Mi novia es una Aventurera de Clase S - Capítulo 116
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- Capítulo 116 - 116 El Gimnasio de Entrenamiento Parte 2
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116: El Gimnasio de Entrenamiento (Parte 2) 116: El Gimnasio de Entrenamiento (Parte 2) Livia Strogueher sonrió, puso la mano en el hombro de uno de los hombres, que era regordete, y lo apretó con firmeza.
—No estoy enfadada.
Tranquilícense y vuelvan al trabajo.
Tengo que ocuparme de unas cosas por aquí…
La Elfa bajita de pelo blanco casi siempre mantenía una sonrisa arrogante en la comisura de los labios, como si subestimara todo y a todos.
Al salir del gimnasio, los dos cocineros suspiraron aliviados por no haber sido castigados.
Livia tenía mala fama entre el personal por ser muy exigente.
Las otras personas que observaban el entrenamiento de Nathalia, Luke y Alexis desde el borde de la plaza se sorprendieron cuando vieron a Livia entrar en el gimnasio.
—¿Es esa la señorita Livia?
—¿Ya ha vuelto de su viaje?
Oí que estaba de vacaciones en las Islas Parato.
—¿De vacaciones?
Creía que estaba en una misión para el Gremio.
—Nunca se sabe dónde está…
Rara vez se queda aquí en la hacienda.
En Oukiwa, las Misiones eran diferentes a las de cualquier otra ciudad, por lo que no era raro que los Aventureros tuvieran que viajar.
A diferencia de Vasconcelos, donde las misiones solían variar entre recolección de objetos, ayuda, rescates, escoltas e investigaciones.
Sin embargo, en Oukiwa no había Mazmorras de Torre, lo que significaba que los Magos Sensoriales no podían dividir las Mazmorras en niveles.
¿Qué quería decir esto?
Básicamente, que la probabilidad de que un minero estuviera cavando una veta de oro y un monstruo mucho más fuerte que él apareciera para matarlo era mucho mayor.
Por esta y otras razones, en Oukiwa las Misiones más importantes se asignaban a los Clanes capaces de cumplirlas, por lo que era casi imposible ascender de Rango sin pertenecer a uno.
—¿En una misión para el Gremio?
¡Qué va!
¡Sabe que es un suicidio entrar sola en una Mazmorra!
Y tampoco viajaría sola en una misión diplomática.
—¿Y por qué no se une a un Clan famoso, entonces?
Sé que los nobles no pueden tener Clanes propios, pero aun así podría unirse a uno.
—No lo sé…
Mientras unos guardias que no estaban de servicio hacían conjeturas sobre Livia Strogueher, a ella ni siquiera parecía importarle.
Desde el momento en que entró en el gimnasio, se apoyó contra una pared y se limitó a observar el entrenamiento.
A los pocos minutos, Livia empezó a quedarse completamente impresionada con lo que estaba viendo.
Había oído hablar de su nueva prima y su guardaespaldas, pero nunca imaginó que fueran tan buenos.
Nathalia practicaba nuevas posturas de ataque, mientras que Luke practicaba su arte de la esquiva.
El objetivo del medio lobo era copiar la forma en la que había visto a Kyor Amakusa esquivar los golpes de sus oponentes en el torneo «Suerte o Lucha» celebrado en Vasconcelos.
A pesar de haberlo derrotado, Luke sabía que Kyor no había usado todo lo que sabía y aquello todavía le dejaba un sabor amargo.
Nathalia atacó con la espada de madera y, tal como le había indicado Alexis, Luke no se centró en el movimiento de la espada, como solía hacer, sino en el cuerpo de su oponente.
Los movimientos de Nathalia estaban mucho más pulidos ahora, por lo que no sería tan fácil predecir dónde iba a golpear, pero esa tampoco era la intención.
Kyor no predecía los ataques, sino que reaccionaba con un reflejo mejorado hasta niveles casi sobrenaturales y esto, combinado con su velocidad sobrehumana, le garantizaba victorias sin gastar demasiada energía.
El movimiento de espada de Nathalia fue veloz y estuvo a punto de golpear el rostro de Luke, pero este se agachó a tiempo y rodó hacia atrás.
Nathalia inspiró y espiró en ese momento para renovar el oxígeno de sus pulmones, lo que le permitió no perder el aliento.
Antes de que Luke pudiera ponerse en pie, Nathalia agarró con firmeza la empuñadura de su espada y lanzó una estocada con la punta.
Luke esperaba un movimiento tan simple, por lo que le bastaría con moverse unos centímetros a un lado para poder desviarlo.
Sin embargo, Nathalia se encontraba en una evolución constante y monstruosa.
Durante el movimiento, dejó de sujetar la espada con ambas manos.
En un instante, Luke vio la mano izquierda de Nathalia deslizarse por la hoja de madera y cambiar la trayectoria ya fijada de la espada.
La hoja golpeó levemente el abdomen del medio lobo, produciendo un sonido seco.
¡Toc!
—¿¡Le he dado!?
—preguntó Nathalia para confirmar.
Aunque sintió y oyó que la espada había golpeado algo, todavía no podía creer que su maniobra hubiera funcionado.
Luke se levantó un poco la camisa y le mostró el abdomen.
Lentamente, se podía ver cómo se formaba una marca bermellón.
Los ojos de la Elfa brillaron y tuvo que acercarse un poco más para ver mejor.
Alexis también se aproximó para comprobar si la marca roja era resultado del ataque de Nathalia o si era de otro de sus entrenamientos.
—Lo es…
Creo que es de ahora…
Luke no mentiría sobre algo así —dijo Alexis, acariciando suavemente el moratón que había en el abdomen del medio lobo.
—Entonces, ¿¡de verdad he acertado!?
¿Por qué no has reaccionado en el momento, Luke?
—preguntó Nathalia, recelosa, analizando también de cerca la zona que había golpeado.
Luke se levantó un poco más la camisa y le recordó a Nathalia que ya tenía enormes cicatrices de batalla, por lo que también era más resistente al dolor.
¡Ejem!
Un carraspeo llamó la atención del trío.
Se volvieron y vieron a una joven reconocible de pelo blanco.
Su cabello era corto y no le llegaba a los hombros, pero era lo bastante voluminoso como para cubrir sus orejas puntiagudas.
Sus ojos eran de un azul gélido, con una tonalidad similar al azul de un estanque.
—¿Podemos ayudarte en algo?
—inquirió Luke tras bajarse la camisa.
Ya era consciente de la presencia de Livia, solo que no pensó que fuera a venir a saludarlos; al fin y al cabo, muchos Strogueher habían pasado a verlos y ninguno los había saludado.
—En realidad, he venido a conocer a mi prima.
Nathalia, Jilly me ha hablado muy bien de ti.
Es un placer conocerte —dijo Livia, y acto seguido, extendió su mano derecha en dirección a Nathalia.
Nathalia correspondió al saludo.
—El placer es mío.
Debes de ser la hermana gemela de Jilly.
En ese momento, Luke se sorprendió.
A excepción del pelo blanco y los ojos azules, los rostros de Jilly y Livia no se parecían en nada.
—Perdona…
¿¡has dicho que Jilly y ella son gemelas!?
—exclamó Alexis, exteriorizando la confusión que también sentía el medio lobo.
—Sí…
Mi hermana es una persona bastante complicada.
Entiendo perfectamente su asombro.
Si tuviera mi humilde y maravillosa personalidad, seguro que los demás la aceptarían mejor.
Y ya se lo he dicho, pero es que no me hace caso.
—¿Ah, sí?
No es la impresión que me das —dijo Luke, sin medir sus palabras.
Jilly era el tipo de persona tensa y ansiosa que siempre estaba pensando en el futuro y en lo que podría ocurrir.
Ciertamente, eso era un problema de personalidad, pero Livia parecía ser todo lo contrario a ojos de Luke, lo cual era un problema aún mayor.
Con su barbilla respingona y su vestido sencillo, Livia prácticamente pregonaba su petulante personalidad, y esto se confirmó cuando habló:
—Olvídense de mi hermana.
He estado observando su entrenamiento y estoy aquí para unirme a su equipo.
Necesitan gente para tener una oportunidad en el torneo, ¿no es así?
Soy la candidata perfecta.
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