Mi juventud comenzó con él - Capítulo 358
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- Capítulo 358 - 358 Capítulo 358 La Declaración De Guerra Del Joven Señor Su 10
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358: Capítulo 358: La Declaración De Guerra Del Joven Señor Su (10) 358: Capítulo 358: La Declaración De Guerra Del Joven Señor Su (10) Editor: Nyoi-Bo Studio —Nada —dijo Qin Chu, regresando inmediatamente a la realidad.
—¿Cómo puede distraerte “nada”?
—Es solo que súbitamente recordé algunas cosas que ocurrieron en Estados Unidos y eso me puso algo emocional.
—¿Eh?
¿Significa eso que alguna chica en E.E.U.U fue de compras y a comer contigo?
—No, no había ninguna chica en Estados Unidos.
No existen mujeres allí—respondió Qin Chu de manera firme.
—Te creo.
Al ver la explicación sincera de Qin Chu, Huo Mian decidió dejar de molestarlo.
Luego de que los dos terminaron de comer, pasaron por la mesa de helados de una niña pequeña.
Incapaz de resistir la insistencia de Huo Mian, un helado de vainilla apreció entre las manos de Qin Chu.
Huo Mian, por otro lado, pidió uno de chocolate.
Sin embargo, luego de un par de tragos, se encontró con que no era suficiente.
—Cariño, déjame probar el tuyo.
—No, lo llenarás de saliva —dijo Qin Chu rechazándola.
—¿Cómo te atreves a tenerme asco?
¿Por qué no te da asco cuando nos besamos?
Hipócrita, hipócrita, las rameras son tan hipócritas.
—Porque cuando nos besamos, yo empujo mi saliva a tu boca, naturalmente, no me da asco.
—Sr.
Qin, ¿cómo se atreve a maltratar a su esposa de esa manera?
Acaso es una buena idea…
Huo Mian pensaba que ella era ingeniosa, pero Qin Chu era aún más ingenioso que ella.
¿Cómo iba el dicho?
¿Siempre hay montañas más altas?
Verdaderamente, había personas más allá de la humanidad, y cielos más allá del cielo.
—Si no me das un poco, está bien.
Iré a comprar otro.
Já, tendrás hambre y celos —dicho esto, Huo Mian se volteó para comprar más helado.
Qin Chu la tomó del brazo inmediatamente.
—Ten.
—Ves, sabía que cederías.
Já, o si no, hubieras sido impulsivo y comprado una máquina de helados.
Definitivamente sufrirás, es mi meta en la vida hacer polvo tu dinero —dijo Huo Mian, bromeando.
—Entonces, es mi meta en la vida dejarte hacer polvo mi dinero —replicó Qin Chu y sonrió gentilmente.
A continuación, limpio algo del helado de la cara de Huo Mian con una servilleta.
Esta acción era extremadamente gentil, si alguien la viera en internet, sería la mejor arma para hacer que los solteros se sientan mal.
Cerca, un Ferrari dorado se detuvo contra el cordón de la acera.
Su Yu nunca iba a los estúpidos mercados nocturnos como este, ya que los encontraba desorganizados y ruidosos.
Él estaba mirando por ahí cuando inmediatamente vio a Huo Mian entre la multitud.
Él no tenía idea de qué había pasado, ya que su visión era bastante promedio.
Sin embargo, siempre podía identificar a Huo Mian desde lejos.
Era como un talento sobrenatural.
Él estaba contento al ver a Huo Mian al principio, e incluso quería salir de su auto para molestarla un rato.
Sin embargo, cuando vio a Qin Chu a su lado, se puso de mal humor.
Él no podía descifrar lo que Huo Mian estaba diciendo, pero estaba sonriendo.
Era claro que estaba feliz.
En cuanto a Qin Chu, él limpió la boca de Huo Mian y le dio más helado.
Si él no lo hubiera visto con sus propios ojos, jamás hubiera creído que Huo Mian, una mujer venenosa, súper racional y calma tendría un lado tan femenino.
Su expresión era como la de una chica que acababa de conocer a su primer amor.
Los celos se apoderaron inmediatamente del corazón de Su Yu.
Él sentía tanta envidia.
Él se preguntaba si él se ahogaría en felicidad si pudiese vivir con Huo Mian de esa manera.
Ver a Huo Mian y Qin Chu marcharse juntos hizo que Su Yu golpeara el volante frustrado.
Repentinamente, ya no tenía ganas de hacer nada.
Dentro del salón privado de un club social de clase alta, Su Yu bebió mucho alcohol, y estaba algo tomado.
—Gran chico Su, ya dinos que te está molestando.
Nadie más tendría las agallas para actuar tan presuntuosamente frente a Su Yu a parte de Wei Liao.
Su Yu se mantuvo en silencio, pero sus ojos entrecerrados empezaron a abrirse lentamente
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