¡¿Mi Hermana Genio Solo Tiene 7 Años?! - Capítulo 6
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6: Regreso al campo 6: Regreso al campo Shen Xue no quería ir; desdeñaba el campo, pero cuando se enteró de que Shen Yu iría, decidió seguirlo.
—Miren quién es.
—Varios aldeanos vieron a Emily bajar de un coche de lujo.
Al principio, no la reconocieron, porque la diferencia entre la Emily de ahora y la Emily que se había marchado hambrienta e indefensa era, como poco, abismal.
—Tías, Tíos —los saludó Emily afectuosamente, con una alegre sonrisa en el rostro.
Al oír la familiar voz de Emily, por fin la reconocieron.
Al ver el nuevo atuendo de Emily, los aldeanos no pudieron evitar pensar que aquella chica había ascendido muy por encima de lo que fue.
—¡Oh, hola, Emi!
¡Bienvenida!
—Intercambiaron miradas y le hablaron a Emily con calidez.
¿Desde cuándo recibía Emily un trato tan cálido por parte de los aldeanos?
Pero la niña no le dio muchas vueltas al asunto.
Al contrario, se sintió muy feliz.
—Sí, Emi ha vuelto.
Shen Yu observó la escena y frunció el ceño.
Él no era tan ingenuo como Emily.
Caló de inmediato los pensamientos francamente deplorables que pasaban por la cabeza de los aldeanos.
Sin embargo, al ver a Emily tan feliz, prefirió guardar silencio.
—Este es…
—Los aldeanos vieron el porte de Shen Yan y supieron que no era un hombre cualquiera.
A su lado había también varios niños vestidos con gran opulencia.
—Shen Yan —dijo Shen Yan con una sonrisa.
Cuando los otros miembros de la Familia Shen oyeron la presentación de Shen Yan, se quedaron atónitos.
No podían creer que el cabeza de la Familia Shen se presentara personalmente a un grupo de aldeanos.
Cuando Shen Xue oyó a su abuelo, se puso aún más celosa.
¿Cómo podía Emily, una forastera, gozar de tal favor por parte del cabeza de la Familia Shen?
—Aún no han comido, ¿verdad?
Pasen a comer —invitó una de las aldeanas.
Emily la reconoció: era la tía que le había dado de comer varias veces antes de que se marchara.
Emily miró a Shen Yan y a Shen Yu.
Le preocupaba que no estuvieran acostumbrados a un entorno como aquel.
¿Cómo no iba a entender Shen Yan lo que Emily pensaba?
—Por supuesto, entonces disculpe la molestia.
Los miembros de la Familia Shen se quedaron atónitos.
El cabeza de la Familia Shen acababa de aceptar la invitación de una simple aldeana.
De entre todos ellos, la que menos dispuesta estaba era Shen Xue.
Sintió que de verdad no tenía nada mejor que hacer.
¿Por qué los había seguido a ese lugar tan cutre?
¿Quién querría comer una comida tan pésima y barata?
La aldeana preparó los mejores platos que supo cocinar para los miembros de la Familia Shen.
Pero en cuanto los sirvieron en la mesa, la mirada de Shen Xue se llenó de desdén.
Shen Yu, por supuesto, vio el desdén de Shen Xue.
Le lanzó una mirada de advertencia, y a Shen Xue no le quedó más remedio que tragarse sus palabras.
Aunque Shen Yu no quería que Emily pensara que menospreciaba el entorno en el que ella había vivido, a él también le costaba comer lo que había en la mesa.
El joven heredero de la Familia Shen había vivido rodeado de lujos desde que nació y nunca había visto una comida tan tosca.
—Abuelo, Hermano, coman.
¡Esta es la mejor comida que se puede encontrar en el pueblo!
—dijo Emily alegremente.
Al oír las palabras de Emily y ver su rostro sonriente, Shen Yan y Shen Yu se sintieron apenados.
¿Qué clase de vida habría llevado esa niña en el pasado?
Después de la comida, todos se levantaron de la mesa, cada uno sumido en sus propios pensamientos.
Solo Emily seguía feliz, sin pensar demasiado en la situación.
Cuando Shen Yan terminó de comer, le dirigió una mirada a su secretario, quien discretamente llamó a la mujer a un lado y le entregó un sobre abultado.
La mujer rebosó de alegría al ver el sobre y se felicitó por su propia perspicacia.
El contenido de aquel sobre podía alimentar a su familia durante meses.
—Señor Shen, pueden quedarse aquí esta noche.
Las habitaciones ya están arregladas y limpias —dijo la mujer cortésmente.
Por supuesto, Emily no tenía ni idea de por qué la actitud de la aldeana había cambiado tanto.
Simplemente pensó que aquella tía todavía la apreciaba, por lo que sus ojos se llenaron de alegría y emoción.
Shen Yan frunció el ceño al oír la invitación de la mujer.
Emily no podía adivinar lo que esa gente pensaba, pero él caló de inmediato su torpe artimaña.
Sin embargo, cuando vio los ojos brillantes de Emily, que le parpadeaban con una inocencia tan infantil, no tuvo corazón para negarse.
«Qué más da, nos quedaremos solo una noche», pensó.
—¿Qué?
¿Que nos quedamos aquí esta noche?
—Shen Xue no daba crédito a sus oídos.
De ninguna manera iba a consentirlo.
Al oír a Shen Xue, la sonrisa cortés del rostro de Shen Yan se desvaneció y se giró para mirarla.
Shen Xue supo de inmediato que había dicho algo inconveniente y bajó la cabeza.
—Solo una noche.
—Ahora que Shen Yan había hablado, la decisión estaba tomada.
Nadie en la Familia Shen podía cambiarla.
A la mañana siguiente, nada más despertarse, Shen Yu buscó a Emily por varias habitaciones, pero no la encontró por ninguna parte.
Temía que hubiera salido sola y que los niños del pueblo se metieran con ella.
Shen Yan vio lo que hacía Shen Yu y se alegró.
Había contratado a muchísimos médicos, todos eminencias en sus campos, pero ninguno había podido curar el trastorno psicológico de Shen Yu.
Desde la llegada de Emily, Shen Yu no solo se había vuelto más hablador, sino que sus expresiones también eran mucho más vivaces.
Probablemente, esa chica estaba ocupando un lugar cada vez más importante en el corazón de Shen Yu.
Pero eso no tenía por qué ser malo, y Shen Yan estaba dispuesto a aceptarlo si con ello salvaba el linaje de la Familia Shen.
Al pensar en esto, Shen Yan tomó una decisión: costara lo que costara, tenía que proteger a Emily.
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