Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mi juventud comenzó con él - Capítulo 465

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mi juventud comenzó con él
  4. Capítulo 465 - 465 Capitulo 465 Corriendo Por Su Vida 5
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

465: Capitulo 465: Corriendo Por Su Vida (5) 465: Capitulo 465: Corriendo Por Su Vida (5) Editor: Nyoi-Bo Studio —Su apellido es Zhao y es rica, eso es todo lo que puedo decir.

El hombre se mordió los labios.

—Ya veo, es ella.

—¿Y el antídoto?

—dijo el hombre, extendiendo su mano.

Vio como Huo Mian tomó una pequeña botella y se la dio de beber a su jefe.

—Ahora estará bien.

Debes llevarlo a un sauna.

Estará bien luego de un baño caliente.

—¿Por qué debería creerte?

—dijo el hombre, furioso.

—Porque no tienes otra opción, si me crees o no.

Buena suerte.

Al terminar de hablar, Huo Mian empujó al jefe fuera del auto.

El subordinado lo siguió para sostenerlo.

Huo Mian se colocó en el asiento del conductor y se alejó, dejando al par morder el polvo.

Huo Mian tomó una ducha caliente tan pronto regresó a casa.

Para ser honesta, seguía recuperándose del shock.

Sin embargo, en una situación así, no podía deshacerse del pánico interior.

Los mafiosos eran como cazadores, podían oler el miedo a kilómetros.

Cuando lo hacían, era el fin.

El “veneno” no era para nada venenoso.

Era solo anestesia mezclada con colorante vegetal.

El antídoto era otro truco.

Era solo agua en una botella.

Sin embargo, tenía que actuar de manera en que en verdad creyeran que el jefe estaba envenenado.

Luego de haberse duchado, Huo Mian tomó un papel y empezó a dibujar un boceto.

En menos de veinte minutos, había terminado un boceto del rostro del jefe mafioso.

Había acabado de conectar su teléfono que había muerto y de inmediato recibió una llamada de Gao Ran.

—Huo Mian, ¿estás bien?

—Estoy bien.

—¿Dónde estás ahora?

—En casa.

—Fuimos tras las coordenadas que nos habías mandado pero no encontramos nada.

¿Qué sucede?

¿Quién esta tras de esto?

Gao Ran suspiró aliviado al oír que Huo Mian se encontraba bien.

—Gao Ran, tengo un boceto de como luce uno de ellos, te lo enviare por WeChat.

Es el líder.

También tiene algunos subordinados bajo su poder.

Estoy demasiado cansada, así que no dibujaré a los demás.

Me acorralaron con dos autos.

Uno de ellos era una furgoneta negra con placa CX1470 y el otro una furgoneta blanca con placa ER5464.

Sería mejor si vas directamente tras ellos.

Probablemente son un grupo de secuestradores y tienen antecedentes criminales.

—De acuerdo, me encargaré de ello.

—Por cierto, no le cuentes a Qin Chu sobre lo que sucedió.

—¿Por qué no?

—preguntó Gao Ran.

Sería un idiota si no le contaba a Qin Chu lo que había sucedido.

—No quiero que se preocupe, así que ni se lo menciones.

—De acuerdo, pero estoy impresionado con el hecho que memorizaste las placas bajo estas circunstancias.

No solo eso, lograste dibujar un boceto.

Eres un genio.

—Jajaja, deja decir tonterías y ve a buscarlos.

Huo Mian rio y luego colgó el teléfono.

Gracias a la eficiencia de Gao Ran, logró arrestar al mafioso más tarde esa noche.

Justo como lo había predicho, ya contaban con antecedentes criminales.

La mayoría estaban relacionados con secuestros y violaciones durante el año pasado.

No solo Gao Ran destrozó la guarida del mafioso, pero también arrestó a los nueve de sus subordinados en los alrededores de un vertedero en los suburbios, todo gracias al boceto de Huo Mian, el cual era tan realístico que parecía una fotografía.

—Deberías renunciar a tu trabajo en el hospital y trabajar como dibujante criminal en el ministerio —bromeó más tarde Gao Ran.

—¿Pueden ustedes solventar mi salario de 20 mil yuanes al mes?

—preguntó Huo Mian con una pizca de arrogancia.

Gao Ran abrió la boca pero no llegó a decir nada.

Aparte de estabilidad laboral, nada bueno resultaba de ser un servidor público.

Eran pasadas las una de la madrugada cuando Gao Ran terminó con el caso.

Tomó su teléfono y emocionado discó el número de Zhu Lingling.

—Oye idiota, ¿sabes la hora que es?

¿No deberías estar durmiendo?

—¿Sabías que Huo Mian casi fue secuestrada hoy?

—¿Qué?

¿Secuestrada?

Zhu Lingling se despertó de inmediato y se sentó en su cama.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo