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Mi maestro se volvió a desconectar - Capítulo 348

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348: Capítulo 348 – La alegría de un soldado 348: Capítulo 348 – La alegría de un soldado Editor: Nyoi-Bo Studio 348 Palacio Divino Invencible, en el palacio trasero.

Cierto Rey demonio se arrodillaba postrado en el suelo, derramando lágrimas y chillando por su vida.

—Diosa… Diosa Exaltada, de verdad me gusta Pequeña Hong-Kong.

Le pido que no nos separe.

—Diosa… Diosa Exaltada, yo fui quién sedujo a Pequeña Hong.

Ella no tiene la culpa.

¡Si debe hacerlo, castígueme!

—Diosa… Diosa Exaltada, aunque me mate a palos, insistiré en estar juntos con Pequeña Hong.

—Diosa… Diosa Exaltada, si dejo de ser un demonio, ¿Me dejaría ser parte de la Secta Invencible?

—Diosa… Diosa Exaltada, por favor ¿Puedo casarme en su secta?

—Diosa- —¡Suficiente, suficiente, suficiente!

¡Deja de chillar!

—Lonemoon ya no soportaba escucharlo más.

La cara del Rey demonio estaba cubierta de mocos y lágrimas.

¿Se le había olvidado que supuestamente era el rey de todo un reino?—.

¿Desde cuándo dijimos que no íbamos a permitir que ustedes dos estén juntos?

—¿Eh?

—Negrito hizo una pausa y levantó su cabeza—.

¿Están… de acuerdo?

—miró a Shen Ying, que ya estaba comiendo y lo ignoraba completamente.

Entonces, miró de frente a Yu Hong, que para ese entonces estaba tan avergonzada que actuaba como si no lo conociera.

Como si al fin hubiera comprendido algo, su cara se aclaró con una sonrisa tonta.

—Je, jeje, jejejeje… sabía que la Diosa Exaltada era una persona muy razonable.

Sabía que nos dejaría estar juntos —Negrito estaba conmovido.

Comenzó a acercarse a Yu Hong con sus ambos brazos estirados—.

Pequeña Hong, podemos estar juntos.

—¡Piérdase!

—Yu Hong le dio un puntapié.

Comenzó a sospechar si había sido ciega para haberse enamorado de él.

—Bien, habla.

¿Cómo se selló tu cultivación?

¿Y por qué te escondías en tu propia bóveda?

Lonemoon lo interrogó.

—Tampoco sé quién era —el Rey demonio comenzó a explicar—.

Hace unos meses, planeaba presentarle una dote a Pequeña Hong.

Cuando salía del reino demoníaco, ese hombre arremetió contra mí de la nada.

Insistía que le robé algo.

Comenzamos a luchar.

No estaba perdiendo ante él en un principio, pero luego él comenzó a emplear una técnica extraña que ni siquiera reconocí.

Mi Qi demoníaco se congeló.

Escapé a mi bóveda para esconderme.

Más tarde… me percaté que la entrada al campo místico de mi bóveda ya no se podía abrir.

Y luego, aparecieron ustedes.

—¿Fue el nuevo Rey demonio el que te encontraste?

—¿Qué nuevo Rey demonio?

—Negrito los miró en blanco, como si no tuviera ni idea que había sido sustituido por un nuevo rey.

Lonemoon reflexionó un momento.

Levantó su mano y conjuró una imagen del hombre que estaba sentado en una celda.

—¿Fue esta persona?

—¡Fue él!

—Negrito brincó y señaló a la imagen—.

Él fue quien me atacó.

—Es el actual Rey demonio del reino demoníaco —explicó Lonemoon.

—¡Qué!

—Negrito se sobresaltó.

Estaba claro en su expresión que no podía esperar a darle una paliza a ese hombre.

Un momento después, pensó en algo y suprimió su cólera, diciendo—: Olvídelo.

En cualquier caso, no tengo intenciones de seguir siendo el Rey demonio.

No me opongo a quienquiera que tome mi lugar —después de todo, tenía a Pequeña Hong ahora.

Je je jeje, echó un vistazo a Pequeña Hong y se sonrojó.

Una sonrisa tonta reapareció en su cara.

—¡Maldito retrasado!

—pensó el grupo.

—¡Espere!

¡Esto no está bien!

—exclamó Negrito, en el momento que todos pensaban que se había vuelto estúpido—.

No es un demonio.

¿Cómo puede ser el nuevo Rey demonio?

—En efecto, no es un demonio —contestó Lonemoon, mirando a Negrillo, quien había recobrado su cordura—.

¿Piensa con cuidado, cuando te atacó, ¿Dijo algo?

¿Dijo cuál era su motivo?

Negrito pensó y pensó, pero luego sacudió su cabeza.

—No, solo decía que quería que yo le devolviera algo.

Yo… ni siquiera sé quién es él.

¿Cómo iba a saber lo que buscaba?

—¿Qué tipo de dote preparaste?

—preguntó Shen Ying de repente.

Negrillo hizo una pausa, por costumbre colocando su mano en el bolso de almacenaje que llevaba.

