Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mi juventud comenzó con él - Capítulo 1056

  1. Inicio
  2. Mi juventud comenzó con él
  3. Capítulo 1056 - 1056 Capítulo 1056
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

1056: Capítulo 1056.

Las Tácticas De La Diosa Fallaron (7) 1056: Capítulo 1056.

Las Tácticas De La Diosa Fallaron (7) Editor: Nyoi-Bo Studio Gao Ran se agachó y susurró en el oído de Zhu Lingling: —No estés nerviosa, no te besaré de verdad.

Hay una técnica llamada “cambio de posición”.

Zhu Lingling estaba aturdida cuando Gao Ran tomó su rostro en sus manos y le plantó uno.

Porque su espalda estaba hacia los otros, técnicamente sí cambió de posiciones.

En un principio, Zhu Lingling estaba demasiado avergonzada para besarlo frente a todos.

Pero cuando estaba a punto de objetar, los labios de Gao Ran tocaron los suyos levemente, poniendo su cerebro en sobremarcha y haciendo que inmediatamente quedara en blanco.

Los demás aplaudieron como si estuvieran una boda.

Un minuto después Gao Ran la dejó ir, aunque no quería.

Zhu Lingling inmediatamente le dio una cachetada.

—¿Qué diablos?

Dijiste que cambiarías de posición para un beso falso, ¡Mentiroso!

—No pude controlarme —dijo Gao Ran, sonriendo como idiota, con su mano detrás de la cabeza, haciendo que todos rían.

—Jaja, Lingling, eres tan inocente.

¿Por qué le creerías a un hombre?

La mayoría de los hombres dicen “no te preocupes, solo la pondré allí, no entrará”, ¿les creerías?

La broma sucia de Jiang Xiaowei hizo que todos estallaran en risas de nuevo.

Wei Liao no paraba de recordarle a su esposa: —Cariño, recuerda quién eres, tienes un Ph.D.

—¿Y qué?

¿No puede alguien con un Ph.D.

tener sexo?

¿De dónde salió mi bebé entonces?

Las preguntas de Jiang Xiaowei avergonzaron a Wei Liao inmediatamente y todos se rieron de él.

Por otro lado, Song Yishi puso los ojos en blanco y maldijo en voz baja: —Qué mujer vulgar.

Gracias a dios la otra no lo escuchó, o la tercera guerra mundial se hubiera desatado allí mismo.

Zhu Lingling dio una cachetada a Gao Ran, Gao Ran besó a Zhu Lingling, y ese fue el fin de eso.

Luego fue el turno de Gao Ran, y él escogió a Qin Chu.

—Jaja, ¿quieres vengarte de mí?

¿Por eso escogiste a mi esposo?

—preguntó Huo Mian, recostándose en el pecho de Qin Chu.

—Claro que no, ¿cuán rencoroso creen que soy?

—Mucho —respondieron Huo Mian y Qin Chu al unísono.

—De acuerdo, me conocen.

Ja ja ja ¡quiero vengarme!

—Gao Ran rio sin vergüenza, y utilizó toda su fuerza para piedra, papel o tijeras contra Qin Chu.

Al final Gao Ran sacó piedra, y Qin Chu papel, Qin Chu ganó.

—Idiota, ¿por qué sacaste piedra?

—Inclusive Zhu Lingling se preocupaba por su C.I.

—Pero, Huo Mian ganó jugando piedra todas las veces.

—Pero Huo Mian estaba jugando contra un tonto llamado Gao Ran, y tú¡eres el tonto Gao Ran!

¿Por qué sacarías piedra?

Tu cerebro me preocupa a veces.

—Zhu Lingling no sabía qué decir.

—Cariño eres el mejor.

—Huo Mian aplaudió la victoria de su esposo.

—¿Verdad o reto?

—Qin Chu sonrió mirando a Gao Ran, quien respondió, “Verdad”.

Luego de Huo Mian casi lo mata, Gao Ran decidió que debía ser más cuidadoso.

Temía que el pervertido de Qin Chu le pidiera que besara con lengua a Zhu Lingling de nuevo.

Aunque querría hacerlo de nuevo, si Zhu Lingling lo cacheteaba de nuevo, él no podría salir de su casa mañana.

—De todas las mujeres en esta sala, ¿quién te gusta más?

—preguntó Qin Chu sin dudar, incomodando a Gao Ran.

—¿No puedes preguntarme otra cosa?

Él nunca tuvo las agallas de confesar sus sentimientos hacia Zhu Lingling ya que no quería ser rechazado.

Si él le decía a todos en la sala que ella le gustaba y ella lo rechazaba, tendría que cavar un agujero donde meterse.

—Responde —insistió Huo Mian mientras todos miraban a Gao Ran.

Todos sabían quién le gustaba, pero él no podía admitirlo.

Sintiéndose incómoda, Zhu Lingling tomó una copa de vino, y bebió, pretendiendo actuar despreocupada.

En eso, Gao Ran dijo: —Zhu Lingling.

—Oye, nada mal, tienes buen gusto —rio Huo Mian.

Zhu Lingling por otro lado, bajó la cabeza.

Quería esconderse en un rincón.

Qin Chu y Huo Mian eran la definición de bravucones, sí que sabían cómo molestar.

Zhu Lingling sentía que, si seguían molestándola a ella y a Gao Ran, explotarían.

Finalmente, Gao Ran completó su misión, y Huo Mian sonrió mirando a Qin Chu.

—Cariño, ¿a quién escoges?

—Huo Siqian.

Qin Chu miró calmadamente a Huo Siqian, quien había estado sonriendo sin decir una palabra todo este tiempo.

Huo Mian le sorprendía que Qin Chu fuera a escogerlo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo