Mi Nuevo Jefe Es El Padre De Mi Bebé - Capítulo 441
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Capítulo 441: Capítulo 441
Habían pasado dos semanas desde que Erin atacó a la niña. A todos les preocupaba que Mackie hubiera quedado traumatizada y necesitara la ayuda de un psiquiatra.
Pero cuando la llevaron al psiquiatra infantil, este dijo que Mackenzie gozaba de buena salud, tanto física como mental. Era una niña fuerte que estaba bien preparada para soportar un choque mental. A Chloe le avergonzaba contarle la verdad a Kate porque fue un suceso traumatizante para ella y su hija en aquel entonces, pero fue Vernon quien le insinuó algo a Kate.
—Chloe y Mackie pasaron por mucho antes… y después de conocerme —dijo Vernon—. Por eso voy a pasar el resto de mi vida asegurándome de que sean felices y sanen.
Chloe le dio un codazo a Vernon. —N-No hables demasiado de eso. No tengo muchos buenos recuerdos de ese hombre.
Vernon sonrió, rodeó la cintura de Chloe con los brazos y la atrajo hacia él. —Bien, él es el pasado, yo soy tu presente y tu futuro.
A Chloe le entró el pánico e intentó separarse de Vernon porque Kate estaba sentada frente a ellos. Estaban viendo la televisión después de cenar. Chloe se aseguró de que Valerie durmiera en su cuna mientras Mackie estudiaba en su habitación.
—H-Hay alguien más aquí. ¡Eres un descarado!
Vernon rio abiertamente. —¿Seguro que no te importa, verdad, Kate?
Kate sonrió al ver a Chloe y a Vernon tan compenetrados. —Son una pareja perfecta. Me alegro de que Mackie y Valerie tengan unos padres que las quieren tanto y que apenas discuten.
Kate dijo eso último porque se estaba proyectando.
Deseaba que su relación con Henry pudiera ser tan armoniosa como la de Chloe y Vernon. Por lo que había visto durante su estancia en la mansión, Vernon y Chloe rara vez discutían. E incluso si lo hacían, se resolvía en menos de cinco minutos con solo un beso cálido o un abrazo.
«Si tan solo las cosas entre Henry y yo mejoraran con un simple beso, la vida sería mucho mejor…», pensó Kate mientras se acariciaba el vientre. Extrañaba mucho a su hombre y había soñado con Henry varias veces en el último mes.
Kate miró el sitio vacío a su lado en el sofá y suspiró.
Deseaba que Henry estuviera allí, abrazándola y compartiendo su calor. Últimamente había estado sintiendo frío porque se había acostumbrado al calor corporal natural de Henry.
Chloe y Vernon se miraron cuando vieron la expresión triste de Kate mientras se acariciaba el vientre.
Probablemente solo le faltaban unos días para dar a luz, y Chloe notó que Kate se había deprimido cada vez más.
Sonreía mucho menos, a pesar de que esperaba el nacimiento del bebé que tanto había esperado.
Chloe también la había visto distraída en muchas ocasiones, a veces murmurando el nombre del hombre que había jurado odiar por el resto de su vida.
Por desgracia, como mujer que ya había dado a luz a dos hijas, entendía los sentimientos de Kate.
Chloe también experimentó una creciente inquietud cuando se encontraba en la última etapa del embarazo. No dejaba de pensar en su hombre, deseando que pudiera estar siempre con ella. Ansiaba la seguridad que Vernon le proporcionaba.
Así que Kate debía de desear desesperadamente que Henry la abrazara en ese momento.
Se concentraron en la comedia romántica y desenfadada que veían en el minicine de la mansión hasta que alguien abrió la puerta sin llamar primero.
Kate, Chloe y Vernon giraron la cabeza al mismo tiempo, y los ojos de Kate se abrieron como platos cuando vio al intruso.
—Vaya, ¿llego demasiado tarde para la película? —Henry sonrió de oreja a oreja. Llevaba cuatro cajas de pizza y entró en el minicine como si fuera su casa.
Dejó las cajas de pizza en la mesita y se sentó justo al lado de Kate sin dudarlo.
Vernon y Chloe le sonrieron a Henry y dijeron: —Acabamos de empezar. No llegas demasiado tarde.
—Sí, hacía tiempo que no teníamos una noche de cine juntos, ¿verdad?
—Ah, ¿es una comedia romántica esta vez? Maldita sea, quizá podamos ver una de terror después de esta —dijo Henry mientras miraba la gran pantalla.
Kate fulminó a Henry con la mirada todo el tiempo. Apretó los labios e intentó apartarse de él.
Pero Henry la rodeó rápidamente con los brazos por la cintura y la atrajo hacia él. —¿Adónde vas, Kitty? ¿Necesitas algo? Yo lo haré por ti.
—¿Por qué estás aquí? —preguntó Kate con crueldad. Intentó apartarlo de un empujón, pero Henry era fuerte, así que dejó de forcejear cuando se dio cuenta de que podría hacerle daño a su bebé.
Henry le sonrió a Kate cuando por fin dejó de forcejear. —Cálmate, ¿vale? Podrías hacerle daño a nuestro bebé.
—Deja de actuar como un idiota despistado, Henry. ¿Qué haces aquí?
—¿Que qué hago aquí? ¿Ver películas? —Henry continuó con su actuación relajada e informal. Señaló a Vernon y a Chloe—. Hacemos noches de cine al menos una vez al mes. ¿No te lo han dicho?
—L-Lo siento, Kate, se me olvidó decírtelo hoy —dijo Chloe, aunque era mentira. Lo había planeado porque sabía que Kate se sentía sola, así que esperaba que aceptara a Henry, aunque solo fuera por una noche, para aliviar su soledad—. ¿Por qué no dejamos que se quede una noche? Digo, solo está aquí para ver una película, ¿no?
—Sí, no te preocupes, yo mismo lo echaré a patadas si se atreve a hacer algo que te moleste —añadió Vernon, esperando que eso también tranquilizara a Kate.
Kate miró a Vernon, a Chloe y a Henry, uno por uno. No podía creer que todos en la habitación se hubieran confabulado solo para que ella no pudiera rechazar la idea.
Kate comprendió que Chloe debía de haber notado su soledad y su anhelo constante por la presencia de Henry.
Pero nunca se lo había contado a Chloe ni pensaba hacerlo, porque sabía que la presencia de Henry solo debilitaría su determinación de marcharse después de dar a luz.
Miró fijamente a Henry, que le devolvió la mirada con ojos esperanzados. No dijo nada, pero sus ojos le contaron todo sobre su desesperación y cuánto deseaba que Kate le diera una segunda oportunidad.
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