—Diosa… Diosa Exaltada, tenía la intención de darle esto a Pequeña Hong.

—dócilmente se inclinó hacia Yu Hong.

Yu Hong apretó sus labios y lo miró con desprecio.

Dándole un puntapié, dijo, ¡Sáquelo!

—¡Bien!

—Negrito lastimosamente abrió su bolso de almacenaje, tomando la dote pieza por pieza.

Había muchos artículos valiosos, como píldoras, talismanes, conjuros y armas.

También había artículos menos importantes como mesas, sillas, taburetes y potes.

Negrito sacó todos tipo de artículos de su pequeño bolso de almacenaje.

Pronto, el cuarto entero estaba lleno de artículos.

Todos se mantuvieron en silencio.

Este hombre estúpido acaso vació el Palacio Demoníaco entero, ¿verdad?

¿Acaso consideró siquiera como se sentiría el siguiente Rey demonio?

—¡Bien, bien!

—Lonemoon frunció el ceño.

Rápidamente detuvo al Rey demonio de sacar más artículos de su bolso de almacenaje—.

Lo que quisimos decir fue, ¿Había ahí algún arma especial, especialmente joyería, que tuvieras intención de entregarle a Yu Hong como dote?

Un ejemplo sería la horquilla que diste a Yu Hong antes.

Negrillo lo miró en blanco por un momento.

Como si recordara algo, sus ojos brillaron, y asintió profusamente.

—¡Sí, sí, sí!

—cuando terminó de hablar, sacó una caja antigua de aspecto de su bolso de almacenaje.

Parecía una caja de hace siglos.

Encima de ella había palabras escritas en una lengua que ninguno de ellos entendía.

Negrillo abrió la caja, mostrando diferentes tipos de accesorios para el cabello pelo para señoritas.

Adentro, también había diferentes pendientes, collares, anillos y otras cosas por el estilo.

Había más de diez accesorios diferentes en la caja.

—Este es un juego.

Planeaba darle esta caja a Pequeña Hong después de casarnos.

En el futuro, podríamos entregárselo a nuestros hijos —dijo Negrito con orgullo.

Señalando cada accesorio por turnos, dijo—: Éste puede ser para nuestra hija mayor.

Este, para la segunda.

Este, para la ter- —¡Cállate!

—Lonemoon no estaba de humor para escuchar a Negrillo tonto y enfermo de amor.

Se dio vuelta para dirigirse a Shen Ying—.

¿Son éstos?

Shen Ying se acercó y echó un vistazo a los accesorios en la caja.

Con un movimiento rápido de su muñeca, sacó el gas morado que habían encontrado en el cuerpo de Yu Hong.

Con la aparición de la masa gaseosa morada, algo pareció activarse.

Hubo un brillo morado.

Lo que al principio parecía ser gas ordinario que comenzaba a moverse.

Los artículos en la caja del Negrillo brillaron de forma similar también.

Luego, emitieron el humo morado que se mezcló con la masa gaseosa en la mano de Shen Ying.

La masa gaseosa se volvió más densa y más abundante.

Unos segundos más tarde, creció para volverse tan grande como un balón de baloncesto.

Todos sintieron que el Qi inmortal se expandía.

Se volvía incluso más abundante que el Poder Divino, amenazando con llevarse sus alientos.

Shen Ying, Yi Qing y Lonemoon estaban bien, pero Yu Hong y Negrillo tenían dificultad resistiendo el estallido de Qi inmortal.

Inmediatamente cayeron de rodillas.

Shen Ying sacó una caja transparente y golpeó la bola con ella.

La densa masa gaseosa morada voló dentro de la caja, llevándose la presión inmortal del cuarto con ella.

—¿Qué… acaba de pasar?

—Lonemoon miró a su alrededor, confundido.

Si no fuera por el sello de ayudante que rompía su conexión con este reino, él y el Chef probablemente tampoco hubieran sido capaces de resistir la presión inmortal—.

Ese poder inmortal… ¿cómo es que llegó a sentirse aún más fuerte que el Poder Divino?

—claramente era solo Qi inmortal.

Shen Ying frunció el ceño.

Esta era la primera vez que veía un cuerpo gaseoso tan denso también.

—Maestra, parece que esto era lo que ese hombre buscaba —Yi Qing miró la joyería, que ahora parecía mucho menos vistosa sin el gas morado.

La persona que atacó a Negrito y trató de capturar a Yu Hong varias veces debía estar tras estas cosas.

—Negrito, ¿Dónde conseguiste estos accesorios?

—preguntó Lonemoon.

Negrito hizo una pausa.

Aun recobraba su calma después de ser sometido a la presión inmortal.

Con normalidad, contestó: —¡Se los robé al Rey demonio anterior!

—¿Hablas del Rey demonio anterior, Zhan Ting?

—¿el que esclavizó a su esposa, Cuihua, con quien se fugó?

—¡Sí!

—Negrito confirmó.

Después un rato, sacudió su cabeza otra vez.

—No, no, no, eso no es correcto.

—¿Qué quieres decir?

—¿A quién se refería?

