Mi hermoso tiempo contigo - Capítulo 101
- Inicio
- Todas las novelas
- Mi hermoso tiempo contigo
- Capítulo 101 - 101 Capítulo 101 – En Verdad Que Puede Comer 1
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
101: Capítulo 101 – En Verdad Que Puede Comer (1) 101: Capítulo 101 – En Verdad Que Puede Comer (1) Editor: Nyoi-Bo Studio Ambos se sentaron en el coche, y entre los estornudos de Lin Jiage, el coche empezó a dirigirse hacia la Universidad G.
Cuando estaban a punto de llegar a la universidad, Shi Yao vio de repente la tienda de comestibles que frecuentaba, e inconscientemente dijo: —Déjame bajar aquí, quiero desayunar.
El conductor echó un vistazo a Lin Jiage.
Lin Jiage, que estaba en medio de limpiarse la nariz, en respuesta asintió discretamente, así que el conductor pisó el freno y se detuvo en la carretera.
Después de pasar hambre durante toda una noche, Shi Yao bajó inmediatamente del coche y corrió hacia la tienda.
Al llegar al mostrador, dijo inmediatamente: —Jefe, quiero tres tazones de wontón.
¿Vas a pedir tantos?
Lin Jiage estaba siguiendo a Shi Yao cuando vio esta escena.
Perplejo, estaba a punto de preguntarle si tenía alguna amiga que la acompañara a desayunar cuando un estornudo lo interrumpió a mitad de camino.
Al oír el estornudo detrás de ella, la sorprendida Shi Yao se giró para mirar a Lin Jiage y le preguntó: —¿Tú también vas a comer?
¿Qué crees tú?
Si no voy a comer, ¿por qué iba a seguirte hasta aquí?
Lin Jiage tomó un pañuelo para limpiarse la nariz, sin molestarse en responder a su pregunta.
Así, Shi Yao preguntó una vez más: —¿Qué quieres comer?
Con una voz muy nasal, Lin Jiage respondió: —Lo que sea.
—Voy a pedir wontón para ti también, ¿está bien?
Éste restaurante hace unos muy deliciosos.
Lin Jiage asintió.
Shi Yao lo miró seriamente y le preguntó: —¿Cuántos tazones quieres?
¿Cu-cuántos tazones quiero?
¿Estoy oyendo cosas?
¿No es suficiente con un sólo tazón, se supone que debo comer varios tazones de wontón?
Los labios de Lin Jiage temblaron silenciosamente.
En un tono que sonaba como si estuviera haciendo un compromiso, Shi Yao dijo: —Pediré un tazón para ti primero.
Si eso no es suficiente, puedo pedir más después.
¿Está bien?
Lin Jiage volvió a asentir con la cabeza.
Así, Shi Yao se dio la vuelta y dijo: —Jefe, que sean cuatro tazones de wontón.
¿No pediste tres tazones antes?
¿Por qué estás agregando otro más?
En medio de sus estornudos, Lin Jiage finalmente se las arregló para hacer la pregunta que rondaba en su cabeza: —¿Vas a desayunar con una amiga?
Shi Yao miró a su alrededor para encontrar un asiento en el que sentarse antes de responderle: —No me voy a encontrar con nadie, sólo somos nosotros dos.
Lin Jiage estaba a punto de sacar la silla frente a Shi Yao cuando se congeló.
¿Sólo nosotros dos?
En otras palabras, ¿nos vamos a comer cuatro tazones de wontón?
Cuando ese pensamiento apareció en la cabeza de Lin Jiage, de repente recordó como Shi Yao le había preguntado antes: “¿tú también vas a comer?” y, “¿cuántos tazones quieres?”.
No podría haber pedido tres porciones de wontón para ella, ¿verdad?
¿Va a comerse tres tazones ella sola?
Lin Jiage evaluó a la delgada Shi Yao de pies a cabeza y se preguntó si estaba alucinando como resultado de su resfriado.
Justo cuando finalmente consiguió calmarse lo suficiente como para sentarse frente a Shi Yao, de repente pareció recordar algo.
Giró la cabeza hacia el mostrador y gritó: —¡Jefe, me olvidé de decírtelo ahora!
¡Quiero cuatro tazones grandes de wontón!
¿Tazones gr-grandes?
Entonces, ¿no estaba escuchando cosas?
Siendo así…
¿tal vez sus amigas le pidieron que les llevara algo para desayunar?
Debido a su resfrío, la cabeza de Lin Jiage giraba un poco, así que no pensó demasiado en la pregunta.
…
Pronto, les sirvieron cuatro tazones grandes de wontón.
Lin Jiage agarró su cuchara y mientras revolvía elegantemente sus wontones para disipar el calor, Shi Yao ya había terminado la mitad de un tazón.
Cuando Lin Jiage estaba en su tercer wontón, Shi Yao ya había terminado un tazón grande.
Cuando Lin Jiage estaba a mitad de su tazón de wontón, Shi Yao ya había terminado su segundo tazón.
Para cuando Lin Jiage terminó dos tercios de su tazón, Shi Yao ya estaba a mitad del tercero.
En ese punto, Lin Jiage decidió dejar de lado su tazón de wontón y en cambio mirar a Shi Yao.
Cuando el tercer tazón de wontón de Shi Yao finalmente llegó al fondo, Lin Jiage miró a los tres grandes tazones vacíos que tenía ante él y parpadeó con perplejidad.
Parpadeó de nuevo.
Entonces, su alma desgarrada finalmente volvió a él una vez más.
Entonces, ¿realmente ordenaste tres tazones de wontón para ti?
¡Pero eso son tres tazones grandes!
Pasó mucho tiempo antes de que Lin Jiage pudiera finalmente entender lo que quería decir: ¡¡¡En verdad que puede comer!!!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com