Mi Misterioso Doctor y Bendita Esposa Es Tan Traviesa - Capítulo 313
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Capítulo 313: Amenaza
—Oigan, ¿qué están haciendo?
En ese momento, entró una mujer pulcra y de piel clara. Al ver que unas cuantas compañeras con las que no se llevaba bien la miraban, frunció el ceño y gritó.
Al oír la voz de Pan Lingling, la multitud se dispersó. Sin embargo, dos mujeres se quedaron porque Pan Lingling no les caía bien.
Una mujer alta con trenzas se cruzó de brazos y miró a Pan Lingling con desdén.
—Pan Lingling, de verdad que me has dejado alucinada —dijo con sarcasmo—. Antes siempre pensé que eras una buena mujer. Cuando el señor Zhao te pretendía, fingiste ser extremadamente reservada. Resulta que en privado eres muy salvaje. ¡Debes de haber estudiado mucho ese tipo de palabrería amorosa!
La otra mujer, baja y gorda, puso los ojos en blanco y dijo con asco: —Tsk, tsk, tsk. De verdad que no se puede juzgar un libro por su portada. Pan Lingling, eres una hipócrita y una pretenciosa. Fringes ser una monja, pero en realidad no eres más que una zorra. ¡Hmph!
Pan Lingling sintió las extrañas miradas a su alrededor y su vista se posó en su escritorio. Cuando vio el cuaderno que le resultaba familiar, su expresión cambió. Dio unos pasos hacia delante y, cuando estaba a punto de coger el cuaderno, una mano grande se le adelantó.
—Lingling, resulta que has estado fingiendo todo este tiempo.
El hombre que le arrebató el cuaderno era el señor Zhao del que hablaban. Su nombre completo era Zhao Yang y era un interno que había vivido en el extranjero.
Sin embargo, era todo un mujeriego. En los dos meses que llevaba en el sanatorio, todas las enfermeras con un mínimo de atractivo habían tenido, en mayor o menor medida, algo que ver con él.
No obstante, Pan Lingling no cayó en sus trucos. Sus repetidos rechazos hicieron que él deseara conquistarla aún más. Sin embargo, con el paso del tiempo, se desmotivó en su empeño por cortejarla, así que consiguió que sus otras compañeras aislaran a Pan Lingling. Cuando fuera el momento oportuno, le daría a Pan Lingling el amor y la atención que ella deseaba. Para entonces, no creía que Pan Lingling no fuera a conmoverse.
Por supuesto, no es que le gustara mucho Pan Lingling. Simplemente disfrutaba el proceso de conquistar mujeres.
Por lo tanto, en cuanto consiguiera engañar a Pan Lingling para que se enamorara de él, la dejaría. Sin embargo, no esperaba que Pan Lingling tuviera ese lado salvaje. No solo no la odió ni la despreció, sino que sintió una excitación insoportable y el deseo de poseerla.
Al pensar en pasar una noche maravillosa con esta mujer salvaje, se excitó sobremanera. Miró a Pan Lingling sin la contención y la delicadeza de antes. —Lingling, en realidad, no me importa si finges o no. Lo que me importa eres tú. No importa cómo fueras en el pasado, solo quiero pasar el resto de mi vida contigo.
Pan Lingling no parecía contenta, pero su tono seguía siendo tranquilo cuando dijo: —No sé de qué estás hablando. Zhao Yang, devuélveme el cuaderno.
—Deja de fingir. Todos lo hemos visto. Lingling, si estás conmigo, te prometo que no le dirán a nadie nada sobre esto.
Las comisuras de la boca de Zhao Yang se curvaron en una sonrisa maliciosa. —De lo contrario, publicaré todos estos desvergonzados poemas de amor que escribiste en el tablón de anuncios de afuera y dejaré que todo el mundo en el hospital los lea. ¿Qué te parece?
—¿Me estás amenazando? —preguntó Pan Lingling, con los ojos rojos de ira. Apretó los puños con fuerza, con su rostro obstinado lleno de rabia.
—Pregúntales a ellas. ¿Es esto una amenaza? ¿Eh? ¿Es esto una amenaza?
Zhao Yang preguntó a sus compañeras que observaban la escena, sonriendo con arrogancia: —Solo te estoy señalando una salida. No me malinterpretes.
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