Mi juventud comenzó con él - Capítulo 1711
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1711: 1711 Nacen Los Gemelos (2) 1711: 1711 Nacen Los Gemelos (2) Editor: Nyoi-Bo Studio —Estuve siguiendo las noticias durante los últimos días…
Song Qingguo ha estado viajando al exterior tres veces menos que antes…
Eso es algo raro…
A veces, la prensa lo sigue de cerca y siempre muestran que tiene prisa.
Supongo que ahora mismo tiene algún tipo de problema…
Además, fue a la boda de Lingling y no hizo nada.
Uno de los motivos tal vez sea que estaba muy asustado como para actuar en público ya que podría dejar algún tipo de evidencia que pudiera remontarse a él.
Otra razón tal vez sea que ya ni siquiera puede protegerse a sí mismo por lo que no tiene tiempo para mí…
Tienes que saber que la última vez que me metí en problemas, era medianoche.
Estaba oscuro y no había nadie al rededor.
Esta vez iremos a plena luz del día.
Habrá cámaras en todas partes y estaremos en la carretera.
¿Piensas que el alcalde de la ciudad podría hacer algo escandaloso?
—dijo confiada Huo Mian.
—Tu análisis pareciera tener sentido, pero está basado en suposiciones…
—Su Yu aún no quería que Huo Mian saliera.
—Su Yu, te lo ruego…
—dijo Huo Mian con suavidad pero con ojos de cachorrito.
Su Yu no podía decirle que no a Huo Mian si ella lo miraba así.
Él cedía de inmediato cuando ella ponía ojos de cachorrito.
—No tienes que rogarme…
no quiero que vayas porque me preocupa tu seguridad, pero si realmente quieres ir, iré contigo…
—Gracias —contestó Huo Mian con una sonrisa gentil.
—Ah sí, no le digas a la señora Su.
No quiero que se preocupen —dijo Huo Mian.
—Entiendo.
¿Cuándo quieres ir?
—Vayamos mañana temprano.
Partiremos tan pronto como salga el sol.
¿Está bien?
—Sí.
Vendré a recogerte mañana por la mañana entonces.
Luego, Su Yu salió del cuarto y bajó las escaleras.
Huo Mian se acarició el vientre con gentileza y dijo: —sean buenos mis bebés…
Mami les enseñará el deseo que escribió papi.
Huo Mian miró a la distancia…
Parecía como si hubiera sido ayer.
Recordaba todo acerca de la vez que había ido al templo con Qin Chu.
Tenía tres deseos.
Cada tres pasos hacía una reverencia.
Qin Chu era ateo, pero hacía lo mismo que ella.
La pareja era muy devota: habían trepado hasta la cima de la montaña y habían escrito sus deseos.
Luego, ataron los deseos a un árbol.
Huo Mian no vio lo que Qin Chu había escrito.
Ella creía con firmeza que los deseos de él algún día se harían realidad.
Decidieron que cuando estos se cumplieran, volverían a ir los dos juntos, pero ahora Qin Chu había desaparecido y Huo Mian no sabía cuándo volvería.
Las estaciones pasaban y los bebés pronto nacerían.
Sin embargo, no había noticias de Qin Chu.
Huo Mian se ahogaba en una ligera desesperación.
Ella no sabía qué hacer cuando le pasaba eso.
Solo podía depositar su esperanza en las manos de Dios.
La última vez que fue, Huo Mian había pedido tener un hijo y ahora estaba embarazada.
Su deseo se había cumplido.
Esta vez, iba a rogarle a Dios que Qin Chu volviera a ella.
Podría sacrificar cualquier cosa, incluso sus hijos y su propia vida…
Solo quería que Qin Chu volviera.
Huo Mian tenía insomnio de nuevo…
Sacó su diario del cajón junto con un bolígrafo y comenzó a escribir en él: Hace seis meses y cinco días que quedé embarazada.
Los gemelos se estuvieron moviendo mucho más.
Siento movimientos en ambos costados, así que puedo decir que son niños muy extrovertidos.
Chu, si estuvieras en casa, me dirías que sea paciente, y que en algunos meses podría parir a estos dos pequeños…
También estuve haciendo ejercicios prenatales.
Estaba escuchando la música de fondo de las películas de Hayao Miyazaki pero de repente se cambió a la canción de “Eres la manzana de mis ojos”.
Comencé a recordar los momentos que pasamos juntos en el segundo ciclo de la escuela secundaria…
Esos días bellos e inocentes…
¿Cuándo volverás?
Los gemelos y yo te estamos esperando…
Ahora, el diario de Huo Mian estaba manchado de lágrimas…
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