¿Era un sí o un no?

—Tenemos generaciones de Reyes demonios.

Cada uno de ellos solo ascendía al poder porque lograban derrotar al anterior —explicó Negrillo—.

Esto fue lo que encontré en la bóveda después de que… derroté a Zhan Ting.

Habían estado allí por mucho tiempo.

Simplemente los encontré en un rincón cuando limpiaba la bóveda.

Supongo que ni siquiera él sabía de su existencia.

—¿Entonces podrían pertenecer al Rey demonio antes de él?

—Sí, sí, sí —asintió Negrillo.

En otras palabras, no tenían modo de averiguar qué eran exactamente estos artículos.

Miró con atención las palabras en la caja y se dirigió a Yi Qing.

—¿Chef, entiendes estas palabras?

Yi Qing miró y luego sacudió su cabeza.

—Nunca he visto estas palabras —después de un momento, añadió—: Pero parece que hay muchos conjuros que rodean esta caja.

Parecen conjuros de ocultación establecidos por seres divinos.

¿Conjuros de ocultación?

¿Era esa la razón por la que el hombre pudo localizar de repente a Yu Hong y Negrito?

¿Era porque tomaron la horquilla de la caja?

¿Pero quién más entendería las palabras escritas en la caja, si ni el descendiente de la raza dragón antigua no las podía entender?

¿Podría ser que estos artículos en realidad pertenecieron a un invasor?

En ese momento, los ojos de Lonemoon se iluminaron al pensar en una persona.

—Voy a buscar al Dios Demonio.

Él seguramente sabrá sobre esto.

Cuando comenzó a abrir un paso al territorio divino del Dios Demonio, un discípulo entró corriendo.

—Maestra de secta, Mayores —el discípulo se inclinó respetuosamente ante el grupo y dijo con algo de preocupación—.

¡La señorita… en el salón de al lado ha recobrado el conocimiento!

—¿Quién?

—Lonemoon no podía entender a quién se refería el discípulo por un momento—.

¿Qué señorita?

—La señorita que volvió con los Mayores hace unos días —explicó el discípulo.

Añadió—: la señorita está embarazada.

—…embarazada —¡Jing Qi!

—mierda, habían olvidado que el muchacho loco estaba enfermo —.

Solo vigílala —no tenían tiempo tratar con él ahora.

—No… No… —el discípulo se ponía más nervioso.

Dijo—: Algo anda mal con ella.

—¡Qué!

—exclamó Lonemoon—.

¿Se escapó?

—¡No, no, no!

—el discípulo sacudió su cabeza.

Con dificultad, dijo—: ¡Él… él está a punto de dar a luz!

¿Eh?

Σ (° △ ° |||) Todos los presentes callaron.

Los tres inmediatamente se vieron estreñidos.

Solo Negrito parecía confundido por lo que pasaba.

Silenciosamente levantó su mano: —Puedo preguntar, ¿De quién es el bebé?

Shen Ying, Lonemoon y Yi Qing se quedaron mudos.

Las cosas se pusieron incómodas.

—¡Vamos a ver!

Lonemoon no esperaba que Jing Qi fuera a dar a luz tan pronto.

Solo habían pasado unos días, unos tres días, para ser exactos.

¿Se suponía que debían elogiar a la Fuente de la vida por ser tan eficaz?

Con este nivel de eficacia… El grupo se dirigió hacia el salón de al lado inmediatamente.

Incluso antes de que llegaran, se oyeron gritos aterradores que venían desde adentro.

—¡Me duele, me mata!

Me quiero morir, me quiero morir… Se detuvieron afuera.

Dos discípulas estaban de pie fuera de la puerta, sin saber qué hacer.

La puerta estaba completamente cerrada.

—¿Qué pasa?

—Lonemoon miró a las discípulas—.

¿Por qué no entran?

—¡Mayor… mayor!

—contestó una de las discípulas—.

Ella… nos echó.

No nos permite entrar.

La otra discípula asintió y dijo: —También dijo… dijo que, si nos atrevíamos a quitarle sus pantalones, nos mataría.

No nos permitía tampoco ayudarle a parir al bebé.

Todos se observaron.

La imagen de las dos discípulas quitándole los pantalones a Jing Qi apareció en la mente de Lonemoon.

Apretó sus labios y sintió una oleada de compasión por cierta persona.

De repente, no estaba seguro si debía entrar o permanecer fuera del salón.

—Bien… —frunció el ceño y preguntó—.

Quién de ustedes sabe cómo asist…

Antes de que pudiera terminar, las cuatro personas detrás de él cubrieron sus oídos y arrancaron al patio.

—¡Todo lo mejor, Padre Niu!

—¡Tú puedes, Padre Niu!

—¡Mayor Lonemoon, usted es el mejor en la secta!

—¡Mayor Lonemoon, usted puede hacer lo que sea!

—… —Lonemoon sintió que una vena reventaba en su cerebro.

Un rato más tarde… —¡Todos ustedes van a volver acá!

—si iba a pasar por esto, todos tendrían que sufrir con él.

¡Ninguno iba a escapar!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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