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Mi juventud comenzó con él - Capítulo 1537

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1537: 1537 Siempre Protegeré Al Señor Qin (8) 1537: 1537 Siempre Protegeré Al Señor Qin (8) Editor: Nyoi-Bo Studio Qin Chu no estaba sorprendido por lo que Huo Siqian le había hecho ni estaba preocupado por su situación actual ya que desde un principio sabía qué ambiciones tenía el susodicho.

Lo único que sentía era arrepentimiento.

¿Por qué no había abrazado más a Huo Mian aquella mañana?

¿Por qué la había saludado tan casualmente cuando ella se fue?

Antes de llegar al Departamento Municipal, Qin Chu no pensaba que lo iban a detener de inmediato.

Habían pasado tres días y tres noches desde la última vez que vio a Huo Mian.

Cuando él se iba de viaje de negocios, al menos podía enviarle mensajes por WeChat o hacer videollamadas con ella.

Sin embargo en ese momento, ni siquiera podían contactarse.

Realmente la extrañaba.

“¿Mian…

estás bien?

¿Estás preocupada por mí?” Qin Chu no podía dormir y estaba inquieto porque Huo Mian tenía que soportar todo el sufrimiento y la presión sola.

Se arrepentía de haber caído tan fácilmente en la trampa de Huo Siqian.

A decir verdad, no era por completo la culpa de su culpa.

Huo Siqian era demasiado despiadado.

Ni Qin Chu ni Huo Mian jamás habrían pensado que él mataría a Song Yishi, ni hablar de desmembrarla.

Ella no era una chica más de la alta sociedad, ¡era la hija del alcalde Song!

Sin embargo, Huo Siqian estaba más allá de toda ayuda…

Qin Chu recordaba como Song Yishi se quejaba de que Huo Siqian era un psicópata que no aceptaría divorciarse.

Por lo tanto, no tenía otra opción que seguirle el juego y alargarlo…

Al principio, Qin Chu y Huo Mian pensaban que Huo Siqian quería utilizar la reputación del alcalde Song para expandir su imperio.

Sin embargo, finalmente se había dado cuenta de que era todo una partida de ajedrez.

Son Yishi no era más que una pieza del tablero que Huo Siqian había colocado hacía mucho tiempo pero esperó hasta ese momento para sacrificarla.

Era por eso que él decía que Song Yishi tenía valor.

Quizá no sabían que Huo Siqian había comenzado a planear todo desde el momento que conoció a Song Yishi.

Ella era la hija del alcalde Song, por lo que si moría, la ciudad entera colapsaría.

El ataque fue tan repentino que incluso personas tan inteligentes como Qin Chu y Huo Mian no lo habían podido anticipar o contraatacar.

Huo Siqian no era tan inteligente, pero sí era bueno para calcular y manipular…

Quizá tenga mucho que ver el que haya crecido en la familia Huo.

Cada persona de esa familia solo pensaba en el beneficio propio.

Tal vez en el exterior parecían una gran familia feliz, pero en el interior secretamente afilaban sus cuchillas y se preparaban para la batalla.

Luego de todos esos años, Huo Siqian se había acostumbrado a calcular cada uno de sus pasos.

Tenía que hacer cada movimiento con cuidado y justo antes…

abandonar sus piezas de ajedrez.

Faltaban pocos días para la primera audiencia de Qin Chu.

Ese día Mian iría ¿cierto?

Podría verla ¿cierto?

Qin Chu se preguntaba si ella comía y dormía bien.

¿Había ganado o perdido peso?

De esa forma, Qin Chu se sentaba en silencio en su habitación oscura y se aferraba a sus pensamientos acerca de Huo Mian mientras pasaba noche tras noche detenido.

Se sentía como hacía siete años atrás cuando vivía solo en los Estados Unidos.

Siempre que pensaba acerca de casarse con Huo Mian y pasar el resto de su vida con ella, su corazón se llenaba de alegría.

De esa fe estuvo aferrado todos esos años.

La mañana siguiente a las 7 AM, Huo Mian recibió una llamada de Yang.

—Joven señora, ¿puede venir a la compañía?

—¿Qué sucede?

—Un grupo de ejecutivos quiere renunciar…

ya no podemos controlar la situación.

—Espérame, voy en camino —dijo Huo Mian al tiempo que se levantaba de la cama.

Condujo el Chevrolet de Zhixin directo a GK.

La empresa era un caos cuando ella llegó.

Durante esos últimos días ella solo había pensado en el arresto de Qin Chu y raramente preguntaba por GK.

Sin embargo, estalló el caos.

—Joven señora…

—Bella y Yang habían llegado a la compañía muy temprano por la mañana.

—¿Qué sucede?

—De los veintiún jefes de departamento de GK, dieciséis presentaron la renuncia.

Incluso dijeron que no quieren los salarios que no se les habían pagado o los bonos.

—¿Se fueron a la Corporación Huo?

—preguntó Huo Mian, Yang y Bella asintieron silenciosamente.

Ella respiró profundo.

Ese imbécil de Huo Siqian siempre sabía cómo pegarles cuando ya estaban caídos.

Se aprovechaba al máximo de la ausencia de Qin Chu al llevarse a todos los ejecutivos de GK a su corporación y echaba más leña al fuego.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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