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Mi Esposa y Yo Nos Convertimos en Sabios en Otro Mundo - Capítulo 173

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173: 2 Sabios 173: 2 Sabios Después de que el chico del pelo verde nos interrumpiera, palideció al vernos a Melina y a mí, lo que me hizo pensar que la cicatriz también lo había asustado a él.

—Perdón, colega.

Sé que la cicatriz es un poco desagradable.

Puedes apartar la vista si te impresiona demasiado —le dije al chico.

Sin embargo, su perplejidad se convirtió en fastidio, y cruzó los brazos y giró la cabeza con desinterés.

—Solo he venido a ver si las princesas estaban listas para ir a clase —dijo.

—Ah, voy a saltarme la primera hora… —respondió Melina, sorprendiendo al chico del pelo verde.

—¿Estás segura de que puedes hacer eso?

Tengo que hacer una cosa, así que no pasa nada si vas a clase —le dije a Melina, pues no quería que se saltara las clases por mí.

—No pasa nada.

Solo será la primera hora.

Además, esa clase es superaburrida… —respondió Melina.

Yuki y Eve salieron de la habitación con el chico del pelo verde, a quien todavía no conocía, pero llegué a la conclusión de que era amigo de las princesas.

«¿Será un noble de otro país?», pensé mientras Melina seguía inspeccionándome la cicatriz.

—Ichiro, ¿con qué te golpearon?

—preguntó, con los ojos fijos en mi herida.

Le conté con todo detalle la pelea con Zagor, el arma que usó con su poder para anular la magia y el despertar que utilicé para derrotarlo, gracias a la bendición de Acalán.

—¡Ah, es verdad!

¡Recibiste una bendición!

—exclamó, usando con curiosidad su hechizo «Inspeccionar» sobre mí.

<Nombre: Ichiro
Edad: 16
Habilidades: Kobudo, Artes Marciales, Herrería, Bendición del Fénix.

PM: 50 000
Títulos: Hijo de Phelena, Maestro Alquimista, Maestro Artesano, Chocolatero, Maestro Cazador, Profesor, Sabio.

>
—Ah, o sea que funciona como una habilidad… —comentó Melina mientras leía mi información y asentía para sus adentros.

Sinceramente, lo único que podía hacer era admirar su belleza en silencio, pero entonces recordé la oleada de energía que sentí en mitad de la lucha contra Zagor.

—Por cierto, Mel… ¿hiciste algo para enviarme tu PM?

¿O fue todo producto de mi imaginación?

—pregunté, haciendo que se sonrojara un poco mientras abría los ojos como platos y me clavaba la mirada.

—Yo… Bueno… —dijo algo nerviosa.

Melina me contó que, cuando vio el cristal de voz hacerse añicos, intentó idear una forma de ayudar, pues creía que yo estaba en apuros.

Y es que estaba en peligro de verdad.

Justo después de que el cristal de voz se rompiera, Zagor estuvo a punto de estrellarme la cabeza contra el suelo con su arma.

La princesa dijo que lo único que se le ocurrió fue enviar su energía muy lejos y hacer que me localizara a toda costa, lo que la acabó desmayando, ya que requirió una cantidad descomunal de PM.

—Mel… Enviaste tu energía a través de todo el continente… —mascullé, totalmente impresionado por la potencia del hechizo que había usado, lo que me hizo soltar una risita.

—Bueno… Me salvaste la vida, así que gracias —dije con una amplia sonrisa, pero Melina no respondió.

Simplemente se acercó a mi cara y me dio un tierno beso en la mejilla, lo que me hizo sonrojar como un crío.

—Cuando quieras… —susurró.

De repente, volvió a retroceder, rompiendo la tensión al recordar algo que había pasado justo después, y me explicó que se había encontrado con Asys.

—¡Oh!

¿Y qué te dijo?

—pregunté, curioso por saber qué quería decirle mi hermanastro divino a Melina.

Por lo visto, los conocimientos de magia de Melina por fin habían dado sus frutos, y Asys la había reconocido como una Sabia después de que ideara sus propios hechizos, intrincados y poderosos.

<Nombre: Melina Sephyr
Edad: 16
Habilidades: Asimilación Mágica, Esgrima
PM: 52 000
Títulos: Princesa, Bendecida de Phelena, Chocolatero, Maestro Cazador, Sabio.

>
—¡Ostras!

¡Mel, tienes razón!

¡Eres una Sabia!

—exclamé con entusiasmo, pero la princesa no parecía compartir mi emoción.

Creía que convertirse en Sabia hacía que su estancia en la academia fuera aún más inútil, puesto que ahora ostentaba el mismo título que el director.

No le faltaba razón, pero su deber como princesa era graduarse de la academia, así que estaba pensando en mantener su título en secreto hasta la graduación.

Yo no creía que importara si la gente se enteraba.

¿Qué iban a hacer?

¿Pedirle que abandonara la academia por ser demasiado buena?

Pero eso no era lo que le preocupaba a la princesa.

Ya estaba bastante distanciada del resto de sus compañeros y profesores, puesto que no tenía nada que aprender en clase, así que añadir el título de Sabia a la mezcla la aislaría por completo.

O, al menos, eso es lo que ella pensaba.

Le dije que podía hacer lo que quisiera, que yo la apoyaría de todas formas, pero su primer año en la academia ya estaba llegando a su fin, así que tampoco era como si tuviera que aguantarlo mucho más.

Melina siguió inspeccionándome la herida un rato más y, tras darse cuenta de que era imposible que recuperara su estado normal, me vendó el torso con gasas nuevas.

—Tengo que ir a mi próxima clase.

Ya he faltado demasiado… —dijo, mientras cogía un libro de su escritorio.

—Lo entiendo.

Ve a lo tuyo —respondí.

—¿Y tú qué vas a hacer?

—preguntó Melina mientras me pasaba la camisa y el poncho.

—Ya te lo he dicho.

Tengo que hacer una cosa rápida.

Ya te contaré luego, ¿vale?

—Mmm, está bien… —dijo, con un aire un poco molesto porque no le contaba todos mis planes.

Salimos juntos de la habitación y bajamos por las escaleras de la torre hasta el vestíbulo principal de la academia, donde nuestros caminos se separaron.

Tenía que hablar con el director y, aunque no lo conocía de nada, pensé que no le importaría que le hiciera una visita sin previo aviso.

La magia de Melina era necesaria en Kalusia, y ahora que era una Sabia, no veía ninguna razón por la que el director quisiera retenerla aquí.

Sin embargo, tampoco quería que simplemente abandonara la academia, ya que necesitaba el certificado de graduación.

«Seguro que puedo llegar a un acuerdo con él…», pensé mientras caminaba hacia su despacho.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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