Mi novia es una Aventurera de Clase S - Capítulo 65
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65: 2 Puntos Principales 65: 2 Puntos Principales «El sol brillará una vez más…
¡La luz llegará a los corazones!
🎵».
Un hombre de voz potente cantaba desde el escenario en la esquina del lujoso recinto.
Cinco personas entraron por la puerta principal, donde había una recepcionista de sonrisa amable y cabello brillante.
Tres de ellas captaron la atención de todos, no solo por su belleza, sino también por el estatus social de dos de ellas.
La Matriarca de la Familia Noble Strogueher y su primogénita nunca antes habían sido vistas en el mismo lugar, por lo que muchos dudaban de que Nathalia fuera realmente una Strogueher, pero esa noche la confirmación por fin llegó.
Ayumi llevaba un ceñido vestido negro, con el dobladillo justo por encima de la rodilla, que enfatizaba su sensualidad.
Nathalia vestía un largo vestido blanco, que acentuaba su pureza y ambición.
Lo mismo ocurría con Alexis, la medio dragón, cuyo vestido rojo combinaba a la perfección con su pelo anaranjado.
Ver a este trío en persona era como un regalo del cielo para los hombres que había en el lugar; sin embargo, un sentimiento de envidia surgía cuando miraban a los dos hombres que las acompañaban.
Ambos vestían esmóquines sencillos y poco llamativos, y tampoco parecían ser personas importantes; por esta razón, un tsunami de susurros recorrió el lugar, lanzando ofensas contra los dos.
—¿Quiénes se creen que son para andar así con la Señorita Strogueher?
—Apuesto a que son camareros que entraron por la puerta equivocada…
—¡Ja, ja!
No, seguro que son los cocheros.
—¿Esclavos?
—Si los juzgáramos por su atuendo, hasta podríamos decir que son sus perritos falderos.
Pero a los dos hombres no parecieron importarles estas ofensas y continuaron su camino, con semblante serio.
—Deja que te ayude con la corbata —dijo Shiro a Luke, cuya corbata negra estaba floja y torcida.
—Ah…
Vale, muchas gracias.
—El medio lobo se sentía bastante incómodo con ese tipo de ropa que nunca antes había usado.
Sin embargo, antes de continuar y contar cómo le irá al salvaje Luke en una fiesta de nobles, necesito relatar cómo acabó en este lugar.
El día que la medio dragón contó cómo había acabado salvando a Luke, se dio cuenta de que podía confiar en él y en su compañero.
Por ese motivo, también sintió que debía mantenerlos cerca.
—¿Pueden hacerme un favor?
—inquirió Alexis.
Luke miró hacia atrás y arqueó las cejas al oír su petición; después de todo, Nathalia ya le había pagado cien monedas de oro y, en medio de todo, incluso había revelado su identidad, por lo que resultaba un poco raro que pidiera un favor a estas alturas.
—¿Qué necesitas?
—preguntó Nathalia, caritativa.
Era evidente que Alexis se alegraba de que los dos aventureros no se negaran y corrió hacia un armario de la cocina.
Entonces, del armario, sacó una bolsa de tela y, dentro de ella, algo zumbaba.
—¿Qué es eso?
—le preguntó la Elfa, curiosa, mientras se acercaba.
Como respuesta a la pregunta de la chica, la medio dragón sacó un objeto de la bolsa y ahora, en su mano, había un pequeño cubo blanco, que hizo que Nathalia se estremeciera al instante.
—No te preocupes, este está bien sellado.
—¿Es ese el demonio que comentaste?
¿Y que derrotaste?
—Los enormes ojos rojos de la Elfa reflejaban la nitidez del cubo, que emitía un leve zumbido.
Vriimm~
—¿Aún lo tienes?
—le preguntó Luke.
—No puedo dejárselo a cualquiera ni abandonarlo por ahí.
No quiero que esa cosa pueda liberarse de nuevo.
Vriimm~.
El objeto volvió a pulsar mientras el medio lobo lo miraba fijamente.
—Parece que siente tu presencia —intervino Alexis, entornando la mirada hacia Luke—.
De todos modos, este amiguito ha estado haciendo bastante ruido desde ayer, así que me temo que hay otro demonio en esta ciudad.
—¿A qué te refieres?
—Luke volvió a sentarse en la misma silla de antes.
—Estos cubos son perfectos para atrapar demonios porque en realidad son mundos aparte, lo que hace que seres tan poderosos no puedan escapar.
Sin embargo, como consecuencia de esta fortaleza, se debilitan cuando la energía de dos demonios está demasiado cerca —explicó la pelirroja, haciendo girar el cubo blanco en la punta de su dedo índice como si fuera una pelota.
«¿Eh?
¿De verdad es cierto?», se preguntó Nathalia, a la que le entró un sudor frío al ver el descuido con el que la mujer manejaba el objeto.
—Si lo que dijiste es cierto, y ya había una criatura en el lugar donde estaba el cubo, tiene sentido que se hiciera tan grande como describiste, porque ya estaba rompiendo el sello —continuó explicando la mujer.
—¿Estás diciendo que el lagarto gigante que vimos era otro demonio?
De ser así, no tiene sentido, porque huyó de mí —explicó con calma el medio lobo.
—No sabría decirte si lo era o no, pero te garantizo que hay otro demonio en Vasconcelos.
—¿Cómo?
—la cuestionó Nathalia.
Después de todo, ella había vivido gran parte de su adolescencia en esta prometedora ciudad y no podía imaginarse a unas criaturas tan terribles tan cerca de su casa.
—Hay dos puntos principales en mi teoría —dijo Alexis con orgullo, levantando la barbilla.
…
Pronto se dio cuenta de que el par de aventureros de Clase-E estaban esperando a que continuara, así que se aclaró la garganta con timidez y fue hacia la gran cama del hotel, donde había muchos objetos esparcidos.
Entre viales de pociones extrañas, faldas, dagas, pergaminos y sujetadores XG, finalmente encontró lo que buscaba después de unos segundos de rebuscar.
—¡Aquí está!
—exclamó con una sonrisa tan complacida que, por alguna razón, hizo que a Luke le diera un vuelco el corazón.
Entonces, levantó un libro de en medio de todo el desorden.
—¿Qué es eso?
—preguntó Nathalia, que estaba de pie a su lado.
Entonces la mujer abrió el libro y leyó: «La inestabilidad en un sistema pacífico o en lugares donde prevalece el orden puede explicarse fácilmente por la presencia de un demonio, ya que este tipo de criatura causa anomalías allá donde va.
Son claros signos de inestabilidad: monstruos que deambulan salvajemente fuera de las Mazmorras, el fallo de las barreras creadas por los magos Sensoriales y, entre otros aspectos».
—Eso explicaría…
No, es imposible que fuera por los demonios, ya llegamos a la conclusión de que fue culpa de los Seguidores del Caos —dijo Nathalia, llevándose instintivamente la mano a la cabeza.
Luke se levantó, se acercó a la chica y le masajeó el hombro derecho.
—Prosigue —le indicó a Alexis.
—Eh…
El segundo factor que me hace creer que hay otro demonio es el sonido que está haciendo este cubo.
Nunca antes había visto algo así.
El cubo seguía emitiendo el mismo sonido de antes, que era ligeramente similar al tañido de una campana.
Luke no sabría decir si esta similitud se debía a la vibración del objeto al emitir el sonido, o a algo más grande.
—¿Qué piensas hacer?
—le preguntó el hombre a la pelirroja.
—Quiero hacer que el cubo nos guíe hasta el otro demonio.
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