, pero por la forma en que mi licántropo interior se estaba volviendo loco, en el fondo sabía que lo eran.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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