Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

¡Mi Cruel Compañero! - Capítulo 252

  1. Inicio
  2. ¡Mi Cruel Compañero!
  3. Capítulo 252 - 252 Capítulo 252 Bonito vestido rosa
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

252: Capítulo 252 Bonito vestido rosa 252: Capítulo 252 Bonito vestido rosa Amor
—Lo siento, Mami, fue un accidente.

Estaba abriendo el regalo que nos envió la Abuela.

—Está bien.

La próxima vez ten más cuidado.

Te pondrás el otro vestido naranja —le dije.

Ella hizo una mueca.

—Naranja no, Mami.

No me queda muy bien.

¡Quiero un vestido rosa!

—dijo con terquedad.

—Mami, vamos a por el vestido rosa antes de que empiece la fiesta —se queja.

El color favorito de mi hija es el rosa.

Le encanta y usa conjuntos rosas para cada ocasión.

Asentí.

Podíamos ir corriendo a la boutique mientras todo el mundo estaba ocupado.

—Cay, volveremos pronto.

—Besé a mi hijo y cogí de la mano a mi hija.

Fui al coche.

Le abroché el cinturón a Solara en el asiento trasero antes de sentarme en el del conductor.

El trayecto al centro comercial duraba quince minutos.

Pensé que sería una elección fácil, pero no lo fue.

Mi hija tenía bastante gusto para la moda.

¡Las dos dependientas estaban impresionadas con ella!

Se probó seis vestidos rosas antes de elegir «el definitivo».

El vestido rosa era precioso, con un lazo enorme.

Compramos unos zapatos a juego.

—¿Estás contenta, cariño?

—Le acaricié la barbilla.

Ella asintió feliz.

—Sí, gracias, Mami, y no soy un bebé.

Tengo seis años.

—Siempre serás mi bebé.

No importa lo mucho que crezcas —le dije.

Ella me sonrió.

Llevé su vestido y volvimos al coche.

Arranqué el motor.

Mi teléfono sonó cuando empecé a conducir.

Era Ellis quien llamaba.

Puse el teléfono en altavoz.

—Amor, ¿dónde estás?

¿Por qué no me dijiste que te ibas?

¡No has cogido a los de seguridad!

—Cariño, relájate.

Ni siquiera pensé en todo eso, ya que era un recado rápido.

—Tienes un puto acosador…

—Estás en altavoz —le dije.

—¡Lo siento, hola, mi niña!

—le dijo a Solara.

—Hola, Papi.

Ya vamos para casa.

Yo…

yo obligué a Mami a que fuéramos nosotras a por el vestido porque tenía que probármelo primero.

—Vale, cariño.

Te quiero.

—Solara sonrió.

Los dos tenían una relación adorable.

—Ellis, ya vamos para casa.

Me di cuenta de que iba muy rápido.

Pisé el freno.

Sin embargo, el coche no reducía la velocidad.

Entré en pánico y miré a mi hija por el retrovisor.

Ella presintió que algo iba mal.

Las lágrimas asomaron a sus grandes ojos.

—Mami, tengo miedo.

Creo que deberías parar el coche.

—Amor, cariño…

¿Está todo bien?

—Ellis, voy muy rápido.

—Pisa el freno…

Para el coche, por favor —gritaba Ellis, presa del pánico.

—¡Lo estoy haciendo, pero no para!

¡A estas alturas ya ni siquiera lo conduzco yo!

—grité.

—¡Inténtalo otra vez, cariño, por favor!

—suplicó Ellis, presa del pánico.

Solara lloraba.

Quería consolarla, pero no sabía cómo.

—Te quiero, Ellis.

—Las palabras salieron de mi boca.

Una cabellera pelirroja me llamó la atención cuando nos acercábamos al puente.

El coche viró bruscamente y dio vueltas de campana una y otra vez.

Los gritos de Solara y Ellis llenaron mis oídos.

Oh, diosa, salva a mi hija.

Por favor.

Recé mientras la miraba.

No pude evitar sonreír al pensar en cómo había resultado mi vida.

Amaba a Amor jodidamente mucho…

Ella cambió mi vida para mejor.

Ella y el precioso regalo de la vida: nuestros mellizos.

Nuestros hijos.

Mis hijos.

Eran tan preciosos.

Solara y Cayden eran mis grandes amores.

Se parecían en muchas cosas y, al mismo tiempo, eran diferentes.

Era divertido.

Solara era muy alegre y parlanchina.

Era una bola de felicidad, igual que su madre.

Mientras que Cayden era introvertido.

Hablaba con los ojos y sus expresiones faciales.

Se enfadaba con facilidad y le encantaban los juegos bruscos.

Yo sonreía como un idiota solo de pensar en mi maravillosa familia.

Abrí el cajón y saqué la caja.

Dentro había un anillo que le había comprado a Amor hacía varios años.

Iba a pedirle matrimonio antes de que Charlotte apareciera y yo lo arruinara todo.

No quería pensar en el pasado.

Miraba hacia el futuro con una sonrisa.

Le pediría matrimonio mañana.

Le pediré matrimonio en nuestro lugar favorito.

Un futuro feliz nos esperaba.

La puerta de mi despacho se abrió y mi hijo entró.

Fue directo a mi silla y se subió a mi regazo.

—Hola, campeón.

—Le besé el pelo.

—Papá, ¿qué es esto?

—preguntó.

Mi corazón se arremolinó con adoración.

Pensé que me acostumbraría a la palabra «Papá», pero no fue así.

Cada vez que Cayden decía «Papá», y Solara «Papi», mi corazón latía como un loco.

—Es un anillo.

Quiero dárselo a Mamá —le dije.

—Tiene muchos anillos —dijo frunciendo el ceño, mirándome.

—Bueno, este es un anillo especial.

Es un anillo de compromiso.

—Entonces, ¿habrá boda?

—Sí.

No pareció muy contento con eso.

Tenía una mueca en la cara.

—¿No quieres que me case con tu mamá?

—pregunté.

—No, es que Mamá me dice que me ponga un esmoquin.

Y no me gusta.

—No tienes que llevar esmoquin si no quieres.

Puedes ponerte lo que quieras en la boda —le dije.

Su cara se iluminó.

—Sabes que Mamá no me dejará, pero lo intentaré como tú dices —dijo.

Me reí entre dientes.

—¿Dónde está tu hermana?

—pregunté.

Normalmente, vendrían juntos.

—Se fue a por un vestido con Mamá al centro comercial porque derramó pintura sobre el que se iba a poner más tarde —dijo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo