Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mi juventud comenzó con él - Capítulo 89

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mi juventud comenzó con él
  4. Capítulo 89 - 89 Capítulo 89 Pervertido
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

89: Capítulo 89: Pervertido.

89: Capítulo 89: Pervertido.

Editor: Nyoi-Bo Studio —Apresúrate y vete de aquí—dijo Huo Mian, en pánico, al dar un vistazo entre sus dedos y notar que Qin Chu no tenía intención de marcharse.

—Estás caminando desnuda en el pasillo a plena luz del día.

¿Estás segura que no intentas seducirme?

—dijo Qin Chu riendo, sin mover sus ojos de su cuerpo por siquiera un segundo.

—No sabía que estabas en casa.

¿Cómo podría saber que estarías aquí a esta hora?

¿Qué no tienes trabajo?

—dijo con enfado Huo Mian, mientas apuntaba a Qin Chu, su cara roja de la rabia.

Qin Chu continuó en silencio mientras sus ojos seguían sus carnosas curvas de arriba abajo.

—¡Pervertido!

Huo Mian se sentía completamente expuesta.

Empujó a Qin Chu y corrió hacia su habitación.

—Oh vamos señorita Qin, legalmente soy tu esposo ¿no es cierto?

—murmuró a sí mismo Qin Chu aun el pasillo.

En la habitación.

Huo Mian se rehusaba a abandonar su habitación luego de haberse vestido.

No tenía idea de cómo enfrentar a Qin Chu; era demasiado vergonzoso.

Además, ¿qué tan tonta era para creer en ese estúpido chiste e intentar cubrir su rostro?

Había solo dos personas en la casa y en su intento de cubrir su rostro había expuesto su cuerpo por completo, sin mencionar que Qin Chu señaló la falla en su lógica al cubrir su rostro.

Si Zhu Lingling alguna vez se enteraba de esto, se cuestionaría severamente su calidad de genio con un IQ de 130.

Sintió que su cerebro se había olvidado de cómo funcionar en estos sietes años.

Pero lo más importante… ella pensó que Qin Chu estaba en el trabajo.

¿No debería el presidente de GK estar muy ocupado?

¿Por qué diablos estaba descansando en su hogar a plena luz del día?

Además, ni siquiera era el fin de semana.

¿Podría alguien decirle que estaba sucediendo?

A decir verdad, se suponía que Qin Chu debía estar en el trabajo hoy, pero le preocupaba que Huo Mian se despierte sin nada que comer, así que decidió trabajar desde casa a través de telecomunicaciones.

Había acabado de limpiar su bandeja de entrada del correo cuando se dio cuenta que era casi mediodía.

Pensó que Huo Mian despertaría ponto, y por eso había salido del estudio.

No tenía idea que sería testigo de una escena tan interesante.

Era cierto que habían dormido juntos una vez hace siete años, pero no fue exactamente una experiencia gratificante, ya que ambos eran jóvenes e ingenuos.

Ahora ambos eran adultos y habían estado casados por varios días.

Sin embargo no habían dormido en la misma cama ni una sola vez.

Ahora que esto había sucedido, era mucho más incómodo… para Huo Mian por supuesto.

Qin Chu pensó que lo que sea que había sucedido era algo bueno.

No fue hasta hoy que descubrió lo curvilínea que era Huo Mian.

Jamás pensó que la delgada y sencilla de Huo Mian tendría curvas en los lugares adecuados.

Por un momento quiso abalanzarse contra ella y hacerla rogar por misericordia debajo de él.

Pero sabía que aún no era el momento y si hacía eso, la asustaría.

Qin Chu esperó en la sala de estar por un rato, pero Huo Mian aún no salía de su cuarto.

Calculó que se sentía avergonzada, así que se dirigió al segundo piso.

—Oye, ¿te vas a quedar a esconderte en la habitación para siempre?

—pregunto golpeando la puerta —¡Vete!

Saldré una vez que te hayas marchado.

—Que me marche no cambiará el hecho que lo vi todo —dijo burlonamente Qin Chu.

—Deja de hablar —dijo Huo Mian cubriendo su rostro que ardía con vergüenza.

—Entonces, ¿planeas almorzar conmigo?

—¿No tienes que ir al trabajo?

—preguntó Huo Mian tras la puerta.

—Me quedare en casa todo el día, así que no hay caso en que te escondas.

—¿Por qué eres así?

¡Eres un maleante!

—Sería un maleante si escondía una cámara en la ducha, ¿no lo crees?

—dijo lentamente Qin Chu.

Huo Mian se quedó sin habla.

—Vamos, saldremos a comer.

—No.

—Bien, si vas a ser así de testaruda, llamare a Wu Zhongxing para decirle que mi esposa no tiene pensado en volver al trabajo y que planeas esconderte en la habitación para siempre —dijo Qin Chu mientras fingía marcharse.

—¡Detente!

Como te atreves a interferir con mi trabajo —dijo Huo Mian, y de inmediato abrió la puerta.

—Qué bueno que decidiste salir, vamos a comer, me muero de hambre —dijo Qin Chu, mientras se dirigía a bajar las escaleras.

Huo Mian vestía un atuendo deportivo en color beige, y su cabello mojado descansaba sobre sus hombros.

Todo su aspecto le hacía parecer mucho más joven, como una estudiante de preparatoria.

Dentro del Maybach.

Qin Chu se quedó mirándola por un par de segundos.

Sus ojos demostraban una ligera ternura que era difícil de capturar.

—¿Qué estas mirando?

¿Nunca habías visto a una chica bonita antes?

—dijo Huo Mian, y luego miro a otro lado, evitando el contacto visual con Qin Chu de manera intencional.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo