Mi juventud comenzó con él - Capítulo 342
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- Capítulo 342 - 342 Capítulo 342 No Morirías Si No Cortejas a la Muerte 4
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342: Capítulo 342: No Morirías Si No Cortejas a la Muerte (4) 342: Capítulo 342: No Morirías Si No Cortejas a la Muerte (4) Editor: Nyoi-Bo Studio Una semana pasó volando, Huo Mian pidió un día libre en South Side para prepararse para el día de la audiencia.
La audiencia estaba programada para las 9 AM, así que ella se despertó a las 7:30 AM.
Se duchó y lavó su cabello.
Luego, se puso un blazer rojo y pantalones de vestir negros que encontró en su armario, junto con una camisa negra que la daba una sensación elegante, lo más importante, Huo Mian pensaba que el rojo era su color de la suerte y esperaba que todo saliera bien.
Dejo su cabello suelto y se puso un poco de maquillaje.
Parecía una mujer de negocios, lista para ir al trabajo.
Cuando bajó de las escaleras para desayunar, Qin Chu la observó ligeramente sorprendido.
Sabía que ella era bonita para empezar, pero cuando estaba maquillada, su belleza podía ser comparada a la de estrellas internacionales.
—Parece que estas de buen humor.
—Por supuesto, no puedo perder mi moral.
Oí que vestir de rojo significa suerte, así que en verdad espero que todo vaya bien —dijo Huo Mian y luego tomó un vaso de leche y lo bebió.
—Así será.
—El abogado… —Encontré un abogado para ti, y llegará a la corta a tiempo.
No te preocupes, no es parte de GK —agregó Qin Chu.
—Gracias, señor Qin —dijo Huo Mian y le sonrió dulcemente.
Estaba extremamente satisfecha con los arreglos de Qin Chu, temía que si muchas personas iban a la audiencia y él también asistía, sufriría a causa de los rumores.
Los humanos eran raros, a ella no le importaba lo que los demás dijeran de ella, sin compartir cuan asquerosas estas sean.
Sin embargo, no podía tolerar que otros hablaran mal de Qin Chu, sentía como si ella también estaba siendo lastimada por todo el mundo.
Además, no quería que Qin Chu la viera en su peor momento.
No tenía muchas probabilidades de ganar esta vez.
Si no hubiese sido por la ayuda de Qin Chu, no podía imaginarse a que hubieran llegado las cosas.
Huo Mian creía que “Cosas buenas le suceden a las personas buenas”.
Ella no era Robín Hood, pero era diligente en su trabajo y había salvado a muchas personas, incluso si no se suponía que lo hiciera.
Pero esta vez, haber drogado a Lingling y el intento de violación por parte de Zhou Guangming además de la forma en que él la había tratado, podrían llevarla a la cárcel.
Entonces la justicia en verdad no existía.
La pareja se marchó junta luego de haber desayunado, como era habitual.
Qin Chu no dijo nada más, pero eso era una buena señal porque le alivia su carga emocional.
Ella condujo su auto hasta la procuraduría provincial de primer grado.
Este incidente era un escándalo dentro de los niveles de la clase más alta, por lo tanto los Zhou se hicieron cargo de que nada se sepa.
No había señales de reporteros, y la procuraduría asignó a guardias de seguridad extra al frente y a los costados de la entrada, era obvio que trataban la situación con absoluta seriedad.
Sin embargo, ella pensaba que era innecesario, ya que no era un caso de asesinato.
Su Yu le había dicho que los Zhou recurrieron a varios contactos para este caso, así que nada se veía favorable para ella.
Ella vio a los Zhou frente a la procuraduría.
Zhou Guangming estaba rodeado de siete u ocho personas y se dirigió a la entrada como si fuera la reina de Inglaterra.
Cuando vio a Huo Mian, volteó la cabeza y fingió que no la había visto.
Huo Mian pensó que era porque la odiaba, pero es no era el caso.
Zhou Guangming aun sufría de estrés post-traumático cada vez que veía a Huo Mian.
Su madre sin embargo, insultó a Huo Mian: —Pequeña perra, observa cómo te enseñamos una lección hoy.
—Ya no es tan joven, debería ser más discreta.
Después de todo, es su único hijo.
La expresión de la señora Huo de inmediato se oscureció al oír a Huo Mian.
Entró al lugar sin decir nada más.
Tras de ellos se encontraba un hombre de unos 30 años, era flaco y tenía una expresión depresiva en su rostro.
Sin embargo, el vestía un traje y cargaba con un maletín de aspecto profesional.
Él probablemente era el abogado renombrado de los Zhou.
Justo cuando ella se encontraba por entrar, oyó que alguien la llamaba.
—Huo Mian.
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