Mi juventud comenzó con él - Capítulo 986
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
986: Capítulo 986.
Ella Siempre Fue Tan Fuerte (7) 986: Capítulo 986.
Ella Siempre Fue Tan Fuerte (7) Editor: Nyoi-Bo Studio —Temía que te preocuparas —dijo Gao Ran mientras seguía a Zhu Linling.
—Pero igual me preocupo, aún si acabas de decírmelo.
¿Qué clase de lógica es esa?
—Zhu Lingling fulminó con la mirada a Gao Ran mientras lo culpaba.
Ella llevaba puesto un saco largo de cachemira, con un nudo atado alrededor de la cintura.
Lo había combinado con botas de cuero y se veía muy sexy caminando.
Su tez era clara, aunque no era asombrosamente bella,su apariencia hacía que los demás se voltearan a verla.
Lo más importante, en una era donde la mayoría de las mujeres se hacían cirugías plásticas, belleza natural como la de Zhu Lingling era impresionante.
La verdad es que a Gao Ran le gustaba Zhu Lingling desde la preparatoria, pero Zhu tenía mal carácter.
Por lo tanto, Gao Ran nunca admitió sus sentimientos por ella, temiendo que las cosas se volvieran incómodas si ella lo rechazaba y que ya no pudieran ser amigos.
Por esto, permanecieron amigos.
Por otro lado, Zhu Lingling pensaba que ella le desagradaba a Gao Ran, entonces ni si quiera pensó en él de esa manera.
A través de los años, salió con muchos hombres, pero ninguna de sus relaciones tuvo un final feliz.
Hoy, después de todo, ambos seguían solteros.
Mientras más tiempo pasaban juntos, más cosas iban sintiendo el uno por el otro.
HuoMian tenía razón, estaban a punto de terminar juntos.
—Oye, ¿cómo puedes caminar tan rápido con esos tacones?
—murmuró Gao Ran, detrás de Zhu Lingling.
—¿Hablas humano?
No son tan altos, solo miden cinco centímetros, ¿has visto tacones de siete centímetros?
Pronto llegaron a la U.C.I.
en el último piso.
HuoMian y Qin Chu se encontraban en habitaciones separadas, lejos el uno del otro.
La familia Qin estaba fuera de la de él.
SongYishi no paraba de secarse las lágrimas con un pañuelo como si fuera su esposa.
Molesta, Zhu Lingling preguntó: —¿Qué tiene que ver esto con ella?
—Vino con sus padres por lo que no pude echarla.
Ella tiene derecho a verlo.
Hablaban mientras se dirigían a la habitación de HuoMian.
Al llegar, Zhu Linglign se apresuró por entrar, pero vio a HuoSiqian arropando a HuoMian, su expresión más gentil que nunca.
Si ella no hubiera visto su rostro con sus propios ojos, jamas hubiera creído que sería HuoSiqian quien tratara a HuoMian con tal ternura, como si fuera su hermano mayor de verdad.
Al ver a Zhu Lingling, HuoSiqian no demostró ni una pizca de vergüenza, solo se levantó y se dirigió a la puerta.
—Como ustedes están aquí, me iré.
Gao Ran asintió.
Luego de que HuoSiqian se fue, Zhu Lingling hizo a un lado su bolso y se quitó el saco.
Ella fue hacia HuoMian, ella llevaba puesta una bata de hospital, se veía pálida acostada en la cama del hospital.
—Maldición, ¿qué diablos?
Esos malditos secuestradores.
Cuando los ejecutes, recuerda disparar todas las veces que puedas y apunta a sus cabezas.
No son humanos.
Lingling se sentía dolida al ver lo frágil que se veía HuoMian.
En todos estos años, nadia la había visto tan débil.
Gao Ran se rascó la nariz y no dijo nada.
Él no planeaba decirle que los secuestradores confesaron que golpearon a HuoMian porque no hablaba con Qin Chu por teléfono y que casi la ahogaron al atarla y arrojarla en un enorme contenedor con agua.
HuoMian verdaderamente sufrió un tratamiento inhumano.
—¿Ha estado durmiendo todo este tiempo?
—Zhu Lingling colocó su mano en la de HuoMian y miró a Gao Ran.
—Se despertó una vez, pero estaba muy emocional y casi derriba la puerta del quirófano como una loca buscando a Qin Chu.
—Él le importa demasiado.
—No pensé que HuoMian amara tanto a Qin Chu.
—El comportamiento de HuoMian de verdad había sorprendido a Gao Ran esta vez.
—Es porque eres un idiota.
A HuoMian le toma un tiempo abrirse a alguien, y nunca sabrás como se siente respecto a esa persona desde la superficie porque ella es una persona de acción.
La última vez, ella fue a ver a un doctor chino conmigo porque le preocupaba no embarazarse.
El doctor le prescribió un montón de medicina china que olía horrible, pero ella se aguantó y la bebió tres veces al día.
La bebía, y vomitaba, bebía, y vomitaba, todo para darle un hijo a Qin Chu.
Gao Ran se sintió conmovido.
—Sí que está determinada.
—¿Qué pensaste que era?
Si HuoMian no amase a Qin Chu, ¿crees que hubiera hecho eso por él?
—preguntó Zhu Lingling.
—Pero Qin Chu tal vez ni despierte.
Al escuchar lo que Gao Ran dijo, la expresión de Zhu Lingling se volvió fantasmagórica.
En shock, ella se volteó lentamente y lo miró.
—¿Qué acabas de decir?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com