Mi juventud comenzó con él - Capítulo 78
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78: Capítulo 78: Premeditación 78: Capítulo 78: Premeditación Editor: Nyoi-Bo Studio —Hermanooo, ¿qué haces a mitad de la noche?
Gao Ran estaba solo semi-consciente al otro lado de la línea.
—Eso es todo.
Quiero la información para mañana por la mañana Sin esperar respuesta por parte de Gao Ran, Qin Chu colgó.
A la mañana siguiente- Cuando Huo Mian despertó, le sorprendió que Qin Chu siguiera en la casa.
Todo este tiempo había salido de la casa antes de las siete.
Verlo tan temprano por la mañana hizo que ella desviara la mirada, incómoda.
Especialmente porque Huo Mian aún no se había lavado la cara y su cabello estaba despeinado.
—¿Aún no vas a trabajar?
—Ajá.
No hay mucho que hacer hoy —dijo Qin Chu, sentado en la mesa, leyendo un periódico de economía.
Sobre la mesa había dos desayunos.
Eran platillos occidentales de nuevo y, a decir verdad, Huo Mian estaba algo cansada de la comida occidental.
Pero él lo hizo con buenas intenciones, y si ella no se lo comía, parecería algo insincera.
—A ti…
a ti parece gustarte la comida occidental ¿no?
—preguntó Huo Mian lentamente.
Qin Chu apartó el periódico, la miró y dijo: —No sé cómo hacer comida china.
Huo Mian quedó sin palabras.
Con razón siempre preparaba desayunos occidentales, fideos, y filetes para la cena.
No tenía idea de cómo preparar otra cosa.
—Ajém, yo cocinaré de ahora en más.
—No.
Contrataré una cocinera.
—Mi comida no es horrible, confía en mí—dijo Huo Mian.
—No me casé contigo para que cocines.
No necesito que mi esposa haga nada, solo has lo que te haga feliz.
—Uh…
Huo Mian verdaderamente quería decirle a Qin Chu que eso la convertiría en una malcriada y se volvería arrogante.
Sin embargo, esas palabras no parecían apropiadas, ya que su relación era algo extraña.
—¿Está mejor tu herida?
—Mhm.
—Recuerda mantenerla seca.
—Mhm —asintió Qin Chu.
—He terminado, me alistaré para ir al trabajo.
Huo Mian se tardó alrededor de veinte minutos, pero cuando salió, Qin Chu seguía esperándola.
Él llevó a Huo Mian al hospital en su discreto Volkswagen CC antes de ir a la Oficina Central de GK.
Era hora pico y muchos empleados vieron a su jefe conducir un Volkswagen CC son sus propios ojos.
Al principio pensaron que era el auto del asistente Yang, pero quedaron boquiabiertos al ver a su jefe salir de él.
Alguien murmuró: —¿Qué está intentando poner de moda el director?
Si mis ojos no me engañan, ese es un Volkswagen CC, no un automóvil de lujo.
Otro respondió: —Tal vez el director está planeando trabajar con Volkswagen.
¿Estamos fabricando autos de nuevo?
—No lo creo, tal vez el director se hartó de los autos de lujo y quiso probar algo nuevo.
Creo que es eso.
—¿O tal vez el director quiere darle el auto a alguno de los departamentos como bono?
Los empleados chismoseaban mientras Qin Chu seguía con su día.
Dentro de la oficina del director- Qin Chu revisaba documentos cuando Gao Ran llamó.
—¿Encontraste algo?
—inquirió.
—Claro, tu hermano es el capitán del departamento de policía, y no me pagan por no hacer nada.
Lo hallé, y hallé tantas cosas, que da miedo.
El auto casi atropelló a alguien frente al hospital ayer.
Eran tú y Huo Mian, ¿no?
—preguntó Gao Ran, con demasiada curiosidad.
—Ve al grano, ¿de dónde salió el auto y a quien le pertenece?
—El dueño del auto es Wu Shikai, dueño de la Compañía Hongtai Logistics.
Pero él se encuentra fuera de la ciudad, y el conductor de ayer era uno de sus empleados.
Su nombre es Wang Li, tiene 32 años, no es casado, es alcohólico y tiene un registro criminal de hurto.
Parece ser una mala persona en líneas generales.
No sé por qué aparecería frente al hospital por la noche… tal vez estaba ebrio —analizó Gao Ran.
—Imposible.
No estaba ebrio…él lo planeo.
Estaba allí para matar a Huo Mian.
—¿Por qué mataría a Huo Mian?
—exclamó Gao Ran, sorprendido.
¿Cómo podría una chica como Huo Mian haber provocado tanto odio en alguien como para merecer un intento de asesinato?
—Déjame investigar el resto.
Hablamos luego —dijo Qin Chu, y colgó.
—Director Qin, la reunión es en diez minutos —le recordó el asistente Yang.
—Cancela la reunión.
Tengo algo importante que hacer.
No veré a nadie esta mañana ni firmaré ningún documento.
—Sí Señor.
Conociendo la personalidad del jefe, Yang inmediatamente se lo hizo saber al resto del personal.
Qin Chu tomó su celular, y titubeó por un momento antes de marcar un número.
—Rick, necesito tu ayuda.
Ven a la Oficina Central GK en una hora.
Colgando el teléfono, Qin Chu se aproximó a las ventanas francesas en su oficina, observando el tráfico con una expresión gélida.
Alguien se atrevió a intentar herir a Huo Mian.
Debe estar loco.
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