Mi juventud comenzó con él - Capítulo 842
- Inicio
- Mi juventud comenzó con él
- Capítulo 842 - 842 Capítulo 842 Vengando A Mi Hermanito 3
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
842: Capítulo 842: Vengando A Mi Hermanito (3) 842: Capítulo 842: Vengando A Mi Hermanito (3) Editor: Nyoi-Bo Studio —Pfffft.
Huo Mian casi escupió su refresco al ver el comentario de Gao Ran.
¿Podrían Gao Ran y Zhu Lingling no ser tan graciosos?
¿Por qué son todas las parejas en su vida tan anormales?
Al principio ella pensaba que Jiang Xiaowei y Wei Liao eran relativamente normales.
Sin embargo, más adelante, se dio cuenta de que estaban igual de locos.
Se comprometieron, embarazaron y casaron sin avisar.
Sus acciones sorprendieron completamente a Huo Mian.
Con esas parejas feroces, parecía que ella y el Sr.
Qin eran la pareja más normal.
En ese momento, alguien más comento: “¿Estas de luna de miel?”.
Huo Mian no tenía interés en responder a Huo Siqian.
La noche era joven, y a Huo Siqian no le agradaba juntarse con los familiares mayores de los Huo.
Entonces, decidió emborracharse.
Su Yu y Tang Chuan habían salido por la noche a la ciudad, y se encontraron.
Por lo que reservaron un salón privado para estar juntos.
Huo Siqian rio mirando su teléfono.
—Esta malcriada ha ido de luna de miel sin decirle a nadie.
Su Yu no dijo nada, bebió algo de vino silenciosamente.
—¿A dónde fue?
—preguntó Tang Chuan, curioso.
—Las Maldivas.
El Sr.
Ricachón Qin consiguió un avión y reservó una isla entera.
Mi hermana está pasándolo como nunca.
—Las palabras de Huo Siqian destilaban envidia.
—Las Maldivas son bonitas, Qin Chu tiene buen gusto.
—Tang Chuan disfrutaba de Las Maldivas, e iba todos los años, siempre con una mujer distinta.
Wei Liao solía bromear diciendo que Tang Chuan era como un traficante.
—¿De verdad?
Solo son islitas en el pacífico.
La gente allí odia a los chinos —dijo Su Yu, obviamente celoso.
—Oye, joven señor Su, ¿desde cuándo eres tan patriótico?
Hablas como si nunca hubieras ido allí.
—Tahití es mucho más bonito —murmuró Su Yu.
La verdad era que, él quería ir a Las Maldivas inmediatamente.
Si hubiera sido él quien fue con Huo Mian, él moriría de felicidad.
Su Yu sostuvo una copa de vino en su mano y miró a la pared frente al él.
Qin Chu se despertó luego de una siesta de dos horas.
Luego los dos se pusieron camisetas de parejas y se dirigieron a la playa para cenar una barbacoa.
Quince personas se reunieron alrededor de una gran mesa, la atmósfera era agradable y docenas de meseros les sirvieron.
Zhixin tenía un gran apetito y seguía comiendo, después de todo era un niño.
—Hermana, prueba el takoyaki.
¡Es delicioso y auténtico!
—exclamó Zhixin emocionado mientras probaba todo lo que había en la mesa.
Él ya no mencionaba su relación fallida.
—Oye cariño, ¿por qué trajimos a este niño extra?
¿Solo para que coma sin parar?
—dijo Huo Mian con una sonrisa, mirando a Qin Chu.
—Tenemos muchos extras, uno más no hará diferencia —respondió Qin Chu.
Su asistente y sus guardaespaldas quedaron en silencio.
Sí, todos eran los extras del jefe y su esposa.
—Él solo bromea, ja ja.
¡Coman y beban lo que quieran!
—dijo Huo Mian, cubriendo la boca de Qin Chu con su mano.
—¿Qué hay para mañana?
—preguntó Qin Chu a su asistente.
La asistente rápidamente tomó un horario y lo colocó frente a Qin Chu.
—Señor, este es el horario tentativo para usted y su esposa.
Mañana, luego del desayuno, tomaremos las fotos alrededor de las 9:30.
Luego del almuerzo pueden tomar una siesta antes de las dos sesiones de la tarde.
De las dos sesiones, una será en un crucero, lo que le dará oportunidad a usted y a la Señora Qin de disfrutar un momento en el océano.
Haremos otras tres sesiones pasado mañana, y el día siguiente, será de pura diversión.
—Suena bien.
Él miró el horario, estaba organizado razonablemente, y él no tendría que apresurarse con nada.
Satisfecho, Qin Chu asintió.
Huo Mian sabía cuánto tenían que trabajar todos, llevando una docena de maletas, llenas de vestidos para ella y trajes para Qin Chu.
Ninguno de los dos trajo nada, el equipo de asistentes y guardaespaldas preparó todo.
Ella se sentía como una reina.
Los locales no eran tan malos como ella pensó que serían, solo pedían propinas porque dependían del turismo para vivir.
No tenían otras fuentes de ingreso, por lo que era normal.
El personal los trataba bien.
Mientras ellos disfrutaban de su barbacoa en la playa, uno de los cocineros cantó para ellos, y la atmósfera general era relajante.
Todos disfrutaron de la cena.
Luego de comer, Qin Chu y Huo Mian se tomaron de las manos para caminar por el océano, yendo contra el viento.
La pareja llevaba puestas camisetas blancas, cada una con un diseño de Mickey Mouse.
Huo Mian era fanática de Disney, por lo que la asistente escogió sus prendas de acuerdo al gusto de ella.
—Cariño —dijo Huo Mian gentilmente.
—¿Sí?
—respondió Qin Chu, mirándola.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com