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Mi juventud comenzó con él - Capítulo 1819

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1819: 1819 La Venganza Es Un Plato Que Se Come Frío (10) 1819: 1819 La Venganza Es Un Plato Que Se Come Frío (10) Editor: Nyoi-Bo Studio —Niñas, terminen sus fideos, si no se enfriarán —dijo Qin Chu con amabilidad.

Cuidar de las niñas de seguro era difícil…

Él pensaba que cortejar a las gemelas sería fácil y las cosas estarían bien siempre y cuando las sacara a comer y a jugar.

Sin embargo, a Qin Chu lo impactaba cada cosa que decían Pudin y Frijolito.

Pudin en especial, porque a veces hacía preguntas difíciles a las cuales él siempre contestaba con nerviosismo.

No quería enfadar a su hija.

La verdad era que, aunque Qin Chu se sintiera culpable con Huo Mian por no haber vuelto a casa durante cuatro años, él sabía que ella lo entendía y que su relación volvería despacio a la normalidad.

Sin embargo, las gemelas no lo conocían tan bien como ella.

Por lo tanto, quería conectar con ellas, lo que parecía increíblemente complicado.

—Papi, ¿en qué piensas?

—preguntó Pudin mientras lo miraba.

—En nada.

—Mentiroso, tu rostro dice: “hay algo que me preocupa”.

Qin Chu: —…

—Papi, dinos que te preocupa, tal vez nos levante el ánimo —añadió Frijolito.

Qin Chu: —…

—Papi, no escuches a Frijolito, te está molestando.

Dime en qué piensas, yo puedo ayudarte.

—Pudin, aún eres una niña, hay un montón de cosas que aún no comprendes.

—¿Por ejemplo?

—preguntó Pudin con calma mientras miraba a Qin Chu.

—Acabo de llegar a casa, así que hay muchas cosas de las que tengo que encargarme.

Cuando pienso en esas cosas, me vuelvo precavido.

—Papi, te preocupa que el apuesto Su nos agrade más que tú porque no estuviste a nuestro lado durante los últimos años, ¿no?

—Pudin fue directamente al grano.

Los ojos de Qin Chu se abrieron de par en par mientras miraba a su hija de tres años.

Se había quedado sin palabras.

¿Cómo lo sabía?

—Entonces…

Pudin y Frijolito, ¿quién les agrada más, papi o el tío Su?

Qin Chu no era el tipo de persona que hacía preguntas tan infantiles, pero…

tal vez sus hijas lo habían infectado y no había podido evitar hacerlas elegir.

Al mismo tiempo…

estaba increíblemente preocupado porque tal vez Su Yu les agradaba más, o tal vez contestaban de una forma tan diplomática que harían que se sintiera decepcionado.

—Ah…

si eso es lo que te preocupa, tranquilo.

Papi, nuestros sentimientos hacia ti y hacia el apuesto Su son diferentes, no se pueden comparar —dijo Frijolito mientras tragaba sopa.

—¿Cómo es eso?

—Qin Chu acarició con amor la cabeza de Frijolito.

—Pudin, dile a papi, quiero terminar mi sopa antes —Frijolito le delegó la pregunta a su hermana.

Pudin pensó al respecto con mucha seriedad antes de finalmente decir: —Papi, no puedes enfadarte si te digo.

—No lo haré, nunca me enfadaré con ustedes…

La culpa que sentía con Huo Mian y sus hijas lo había hecho tomar la decisión de que nunca se enfadaría con las gemelas, ni siquiera si incendiaban la mansión.

Su nueva misión en la vida era consentir a su esposa y a las niñas tanto que nadie más pudiera soportarlas, porque de esa forma, serían suyas para siempre.

El señor Qin era algo introvertido, pero también era posesivo.

—Amamos un montón a papá.

Por más de que no estuviste con nosotras cuando éramos bebés, desde que estábamos en la panza de mamá, ella nos contaba de ti…

escuchamos tanto acerca de tu historia de amor con mami que prácticamente podemos recitarla.

También sabemos que mami y tú se aman muchísimo y sabemos que tú nos amas muchísimo también.

Papi, te alejaron de nosotras, pero eres tan importante en nuestras vidas como mami…

y los amamos muchísimo.

Al oír la respuesta de Pudin, Qin Chu sintió que el corazón se le llenaba de calor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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