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Mi maestro se volvió a desconectar - Capítulo 101

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101: Capítulo 101 – La Flor de Espíritu Negro 101: Capítulo 101 – La Flor de Espíritu Negro Editor: Nyoi-Bo Studio En la Secta invencible.

El Qi Espiritual era abundante.

La montaña, antes tranquila, ahora estaba llena de vibrantes luces doradas que brillaban en todo el cielo.

El Qi Espiritual parecía que bailaba en respuesta a la luz, juntándose en la cima de la montaña.

Los rayos dorados iluminaban la secta entera, convirtiéndola en un terreno de oro.

Yi Qing se aisló por más de tres meses.

De repente, abrió sus ojos.

Lo primero que sintió fue que el Qi Espiritual alrededor de él era diferente.

Reaccionó al instante absorbiendo el Qi en su cuerpo.

El Qi Espiritual dorado fluyó hacia su cuerpo hasta que no quedó nada.

Sólo entonces el aspecto de la Secta Invencible volvió a la normalidad.

Yi Qing sintió su propia fuerza corporal y se dio cuenta de que estaba ya en las etapas tardías de la Formación de Alma.

Se alegró en su corazón y salió de la cueva, dirigiéndose hacia el salón trasero.

Divisó a Shen Ying desde lejos.

—Maestra, ya… —se detuvo en medio de la oración al ver que había un forastero sentado junto a Shen Ying.

Vestía de blanco y se había colocado muy cerca de ella con un plato en la mano.

Colocaba las frutas en el plato para Shen Ying.

Sus brillantes ojos eran realmente…, molestos.

Yi Qing sintió que su corazón se volvía frío.

¿Cómo apareció este muchacho en unos cuantos meses?

—Hey, Chef —dijo Shen Ying al ver a Yi Qing.

Dejó de lado la fruta en su mano y caminó hacia él—.

¡Ya saliste!

—Maestra… —Yi Qing se acercó hacia ella, echando un vistazo a la persona que estaba detrás.

Intercambiaron miradas y el aire entre ellos parecía cargarse con estática.

—¿Quién es este forastero?

—enfatizó la palabra “forastero”, inconscientemente poniendo una distancia entre él y los dos invitados—.

¿Quién es este Compañero Daoista?

—¡pequeño bastardo, será mejor que te alejes de mi maestra!

—Ah —Shen Ying comenzó a explicar—: Éstos son el Director y Pelusa.

—¿Qué pelusa?

—Es el Patriarca de la familia Yi —explicó Lonemoon, haciendo un gesto hacia Yi Feng.

Luego se volteó hacia Bai Ze— … y … —frunció el ceño, no sabiendo cómo dirigirse a Bai Ze.

—Bai Ze, —dijo Bai Ze bruscamente.

Miró a Shen Ying y levantó su voz ligeramente—.

Mi nombre es Bai Ze —se sonrojó.

Ella sería la única que podría llamarlo Pelusa.

¿Entonces el Maestro espiritual ya no iba a esconder más su identidad?

¿Planeaba anunciarlo al mundo?

Yi Qing frunció el ceño profundamente y estudió las cultivaciones de ambos.

De repente entendió algo y su corazón cayó aún más, y comenzó a sentirse nervioso.

—Compañero Daoista Bai Ze.

—Sí —asintió Bai Ze.

Miró de reojo a Yi Feng detrás de él y un aire de desdén pasaba por su rostro.

—No vamos a hablar más de esto, —Shen Ying interrumpió las presentaciones y le dio un codazo a Yi Qing—.

Hey, chef, para celebrar tu reaparición, ¿podríamos…, comenzar a cocinar ahora?

—Sí, Maes… —él habitualmente asentía con su cabeza, pero examinó al grupo de gente delante de él antes de cambiar de opinión repentinamente—.

Maestra, son solo las 10 de la mañana; no es hora de comer aun —debía mantenerse alerta para asegurarse que el pequeño bastardo no tratara de robarse a su maestra.

—Er… —titubeó Shen Ying.

Esta era la primera vez que el Chef la rechazaba—¿Considerémoslo como un “brunch”?

