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Mi Nuevo Jefe Es El Padre De Mi Bebé - Capítulo 449

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Capítulo 449: Capítulo 449

Henry sintió un alivio al ver que Kate de verdad lo había perdonado. La besó una última vez antes de coger su teléfono de la mesa y proponer:

—¿Por qué no llamamos a mi Mamá? Estoy seguro de que se alegrará de saber que ha nacido su primer nieto.

—Haces que suene como si fuéramos a tener más hijos en el futuro —dijo Kate con una risita.

—¡Por supuesto que sí! —exclamó Henry—. Nos casaremos en cuanto todo se haya solucionado, y voy a comprar una mansión no muy lejos de la de Vernon para que nuestros hijos puedan jugar con sus primos.

La idea de Henry divirtió a Kate, así que la dejó pasar y sonrió.

Henry buscó el número de Dahlia en su agenda y la llamó.

—

—Sí, hijo, ¿necesitas algo? —preguntó Dahlia al otro lado de la línea.

—¡Mamá, tengo buenas…, no, magníficas noticias! —dijo Henry, emocionado.

—¿Magníficas noticias? ¿Te has reconciliado por fin con Kate? Sabes que esa es la mejor noticia que podrías darme, ¿verdad?

—No solo eso, tengo algo aún mejor —dijo Henry con orgullo. Le acercó el teléfono a la oreja a Kate y asintió, diciéndole a su amada que le contara a Dahlia la gran noticia.

—Buenos días, Dahlia —dijo Kate por teléfono, y Dahlia soltó una exclamación al instante.

—¿K…, Kate? ¿Katherine? ¿Estás con Henry ahora mismo? —preguntó Dahlia, que pensó que debía de estar soñando. Llevaba muchas noches dándole vueltas a lo increíble que sería que Kate y Henry se reunieran para que Dahlia pudiera visitar a Kate sin sentirse culpable.

—Sí, estoy con él —replicó Kate. Miró a su hijo en sus brazos y añadió—: También está Theo.

—¿Theo?

—Tu nieto, Mamá —replicó Henry—. Estamos en el hospital. Kate acaba de dar a luz a un niño sano.

A Dahlia se le abrieron los ojos de par en par. —¿De… de verdad? No estás bromeando, ¿verdad, Henry? Sabes que he estado esperando a mi primer nieto.

—Por supuesto que no, Mamá. Te enviaré una foto y la ubicación del hospital en cuanto colguemos. Puedes venir cuando quieras.

—¡Oh, envíamelos! ¡Iré de inmediato! —dijo Dahlia con entusiasmo.

Bip.

—

A Henry le alegró el entusiasmo de su madre. Colgó la llamada y retrocedió un paso para hacerle una foto a su amada.

—Sonríe, cariño —dijo Henry mientras apuntaba la cámara hacia Kate, que aún estaba amamantando a su hijo.

Kate sonrió a la cámara. Parecía agotada, pero también poseía un cierto encanto que hizo que Henry tragara saliva.

«¿Está mal que ya esté pensando en nuestro segundo hijo?», se preguntó Henry mientras apretaba el disparador.

Le envió la foto a su Mamá y después la ubicación del hospital, esperando que ella llegara de inmediato.

Henry se guardó el teléfono en el bolsillo justo cuando el destello de un relámpago los deslumbró un segundo, seguido de un fuerte trueno.

Kate giró la cabeza y vio la intensa lluvia matutina. Su sala VIP estaba en la planta baja, por lo que podía ver cómo la lluvia empapaba las flores.

—¿Puedes cerrar la ventana, Henry? —suspiró Kate.

—Claro. —Henry cerró la ventana. Pero se olvidó de asegurarla cuando, de la nada, Kate hizo una petición:

—Henry, quiero comer un filete al punto con salsa barbacoa —dijo Kate—. Ah, y calabaza amarga hervida.

—¿Eh? ¿Un filete? —La atención de Henry se desvió de inmediato. Miró su reloj y vio que solo eran las siete de la mañana—. Puedo llamar a mi amigo que tiene un restaurante en el centro para que prepare un filete por la mañana, pero quizá tengas que esperar al menos una hora o más, porque es muy temprano y este hospital está un poco lejos de la Ciudad de Nueva York.

—No pasa nada —asintió Kate—. Es solo que tengo hambre y se me antoja un filete ahora mismo.

Henry se rascó la cabeza. No sabía si el antojo de Kate se debía a que acababa de dar a luz o si, sencillamente, le apetecía un filete a primera hora de la mañana.

Aun así, Henry estaba más que deseoso de hacerla feliz, así que abrió la puerta y le dijo a Michael, que montaba guardia fuera: —Michael, quiero que vayas al centro ahora mismo.

—¿Eh? —Michael frunció el ceño—. ¿Para qué? Sabes que está bastante lejos de aquí, ¿verdad? Tendré que conducir unos treinta minutos para llegar al centro.

—No importa, ahora ve al restaurante de Paul. Me pondré en contacto con él mientras vas de camino —dijo Henry.

Michael miró hacia la ventana, vio la fuerte lluvia y dijo: —La lluvia torrencial me retrasará todavía más.

Michael no quería dejar a Kate sola por mucho tiempo. Le preocupaba que pudiera pasar algo, como la vez anterior cuando los hombres de Marlon los emboscaron.

—No te preocupes, yo estoy aquí con ella —dijo Henry—. Es para ella, no para mí. Quiere un filete para desayunar.

—Está bien, entonces —asintió Michael, al saber que era una petición de Kate. No se atrevió a discutir más porque Kate acababa de dar a luz y probablemente se trataba de un antojo.

—Por cierto, ¿dónde está Mai? —preguntó Henry mientras asomaba la cabeza para mirar el pasillo.

—Se fue a medianoche después de ver al bebé. Dijo que aún tiene mucho que hacer en la oficina y que pasará a visitarlos después del trabajo —explicó Michael.

—De acuerdo, deberías irte ya. No quiero que Kate espere demasiado tiempo.

Michael se despidió y dejó solos a Henry y Kate. Henry cerró la puerta y regresó al lado de Kate.

—Michael ya va de camino al restaurante. Tardará un poco, pero a lo mejor podemos recalentar el filete en el hospital de alguna forma —dijo Henry.

—No me importa que el filete esté frío, de verdad. Es que se me ha antojado por alguna razón —rio Kate. Se reclinó en la cama mientras amamantaba a Theo—. Henry, creo que deberías ir a por un café. Podrías preguntarle a la enfermera de recepción si tienen dónde prepararlo. Pareces agotado.

Era cierto que Henry no había dormido desde ayer. Estaba en alerta porque temía que Erin o Sarah aparecieran de la nada y atacaran a Kate y a su bebé.

—Me quedaré aquí contigo. No quiero bajar la guardia…

—Cariño, no pasa nada —le aseguró Kate, dándole una palmadita en el pecho—. Anda, ve a por una taza de café, al menos. No quiero que te desmayes y que yo no pueda ni levantarme a ayudarte.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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