Mi maestro se volvió a desconectar - Capítulo 143
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- Capítulo 143 - 143 Capítulo 143 - La Espada de Seis Conjuros
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143: Capítulo 143 – La Espada de Seis Conjuros 143: Capítulo 143 – La Espada de Seis Conjuros Editor: Nyoi-Bo Studio Xun Shu se quedó de pie en el centro de una plataforma redonda.
Encima de la plataforma descansaba lo que parecía una mesa de fundición dorada.
Los rizos de llamas negras se alzaron de la mesa.
Algo dorado lanzó un ligero brillo dentro de las llamas.
Se acercaron para mirar más de cerca.
La imagen de una espada flotó dentro de la luz, ondulando como ondas de agua.
Xun Shu, que estaba de pie a un costado, lucía atontado.
Con completa incredulidad, refunfuñó: —¿Cómo puede ser?, ¿cómo puede ser?
—retrocediendo con desilusión, sonrió y dijo en tono burlón a sí mismo—.
Sorprendente… no me extraña que nuestros antepasados dijeran que nadie podía poseer esta espada.
Ahora entiendo por qué.
Lonemoon echó un vistazo a la imagen de la espada en las llamas.
De repente algo se le vino a la mente.
Frunciendo el ceño, le preguntó a Xun Shu.
—¿Esta…, es la Espada de Seis Conjuros?
—Xun Shu se puso rígido.
Apretando sus manos, asintió despacio.
—Entonces no puede ser… —¡la espada en las llamas era claramente solo un espejismo!
—Es el Hechizo de Espejismo Divino —interrumpiendo a Lonemoon, Xun Shu explicó con desilusión—.
Esta espada está sellada en un vacío de Caos.
Así, aunque la puedan ver, no pueden sacarla.
Esta es la espada que las leyendas dicen que tiene el poder de crear la tierra —como está sellada en un vacío de Caos, a menos que la persona tenga la capacidad de dividir la barrera, no sería capaz de sacarla.
—¿La quieres?
—preguntó Shen Ying de repente.
Xun Shu rio irónicamente y contestó: —Todos los que entran en este reino inmortal quieren esta espada.
—Ah.
—Pero es una pena que la espada no esté en este reino.
Nadie… ¿Eh?
¡Espera!
¿Qué haces?
Cuando Xun Shu se volteó, vio a Shen Ying estirar su mano hacia las llamas.
—Eso es fuego inmortal, no puedes… —antes de Que Xun Shu hablara, Shen Ying ya había metido su mano en la bola de llamas negras.
Tomó la espada con fuerza y la retiró de las llamas.
De repente, la luz dorada destelló y un denso Qi de espada llenó el área.
¿Ella…, la sacó?
Σ (° △ ° |||) ¿Cómo es posible?
Shen Ying echó un vistazo a la espada en su mano.
No había nada especial en ella aparte de ser un poco amarilla.
Le lanzó la espada a Xun Shu con un gesto casual y dijo: —¡Para usted!
—¿Eh?
¿Ella… se la estaba dando a él?
¿Estaba soñando?
Miró con incredulidad la espada en su mano, luego miró a la persona en frente de él.
Sin embargo, ella ya se había dado vuelta ya para mirar a sus compañeros detrás de ella.
—Padre Niu, no creo que este fuego sea malo.
—Maestra, este fuego es la fuente original del fuego en el reino inmortal.
El fuego anormal ordinario no se le puede comparar.
—Oh, ¿entonces deberíamos llevarlo a casa?
Lonemoon hizo rodar sus ojos y dijo: —¿Acaso eso se pregunta?
Por supuesto, Nos lo tenemos que llevar.
¡Pero el problema es que este fuego lo quema todo, no tenemos nada para guardarlo!
—Maestra, creo que a esta mesa no le afecta el fuego.
¿Tal vez pueda contenerlo?
—¿Por qué no…, nos llevamos la mesa entera?
—Eso podría funcionar.
¿Yi Qing, tienes más bolsos de almacenaje?
—Tengo bolso y medio.
¿Será suficiente?
—No hay caso.
Tratemos de meterla en el bolso.
Así que, con un aire de determinación en sus rostros, los tres caminaron hacia la mesa de fuego anormal, cada uno sosteniendo una esquina del bolso de almacenaje.
—¡Oye, oye, oye!
Hay un arma divina definitivamente buena aquí, ¿Por qué no la ven?
¿Por qué están más interesados en las llamas?
¿Es más importante el fuego que esta arma divina?
¡Ahí entendió lo que se sentía estar en tierra de ciegos!
Xun Shu hizo gestos de nerviosismo.
Miró de reojo a Shen Ying, luego bajó su cabeza para mirar la espada en su mano.
Finalmente, soltó: —¡Shen Ying!
—¿Qué?
—Shen Ying, que había estado dirigiendo el levantamiento de la mesa de fundición, se dio vuelta.
—¿De…, verdad me estás dando la espada?
—Umm —Shen Ying asintió con su cabeza en respuesta.
¿Había un problema?
Ella no daba garantía de reparación.
Todavía escéptico, Xun Shu le recordó otra vez.
—¡Esto es un arma divina!
—la había regalado tan como si nada; ni siquiera a sus otros dos compañeros les importó.
—Lo sé.
¿No la quiere?
—… —Xun Shu no sabía que decir.
Tenía sentimientos encontrados.
Ella supo desde el principio que su objetivo al seguirlos era usarla para encontrar esta espada.
Obviamente, lo había sospechado desde el inicio.
Él se había preparado para luchar hasta la muerte al encontrar la espada.
¡Pero… ella fue y se la regaló!
No mostró ninguna vacilación, ningún remordimiento, se la entregó como si fuera un panecillo.
¿Por qué?
—¿Eh?
—dijo Shen Ying, ahora perpleja—.
Usted la quería, así que se la doy, ¿por qué… necesita una razón?
—… Estuvo a punto de seguir preguntando, pero Lonemoon comenzó a gritar: —Shen Ying, si no nos ayudas a ensanchar el bolso, ¿cómo vamos a poner la mesa?
—Ah —Shen Ying se volteó y comenzó a tirar la boca del bolso para mantenerlo abierto.
Xun Shu miró a los tres inmortales ocupados y se rio suavemente entre dientes.
Un rato más tarde … —La mesa no es la que controla el fuego, es la tierra que está sobre ella —¿por qué sentía este impulso incontrolable de ayudarlos?
Xun Shu se acercó y apartó a las tres personas que rodeaban la mesa.
Luego, agarró un manojo de tierra amarilla en la plataforma, y la roció en el fuego.
El fuego negro al instante se encogió en una pelota, y la tierra inmediatamente envolvió el fuego.
En unos segundos, se formó una pelota de tierra amarilla.
—¡Todo listo!
—Xun Shu les entregó la cápsula amarilla de fuego.
—¡Guau!
—*3 Los tres miembros de la Secta Invencibles exclamaron con sorpresa, como campesinos ignorantes.
No tenían idea que existía esa tecnología.
Lonemoon tomó la cápsula de Xun Shu.
En realidad, el fuego anormal encapsulado en la tierra era frío al tacto.
La puso inmediatamente dentro del bolso de almacenaje.
Echó un vistazo a la mesa que todavía tenía algo de tierra encima, estrechó sus ojos y les hizo señas a las dos personas detrás de él.
—¡Sigan moviéndola!
—se podían llevar todo el aparataje.
¡Nada se desperdicia!
—… —¿tan pobres están como para hacer eso?
Xun Shu movió su boca algo incómodo mientras los miraba meter la mesa en el bolso de almacenaje.
Frotó su cabeza y dio un profundo suspiro.
Luego, sosteniendo la espada con ambas manos, se acercó a Shen Ying y dijo solemnemente: —Esta espada… ¡Gracias!
—¡De nada!
—contestó Shen Ying.
—¿Quieres saber por qué quiero esta arma?
—dijo Xun Shu, apretando sus puños.
Sintió un deseo repentino de decir algo.
El trío se dio vuelta mirarlo.
Xun Shu respiró hondo.
Los había seguido hasta aquí bajo el pretexto de perseguirlos por el robo de su árbol de hojas del Espíritu de Invierno.
Sin embargo, descubrió que esta gente no tenía pizca de maldad.
Supieron sus motivos, y aun así no se pusieron en su contra.
Además, le habían dado la espada tan fácilmente.
Siendo ese el caso, no debería seguir escondiendo la verdad de ellos; eso sería infame de su parte.
—En realidad… —¡No queremos saber!
—gritó el trío en armonía, antes de que pudiera seguir hablando.
¿Eh?
¡Eh!
—Es una molestia.
Por como luce, va a contar una historia larga.
Ya luego es hora de comer, y comer tarde es malo para mi digestión —dijo Shen Ying.
—No tenemos tanta confianza.
¿Por qué nos deberíamos interesar en su pasado trágico?
Mejor usar el tiempo que queda en seguir buscando materias primas —dijo Lonemoon.
—Es hora de comenzar a preparar la comida.
¿Qué le gustaría comer esta noche, Maestra?
—preguntó Yi Qing ¿Qué demonios?
¡No pueden responder como la gente normal!
(╯‵□′)╯(┻━┻
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