¡Hay pescado!

—Maestra, ¿No dijo que quería sus comidas en horarios fijos?

—Ehm, quise decir…, que no podemos comer muy tarde.

¡Podemos comer bocadillos!

—¡No!

—… —¿el Chef siempre ha sido tan profesional?

—Shen… Ying —Bai Ze de improviso le entregó algo blanco.

Miró su rostro por un segundo y bajó su mirada fija inmediatamente—.

Esto es…, para usted.

Puede…, comer esto.

¿Qué?

Shen Ying vio que la flor blanca en su mano parecía como si hubiera sido hecha a mano.

Y era increíblemente fragante.

El momento en el que Bai Ze le presentó a Shen Ying la flor, una oleada de Qi espiritual puro brotó de la flor para llenar los alrededores.

Todos se sintieron reanimados.

El Qi Espiritual alrededor de ellos se sentía un tanto más abundante.

—Esto es… —Lonemoon no pudo evitar acercarse a la flor.

Nunca había visto una flor que emanara Qi Espiritual anteriormente.

—¿Qué es esto?

—preguntó Shen Ying.

Bai Ze la miró sin expresión como si le ella le preguntara algo importante.

Se sonrojó una vez más, —es… es… —tartamudeó un buen rato sin completar su oración.

Por reflejo le dio la espalda, pero estaba atrapado.

—Es una Flor de Espíritu Negro, —Yi Feng no pudo evitar completar la oración de Bai Ze.

Tenía una expresión afligida, siguió—: Este es un monstruo… de la raza del Maestro espiritual —incluso Yi Feng la había visto unas cuantas veces.

Era difícil de creer que el Maestro Espiritual la estaba regalando, así como así.

—Ah… —todo este alboroto por una verdura.

Shen Ying estaba a punto de rechazarla cuando el Rábano de la nada saltó hacia ellos.

—Hermanita mayor, dijiste que ibas a reg… —Rábano no terminó su oración.

Miró sin expresión la Flor de Espíritu Negro en las manos de Bai Ze y estalló como un cañón—.

Esto es demasiado.

Trajo flores salvajes.

Llévesela, llévesela.

¿Cree que puede comprar a mi Hermanita con esa flor salvaje?

Sus ojos se llenaron de lágrimas al reclamarle a Shen Ying.

—Hermanita mayor, habías dicho que yo sería tu única planta.

¡Si quieres flores, te puedo dar!

Al terminar de hablar, parecía tener toda la intención de rasgar sus ropas.

—¡Detente!

Lonemoon, Yi Qing y Yu Hong de repente recordaron cierto dato biológico y pararon al Rábano al mismo tiempo.

Todas sus expresiones eran sombrías.

Echaron un vistazo a la Flor de Espíritu Negro y de repente sintieron que el Qi Espiritual alrededor de ellos se calmaba.

—¡Oye!

Rábano, no hagas una pataleta.

Tenemos invitados —la boca de Lonemoon se torcía al murmurar una maldición Inmovilizadora para el Rábano.

Luego se apresuró y extendió la mano para recibir la flor que Bai Ze ofrecía.

—Gracias, Bai… Compañero Daoista Bai.

Ha tenido un largo viaje.

¿Por qué no van a nuestro cuarto de huéspedes para descansar un rato?

Yi Feng no entendía por qué todos de improviso retuvieron al hombre con ropa verde, pero sintió la atmósfera tensa y asintió: —Muchas gracias, Maestra de Secta Shen y Mayores.

—Yu Hong, muéstrales a nuestros invitados el cuarto de huéspedes —Lonemoon le indicó con gestos a Yu Hong.

Yu Hong comprendió y caminó delante de los invitados, haciendo señas para que la siguieran.

—Por aquí, por favor.

—Por favor —Yi Feng la siguió.

Entonces, notó que la persona al lado de él no tenía intención de moverse—.

¿Maestro espiritual?

—No voy.

—¡Ah!

¿¡Eh!?

—Yi Feng algo dudoso, le explicó, Maestro espiritual…, solo vamos a descansar, no vamos…, no vamos a volver a la familia Yi.

Bai Ze miró a Shen Ying y contestó con tranquilidad: —No he terminado de comer.

—¿Qué significa esto?

¿Qué no ha terminado de comer?

¿Frutas?

¿Pero no era la Maestra de Secta Shen la que se comía las frutas?

Antes de que pudiera preguntar a algo, Yi Qing lo interrumpió con una expresión fría.

—No se preocupe, Compañero Daoista.

Siempre he sido responsable de las comidas de la Maestra.

Yi Qing se adelantó y tomó el plato de las manos de Bai Ze, pero Bai Ze no lo soltó.

Yi Qing siguió tratando de tirar del plato, pero en vano.

Se miraron fijamente y la estática llenó el aire entre ellos nuevamente.

—No es necesario.

—Usted es un invitado.

—Estoy cómodo sosteniendo esto.

—Soy el único discípulo de la Maestra.

Estoy a cargo de estas cosas.

—Ya le serví comida anteriormente.

—¡Eso sólo fue porque yo estaba en aislamiento!

—Puede continuar en aislamiento.

—Discúlpeme por decepcionarlo, Compañero Daoista, pero no entraré en aislamiento en unos cuantos cientos de años.

—Odio a los mortales —dijo Bai Ze.

—Bastardo roba maestras —dijo Yi Qing.

Ambos tiraban del plato, ninguno pensaba en ceder.

La atmósfera se volvió muy tensa.

Un momento más tarde… —Ustedes acaso… —Shen Ying los miró y masticó con fuerza un melón—, ¿están coqueteando?

—… —No lo malentiendan, no tengo nada contra los gays —les hizo señas para que continuaran.

—¡Maestra!

—Yi Qing recobró su compostura y se volteó hacia Shen Ying, con cólera en sus ojos.

Ya no podía contenerse.

Retrocedió y señaló a Bai Ze—.

Se hace llamar Bai Ze, pero Bai Ze es una legendaria bestia inmortal antigua.

Nadie la ha visto antes y nadie sabe si realmente existe.

¿Cómo puede aparecer en el mundo mortal?

Creo que esta persona ha venido a la Secta Invencible con malas intenciones.

—No tengo malas intenciones, —Bai Ze sonaba más irritado a causa de este mortal, que parecía empecinado en oponerse a él—.

Estoy aquí para jugar, fue Shen… su Maestra quien me invitó acá.

—Eso es imposible —Yi Qing sacudió su cabeza.

Además de comer y dormir, la Maestro nunca se preocupa por nadie o algo más.

Ni siquiera tiene muchos amigos.

Por qué ella iba a invitarlo… —Ehm… —Shen Ying apretó sus labios—.

Yo lo invité.

—¡Maestra!

—los ojos de Yi Qing se ensancharon en incredulidad.

Se sintió traicionado.

¿Está ayudando a este pequeño bastardo?

Ante la mirada fulminante de Yi Qing, a Shen Ying se le erizaron los pelos.

Explicó: —Le dije de paso.

No pensé…, después de todo, pues como bestia lucía delicioso.

—Este… Pelusa, ¿Por qué viniste?

—no pudo haber venido hasta acá sólo para jugar.

Bai Ze tartamudeaba.

Su expresión calmada cambió a una de pánico.

—Qui… quiero… quiero… Era incapaz de completar su oración, incluso después de un largo momento.

Miró la Flor de Espíritu Negro en las manos de Lonemoon y pensó en algo para decir, pero no antes de que se sonrojara todavía más.

—¿Quieres qué?

¿qué trata de decir?

—Pfft, ¿estás ciega?

—Lonemoon ya no se pudo contener.

Se acercó a Shen Ying y movió la flor delante de su cara—.

Vino hasta acá, no puede dejar de tartamudear y hasta te dio una flor.

¿Qué crees que quiere?

Shen Ying titubeó un momento.

Sus ojos se ensancharon, y miró directamente a Bai Ze.

Mierda.

—¿Quieres seducirme?

Bai Ze: o (*////▽////*) q

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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