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¡Mi Cruel Compañero! - Capítulo 147

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147: CAPÍTULO 147 Él sabe 147: CAPÍTULO 147 Él sabe POV de Amor
—Oh, Sunny.

—No me gusta —hizo un puchero, mirando la escayola de diseño de color rosa que llevaba en el brazo.

—Es mona, y todos la firmaremos.

¿Verdad, doctor?

—le pregunté al hombre alto, que asintió con una sonrisa.

—Lara, ¿te duele?

—preguntó Cayden, y ella negó con la cabeza.

—Solo un poquito.

El doctor le recetó unos analgésicos y mencionó que podría sentir un hormigueo a veces.

—Gracias, doctor —dije.

Cargué a mi hija, la puse sobre mi cadera y la besé.

—¡Papá, mira!

¡Tengo una escayola rosa porque es mi color favorito!

—exclamó mi hija radiante, enseñándosela a Luis.

Alcé la vista para mirar a Ellis.

Su amable sonrisa se desvaneció mientras observaba el intercambio entre Luis y Solara.

David se acercó para besarla y ella soltó una risita.

De repente se hizo el silencio cuando CC se aclaró la garganta.

Parecía horrorizada.

—Creo que tenemos que hablar, Amor —dijo entre dientes, de pie junto a su nieto.

—Por supuesto, CC —dije, más alegre que nunca.

—No hagas eso, Amor, esa sonrisita falsa tuya y…

—CC, para —el tono de Ellis fue autoritario.

Dio un paso adelante y acarició el pelo de Solara.

—¿Cómo te sientes, Princesa?

—preguntó él con dulzura.

Ella frunció el ceño y me miró como si esperara mi aprobación para responderle.

Asentí y le sonrió a Ellis.

—Ya no me duele.

El doctor me dio un analgésico y dijo que estaría bien.

Gracias por traerme —dijo con dulzura.

—Oh, es una preciosidad, con esa vocecita tan dulce —exclamó CC, llevándose la mano a la boca.

Ellis sonrió y le besó el pelo.

—De nada.

—Su mirada se posó en Cayden.

Mi hijo no parecía impresionado por él.

Probablemente por lo que pasó en el Acuario.

Sabe guardar rencor.

Lentamente, Ellis hincó una rodilla en el suelo y le sonrió levemente.

—Mi abuelo también se llamaba Cayden.

Mi corazón dio un vuelco en mi pecho.

Le puse ese nombre para honrar a su familia, y le quedó perfecto de inmediato.

Cayden había nacido para llevar ese nombre.

—Mi abuelo Cayden era grande y fuerte.

Le gustaban mucho los tiburones —le dijo, y la cara de mi hijo se iluminó.

—¡Me gustan los tiburones!

—exclamó radiante.

—¿En serio?

Yo tengo uno en mi finca.

—Qué guay —dijo Cayden radiante, algo acababa de cambiar.

El idiota se lo había ganado con la mención de su pez favorito.

Debía de haber investigado en este corto periodo de tiempo.

—Además, no pretendía hacer llorar a tu hermana gemela.

Solo estaba confundido —dijo con dulzura.

Cayden le sonrió, y juraría que vi lágrimas de alivio bailar en la mirada de Ellis.

Sentí que a mí también se me llenaban los ojos de lágrimas.

—Mi mami tenía razón.

Teníamos la cara pintada, así que no podías saberlo —se encogió de hombros Cayden.

Ellis alzó la mirada hacia mí, pero yo evité sus ojos.

Besó la sien de Cayden y le acarició el pelo antes de ponerse en pie para mirarme.

Asintió secamente en mi dirección y nos dimos la vuelta para irnos.

Mi corazón latía frenético ante su inocente y dulce intercambio.

Fue muy gratificante de ver.

Nunca había visto a Ellis batallar tanto para encontrar las palabras adecuadas como lo hizo ahí.

Ellis sabía la verdad, pero ¿cómo?

—Lo sabe —dijo David.

—Lo sé —musité.

POV de Ellis
—¡Es una víbora!

No puedo creer que amara y confiara en esa mujer.

¡La quería para ti!

—siseó CC, caminando de un lado a otro por el salón.

Habíamos vuelto a su residencia.

La Abuela estaba enfurecida por lo que había pasado en el hospital, sobre todo porque David formaba parte de la vida de mis hijos y yo no.

Estaba enfadada con Amor por no haber acudido a ella cuando se enteró de que estaba embarazada.

Suspiré y me apoyé en el sofá.

¿Cómo podría haber vuelto si yo la había herido?

Comprendía que Amor se hubiera marchado, pero arrebatarme a mis hijos no tenía sentido.

¡Tenía derecho a saberlo!

Me despojó de mis hijos y no tenía planes de decírmelo.

—No creo que Amor tenga la culpa de nada de esto —dijo Lila en voz baja.

La mirada de mi abuela se clavó en ella, y Lila se estremeció visiblemente.

CC aterrorizaba a todo el mundo menos a mí.

—¿Perdona?

Lila se aclaró la garganta y se enfrentó a mi abuela con valentía.

—Bueno, Ellis encontró a su pareja y la eligió.

Al hacerlo, renunció a Amor y a sus hijos.

Ella no sabía cómo reaccionaría él al enterarse de la noticia —su mirada se dirigió hacia mí, y yo la miré con los ojos entrecerrados.

¿Sabía ella que Amor estaba embarazada?

—¿Sabías que estaba embarazada?

—pregunté, con voz amenazante.

Miró a su pareja, que también quería saber la respuesta.

—No, pero conocí a sus hijos hace poco —respondió ella.

—¡Por qué no me lo dijiste!

—bramé, enfadado con ella.

Jace la abrazó, su mirada escrutándome.

—Bueno, ella no me dijo que tú eras el padre —soltó una risita con aire desafiante.

Si Lila no fuera la mujer de mi mejor amigo, la habría castigado por esto.

Apenas contenía la ira de mi Licántropo.

Era padre de unos niños de cinco años y no tenía ni puta idea.

Tenía derecho a verlos crecer.

Debería haber estado allí cuando nacieron, cuando dieron su primer paso, y haber formado parte de sus vidas.

Amor me privó de eso.

Me lo habían robado.

—Sin embargo, Amor no confirmó que tú fueras su Papá —añadió Melody.

—¡No hacía falta, llevan mi puto apellido!

Esos niños no se parecen en nada a Luis, y nuestros informes dicen que es gay.

Además, Lias está seguro de que son nuestros cachorros —ladré.

—¿El doctor ha hecho la prueba de ADN?

—preguntó CC.

Asentí.

Seumo llevó la muestra de sangre al laboratorio.

El doctor se resistió a hacer la prueba de ADN sin el consentimiento de su madre, pero al final accedió.

—Los resultados estarán listos mañana por la tarde.

—Bien —suspiró.

Clavó la mirada en Lila—.

No le hables del ADN.

Lila frunció el ceño, pero asintió con la cabeza.

Decidimos quedarnos en la mansión, ya que era demasiado tarde para ir al apartamento de la ciudad.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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