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Mi juventud comenzó con él - Capítulo 1512

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1512: 1512 Un Grave Homicidio (3) 1512: 1512 Un Grave Homicidio (3) Editor: Nyoi-Bo Studio Qin Chu tocó el timbre varias veces, pero nadie salió.

Cuando se estaba por marchar, la puerta se abrió despacio con un chirrido.

En ese momento, Qin Chu vio a Song Yishi, que tenía puesta una bata de noche color azul marino y usaba un maquillaje delicado.

—Adelante.

Song Yishi tenía una expresión apagada en el rostro.

Qin Chu la siguió después de dudarlo un momento.

Las luces de la habitación eran tenues y había una jarra llena de Lafite sobre la mesa de café.

Había dos vasos, uno tenía vino y el otro estaba vacío.

Antes de sentarse, Song Yishi le sirvió un vaso a Qin Chu.

—No vine aquí a beber.

La voz de Qin Chu era fría.

—Lo sé.

—Solo di lo que querías decir.

—Jajaj, ¿cuál es el apuro?

—Song Yishi sonrió amargamente.

—La foto que me enviaste…

—Ja, tenebrosa, ¿no?

—¿Huo Siqian te hizo eso?

Qin Chu hizo un gesto de preocupación; odiaba que los hombres maltrataran a las mujeres, era un signo de incompetencia e inutilidad.

Si Huo Siqian realmente había sido la persona que había lastimado la espalda de Song Yishi de esa forma tan cruel, no merecía ser llamado “hombre”.

Song Yishi se mordió el labio y no dijo nada.

En lugar de contestar, tomó el vaso y bebió todo lo que había en él.

—Qin Chu…

extraño ser una niña.

Aunque en ese momento mis padres no estaban conmigo, no tenía mucho de lo que preocuparme.

Cuanto más crece una persona, más pierde y más infeliz se vuelve.

Las personas son tan codiciosas, desean cosas que no pueden tener y pasan por encima de todo para conseguirlas.

—Ajá.

Qin Chu asintió; estaba de acuerdo con lo que decía Song Yishi.

Luego, ella se sirvió otro vaso de vino.

Después de darle un sorbo, continuó: —En ese momento, mi vida en Italia era buena…

Pensé que viviría allí toda mi vida y les pediría a mis padres que se mudaran conmigo dentro de cinco años, cuando se retiraran.

Pero sabes lo obstinado que es mi padre.

No le gusta otra cultura que no sea la de China.

Fui a Estados Unidos un par de veces y te observaba de lejos.

A veces me preguntaba si era lo suficientemente valiente como para decirte lo que siento por ti.

Qin Chu la interrumpió: —Aún así, te hubiera rechazado.

Huo Mian es la única mujer que amaré siempre.

Ciertamente, en aquel entonces, Huo Mian era la única mujer en sus pensamientos.

Lo único que quería en ese momento era ganarse el contrato de siete años con su padre, volver a China y casarse con ella.

Por eso, aunque entonces Song Yishi lo hubiera perseguido con fervor, no habría aceptado salir con ella.

—Lo sé, pero al menos no estaría arrepentida.

Una vez que haces algo, no te arrepientes, a pesar de que hayas fracasado.

Luego, Song Yishi tomó su vaso de nuevo.

Qin Chu, por otra parte, perdía la paciencia.

—Si no te gusta tu vida, entonces divorciate y déjalo.

—¿Dejarlo?

Jajaj, desearía que fuera así de simple —Song Yishi sonrió amargamente.

—¿Te amenazó?

—supuso Qin Chu.

Song Yishi cambió el tema rápidamente: —¿Cómo se encuentra el Señor Qin?

—No muy bien.

—Oí que tiene un tumor cerebral.

—Ajá.

—¿Las probabilidades de que sobreviva a la cirugía son altas?

—No —Qin Chu contestó con sinceridad.

—Espero que salga adelante, él es una muy buena persona.

Song Yishi agachó la cabeza.

Qin Chu notó que los ojos de Song Yishi se desviaban y que sus palabras parecían un poco incoherentes.

—¿Qué era lo que querías decirme?

—preguntó Qin Chu con un tono frío.

Ya no quería seguir perdiendo tiempo con ella.

Si no le hubiera mandado esa foto desagradable y si no fuera por el Alcalde Song, ni siquiera habría ido.

A él nunca le había importado si Son Yishi estaba bien o si estaba viva o muerta.

Después de unos segundos de silencio, Song Yishi dijo: —Deja de pelear con Huo Siqian, nunca le ganarás.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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