Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mi juventud comenzó con él - Capítulo 103

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mi juventud comenzó con él
  4. Capítulo 103 - 103 Capítulo 103 Impulso
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

103: Capítulo 103: Impulso.

103: Capítulo 103: Impulso.

Editor: Nyoi-Bo Studio —No, estoy bien él no es mi tipo.

—Tus estándares son en verdad muy altos.

Dime cuál es tu tipo, podría presentarte a alguien que conozco.

—No gracias, tu ni siquiera tienes novio —dijo con impotencia Huo Mian.

—Eso es porque soy quisquillosa ah, por cierto ¿podrías darme su información de contacto?

Hablo del tipo de radiología.

—Ah, seguro —dijo e hizo a un lado las flores para luego darle a Huang Yue un montón de números de teléfono.

—Toma a todos, escoge el que gustes.

—Gracias hermana mayor Mian —dijo Huang Yue, su rostro iluminado de alegría.

En ese momento la puerta de la sala de emergencias se abrió y dio paso a la enfermera jefe quien lucía un rostro serio.

—Huo Mian, ven conmigo.

—Si señora.

—Oh no, la vieja bruja se enteró de lo ocurrido, ¡ten cuidado!

—dijo con lástima Huang Yue.

Se le puso la piel de gallina.

Nunca pensó que la disputa que tuvo con He Man crearía tanto drama, y al parecer, la enfermera jefe se enteró de ello.

La enfermera jefe odiaba este tipo de drama por sobre todos, en especial aquellos donde los asuntos personales se interponían con lo profesional.

Un sermón sería inevitable.

En el corredor al costado de las escaleras.

La enfermera llamo a un costado a Huo Mian.

—¿Sabes la razón por la cual te llame?

—preguntó la enfermera jefe.

Huo Mian asintió, sintiéndose culpable.

—Ya que lo sabes, entonces iré directo al grano.

Oí que terminaste con ese doctor de oftalmología, ¿no es así?

—Es así.

—Entonces la mujer a la que atacaste en la cafetería, ¿ella es la otra mujer?

—preguntó.

—No la ataque, enfermera jefe.

He Man fue la que empezó todo, yo solo estaba comiendo en silencio, en verdad fue así.

—No está mal, bien por ti —dijo sonriendo, mientras acariciaba el hombro de Huo Mian.

Huo Mian se congeló en su lugar.

¿Qué estaba sucediendo?

—Buen trabajo.

Estas dejando el nombre de nuestro departamento en alto al dejarles saber que no pueden molestarnos así.

No estamos hechos de algodón como para que ellos abusen de nosotros.

—Aham —dijo Huo Mian.

Se había quedado sin palabras.

—Hay una última cosa de la que quería hablarte.

—Adelante señora —dijo respetuosamente.

Parecía estar preparada para cualquier tarea que su superior fuera a encomendarle.

—Bueno, estás soltera.

Casualmente un primo distante mío está trabajando en nuestra ciudad.

Es un buen muchacho y tienen casi la misma edad, pero lo más importante, también trabaja en el ámbito médico; es forense.

Creo que ustedes irían bien juntos, así que pensaba que tal vez los dos deberían verse la próxima semana.

—Ah, enfermera jefe, está usted intentando…¿conseguirme novio?

—Sí, las enfermeras de nuestro hospital no son muy confiables.

Todas tienen el mismo rango de edad, pero tú, tu eres la única que es madura y de bajo perfil, así creo que tu serias perfecta para mi primo.

No te preocupes por su situación familiar, tiene una casa y auto, y sus padres tienen negocios en el sur, así que si se casan serán solo ustedes dos.

Sería genial.

—Pero, enfermera jefe, yo…alguien más ya me ha presentado a un potencial novio.

—¿Ya lo han hecho?

—pregunto sorprendida la enfermera jefe.

Huo Mian no se atrevía a decir que estaba casada.

Le preocupaba que eso aterrorizara a la enfermera jefe, así que en su lugar le mintió, diciéndole que ya le habían presentado a alguien.

—Sí, así que no puedo lanzarme al agua dos veces, pero gracias por la oferta tan amable.

—Eso no es un obstáculo, aun no estas casada.

Te prepararemos de todas formas y dejaremos que elijas al mejor entre ellos.

Les preparé un encuentro la próxima semana.

De acuerdo, me iré ahora.

—Ah, enfermera jefe —llamó Huo Mian.

Pero sin importar cuánto lo hiciera, ella se rehusaba a oírla.

El problema era que de hecho ella sí ya estaba casada.

¿Estaba bien que aun así tuviera una cita?

Si esa persona llegaba a saber de esto, probablemente la estrangularía.

Luego de 24 horas bajo la ley del hielo, Qin Chu y Huo Mian aún se rehusaban a llamar o enviar un mensaje al otro.

Todo se sentía muy raro.

Ella estaba un poco decepcionada al ver cuán silencioso estaba su teléfono.

Al parecer en verdad no era importante para Qin Chu.

Con este pensamiento tan solitario rondando por su mente, salió del trabajo.

Luego de juntar sus pertenencias se dirigió a su hogar.

En su vuelta a casa, ya era muy tarde porque había trabajo tiempo extra hasta las diez de la noche.

Intencionalmente miró hacia arriba al llegar a su edificio, notando que el piso 16 se encontraba a oscuras, lo que significaba que Qin Chu aún no había vuelto tampoco.

Al llegar al piso 16, tomó cuidadosamente sus llaves para abrir la puerta y luego entró.

Antes de que pudiera siquiera entrar completamente, fue empujada por alguien contra la pared, y sus labios fueron atrapados por la misma persona.

En ese momento, su terror era tanto que casi paró de respirar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo